lunes, 29 de abril de 2013

ARCHIVAR Y COMPARTIR INFORMACIÓN ONLINE

En la entrada anterior resaltaba la importancia, para profesores y alumnos, de saber buscar en Internet con eficacia y eficiencia. No menos importante es almacenar y archivar la información que nos puede ser de utilidad. Guardar esos enlaces o archivos descargados para volver a ellos en cualquier momento y con facilidad. 

Apuesto por almacenar, archivar y etiquetar en la nube. Son muchas las posibilidades que nos ofrecen las herramientas de trabajo online. Si trabajamos con una cuenta de Google tenemos la opción de Bookmarks, una especie de favoritos donde podemos guardar enlaces y etiquetarlos por temas, con el nombre y descripción que deseemos. Muy útil para consultar estos recursos desde cualquier lugar.

Otra opción que uso a menudo es a través de Twitter. Si encuentro algún enlace interesante en la web lo tuiteo, con alguna etiqueta personal, para compartirlo y poder volver a consultarlo desde mi TL -timeline- en cualquier momento. 

Otra alternativa con Google,  un poco más compleja, es creando páginas, tipo Archivador, con Google Sites. Puedes crear carpetas y guardar archivos o enlaces con la estructura de un pendrive. Carpetas que luego puedes compartir con tus compañeros o alumnos, que incluso avisa a los suscriptores cuando subimos algo nuevo.

Con Evernote tenemos una herramienta con muchas funcionalidades, entre las que destaca la opción de guardar páginas web -en la versión Escritorio- o guardar imágenes o audio desde la versión móvil. Actualmente, Google trata de competir con Evernote mediante la herramienta Google Keep (versión PC) y también con su versión móvil, con una app para Android. Pero la legión de evernoteros es ya muy amplia y convencida...

La opción más vistosa de almacenar y compartir enlaces se puede realizar mediante revistas o periódicos digitales autoeditables. Muy fácil con Paper.li (versión PC) o con Flipboard (versión móvil). Publicaciones creadas según nuestros intereses donde podremos localizar la información (artículos, tuits, noticias...) que creamos relevante. 

Como es habitual en esto de las TIC, todo es cuestión de gustos. Porque las opciones para almacenar o compartir nuestra información son muy numerosas. Eso sí, es cuestión de organizarse.

photo credit: cali.org via photopin cc

sábado, 27 de abril de 2013

CÓMO BUSCAR EN INTERNET Y DESINFOXICARSE

Que la información crece a un ritmo exponencial es algo bastante evidente. Buscar información sólo a través de una enciclopedia o un libro de texto ha pasado a la historia. Lo que resulta sorprendente, es la escasa formación oficial u oficiosa que enseñe a seleccionar y analizar la información en Internet.

Aprender a buscar la información precisa entre el maremagnum de la red, y sobre todo, aprender a cribar esa información, debe ser una competencia digital básica para docentes y alumnos. Las fuentes de información a nuestra disposición son muy numerosas, todo ello, junto a la infoxicación -ver definición- que sufrimos, nos lleva a la desorientación.

Para evitar esta desorientación necesitamos adquirir habilidades a la hora de buscar en Internet y pautas para evitar la infoxicación. Habilidades que se adquieren con muchas horas de práctica pero que pueden también mejorarse con ciertas sugerencias:

  • Realizar las busquedas, con Google o otros buscadores, utilizando términos simples, palabras exactas e incluso con términos en inglés para ampliar resultados. Ver ayuda básica de Google.
  • Aprovechar las diferentes tipos de búsqueda que nos ofrece Google (imágenes, noticias, video, etc.) utilizando además las "Herramientas de búsqueda" que nos permite acotar los resultados deseados.  Leer más en Ayuda de Google.
  • No quedarse con la primera página de resultados (llegar al menos hasta la tercera), así como fijarse en la parte en verde de los resultados que nos indica la web de origen de cada resultado.
  • Probar, en la barra de búsqueda, cambiando términos o con las palabras que nos va sugiriendo Google. 
  • Para evitar la infoxicación son muchas las herramientas disponibles para seleccionar la información que realmente nos puede interesar. Los lectores de nuestros blogs favoritos, como Old Reader o Feedly, o lectores de noticias y otras fuentes seleccionadas personalmente; como Flipboard para dispositivos móviles.
  • La desinfoxicación en Twitter es más complicada; sobre todo si seguimos a muchas personas u organizaciones. O dejamos de seguir perfiles que no nos aportan nada, o utilizamos la función de búsqueda u otras herramientas, que Twitter y algunas aplicaciones nos ofrecen (ver entrada al respecto).
Nos enfrentamos a muchísima información que se genera día a día. Nuestra función principal es encontrar la que nos interesa en el momento oportuno. Información que nos va a permitir ampliar recursos sobre nuestra rama profesional, encontrar trabajo, comunicarnos adecuadamente o a realizar tareas, sin conocimientos previos, de forma autónoma. Por ello, es básico formar y evaluar a nuestros alumnos en esta competencia digital. Y es básico que todos los docentes tengan las competencias pertinentes para enseñar a ello. ¿No queremos alumnos preparados para el mundo laboral? ¿Alumnos con las competencias que demanda el mercado de trabajo?

No sé si todo el que maneja la información tiene el poder, pero si sabes manejar la información que hay en Internet,  puedes encontrar muchas oportunidades para el crecimiento personal y profesional. No desaprovechemos la ocasión.

photo credit: skylervm via photopin cc

jueves, 25 de abril de 2013

PROPUESTAS "VALIENTES" EN EDUCACIÓN

Recientemente leía las palabras de un alto dirigente político que tildaba de "valientes" las medidas en educación de la Comunidad de Madrid. Si consultamos las definiciones de este adjetivo en el diccionario de la RAE, nos encontramos con seis acepciones para la palabra "valiente":
1. Fuerte y robusto en su línea. 
 2. Esforzado, animoso y de valor. 
3. Eficaz y activo en su línea, física o moralmente. 
4. Excelente, primoroso o especial en su línea. 
5. Grande y excesivo. 
6. Valentón, baladrón. 
Y la verdad es que no sabría con cual quedarme para definir la política educativa de ese gobierno regional. ¿Es valiente no cumplir un programa electoral? ¿Es valiente ignorar a los profesionales de la docencia? ¿Es valiente cambiar todo un sistema de Formación Profesional a cuatro meses vista? ¿Es valiente obviar la función social, de tantos años, de los centros de FP concertados? ¿Es valiente incentivar sólo la educación privada?

Más que valiente, creo que me quedo con la sexta acepción. Me quedo con un gobierno "valentón". Un gobierno con medidas insensatas en pro de un liberalismo educativo que algunos creen que es la solución de todos los males. La ciencia económica no es aplicable a todos los sectores. No podemos romper la baraja en cuestiones como la educación o sanidad. Pero sí podemos gestionar bien los recursos actuales con gestores profesionales provenientes del mundo educativo. Gestores que no sean necesariamente de la cuerda del partido de turno. Gestores que junto con los docentes y equipos directivos experimentados apliquen medidas valientes pero sensatas. 

No se debe aprovechar la coyuntura actual para implantar jornadas continuas, el cheque escolar, eliminar comedores escolares,  obligar a cerrar centros educativos, etc, etc. Todo con la excusa del ahorro. 

Lo realmente valiente sería apostar por la educación e invertir en ella más que en etapas anteriores. Invertir antes de que sea demasiado tarde y perdamos el tren a un futuro que nos exige personas y profesionales más preparados que nunca. 

photo credit: Kup Kup Land via photopin cc

miércoles, 24 de abril de 2013

PREGUNTAS A UN PROFESOR DEL SIGLO XXI

¿Somos competentes digitalmente los profesores? ¿Dotamos de sufcientes competencias TIC a nuestros alumnos? Recomiendo la lectura del artículo (en inglés) de Greg Miller: "Reflecting on Digital Literacy". Un artículo que invita a los docentes a reflexionar sobre nuestra práctica diaria relativa a las competencias digitales.

Me atrevo a sintetizar y a adaptar dicho artículo con preguntas similares. Cuestiones que todos nos podríamos hacer acerca de nuestro uso de las TIC en el aula y con nuestros alumnos. Unas preguntas que nos pueden servir de reflexión inicial para intercambiar opiniones o debatir con nuestros compañeros.

¿Usan tus alumnos la tecnología para comunicarse, investigar y realizar trabajos?
¿Son tus alumnos capaces de encontrar fuentes de información digitales relevantes y fiables?
¿Aprenden a usar eficientemente tus alumnos diferentes o nuevas herramientas TIC?
¿Trabajan tus alumnos en grupo para resolver problemas que no podrían resolver individualmente?
¿Aprenden tus alumnos a trabajar en grupo y a mejorar con las opiniones y competencias de otros miembros? 
¿Aprenden tus alumnos a analizar, seleccionar y ser críticos con la información que encuentran?
¿Comparten y publican los alumnos sus trabajos de diferentes modos y con diversas herramientas?
¿Respetan tus alumnos las fuentes de información y los derechos de autor de los materiales utilizados?
¿Saben tus alumnos analizar, sintetizar y gestionar información de Internet para resolver problemas?
¿Utilizan tus alumnos diferentes medios de comunicación o herramientas multimedia? 
Unas cuestiones que nos pueden ayudar a identificar necesidades o carencias.  Que nos pueden ser de utilidad para repensar acerca de las herramientas TIC que estamos utilizando o las que podríamos utilizar. Porque, como comentaba en mi última entrada, ¿Qué formación TIC necesita el profesorado?, con unas pocas herramientas podemos lograr unas competencias digitales básicas. Sin dejar de lado las ganas de innovar y seguir probando nuevas alternativas. 

photo credit: opensourceway via photopin cc

lunes, 22 de abril de 2013

¿QUÉ FORMACIÓN TIC NECESITA EL PROFESORADO?

Si un docente pregunta ¿qué curso me recomiendas para actualizarme en esto de las TIC? la respuesta no es nada fácil. Hace unos años todo era mucho más sencillo. Algún cursillo en ofimática o sobre cómo buscar en Internet. Y ya estaba casi todo hecho. Los más valientes diseñaban una página web.

Hoy en día lo tenemos todo mucho más complicado. Cursos con siglas por doquier: PLE, PBL, MOOC, RRSS, APP... Con este panorama, cualquiera, no muy apasionado en estos temas, puede que desista al instante. Muchos se han quedado anclados en el PowerPoint y otros tantos no resisten los fallos que conlleva el uso de la tecnología. La tarea de motivación se hace cada vez más difícil, sabiendo además que cada año hay alguna novedad a tener en cuenta. Y más aún ¿quién motiva al motivador en el uso de las TIC en los centros educativos?. Esto ya daría para otra entrada...

Personalmente, no complicaría mucho la formación y actualización del profesorado. Exceptuando casos más específicos, basaría la formación en la metodología y en el uso de algunas herramientas  TIC básicas. Mis preferencias, a la hora de dar nuevas competencias en TIC al profesorado, son:
  • Aprender a usar otras herramientas de comunicación. Comunicarse con los alumnos a través de alguna plataforma o aplicación móvil: Line, redAlumnos, Google+, Edmodo,   etc.
  • Saber trabajar en la nube de modo individual y colaborativo. Con Google Apps o con Office 365.
Con esta base, seríamos capaces de trabajar, aprender y enseñar, de un modo más acorde a los tiempos que vivimos y a los que nos quedan por vivir. A través de estas herramientas podemos adaptarnos a trabajar desde diferentes dispositivos: ordenadores, tabletas o móviles.  Eso sí, sin olvidar la necesidad de una metodología que no se base principalmente en la memorística sino también en el trabajo colaborativo, la autonomía personal, en el saber hacer y en formar personas críticas. 

Es necesaria esta base mínima, tanto para alumnos como para profesores, que nos ayude a trabajar con competencia. Una base que nos provea de unas competencias digitales que habitualmente no tienen ni los mal denominados "nativos digitales" ni los supuestos "emigrantes digitales" del siglo pasado. Unas competencias que se pueden adquirir con una formación mínima y una práctica constante. 

photo credit: César Poyatos via photopin cc

sábado, 20 de abril de 2013

SER PROFESORA

Ser profesora es estar comprometida. Ser crítica con tu profesión. Luchar por tus convicciones. Preocuparte por tus alumnos. Contagiar esa lucha por la vida. Trabajar con vocación de servicio. Ser profesora es lo que durante muchos años hizo una compañera que ayer nos dejó. Una profesora que no te dejaba indiferente. Una profesora de las que marcan su impronta. 

Algunos tuvimos la suerte de ser sus compañeros. Y otros muchos la de ser sus alumnos. Como ayer escribía una ex alumna suya: "Siempre la recordaré con la alegría y el espíritu de lucha que nos transmitió". Seguro que esto es lo que más le hubiera gustado escuchar.

Una compañera que se jubiló demasiado pronto, porque tenía mucho que enseñar. Y que nos ha dejado demasiado pronto, ya que tenía mucho por vivir. Aún así, nos has dejado tu sensibilidad, que recojo, para seguir creciendo como profesor y como persona.

Gracias Maite.

viernes, 19 de abril de 2013

MEDIDAS SIN RECORTES EN LA FORMACIÓN PROFESIONAL

¡Qué difícil parece acertar en esto de la educación! Y que sencillo sería todo si aplicáramos buenas dosis de pragmatismo,  sentido común, experiencia profesional y un buen modelo pedagógico acorde a nuestros tiempos. El súmmum sería adornarlo con una acertada gestión educativa por parte de nuestros gobernantes.

A nivel de la Formación Profesional, no hace falta importar ningún modelo alemán, chino o finlandés. Tan sólo hace falta aprovechar la experiencia actual de muchos profesores y equipos directivos de centros educativos junto con algunas mejoras o cambios en ciertas áreas.

La Administración educativa se empeña en recortar o ampliar ratios, en lugar de reorganizar recursos y gestionar mejor los medios existentes; humanos y materiales. Dejemos de hablar de la manida "calidad educativa" y adoptemos medidas concretas que mejoren nuestra FP. Medidas factibles que ayuden a insertar a nuestros jóvenes como hasta ahora hemos hecho. Medidas como:

  • Reordenar y ajustar el mapa de las titulaciones de acuerdo a la demanda pero con suficiente previsión para preparar las programaciones. 
  • Actualizar las metodologías del profesorado. Utilizar un modelo pedagógico que responda a la sociedad y modo de trabajo actual. Una buena alternativa: "El curriculum bimodal" de Pere Marqués.
  • Estrechar lazos entre la empresa y los centros educativo. Mejorar la comunicación e información de las necesidades de las empresas y establecer periodos mínimos de formación de los docentes en la empresa privada: ver propuesta.
  • Formar a los nuevos docentes, al menos durante dos cursos, con ayuda del profesorado con más experiencia.
  • Coordinar e incardinar las TIC en todas las titulaciones; establecer unas competencias digitales básicas para cualquier perfil profesional. Revalorizar la figura del coordinador TIC como agente de cambio e innovador educativo: ver entrada.
Medidas que funcionarían a la perfección con un profesorado plenamente implicado en el proyecto educativo de su centro. Al fin y al cabo, los profesores somos la pieza clave. Una pieza que hay que pulir y mantener para que el engranaje funcione adecuadamente. 

martes, 16 de abril de 2013

¿QUÉ ESTUDIAR DESPUÉS DE FORMACIÓN PROFESIONAL?

Los estudiantes de Formación Profesional que finalizan un ciclo de grado medio o un ciclo de grado superior  tienen la posibilidad de seguir estudiando. En el caso de los técnicos de grado medio pueden continuar estudiando otro título de grado superior de FP, mientras que los técnicos superiores tienen acceso directo a estudios universitarios.

En este último caso, ¿qué enseñanzas universitarias son recomendables a un Técnico Superior de Formación Profesional?

Ciertamente, no hay una respuesta única. Existen diversos factores a tener en cuenta si estamos pensando en estudiar en una universidad:

  • Vocación e intereses personales
  • Futuro e inserción profesional de cada titulación
  • Capacidades y aptitudes del estudiante
  • Coste económico de los estudios
La oferta de titulaciones es muy amplia, en universidades públicas o privadas, y es conveniente analizar todas las posibilidades desde el autoconocimiento personal. Recomiendo realizar los siguientes cuestionarios online, extraídos de la web de Eroski Consumer que nos pueden ayudar a conocer mejor nuestros intereses y capacidades:
Inventario de intereses Hereford 
Test de orientación 
Test de Holland 
Cuestionario de intereses y habilidades 
Orientación vocacional 
Test de intereses universitarios
Debemos investigar y conocer ámpliamente la oferta de enseñanzas universitarias. En esta web dispones de las notas de corte, así como el coste por crédito de algunas : Guía CRUE

Por otro lado, es interesante también averiguar cuáles son las titulaciones con más futuro; a nivel nacional e internacional. Como muestra, el siguiente artículo de El Economista sobre carreras con mejores salidas profesionales. 

Encuentro fundamental que, independientemente de la carrera universitaria seleccionada, la formación avanzada en TIC y en idiomas va a ser algo básico para la inserción laboral del futuro. Aún así, estudiar y trabajar en lo que te apasiona me parece también un buen consejo.

photo credit: HikingArtist.com via photopin cc

domingo, 14 de abril de 2013

HERRAMIENTAS PARA USAR CON TWITTER

Cuando utilizamos Twitter principalmente hacemos uso de su aplicación oficial o su página web de acceso. Aún así, existen numerosas herramientas o aplicaciones que nos pueden servir para aprovechar al máximo nuestra cuenta en Twitter. Paso a describiros aquellas que más utilizo o que en algún momento me han pido ser útiles.

Gestor de cuentas de Twitter.
Tweetcaster: Te puedes descargar su aplicación en el móvil o tablet para gestionar una o varias cuentas. Tiene una interfaz muy sencilla y permite administrar muy bien tus listas personales. Sobre todo la uso para poder editar mensajes que reutiteo. También tiene versión para el PC.

Seguimiento de etiquetas o hashtags.
Topsy: permite buscar todos los tuits que incluyen un hashtag, desde los más actuales hasta los más antiguos. La herramienta de Twitter oficial sólo busca en los últimos tuits. Útil si estamos utilizando una etiqueta concreta para una clase o materia.

Followthehashtag: Interesante web que permite de un modo gráfico conocer los usuarios que han utilizado una etiqueta determinada, así como el número de tuits generados.

Siempre tenemos también la ayuda que nos ofrece Twitter desde su web: Centro de ayuda de Twitter; para mejorar nuestras búsquedas de contenidos o personas.

Seguimiento de seguidores.
Justunfollow: herramienta que te permite conocer que usuarios te siguen o dejan de seguirte cada día. Te permite también descubrir usuarios inactivos, que no tuitean, a los que puedes dejar de seguir. Puedes programar mensajes directos a tus nuevos seguidores.

Gestionar Twitter junto otras redes sociales.
Hootsuite: permite gestionar Twitter junto con Facebook, Google+, Wordpress, Linkedin... desde una sola pantalla. Recomiendo la lectura del post de Marketingneando sobre cómo usar Hootsuite.

Nube de palabras.
Tweetcloud: genera una nube con las palabras que más tuiteas.

Borrar todos tus tuits:
Tweeticide: una curiosa app para iPad o iPhone que elimina todos los tuits que has publicado. Por si te arrepientes de algo... y no quieres dejar rastro.

Todas estas aplicaciones nos piden acceso a nuestra cuenta a Twitter, en mayor o menor medida, por lo que es conveniente leer bien los permisos que concedemos antes de autorizarlas.
¿Recomiendas alguna otra?

photo credit: opensourceway via photopin cc

jueves, 11 de abril de 2013

CAMBIEMOS CON LA CRISIS

Lamentablemente, hasta que no se derrumba el mundo a nuestro alrededor no pasamos a la acción. La queja permanente debe pasar a la exigencia propia y a extraños. Sobre todo a nosotros mismos. Como educadores debemos exigir esfuerzo a nuestros alumnos, pero más aún ser consecuentes.

Pese a la crisis, percibo a mi alrededor pocas ansias de cambio. Faltan ganas de cambiar la forma de hacer las cosas. Ganas de aprovechar los recursos que tenemos. Falta ser más conscientes de lo que cuestan las cosas. Preocuparse de lo común como hacemos con lo propio. No mirarse tanto el ombligo y pensar más en el colectivo. Pensar en lo que realmente importa. 

No podemos seguir perdiendo el tiempo en nimiedades. Nos llenamos la boca de críticas a los gobernantes y en nuestro entorno inmediato no actuamos en consecuencia. No podemos perder de vista nuestros derechos laborales y sociales, pero, menos aún,  podemos perder las ganas de cambiar y el compromiso con nuestros alumnos. 

Porque tenemos formas de cambiar la realidad que no nos gusta. Pero hay que mojarse. Ser crítico, pero actuar. Ocuparse y preocuparse no para figurar, sino para mejorar nuestro entorno inmediato. Todos tenemos ideas para mejorar en nuestra labor educativa. Sólo hace falta implicarse. Actuar de frente y con buena fe. Aunque implique algún conflicto. Se me ocurren decenas de ideas. Escucho muy buenas propuestas. No podemos seguir acomodados hasta que nos muevan la silla. Cambiemos ya; pues la crisis pasará, antes o después, y habremos desaprovechado esta oportunidad. 

Porque la crisis actual es sobre todo una crisis de valores.  Alguna culpa y solución tenemos como educadores. Y en la escuela todo empieza.

photo credit: HikingArtist.com via photopin cc

martes, 9 de abril de 2013

¿RESPETAMOS LA PROPIEDAD INTELECTUAL EN EDUCACIÓN?

Diariamente nos topamos con trabajos de alumnos o apuntes de profesores que no mencionan autores ni fuentes en las que se basan. No hay cultura, legal o ética, del respeto a la propiedad intelectual. El "todo gratis" junto a la poca consideración al trabajo de los autores se ha extendido a todos los niveles.

Escritores, fotógrafos, cineastas y muchos otros profesionales, no ven recompensado su trabajo. El caso del sector educativo es mucho más sangrante. La ley es más laxa en el uso de materiales con fines educativos. Aún así, tampoco se respeta por los docentes en muchos casos. ¿Cómo van a respetarla entonces los alumnos y futuros profesionales?

En el ámbito de la educación reglada existen una serie de excepciones que nos permiten hacer uso de otras obras dentro del aula o en nuestra plataforma educativa de acceso restringido. Eso sí, citando siempre la fuente y autoría de los materiales utilizados. Recomiendo la siguiente entrada de José M. Ciordia donde aclara muy bien esta cuestión: "Uso de materiales con derechos de autor en educación". Cuesta bien poco hacer referencia al autor cuando proyectamos una presentación o cuando repartimos apuntes propios en el aula. 

A veces es por desconocimiento; algunos creen que todo lo que aparece en Google es de dominio público. En otros casos obra la mala fe; hay docentes que "fusilan" materiales ajenos y ponen su nombre en portada sin citar una sola fuente. Hace bien poco encontré en la web unas prácticas elaboradas para mis alumnos que han sido copiadas y pegadas, sin modificación alguna, en la web de un profesor "ingenioso". Sin citar siquiera la página web de procedencia. Y eso que comparto libremente mis contenidos.

Creo que los profesores deberíamos comenzar a educar, empezando por nosotros mismos, en la importancia de respetar los derechos de propiedad intelectual. Acostumbrarnos a pagar por los contenidos que disfrutamos. Aunque en ocasiones nos parezcan los precios desmesurados, no es normal tampoco que seamos incapaces de pagar 0,89 céntimos de euro por adquirir una aplicación para el móvil. Detrás de una aplicación, los ejercicios de un tema o una fotografía, hay mucho tiempo de dedicación que merece ser pagado, o al menos, reconocido. 

Sería interesante comenzar a diferenciar entre los distintos tipos de derechos de autor en la propiedad intelectual: dominio público, Copyright, Creative Commons, Copyleft... (leer artículo de Lorena Fernández). Promover el uso de software y materiales libres que hay disponibles sin necesidad de piratear o inducir al pirateo. 

photo credit: richard winchell via photopin cc

sábado, 6 de abril de 2013

APRENDER CON EL TELÉFONO MÓVIL

Es evidente que el acceso a Internet desde el teléfono móvil (celular o smartphone) se ha incrementado de modo espectacular. Casi el 80% de los usuarios de Internet utiliza el teléfono móvil, además de otros dispositivos, para acceder a  la red. Ya son 4 de cada 5 usuarios los que utilizan todos los días, o varias veces al día, el móvil para acceder a Internet; ver última encuesta AIMC de marzo de 2013 a usuarios de Internet. Un futuro que también augura, si la crisis lo permite, el uso de tablets como herramienta cotidiana del alumno.

En la aulas vemos reflejada esta realidad. La imagen de alumnos conectados a sus móviles es ya una estampa habitual. Un uso del móvil que ya genera problemas en las aulas, pero que también podemos aprovechar como herramienta de aprendizaje. Es indispensable educar en su uso y aprovechar al máximo las oportunidades que nos ofrece. Recomiendo el artículo "Sobre la prohibición de uso de teléfonos móviles en escuelas e institutos".

Además de su uso en la aulas, para lo cual tenemos ya multitud de experiencias (como FPentumovil o en el blog de César Poyatos), los móviles son dispositivos que nos permiten el aprendizaje desde cualquier lugar.
El móvil es la herramienta de comunicación principal para muchos alumnos que no utilizan sus cuentas de correo electrónico y solamente se conectan a través de redes sociales o del Whatsapp. 

Como profesores debemos aprovechar este tipo de conexión a Internet para, al igual que hacemos en Twitter, fomentar el autoaprendizaje ubicuo:

  • Enviando archivos, documentos, enlaces que puedan ser consultados en los tiempos muertos de los alumnos dentro o fuera del aula.
  • Redactar y responder mensajes recordando actividades, tareas a realizar, pruebas o entregas.
  • Realizar consultas o correcciones sobre la materia del módulo, materia o asignatura.
  • Conectarse al grupo de clase, ya se a través del blog del aula, archivo compartido (Google Drive, Dropbox, Evernote...), un grupo en una red social (Facebook, Twitter, Edmodo, redAlumnos...) o cualquier comunidad (Whatsapp, Linkedin, creada ex profeso para el grupo de alumnos.
  • Establecer un vínculo más cercano entre el profesor y los alumnos.
El problema principal radica en qué tipo de aplicación o app podemos utilizar para llevar a cabo estas funciones. Necesitamos una aplicación, compatible con Android o iOs, que envíe avisos en el móvil del alumno. Una app gratuita que también pueda consultarse desde un ordenador o tablet. 
De momento hay profesores que ya utilizan Whatsapp, Twitter o Facebook, vía teléfono móvil,  con sus alumnos. Aún así, creo que está por llegar la aplicación perfecta que nos permita interactuar, de un modo fácil y no intrusivo con los alumnos. O si te atreves puedes crearla: "10 herramientas para crear tus propias apps".

photo credit: Thomas Hawk via photopin cc