viernes, 8 de marzo de 2013

EDUCAR EN DIGITAL Y EN EMOCIONES

Meditando de nuevo sobre las competencias básicas, sobre mis alumnos y sobre el trabajo, me viene a la cabeza una mezcla de competencias digitales y emocionales. Un popurrí de valores y capacidades que tenemos la obligación de transmitir, y que es difícil equilibrar.  

Trabajar en grupo, o mejor en equipo, permite al docente que los alumnos adquieran muchas de estas competencias. Competencias básicas que todo trabajador, futuro o actual, empresario o emprendedor, debería adquirir.
La experiencia y la edad dan un bagaje que debemos aprovechar de nuestros compañeros. Tanto dentro del aula como fuera de ella. Trabajar con personas causa muchos conflictos, pero también nos ofrece una oportunidad de aprendizaje. Nos ayuda a conocernos mejor y nos descubre aspectos positivos del resto de compañeros. Un trabajo en equipo que deberíamos fomentar aún más entre los profesionales de la educación.

 Mi lista de competencias deseables sería la siguiente:
  • Compartir Vs Competir. Saber compartir tus recursos dentro de tu empresa o en tu grupo de clase. Ser generoso con tu conocimiento. La transparencia la agradecemos todos. La competencia insana o la constante comparativa son malas consejeras.
  • Saber estar. Respetar a compañeros, profesores, empleadores o clientes. Hablar con corrección. Empatizar con las personas que te rodean. Mano izquierda y sentido del humor también ayudan en nuestras relaciones personales. Priorizar.
  • Manejar el conocimiento. Saber buscar y discriminar la información que nos ofrecen los medios digitales. Internet es imprescindible para casi cualquier negocio o futuro empleo. Controlar redes sociales, herramientas colaborativas y multimedia.
  • Ser creativo. Buscar soluciones en cualquier parte. Pensar y repensar cada tema importante. Esto nos ayuda a ser más autónomos. Una autonomía que nos da libertad y te hace más imprescindible.
  • Adaptarse a los cambios tecnológicos. Ya no es válida la excusa de "se me dan mal los ordenadores". Adaptación a diferentes formatos. Se puede estar a la última sin ser un friki o sin apasionarte la electrónica. Interés por la actualidad tan cambiante.
  • Ser honesto con tu trabajo. Cumplir por propia satisfacción y por facilitar las cosas a los demás. Ayudar y no crear divisiones. Olvidarse de maledicencias, rumores o cuchicheos. Trabajar para ayudar a crecer al grupo, no para figurar. 
Una corta, pero densa lista. Unas competencias que a muchos nos pueden costar toda una vida. Yo aún me encuentro más cómodo con las digitales, pero cada día valoro y busco más las emocionales (ver post del CEIDE: "La importancia de la competencia emocional"). Competencias que no te garantiza ningún título oficial que puedas obtener. Unas competencias que podemos aprender de nuestros padres o de compañeros experimentados, pero también de amigos o compañeros de escuela. Sin embargo, generaciones anteriores nos pueden aún dar muchas lecciones de adaptación, sacrificio, honestidad, altruismo y saber estar. Sin dobleces. 

photo credit: opensourceway via photopin cc

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