domingo, 31 de marzo de 2013

EL QUEJIDO NO EDUCATIVO

El estado de queja constante puede hoy tener algún sentido. Creo más discutible quejarse de todo lo que nos contraría. La situación económica y política actual no da para muchas alegrías, pero aún así veo gente que se queja por vicio, que protesta de todo lo que no le beneficia. Que incluso no se alegra de lo que favorece al otro.

Ese quejido constante por nimiedades. Esa falta de priorizar que muchas veces nos falta. Compararnos constantemente con los compañeros o amigos. Criticar por criticar. No ser constructivos, ni hacer luego lo que ahora dices. El lamento omnipresente.

Nos falta educación en este sentido. Valorar lo que tenemos no es muy usual. Pero sí podemos comenzar por nosotros mismos. Trasladar un sentido crítico a los alumnos siendo coherentes en nuestra vida personal y laboral. Porque priorizar es básico y educar significa también algo de desprendimiento, aunque sea nuestro medio de vida. Un objetivo de la educación es conseguir personas autónomas, y la autonomía también se consigue siendo conscientes de toda la realidad que nos rodea. 

Supongo que también es cuestión de carácter y sobre todo de experiencia de vida. Aún así, cuando me quejo demasiado, me acuerdo de la cantidad de personas que realmente sufren problemas graves. Y aquí al lado. 

photo credit: L.e.e via photopin cc

jueves, 28 de marzo de 2013

¿TIENE FUTURO LA FP?

Que la Formación Profesional es una solución para el empleo actual y futuro es algo indiscutible. Lo que no sabemos, gracias a nuestros gobernantes, es el futuro que le depara a nuestra FP.  En un artículo anterior, "Finiquitando la Formación Profesional",  escribía acerca de los cambios que parece quieren imponer en nuestro sistema actual de FP. 

La Comunidad de Madrid, con su consejera a la cabeza, y a golpe de Decreto, quiere implantar la mal llamada novedosa FP Dual. Mal llamada, porque hasta la fecha ya tenemos alumnos que se forman en las escuelas y a continuación en las empresas. Y con un alto grado de inserción. 
En Madrid también quieren eliminar los conciertos educativos con esta excusa, para seguir luego desmantelando otros niveles educativos. Todo para eliminar gasto sin tratar de racionalizar el existente. Medidas a corto plazo que, además de los puestos de trabajo eliminados, van a suponer una falta de oferta educativa en una etapa educativa muy demandada y necesaria. Leer: "10 propuestas para mejorar la FP"

Medidas futuras o previsibles que sólo provocan incertidumbre en los centros educativos. Malestar entre los docentes. Falta de tiempo para preparar módulos y realizar una planificación adecuada. Y sobre todo, desmotivan. No pretendamos mejorar nuestra educación con unos profesionales desmotivados. Al final, como siempre, las consecuencias las pagarán los alumnos: sin libertad de elección, planes de estudios improvisados, saturación en las aulas y con profesores poco motivados.

Parece que el resto de Comunidades Autónomas está a la espera de lo que ocurra en Madrid. Que la  FP va a convertirse de nuevo en una opción marginal o residual.  En un coladero, en la FP de Grado Medio, para los alumnos que no finalicen la ESO. Y en un privilegio para los que quieran estudiar una FP de Grado Superior.

Lo que sigo sin explicarme es porque en este país sigue sin tenerse en cuenta la opinión de los profesionales de la enseñanza. Pero que luego tampoco cuenten con nuestro voto.

photo credit: unpolarized via photopin cc

martes, 26 de marzo de 2013

CONFRONTACIÓN EDUCATIVA PERMANENTE

Que la educación sea una cuestión de Estado parece un objetivo cada día más lejano. Me parece incomprensible ver como desde casi todos los sectores, tendencias, medios de comunicación y sobre todo políticos, cada uno defienda lo suyo a capa y espada. La falta de acuerdo, la falta de miras y sobre todo, la escasa voluntad de negociar, es pasmosa. Parece que estamos ante  un síndrome, nuevo o viejo, que no tiene remedio: "Confrontación Educativa Permanente".

Conservadores contra progresistas. Interinos contra funcionarios. Pública contra concertada. Agnósticos contra creyentes. La Administración contra los profesores. Modelo alemán o finlandés. Y viceversa. Cada uno con su concepción propia de la educación. Que si adoctrinas que si educas. Debates estériles y dañinos, que sólo nos enfrentan. Cada uno con sus intereses propios. Y mientras tanto seguimos devaluando la educación. Seguimos recortando y sin adoptar medidas a largo plazo. Seguimos sin llegar a unos acuerdos de mínimos donde las partes cedan y se lleguen a un consenso respetado por todos.

No tenemos porque estar ante un juego de suma cero. Porque los únicos que deben ganar son nuestros niños y jóvenes. Dejemos trabajar a los expertos en educación. Permitamos transformar nuestro sistema educativo desde el sentido común. Dejemos de perder el tiempo en batallitas y mejoremos la Educación en mayúsculas. A lo mejor también nos hace falta un mediador internacional como en los conflictos bélicos. Triste, pero puede que cierto.

Centrémonos en los docentes. Que ser profesor sea un orgullo y haya que merecerlo. Mejoremos su estatus y su formación sin reparar en la inversión. Una inversión necesaria, y bien planificada, que se refleje en unos ciudadanos preparados y críticos. Que dejen de vender humo, recortar por recortar y ganar votos por la vía fácil. Convengan un pacto de Estado. Piensen en el presente, pero sobre todo, piensen en futuro. Dejemos las banderitas para otros temas. Vayamos todos a una.

photo credit: hownowdesign via photopin cc

lunes, 25 de marzo de 2013

EL PROFESOR ÁRBOL

Me gusta comparar a los profesores con los árboles. Al fin y al cabo los docentes somos como árboles en constante crecimiento, que tratan de dar unos frutos con unas semillas que algún día puede que germinen.

Todo árbol, del que esperemos frutos, necesita ser cuidado y abonado. Porque hay árboles a los que se les pide que den frutos a temprana edad. Y para dar buenos frutos hay que tener cierta madurez. Hay que haber vivido, además de provenir de la simiente de algún buen ejemplar. Una simiente que tiene como origen compañeros experimentados y antiguos profesores o maestros, además de la propia familia.

Porque hay también muchos tipos de árboles. Árboles con frutos dulces o árboles de frutos secos. Árboles de crecimiento rápido y otros más lentos. Árboles que necesitan mucha agua y otros de secano. Igual que los tipos de profesores. Pero todos tenemos una misma misión: dar buenos frutos. Todos nos debemos a nuestros alumnos independientemente de nuestro carácter. 

A veces se nos olvida nuestra principal ocupación y preocupación. La sociedad y los gobernantes olvidan que somos la pieza clave de las futuras generaciones. Las futuras semillas. Que una buena simiente necesita plantones bien seleccionados que se conviertan en árboles maduros y bien preparados. Que los árboles también necesitan una buena protección para dar buenos frutos. Que los factores genéticos influyen, pero igual de importantes son los cuidados externos. Un buen profesional debe tener una buena formación, continúa para más inri, pero necesita ser considerado, valorado y promovido por sus logros.

Parece que el clima hoy en día no acompaña. Que las plagas se multiplican y no corren buenos tiempos para el crecimiento de árboles y sus cosechas. Si no se toman medidas podemos perder generaciones enteras y futuras semillas. Porque, aunque hay mucha ingeniería genética y mucha semilla híbrida, muchos buscamos frutos ecológicos. Buscamos árboles auténticos que,  aún con ayuda de la tecnología, crezcan y den frutos propios que sepan algún día valerse y crecer por sí mismos. 

photo credit: demandaj via photopin cc

viernes, 22 de marzo de 2013

PROFESOR: ¿AÚN NO ESTÁS EN TWITTER?

Todos los programas de actualización de nuestra labor docente deberían incluir formación sobre el uso y posibilidades de Twitter. Una red social o microblogging que ofrece infinitas oportunidades para la autoformación de un docente. Estamos ante una herramienta que genera ingentes cantidades de conocimiento, pero que debemos y podemos saber como gestionar.

Las administraciones educativas, así como las direcciones de los centros, deberían promover su uso, sensibilizar y formar a los maestros y profesores de todas las etapas educativas. Desde Educación Infantil hasta la Universidad. Estamos ante el medio más económico que puede actualizar la formación de nuestros claustros, de un modo informal, pero motivador y de acuerdo a nuestros intereses personales o profesionales.

Personalmente, encuentro un antes y un después en mi labor docente desde que uso Twitter. Conocer a otros profesionales, tanto del sector educativo como de otros ámbitos, me ha permitido abrir la mente a nuevas posibilidades. Posibilidades en la metodología educativa, nuevas herramientas o buenas prácticas de docentes que innovan y disfrutan su trabajo. Posibilidades que incluso ayudan a crecer personalmente. 

Os expongo las razones para estar en Twitter o para animar a tus compañeros en su uso: 
  • Es una herramienta sencilla que necesita una mínima formación inicial, pero que controlas en poco tiempo.
  • Descubres multitud de recursos y herramientas para tu actividad docente.
  • Es una fuente de noticias y actualidad, tanto generalista como del sector educativo.
  • Conoces colegas, organizaciones y otras personas con las que puedes interactuar y saber de su trabajo.
  • Te anima a mejorar e implementar nuevas prácticas educativas.
  • Promueve el aprendizaje colaborativo y una forma de trabajar compartiendo recursos que se acaba extendiendo a tus compañeros de centro.
  • Es un medio para expresar tus opiniones o hacer público tu trabajo en el aula. Fortalece el espíritu crítico.
  • Podemos utilizarlo con los alumnos como medio de comunicación o con otros fines: ver post  Twitter: ¿para alumnos o para profesores?
  • Puedes acceder a Twitter desde cualquier dispositivo: ordenador, móvil o tablet. Es el paradigma de la movilidad y la instantaneidad.
El único inconveniente es que engancha. Alguna que otra reprimenda familiar te llevas por leer tuits allá donde vas. Y eso que soy casi un recién llegado...

Por lo demás, recomendar los siguientes recursos para aquellos que quieran iniciarse o abrir una cuenta en Twitter:



photo credit: webtreats via photopin cc

jueves, 21 de marzo de 2013

¿POR QUÉ UTILIZAR GOOGLE APPS EN TU CENTRO EDUCATIVO?

Las herramientas que nos ofrece el paquete de  Google Apps for Education son una buena oportunidad para cualquier centro educativo. Las podemos aprovechar para gestionar la información y el conocimiento de profesores y alumnos, a la vez que se fomenta una forma diferente de aprendizaje y de trabajo.

Las ventajas de este servicio son:
  • Es una alternativa gratuita frente a otros servicios. Nos permite ahorrar en algunos servicios de hosting o software específico.
  • Nos va a permitir crear tantos usuarios necesitemos por ser un centro educativo. 
  • Podemos seguir utilizando nuestro dominio web para los usuarios de estas cuentas de Google. Por ejemplo, una centro con el dominio www.centros.com puede crear usuarios de e-mail con el nombre: usuario@centros.com
  • Fácil manejo de las diferentes herramientas, ya conocidas por muchos usuarios. Interfaz bastante intuitiva.
  • Simplificación y unificación de muchos servicios a través de una sola cuenta y contraseña personal.
  • Ahorro de papel, impresiones y fotocopias.
  • Permite trabajar la mayoría de competencias necesarias para el mundo profesional o académico.
  • Podemos trabajar siempre desde cualquier lugar con conexión a Internet sin necesidad de almacenar la información en un soporte físico.
  • Se puede configurar para ser utilizado en dispositivos móviles: smartphones y tablets.
Como inconvenientes, destacaría la dependencia a los servicios de Google y la necesidad de una buena conexión a Internet en todo el centro. Así como, la conveniencia de una buena formación de los servicios que a utilizar por parte de profesores, alumnos o personal de administración. También son mejorables las versiones móviles y las aplicaciones en Android o iOS para tablets o smarthpones, algo que en el futuro próximo seguro resolverán.

Aquí os dejo con unos materiales que vale la pena visitar para iniciarse o ampliar información sobre Google Apps for Education:




Recomiendo igualmente las siguientes herramientas y sus funciones principales con las que podríamos empezar a trabajar con una cuenta de Google:
  • Drive: almacenar nuestros archivos de cualquier tipo, trabajar online, trabajar con documentos colaborativos. Crear y exportar documentos, hojas de cálculo, formularios, etc.
  • Correo: gestor web para nuestro correo electrónico donde podemos crear grupos o mensajes destinados para nuestros usuarios del dominio del centro.
  • Sites: fácil herramienta para crear webs docentes o colgar información para nuestros alumnos.
  • Blogger: crear blogs de aula o de nuestra escuela
  • Calendar: añadir eventos y mantener una agenda actualizada de las actividades del centro, clase o grupo de alumnos.
  • Google Plus o Google+: red social para compartir recursos, colaborar o mantener actualizados a los usuarios; entre otras muchas funciones.
Como veis,  muchas opciones que permiten ahorrar tiempo y que requieren de una buena coordinación en nuestro centro, formación y sensibilización para fomentar su uso. Pero sobre todo, exprimiendo su manejo, nos ayudarán a manejar mejor la información y a trabajar aprovechando la tecnología. Las dichosas TIC.

photo credit: Tiger Pixel via photopin cc

miércoles, 20 de marzo de 2013

EDUCAR EN EL RUIDO

Tener un carácter abierto por ser un país del sur de Europa o latino, es perfectamente compatible con no ser personas ruidosas o vociferantes. Viendo recientemente un reportaje sobre, como no, la educación en Finlanda, me quedé maravillado del semáforo que utilizan en algunas escuelas para advertir a los niños cuando superan un límite de decibelios. No sé si es una cuestión cultural o genética, pero en nuestro país la falta de conciencia en este aspecto es más que notable.

Supongo que no es necesario ser tan cuadrados como los finlandeses, o quizás sí. Lo cierto es que la escasa cultura en relación al silencio o a utilizar un volumen de voz adecuado, es bastante significativa. En las zonas públicas o de uso común es donde más ejemplos podemos encontrar. Ejemplos con adultos que vociferan, hablan  a un volumen excesivo a menos de dos metros de distancia o conversan por el móvil a voz en grito (incluso en hospitales o bibliotecas). Luego queremos alumnos tranquilitos en clase, con móviles apagados y sentados durante más de cinco horas seguidas. El ejemplo que damos padres, profesores o vemos en programas de televisión no son los más edificantes.

Es necesario educar en el silencio, en respetar los turnos de palabra y en saber manejar el volumen de voz mientras otros escuchan. Una buena opción es fomentando debates y ayudando a moderarlos, e incluso programando tiempos de silencio, trabajo y estudio semanal. Algo cada vez más difícil, con la dichosa multitarea -a la que estoy enganchado- y el ritmo que nos exigimos para llegar a todo. Momentos de desconexión para centrarnos en una sola tarea y poder reflexionar. Dejar de consumir contenidos multimedia y crear partiendo de un ambiente adecuado. Actividades compatibles también con una metodología diferente a las clases magistrales.

Podemos reflexionar sobre nuestro tono y volumen de voz. Especialmente los que debemos hablar en público o los educamos. Variar el tono es importante para atraer a nuestros oyentes, pero un volumen adecuado en nuestras conversaciones cotidianas se agradece igualmente. Al menos, siempre nos quedará disfrutar el silencio en algún monasterio: "El gran silencio" - Trailer.

photo credit: seyed mostafa zamani via photopin cc

jueves, 14 de marzo de 2013

¿APORTAMOS VALORES A NUESTROS ALUMNOS?

Recuerdo cuando era niño, como en el colegio trataban de inculcarnos constantemente valores. A menudo tratábamos el tema de la paz, la violencia o que el dinero no lo significaba todo en la vida. La importancia de la fraternidad o la ayuda al más débil. O como el consumismo no conduce a ninguna parte ni da la felicidad. Trabajamos constantemente todos estos temas.

Unos valores que yo me creía y que con inocencia pensaba que seguirían presentes en nuestras vidas y en las de las personas con las que en un futuro me iba a relacionar. Hasta que un día, o poco a poco, no sé cómo, observas comportamientos machistas, gente indiferente ante las injusticias que le rodean, personas que prejuzgan a otros por su origen o raza. Gente con la que has crecido y parece que ha perdido esas ideas o ese idealismo.
Te vas haciendo mayor, y ya no te asombran esos comportamientos, pues son el pan nuestro de cada día. Pero, me pregunto, ¿qué hemos hecho mal? ¿qué nos lleva a cambiar tanto y a perder todas esas enseñanzas y valores que nos transmiten maestros y profesores cuando somos niños? ¿o es sólo una perdida de la inocencia cuando pasamos al mundo adulto? 
Aún me extraño cuando escucho comentarios despectivos sobre algún extranjero, o veo algún padre insultando a un futbolista junto a su hijo. O te enteras de gente que no encuentra trabajo por su color de piel. O adviertes como se trata a algunas empleadas del hogar.

No sé exactamente donde se origina el problema. Pero creo que desde la educación podemos hacer mucho. Me da la sensación que al terminar la educación obligatoria dejamos de ver a los alumnos como niños. Parece que nuestros chicos ya deben espabilar, debemos centrarnos en el mundo laboral y en curtirlos para la vida diaria y adulta. Olvidamos que aún tenemos personas que necesitan seguir fortaleciendo sus valores. Que hay cosas mucho más importantes que los contenidos de los libros de texto. Que se puede aprender a vivir, a ser un buen profesional y a la vez cultivarnos como personas. Recomiendo este vídeo, que por cierto, me paso un alumno: "Si el dinero no importar ¿qué harías?"

Justo ahora, con tanto escándalo y corrupción, tanta avaricia y falta de principios, deberíamos revisar nuestro papel como educadores. Estoy seguro que podríamos hacer mucho más para formar en valores a nuestros jóvenes que cursan el Bachillerato, la Formación Profesional o Grados Universitarios. Seguro que hay formas de introducir transversalmente unos valores universales que no aparecen en ninguna prueba de nivel, pero son igualmente importantes. Porque buscamos ser competentes, pero solemos olvidarnos de aprender a cooperar y a trabajar con humanidad. Como cuando eramos niños.

photo credit: 27147 via photopin cc

martes, 12 de marzo de 2013

RAZONES PARA SÍ USAR TABLETAS EN EDUCACIÓN

A propósito de un post de Jordi Martí, ver en su blog XarxaTic, paso a rebatir, "amistosamente", los argumentos contrarios al uso de tablets en el aula o para la educación. Conste previamente que:  no soy ningún fanático de los últimos cachivaches tecnológicos y no soy seguidor incondicional de marca o software alguno. Me considero, de hecho, bastante austero en el uso y renovación de equipos que utilizo tanto personalmente como en mi centro educativo. 

En este último punto coincido con Jordi Martí. La sociedad consumista nos lleva a seguir renovando equipos o a desechar otros que se quedan obsoletos muy rápidamente. Pero, por suerte o por desgracia, la tecnología evoluciona, y los docentes tenemos también la responsabilidad de conocer y enseñar en el uso de las innovaciones ya contrastadas. No es necesario tener lo último de lo último, pero sí hacer un esfuerzo para ir acompasados junto a las demandas de la sociedad y el mundo empresarial. 

Siempre que sea posible debemos aprovechar los recursos, hoy en día escasos, para actualizarnos. Sobre todo, para cambiar el chip; para mentalizar a los alumnos de la importancia de adaptarse a nuevos entornos y a nuevas formas de trabajar. 
Creo en una educación donde el alumno aprenda a manejar diversos dispositivos, tanto propios como del centro. Donde aprenda a manejar un PC y un portátil  junto a su móvil o tablet. Donde se integren los dispositivos de modo habitual en las materias o módulos de su nivel educativo. Donde los docentes enseñemos los otros usos de la tecnología. Tecnología para aprender y para seguir creciendo, personal o profesionalmente. Tecnología que acabe siendo usada con la misma facilidad que un bolígrafo, una libreta o un libro de texto. Aunque falle más...

Por ello, ¿qué motivos tengo para decir sí a las tablets o tabletas en educación?

  • A nivel de escritura. La supuesta torpeza de los alumnos para escribir en pantallas digitales está resuelta con tablets que integran teclados extraibles o inalámbricos. Personalmente he trabajado con iPads con teclado vía bluetooth o con tablets Asus Eee Pad Transformer, y se puede escribir con la misma agilidad. Eso sin tener en cuenta que los más jóvenes son mucho más diestros en la escritura a través de pantallas digitales. 
  • El trabajo creativo. La creación de contenidos a través de tablets es un aspecto que está evolucionando muy rápidamente. Ya disponemos de aplicaciones muy mejoradas que permiten hacer el mismo trabajo que habitualmente hacemos en el aula, junto a otras posibilidades que un PC o portátil no nos permiten: realizar videos, fotos o movernos a otros espacios diferentes al aula. Esta última posibilidad es básica. Las baterías son mucho más duraderas, el encendido es automático y la portabilidad es muy ligera.
  • Programación. La programación de apps es una realidad y un mercado con posiblidades infinitas. A nivel básico o a nivel profesional existen multitud de opciones para crear aplicaciones. Aplicaciones que ya usamos diariamente y cuyo crecimiento es enorme. El uso de estas apps tiende a desplazar el consumo doméstico de portátiles u otros ordenadores. Eso sí, suele hacer falta un PC y una tablet para su desarrollo.
  • Falta de formación del profesorado. El uso de tablets es mucho más intuitivo que el de un ordenador. Que algunos docentes, no usen ordenadores o no sepan exprimir su uso, no es motivo para dejar de introducir tecnología nueva. Sí es necesaria mucha formación, pero sobre todo, habituarse a usar otros medios electrónicos. Tratemos de involucrar al profesorado y descubrir las utilidades en el aula de estos dispositivos móviles. Partimos con la ventaja de que muchos profesores disponen de smartphones o tablets en sus hogares con conexión a internet. 
  • Caro y difícil de reparar. El coste de estos dispositivos a bajado notablemente. Quizás no lo podamos comparar con un netbook, pero,  por no mucho más, tenemos tablets de última (o penúltima) generación. Las reparaciones son mínimas. En casi un curso utilizando tablets no he tenido problemas con el sistema operativo, virus o graves incidencias con el hardware. Son más robustas de lo que aparentan.
Como todo no van a ser alabanzas, está claro que se presentan dificultades y problemas en el día a día. Recomiendo la lectura de un post propio: "Problemas y soluciones con las tablets en educación". Cuestiones que con el tiempo se irán resolviendo hasta que demos con un tipo de dispositivo "perfecto" para las aulas, alumnos y profesores. De momento Jordi, hay que seguir arriesgando para no perder comba. Eso sí, con mucho conocimiento (o "molt de coneixement" como decían nuestros padres).

photo credit: Mike Licht, NotionsCapital.com via photopin cc

domingo, 10 de marzo de 2013

OPTIMIZAR REUNIONES: TAMBIÉN PARA PROFESORES

En ocasiones los docentes no quejamos de tener reuniones improductivas. Tenemos la sensación de haber perdido el tiempo o de no haber aclarado nada tras una reunión. A lo largo del curso tenemos reuniones de todo tipo: sesiones de evaluación, reuniones de ciclo o etapa, reuniones de tutores, reuniones del Claustro, reuniones con alumnos y padres, reuniones de Calidad, reuniones de los equipos directivos o jefes de departamento, reuniones de comisiones, etc, etc.

No niego que muchas reuniones son necesarias, pero sí es posible organizarlas mejor para ser más productivos. La coordinación y la toma de decisiones conjunta es muy útil, pero debemos aprovechar el escaso tiempo del que contamos para reunirnos presencialmente. Apuntaría algunas ideas para ser más eficaces y eficientes en la organización de las reuniones:
  • Establecer un orden o programa previo de cada reunión. Unos puntos claros de lo que se va a considerar durante el encuentro.
  • Recordar, vía email,  tablón de anuncios o calendario online, la convocatoria de la reunión. Tanto con una semana de antelación, como 24 horas antes, el convocante puede recordar el programa de la reunión. Lograremos que algunos participantes acudan más preparados o puntuales a la reunión convocada.
  • Marcar un horario de inicio y fin de la reunión. Evitamos alargarnos innecesariamente y nos permite ir al grano en los asuntos a estudiar. Ser escrupulosos en su cumplimiento.
  • Remitir, antes de las reuniones, toda la documentación o informes a trabajar en cada reunión. Es imprescindible tener estudiados, siempre que sea posible, los puntos a debatir. Evitamos perdidas de tiempo y acudir más preparado. Muchas veces hablamos o tomamos decisiones a partir de ocurrencias del momento.
  • Utilizar la figura del moderador para encauzar las reuniones y controlar los tiempos de cada punto programado. El turno de palabra debe ser respetado, así como tratamos de evitar las conversaciones paralelas o irnos por las ramas.
  • Llevar un acta donde, después de cada punto, se reflejen los acuerdos tomados. Resumir al final de la reunión las conclusiones o acuerdos debatidos. Enviar posteriormente una copia a todos los convocados. 
  • Utilizar herramientas TIC para preparar las reuniones o incluso continuar temas que se han quedado pendientes o por cerrar. El correo electrónico y sobre todo los documentos colaborativos, tipo Google Docs, nos facilitan mucho elaborar informes finales conjuntamente o trabajar en diferentes horarios sin necesidad de reunirse físicamente.
A todo esto, añadiría o recalcaría, que sólo convoquemos reuniones cuando sea realmente necesario. Que aprendamos a centrarnos en las cuestiones a tratar. Y que la preparación previa de cada reunión sea la base para evitar pérdidas de tiempo innecesarias y frustrantes. Porque, aunque soy muy partidario de reunirse y coordinarse, es necesaria la optimización de nuestro tiempo. Cada vez más escaso, por cierto.

photo credit: The Rocketeer via photopin cc

viernes, 8 de marzo de 2013

EDUCAR EN DIGITAL Y EN EMOCIONES

Meditando de nuevo sobre las competencias básicas, sobre mis alumnos y sobre el trabajo, me viene a la cabeza una mezcla de competencias digitales y emocionales. Un popurrí de valores y capacidades que tenemos la obligación de transmitir, y que es difícil equilibrar.  

Trabajar en grupo, o mejor en equipo, permite al docente que los alumnos adquieran muchas de estas competencias. Competencias básicas que todo trabajador, futuro o actual, empresario o emprendedor, debería adquirir.
La experiencia y la edad dan un bagaje que debemos aprovechar de nuestros compañeros. Tanto dentro del aula como fuera de ella. Trabajar con personas causa muchos conflictos, pero también nos ofrece una oportunidad de aprendizaje. Nos ayuda a conocernos mejor y nos descubre aspectos positivos del resto de compañeros. Un trabajo en equipo que deberíamos fomentar aún más entre los profesionales de la educación.

 Mi lista de competencias deseables sería la siguiente:
  • Compartir Vs Competir. Saber compartir tus recursos dentro de tu empresa o en tu grupo de clase. Ser generoso con tu conocimiento. La transparencia la agradecemos todos. La competencia insana o la constante comparativa son malas consejeras.
  • Saber estar. Respetar a compañeros, profesores, empleadores o clientes. Hablar con corrección. Empatizar con las personas que te rodean. Mano izquierda y sentido del humor también ayudan en nuestras relaciones personales. Priorizar.
  • Manejar el conocimiento. Saber buscar y discriminar la información que nos ofrecen los medios digitales. Internet es imprescindible para casi cualquier negocio o futuro empleo. Controlar redes sociales, herramientas colaborativas y multimedia.
  • Ser creativo. Buscar soluciones en cualquier parte. Pensar y repensar cada tema importante. Esto nos ayuda a ser más autónomos. Una autonomía que nos da libertad y te hace más imprescindible.
  • Adaptarse a los cambios tecnológicos. Ya no es válida la excusa de "se me dan mal los ordenadores". Adaptación a diferentes formatos. Se puede estar a la última sin ser un friki o sin apasionarte la electrónica. Interés por la actualidad tan cambiante.
  • Ser honesto con tu trabajo. Cumplir por propia satisfacción y por facilitar las cosas a los demás. Ayudar y no crear divisiones. Olvidarse de maledicencias, rumores o cuchicheos. Trabajar para ayudar a crecer al grupo, no para figurar. 
Una corta, pero densa lista. Unas competencias que a muchos nos pueden costar toda una vida. Yo aún me encuentro más cómodo con las digitales, pero cada día valoro y busco más las emocionales (ver post del CEIDE: "La importancia de la competencia emocional"). Competencias que no te garantiza ningún título oficial que puedas obtener. Unas competencias que podemos aprender de nuestros padres o de compañeros experimentados, pero también de amigos o compañeros de escuela. Sin embargo, generaciones anteriores nos pueden aún dar muchas lecciones de adaptación, sacrificio, honestidad, altruismo y saber estar. Sin dobleces. 

photo credit: opensourceway via photopin cc

jueves, 7 de marzo de 2013

¿NOS VALORAN A LOS DOCENTES?

Leyendo los resultados del último barómetro del CISfebrero 2013, resulta curioso que al profesorado de todos los niveles educativos se nos valore bastante bien, sólo por detrás de los médicos. Pero a su vez somos una profesión no demasiado recomendada. En el caso de la FP, sólo un 2,5% recomendaría a su hijo/a, amigo/a, dedicarse a ser profesor de Formación Profesional. ¡Qué prestigio el nuestro!

Los encuestados consideran mayoritariamente que nuestra profesión requiere mucha vocación, asumir responsabilidades y una solida formación. Por el contrario, más de la mitad consideran que la sociedad, los padres y los alumnos, nos valoran regular, mal o muy mal. Más de la mitad de los encuestados también considera que nuestra imagen ha empeorado y que nos encontramos poco o nada motivados. 

Luego ya vendrían las típicas opiniones. Mayoritariamente, se piensa que los principales problemas y soluciones de la educación radican en la dotación de medios y recursos materiales, o en la disciplina de los alumnos. Aquí, incluso, creo que muchos docentes estarían también de acuerdo. Es una opinión predominante. Es fácil achacar  la culpa de todos los males a la falta de disciplina, a la falta de autoridad del profesorado, o a que nos faltan recursos materiales. 

Quizás, personalmente, podría señalar como un problema creciente el mayor número de alumnos en el aula o la falta de interés de algunos alumnos en la FP. Pero, a mi parecer, los principales problemas, y a su vez soluciones, están en el tiempo que los padres dedican a sus hijos, en la evaluación continua de las tareas del profesorado, en el trabajo en equipo y la colaboración del profesorado, y en el acceso a la carrera de docente. Justo lo que no se valora tanto. Aspectos que tienen que ver con la profesionalización de nuestra función docente, muchas veces estancada, y que depende demasiado de la voluntad de las personas. Por eso nos encontramos con profesores que ejercen por casualidad, porque no encontraron otra cosa o que están esperando a dar el salto a otra profesión "más prestigiosa"; les parece poco para su estatus la tarea que hacemos.

Lo triste es que nuestras políticas educativas se basan en el refuerzo de la autoridad o en incrementar recursos sin optimizarlos convenientemente. Además de no prestigiar nuestra función en la sociedad, que, pese a ser bien valorada, pocos la querrían para sus hijos.¡Sigamos las encuestas del CIS que es lo que piden nuestros ciudadanos y lo que da votos!  Todo menos consultar al profesorado o equipos directivos, que día a día trabajan en las aulas con los alumnos de nuestro país.

photo credit: Forty Two. via photopin cc

martes, 5 de marzo de 2013

INCOMPETENCIAS DIGITALES EN LA EDUCACIÓN

Me parece realmente increíble. En pleno siglo XXI todavía nos encontramos con chicos, graduados en Educación Secundaria o incluso con el título de Bachillerato,  que tienen unas competencias digitales ínfimas. Como diría un amigo mío: ¡no acredito!

Se puede echar la culpa al sistema educativo, a la organización de las asignaturas, al ministro o al consejero de turno, pero el problema radica en los profesores. No se trata de recriminar nada a los profesores de Secundaria, Primaria o FP; pero sí de hacer algo de autocrítica.

No debemos seguir tratando la asignatura de Informática como algo estanco y diferenciado del resto de asignaturas. Incluso, esa asignatura, debería desaparecer tal y como hoy se contempla. Las TIC, la informática, la ofimática, Internet, las redes sociales y vocablos similares, deben utilizarse, como algo transversal e imperceptible en el resto de asignaturas, materias o módulos. 
No es de recibo que un chaval con dieciséis años no sepa utilizar bien un buscador en Internet o trabajar decentemente con un procesador de textos. Que no sepa editar una imagen y un vídeo de forma básica. E incluso, que no se le haya educado sobre el uso de las redes sociales o los medios de información digitales.

Por suerte, existen muchos buenos docentes que integran, de modo invisible, estas competencias básicas que debería alcanzar todo chaval de dieciséis años. Unas competencias digitales básicas necesarias para que los alumnos se desarrollen como personas y como futuros profesionales. ¿No hablamos siempre de ser competitivos?
La UE describe claramente estas competencias digitales; nos habla de alfabetización digital, mediática e informacional (ver artículo de David Álvarez: PLE en el marco europeo de Competencias Digitales). Un tipo de competencias, que pueden, y deben necesariamente, formar parte del currículum de nuestros alumnos de todos los niveles educativos.

Aún así, sigo siendo escéptico. Sigo leyendo artículos sobre la educación decimonónica que abunda en nuestras escuelas. Alumnos fritos a deberes escolares. Sistemas de evaluación basados en exámenes. Profesores que no pueden, o quieren, vivir sin el libro de texto y sin su solucionario. Entonces, ¿cómo podemos pedir una generación preparada? ¿vamos a seguir utilizando el informe PISA como único modelo evaluador del sistema educativo? ¿vamos a seguir haciendo injustas comparaciones con otros países?

La solución a todo este desbarajuste o despropósito radica, creo yo, en ensalzar la figura del profesor. Evaluar y promover al buen docente, al docente actualizado. Establecer buenos sistemas de formación pedagógica que estimulen el cambio en nuestra educación. Pero bueno, ese es otro berenjenal que merecería mucho más tiempo. De momento, tratemos de contagiar las buenas prácticas que algunos docentes llevan incorporando a sus programaciones sin necesidad de hablar de las TIC ni de lo digital. Os dejo con un buen ejemplo de ello: El blog del aula de la clase de Manel Rives.

photo credit: mrsdkrebs via photopin cc

domingo, 3 de marzo de 2013

EL COORDINADOR TIC ACTUAL

El papel del coordinador de los centros educativos es un tema bastante manido, y, posiblemente, de interés de unos pocos. Un papel y un perfil muy difuminado; que se dibuja entre el rol de operario técnico y el de pseudopedagogo innovador. Pero, tal y como leía recientemente, un puesto, que en cualquier otra empresa tendría una dedicación a tiempo completo. Un puesto muchas veces desagradecido y adjudicado al friki de turno.

El papel de coordinador TIC o responsable TIC se complementa con el papel de docente. Hay que cumplir con esa doble tarea, como docente y coordinador, con una limitación horaria importante. Como coordinador TIC hay que solventar los problemas técnicos diarios que se dan en un centro. Dar apoyo a las necesidades individuales y colectivas. Debe coliderar el cambio metodológico de su claustro. Y por supuesto, debe estar actualizado, más pedagógicamente que a nivel tecnológico. Leer artículo: "El dilema del coordinador TIC: entre conserje electrónico y lider pedagógico"

Debemos pasar de un modelo caduco de coordinador TIC, como mero técnico, para pasar a una función formadora de docentes y alumnos. Una función que debe estar coordinada perfectamente con los otros jefes de departamento y con su equipo directivo. No puede trabajar de modo estanco, como el clásico docente, sino tratando de fomentar un buen uso de los dispositivos del centro. Un buen uso, tanto físico como didáctico. Un buen uso que también ayudaría a disminuir las incidencias técnicas y averías. Para pasar de coordinador a animador TIC, como bien lo denomina Jordi Martí en una de sus entradas.

Aunque, como siempre, este papel de animador, debe pasar por un cambio de mentalidad del profesorado. Un cambio inevitable en los tiempos actuales y que exige un mayor esfuerzo por parte de los docentes. Esfuerzo por conocer, no sólo nuevas herramientas, sino como usarlas cambiando la metodología del aula. Porque, podemos usar la tablet en casa o el smartphone diariamente, pero, no será útil, si no sabemos trasladar ese cambio de actitud al aula; si seguimos basando nuestra enseñanza y evaluación en un libro de texto y un powerpoint.

Es fácil escribir sobre esto, pero el día a día es mucho más complicado de lo que parece. Sobre todo, tratando de no desatender a tus alumnos, e invirtiendo muchas horas de autoformación para mejorar y provocar la salida de la zona de confort del profesorado. Voy a comenzar a aplicarme el cuento y a salir de mi zona de confort como coordinador TIC. Me animo a animar. Cuelgo el destornillador.

photo credit: HikingArtist.com via photopin cc