jueves, 25 de diciembre de 2014

TÍTULOS DE FORMACIÓN PROFESIONAL CON FUTURO

Así como hay profesiones futuras que no existen en la actualidad, también hay profesiones, más o menos novedosas, que no se pueden cursar en ningún ciclo de Formación Profesional. De hecho, muchas competencias profesionales actuales y futuras, no aparecen descritas en ningún título oficial, ya sea LOGSE o LOE. 
Os dejo, en cierta clave de humor, con algunos de los títulos que las administraciones educativas o de empleo, podrían plantearse para un futuro próximo:
    fp futuro títulos formación profesional
  • Político educativo. Formar políticos profesionales dedicados a dialogar y legislar consensuadamente, escuchando al sector docente, es una profesión muy necesaria hoy día. Estudiar módulos para prevenir medidas populistas, evitar la obsesión del inglés y los test PISA, trabajar las disciplinas artísticas o crear normas contra el abuso de los deberes escolares, podrían formar parte del currículo. 
  • Coach. Otra profesión con gran demanda, o mejor dicho, con exceso de oferta. Podemos encontrar el coaching en cualquier sector; ya hay mucho curso para formar futuros coaches. Tan sólo nos queda el Técnico Superior en Coaching. Aunque, ¿podremos orientar a otros sin experiencia de vida o un recorrido profesional? Las FCT podrían ser infinitas en el tiempo...
  • Profesor de FP. Un título de FP para ser profesor/a de FP no nos vendría mal a más de uno. Ponerse a dar clase con una titulación superior o un mediocre CAP (o Máster en formación del profesorado) es habitual -e insuficiente- para enseñar en la actualidad. Aprender nuevas y viejas metodologías, desarrollar competencias emocionales o manejar mínimamente las TIC, sería algo básico para ser un profesor efepero profesional.
  • Lector profesional. Una profesión a la que muchos nos apuntaríamos si, sólo por leer durante cada jornada, obtuviéramos una remuneración. Un título con módulos que abarcasen todos los estilos literarios, sólo por el placer de leer, ya sean novelas, poesía, manuales de bricolaje o cómics. 
  • Conferenciante. Una profesión que parece dar mucho de sí por la cantidad de biografías donde aparece este término. Practicar la oratoria, la escenificación, el uso del Powerpoint y saber mucho de "algo" pueden resultar eficaces en cualquier auditorio. Afortunadamente, hay muchos garitos para realizar las FCT (formación en centros de trabajo).
  • Runner. La moda del running, footing o correr -como se ha dicho toda la vida- parece que ha llegado para quedarse. Pese al dicho, correr es de cobardes, ya son muchos los miles de personas de todas las edades que dedican gran parte de su tiempo libre al entrenamiento y práctica de este deporte. Un rostro enjuto sería imprescindible para conseguir la titulación.
  • Tuitero, instagramer o bloguero profesional. Cualquier empresa o profesional que pretenda estar actualizado, no puede dejar de lado el uso de las redes sociales o montar un blog para posicionar su marca. Un módulo para manejar con sensatez las redes sociales, aprender a comunicarse o compartir recursos, vendría muy bien para empresas o incluso profesores y centros educativos. Eso sí, estaría prohibido subir selfies, con o sin espejo, y tus fotos de la comida diaria.
  • Monologuista. Pese a que ya hay mucho conferenciante, ponente o docentes dedicados al monólogo serio como filosofía de vida, no estaría mal un título profesional para llevar el humor a las aulas o a otros espacios soporíferos. Sería mucho más llevadero acudir a algunos actos donde el ponente no sólo venda, sino además entretenga. 
  • Comentarista de medios de comunicación. Aprender a manejar los medios, la oratoria, los insultos, la demagogia, la crispación, la objetividad, las cifras, podrían ser competencias profesionales muy útiles para visitar un plató como contertulio habitual. Y cualquiera puede hacerlo...
  • Hortelano urbano. Esta profesión la apunto por debilidad personal. Formar agricultores especializados en el cultivo de terrenos urbanos baldíos, podría ser un buen medio para fomentar el empleo, la sostenibilidad y la ecología. Quizás mejoraríamos nuestra calidad de vida con ciudades repletas de técnicos hortelanos.
¿Alguna otra idea para un nuevo título de Formación Profesional?

photo credit: cometstarmoon via photopin cc

viernes, 19 de diciembre de 2014

EVOLUCIÓN, PLANIFICACIÓN E IMPROVISACIÓN DOCENTE

La incertidumbre que nos toca vivir a los docentes (inquietos) en la actualidad no parece ser comparable a la vivida en anteriores épocas. La constante evolución de las metodologías, el desarrollo de nuevos y pasados modelos didácticos, la necesidad latente de pasar de una escuela tradicional a otra escuela más tecnológica o alternativa, nos lleva a muchos docentes a un cuestionamiento permanente de nuestra labor.

Este cuestionamiento se plasma a la hora de abordar las programaciones, pero, sobre todo, a nuestra forma de (inter)actuar durante las clases. No dar tanta importancia a los contenidos, más cambiantes que nunca, o buscar un funcionamiento democrático real en el aula, provoca inseguridades a los que hemos mamado de una escuela directiva donde el libro de texto y los exámenes eran un cimiento seguro. Te sientes inseguro cuando crees que el alumno abusa de tu tolerancia, o te falla el convencimiento cuando percibes que el alumnado no se implica en tus "diferentes" actividades. 

A la postre, en mi caso, acabo en ocasiones añorando aquellos "felices" años donde con un libro o unos apuntes eternos, tenías el reinado del aula garantizado. Por suerte, me dura poco la nostalgia. Por suerte, sí noto más aprecio en unos alumnos que disfrutan aprendiendo en clase. Por suerte, una mayoría se esfuerza e interesa. 

Por ello, y sabiendo que no existe un manual del docente diez ni coaches con fórmulas magistrales, sí creo en la esencial necesidad de evolucionar como profesionales. Sí creo en la improvisación como herramienta que quebranta el tedio en el aula. Creo igualmente en la planificación, pero en el sentido de una reflexión constante de nuestra enseñanza y aprendizaje. Y, también creo, aunque me cuesta abordarla con eficacia, en la importancia del esfuerzo. Un esfuerzo a trabajar desde la coherencia personal, donde el alumno pueda sentir nuestra pasión por el aprendizaje.

Para terminar, os invito a leer estos dos artículos que te dejan con aún más vacilación:

photo credit: byronv2 via photopin cc

lunes, 15 de diciembre de 2014

15 REGALOS DE NAVIDAD PARA ALUMNOS


En la línea del post de Fernando Trujillo, "15 regalos de navidad para docentes", me atrevo a recomendaros otros tantos regalos más o menos convencionales destinados a jóvenes alumnos. Todo ello con la idea de disfrutar y aprender, al mismo tiempo si cabe, con otras actividades y objetos por desgracia menos habituales en las aulas.

1. Una suscripción Premium a Spotify. Un buen regalo para disfrutar de toda la música online u offline sin necesidad de consumir esos megas tan apreciados en los móviles de los más jóvenes. Y de paso, apostar por una alternativa al pirateo habitual. Actualmente hay una oferta de 0,99 euros durante tres meses. También hay otras opciones gratuitas y de pago con Rdio o Google Play Music

2. Construye un robot con Lego Mindstorms y de paso aprende a programar. Una opción fantástica pero a un precio prohibitivo, casi 400 euros... Algo más económico, y también interesante, es alguno de los productos Lego Architecture con los que construir un edificio emblemático.

3. Lectura digital sin límites. Una suscripción a Kindle Unlimited permite por 9,99 euros/mes el acceso a más de 700.000 títulos. Su libro electrónico más barato está por 79 euros actualmente. Como alternativa siempre nos queda regalar una visita guiada a la biblioteca pública más cercana, habitualmente desconocida... 

4. Un pack para comenzar a cultivar un huerto urbano en la terraza de casa. Todos los utensilios necesarios en tu casa a partir de 130 euros en la web de La habitación verde. Una alternativa a los urbanitas enganchados a la tecla.

5. Esta me la copio de Fernando Trujillo. Un juego de mesa original de la tienda online ¿Jugamos una?. Con Dobble como el más vendido. Una alternativa clásica a la popular videoconsola. 

6. Una camiseta de Lola camisetas un tanto faltona, pero con mensaje para todos los públicos. Como dice en su web al respecto de su diseño: Madurando. Lo mejor es no llegar a llenar nunca la barra del todo, porque sino se vuelve todo más aburrido, ¿no crees? 

7. Una docena de fotos impresas con Dum Dum en formato Polaroid con imágenes del Facebook o Instagram del chaval o sus amigos. También en formato galleta comestible...

8. Una cafetera italiana Bialetti. Ahora que están de moda las bebidas energéticas, que mejor que apostar por un buen café para levantar el ánimo y aguantarnos cada clase. Una opción económica y bastante más sana. 

9. Monument Valley. Una app para disfrutar de un juego diferente en Android o iOS desde el móvil o tableta. Un regalo para seguir fomentando la hiperconectividad. 

10. Una kufiya solidaria destinada a recaudar fondos por la Agencia española de la ONU para los refugiados - UNRWA. Una buena ocasión, nunca está de más, para hablar sobre los millones de refugiados en Palestina, Siria y otros países. 

11. Mochila personalizada en Radikal designs. Un buen regalo para la reflexión docente sobre el elevado número de libros de textos que utilizamos o los deberes, muchas veces inútiles, con los que cargamos las espaldas del alumno.

12. Un kit de manualidades creativas de Make and Do. Nunca es tarde para retomar esa 
vertiente artística, desafortunadamente abandonada, al terminar la etapa infantil. 

13. Un curso online de escritura creativa para adolescentes amantes de la lectura que aún tienen vergüenza para escribir sus propios relatos. También hay un curso práctico para 
adultos a través de la web Escuela de escritores

14. Un reloj chuleta modelo básico o directamente un smartwatch de última generación. Un dispositivo que comenzará a ser prohibido durante los omnipresentes exámenes memorísticos. 

15. Y por último, para los ciclistas urbanos, un casco plegable Carrera para proteger el "coco" de los estudiantes. Por aquello de "nunca se deja de aprender". 

¿Alguna otra idea?

miércoles, 10 de diciembre de 2014

DISEÑAR EN EL AULA CON CANVA

diseño aula educación canva
Nunca ha sido más fácil diseñar digitalmente un cartel, una postal, una invitación, un folleto, una infografía, un collage de fotos, un fondo para tu cuenta en Twitter o Facebook, o incluso una tarjeta de visita de nuestra escuela. A través de la web Canva.com podemos realizar, de un modo sencillo, cualquier tipo de composición ajustada a unos tamaños ya predeterminados según nuestras necesidades.


Tan sólo hay que registrarse en su web y crear una cuenta personal. Los únicos inconvenientes son: su página web está en inglés y la versión móvil sólo cuenta con una aplicación para iPad, eso sí, gratuita.

De todos modos, las ventajas superan estos leves inconvenientes. De momento, podemos editar y compartir, de modo gratuito, cualquier diseño utilizando nuestras propias imágenes. Aunque también podemos insertar, imágenes o ilustraciones atractivas de pago que, en caso de ser incluidas, nos dejará una marca de agua en la imagen o PDF final (ver imagen superior).


En cualquier centro educativo precisamos crear diseños para comunicar. Incluso, trabajar el diseño en clase, en cualquier materia o asignatura, es una buena excusa para motivar al alumno y aprender con otras herramientas (leer post Diseño y profesores: ¿son compatibles?). Otras utilidades para el aula o nuestro centro educativo podrían ser:

  • Personalizar nuestros perfiles en las redes sociales con la opción Facebook Cover o Twitter Header.
  • Realizar e imprimir carteles (Poster).
  • Diseñar collages (Photo collage) o infografías (Blog graphic).
  • Editar invitaciones para enviar por correo electrónico o a través de nuestras RRSS (Invitation o Card).
  • Diseñar presentaciones (Presentation) y exportarlas luego a PDF para ser visionadas. 
  • Realizar folletos informativos para la escuela o con los alumnos (Real State Flyer).
  • Confeccionar una publicación digital con Document (A4) que nos permite añadir cuantas páginas precisemos. Luego puede ser transformado el PDF resultante a una versión multimedia desde la web Yumpu.com.

Como comentaba anteriormente, tan sólo necesitamos seleccionar el tipo de diseño que estamos buscando, según el tamaño que precisamos medido en píxeles o centímetros:


diseñar aula canva educacion colegios escuelas centros educativos

Si por ejemplo quisiéramos enviar una invitación digital por email, podríamos seleccionar el tipo de diseño llamado Social Media. Una vez seleccionado, añadimos una de las diferentes plantillas -LAYOUTS- si queremos, de un modo rápido, realizar nuestra invitación:


También podríamos ir insertando textos -TEXT- o modificando el fondo del diseño -BKGROUND- a nuestro gusto y sin utilizar plantilla alguna. Otra opción disponible -UPLOADS- nos permite subir nuestras propias imágenes. Aunque desde el apartado SEARCH podemos encontrar muchas imágenes clasificadas, gratuitas o de pago, para insertar textos, barras, formas, bocadillos, iconos, fotografías, botones, gráficos, etc.



En este ejemplo, he seleccionado una plantilla y le he insertado una estrella, cambiando tan sólo el texto interior. Por último, sólo nos queda descargar nuestro diseño desde Download, ya sea como imagen en un archivo PNG (As an image) o como un PDF (High quality PDF). 



Podremos compartir por las redes sociales este diseño, e incluso, enviar por correo electrónico y permitir a otro usuario, que disponga una cuenta en CANVA, la edición colaborativa del mismo. Es necesario marcar la casilla: Share/email as an editable design.



Así quedaría este diseño final realizado en pocos minutos:


sábado, 6 de diciembre de 2014

LA TECNOLOGÍA NO REVOLUCIONA LA EDUCACIÓN

Que la tecnología o las llamadas TIC no están suponiendo ningún cambio radical en la educación, es más que evidente. Tenemos ejemplos suficientes, en la actualidad y a lo largo de la historia, de la insignificancia de la tecnología como motor del cambio educativo. Los docentes somos la mejor herramienta para transformar la experiencia académica del alumno y servir de acicate para su desarrollo personal y profesional. 

Podemos llenar de tabletas, portátiles, pizarras digitales, apps o móviles nuestras aulas, pero el cambio comienza en nosotros. Ya no sirve lo de siempre, pero sí podemos revolucionar con el ejemplo de aquel profesor/a memorable que encendió la pasión durante nuestros años escolares. De los muchos años que pasé en las aulas, he olvidado el 99% de lo que estudié en libros de texto, pero sí me ha dejado huella el manual de ortografía escolar utilizado con pasión por Don Andrés o las diapositivas de Juanjo sobre Arte para preparar el acceso a la Universidad. El resto de artilugios, calculadoras, manuales, castigos, premios, deberes o boletines de calificación pasaron sin pena ni gloria durante mis 17 años de enseñanzas regladas.

Todo esto lo puedes encontrar perfectamente expresado en el siguiente vídeo. Un vídeo para reflexionar sobre la (no) importancia de las TIC la educación. Tecnología que nos ayuda a evolucionar, pero no a revolucionar la educación. El profesor, y no las TIC, es el único que puede al mismo tiempo "inspirar, desafiar, emocionar para que los estudiantes deseen aprender", como bien explica Derek Muller (@veritasium) en el vídeo al que llegué gracias al blog de Ben Rimes.



miércoles, 3 de diciembre de 2014

PROFESOR/A: ¿COMPARTES EN TWITTER?

Compartir los recursos didácticos, las experiencias en el aula, las herramientas didácticas, los materiales elaborados o las reflexiones personales es hoy en día más sencillo que nunca. No hace falta diseñar una web ni crear un blog personal, aunque esto último sería deseable, para publicar nuestro trabajo en el aula. Tan sólo es necesario enviar un tuit con con un enlace a nuestro material personal.

Twitter educación profesores docentes
Utilizar Twitter para aprender de las experiencias de otros docentes, buscar materiales o estar al día de lo que acontece en aulas de cualquier lugar del mundo está al alcance de cualquiera. Crear o subir un documento a Drive, hacerlo público, y pegar el enlace en un tuit es cuestión de segundos. Todo ello con la satisfacción de saber que podemos ser de utilidad a otros colegas docentes. Además de Google Drive tenemos otras opciones para subir y compartir públicamente nuestros recursos a través de un enlace: Ver post "Las mejores aplicaciones para guardar tus archivos en la nube" de @androcastellano

Tomar la costumbre de compartir nuestros materiales, sin vergüenza ni reparo, es algo sano y positivo para toda la comunidad educativa. Buscar contenidos a través de la barra de búsqueda de Twitter puede ser más provechoso que utilizar Google. Haz la prueba con la búsqueda avanzada, te lo recomiendo. Si una gran "minoría" colgamos en Twitter recursos y experiencias distintas al libro de texto o exámenes, estaremos ayudando a provocar ese cambio educativo necesario (ver artículo propio: "Cambio educativo ya").

Es una lástima que se pierdan en el ciberespacio muchas buenas experiencias docentes. Es una pena que algunos profesores guarden como tesoros sus recursos. Es lamentable que no nos esforcemos un poco más en compartir ese trabajo del que estamos orgullosos. Aún así, todas estas dificultades son fácilmente subsanables haciendo un uso activo de Twitter; pasar de un uso neutral  a otro empleo totalmente dinámico mediante tuits propios que enlazan a recursos personales. Porque todos comenzamos curioseando en Twitter, pero no todos, tristemente, nos convertimos en prosumidores (personas que consumen y a la vez producen y comparten contenidos en Internet).

Porque más vale morir de infoxicación, gracias a los muchos enlaces compartidos en la Red, que vivir atrapado a perpetuidad en un libro de texto.

photo credit: The Daring Librarian via photopin cc

lunes, 1 de diciembre de 2014

DISEÑO BÁSICO DIGITAL PARA PROFESORES

La formación del profesorado en relación a herramientas básicas de diseño digital es escasa o nula. Es habitual encontrar el mismo tipo de cartulinas, pósteres, pancartas o sucedáneos en casi todos los centros educativos. No todo son las formas, pero sí es un valor añadido utilizar aplicaciones o tener nociones básicas para presentar nuestras tareas de un modo lo más profesional posible.

Desafortunadamente, la formación artística es una "maría" en el sistema educativo actual. El diseño, la plástica u otras disciplinas artísticas se minusvaloran de un modo creciente conforme avanza curso el alumno. A lo sumo, se mantienen las cuatro reglas básicas para hacer un título en la libreta, escribir con buena letra, colorear sin salirse del dibujo y diseñar un Powerpoint con multitud de viñetas y movimientos extraños. Los más afortunados tienen habilidades innatas y realizan dibujos o presentaciones de un modo creativo, original y con estilo propio. El resto de los mortales seguimos anclados en nuestra herencia colegial...

Pero, ¿se puede aprender a diseñar o a ser creativos? ¿está el profesorado preparado para salirse del formato habitual? La tecnología nos permite diseñar y editar imágenes, documentos, presentaciones, publicaciones digitales, páginas web, etc. Tan sólo necesitamos trastear con diferentes herramientas aplicando unos conocimientos básicos de diseño. Por suerte, los menos talentosos disponemos de ayuda gracias a las plantillas de estas aplicaciones.

Aún así, necesitamos aprender cómo se mezclan colores, qué tipografía utilizar, cómo editar imágenes, la composición, etc. Más todavía en FP, donde en cualquier familia profesional es necesario presentar o publicar en Internet material personal o corporativo. Los siguientes enlaces contienen algunos conocimientos básicos que pueden ser de ayuda a la hora de diseñar nuestras publicaciones o recursos propios. 

COLORES: Con coolors.co dispones de multitud de colores que combinan con aquellos que tú decidas. Tan sólo tienes que fijar (lock) lo/s deseado/s y con la barra espaciadora te sugiere diferentes combinaciones cromáticas.

IMÁGENES: la selección y edición de imágenes tiene su miga. En Pixabay hay miles de fotos de calidad totalmente libres y gratuitas donde elegir. Si luego queremos editarlas, insertar textos, añadir filtros, retocar, etc... podemos hacerlo con Fotor, una herramienta online de fácil manejo.

TIPOGRAFÍA: leer con atención estos 24 consejos de Alberto Albarrán (@albertoalbarran) que nos deja en su presentación.

PRESENTACIONES: sigue algunos de los consejos que encontrarás en esta presentación traducida de Jesse Desjardins (@jessedee) para evitar el sopor habitual de las presentaciones realizadas tanto en Powerpoint, Prezzi, Drive o con cualquier otro medio. La herramienta es lo de menos y la tendencia es la sencillez. 

HERRAMIENTAS: altamente recomendable la aplicación Canva y su blog con multitud de consejos para el diseño de infografías, imágenes, plantillas, fondos, etc... Esta herramienta merece un post más detallado.

Estos y otros muchos recursos se pueden encontrar navegando por Internet o a través de Twitter. Tan sólo hace falta pararse a pensar de un modo diferente al habitual. No se trata de convertirse en un diseñador profesional, pero sí es posible dar un formato cuidado al trabajo que exponemos en público. 

photo credit: Sergiu Bacioiu via photopin cc

lunes, 17 de noviembre de 2014

UN MÓDULO DE EMPATÍA PROFESIONAL

Este curso, muy acertadamente en mi opinión, el gobierno canario ha implantando en educación Primaria la asignatura de Educación Emocional y para la Creatividad. Una asignatura transversal que no tendrá tanto éxito social como el inglés, la programación o el fútbol, pero seguramente será mucho más útil en la vida de los chavales. Una asignatura que, en el caso de la FP, podríamos titular en un módulo de EMPATÍA PROFESIONAL. 

empatía profesional fp
A nivel de Formación Profesional se trabaja mínimamente el tema de las competencias personales en los equipos de trabajo a través del ya casi extinto módulo de Relaciones en el Entorno del Trabajo (RET), sin llegar a tratar específicamente las habilidades emocionales -a discreción del profesor de turno-. Desafortunadamente, este módulo -poco popular entre el alumnado- ya no se contempla en los nuevos ciclos LOE de Formación Profesional, pese a que los ciclos LOGSE tampoco contemplan una carga lectiva suficiente (2 horas semanales aproximadamente) para trabajar estas habilidades en el aula. 

Pero, ¿por qué no trabajar la empatía en el aula? Ya que no disponemos de un módulo de estas características, podríamos trabajar la empatía y el resto de habilidades para la vida necesarias (ver documento de la OMS) de un modo transversal. Es deseable que, tanto alumnos como profesores, trabajemos este concepto, vital en nuestras relaciones personales y profesionales. La empatía nos ayuda a modificar nuestro punto de vista que, como seres humanos, tendemos a considerar el acertado. Con empatía somos personas más dispuestas a colaborar y tenemos más posibilidades de solucionar conflictos. Gracias a la empatía podemos construir un mundo más humano. La empatía evita prejuicios, odiosas comparativas y nos hace mejor personas. 

Comenzar a demandar empatía en docentes y alumnos puede ser el primer paso para darle a esta habilidad la importancia merecida. En cualquier profesión es necesaria cierta empatía para relacionarse con clientes, pacientes, colegas, empleados, proveedores, alumnos... La empatía es también imprescindible para negociar, realizar una presentación o disfrutar de un buen clima laboral. Una cualidad olvidada en escuelas de negocios o universidades que ayudaría a revertir las dinámicas dañinas que se suceden en muchos centros de trabajo.

Porque es posible trabajar técnicas de comunicación verbal y no verbal para resultar más empáticos. Aquellos que no han tenido la suerte de convivir en un ambiente empático, pueden igualmente cultivar la empatía. Porque la empatía es contagiosa: se transmite gracias a los compañeros o personas con las que convivimos habitualmente. Os dejo con este artículo, "¿Cómo iniciar una revolución de la empatía"?, de Guadalupe de la Mata (@Inn4SocChange), con algunos recursos para comenzar a trajinar con la empatía. También son de interés las "126 dinámicas de educación emocional" de Fernando Navarro (@fenamo59). 

photo credit: LadyGeekTV via photopin cc

jueves, 13 de noviembre de 2014

CAMBIO EDUCATIVO YA

La paciencia es una virtud imprescindible en todo docente. En mi caso, por suerte, esta paciencia la he ido cultivando gracias al riego de algunos compañeros y al abono de otros muchos colegas que pululan por las redes. Tengo menos prisa para terminar las cosas, soporto mejor los desafíos de los alumnos o me enfado con menos facilidad ante contratiempos o impertinencias.

cambio educativo paciencia impaciencia
Por otro lado, me he vuelto más impaciente en relación al cambio que necesita la educación que queremos. Una educación para nuestros hijos y alumnos en consonancia con unos nuevos tiempos que están revolucionando las formas de aprender y trabajar. Nos tropezamos con reseñas acerca de las inteligencias múltiples en cualquier foro, se habla de creatividad, innovación y emprendimiento hasta en la cola del supermercado. La tecnología con tabletas, pizarras digitales o impresoras 3D parecen nuestra tabla de salvación.

Pero, ¿hay un cambio real en nuestras escuelas? ¿estamos hablando mucho y cambiando poco la práctica cotidiana del aula? ¿no nos pasará lo mismo que con la llegada a las aulas del VHS o del proyector de transparencias? ¿o seguiremos modernizando nuestros powerpoints ad infinitum?

Sigo encontrándome con una mayoría (no silenciosa) que exige deberes rutinarios, se preocupa en demasía por las calificaciones, protesta por la actitud de los más jóvenes, evalúa sólo la memoria y valora únicamente los comportamientos dóciles del alumno. Una mayoría de padres y docentes que parece querer cambiar, pero que terminan arrastrados por las inercias de siempre. Inercias que se agravan con medidas insensatas donde la prioridad es el conocimiento de otro idioma sobre cualquier otra competencia. O donde el deporte pasa a ser considerado un trampolín social o económico para integrar al joven en la manada.

Por ello me muestro impaciente. Impaciente porque no veo el momento donde evolucionemos en nuestras formas de evaluar; donde el tiempo de clase se exprima y disfrute para no seguir memorizando en casa el resto de la jornada. Ansioso por ver más profesores tirándose a la piscina con nuevas prácticas y metodologías, sin miedo a innovar pese a la falta de confort. Sigo inquieto porque van pasando cursos y los más pequeños siguen adquiriendo las mismas inclinaciones donde se estudia para aprobar. Preocupado porque con más pruebas y más alumnos por aula no vamos a poder dar una educación personalizada y ajustada a sus necesidades y cualidades.

Necesitamos comenzar a cambiar YA. La tecnología, Internet, las redes sociales y esos claustros virtuales, repletos de buenas prácticas, pueden impulsar este cambio vital con la ayuda de los equipos directivos y el profesorado de nuestros centros educativos.

A veces la impaciencia da más frutos que los más profundos cálculos. George Bernard Shaw

photo credit: Judy ** via photopin cc

miércoles, 12 de noviembre de 2014

MARKETING EDUCATIVO - INED21

Os dejo con mi primer artículo publicado en el Magazine INED21. Una satisfacción personal poder participar periódicamente en esta publicación digital sobre educación y aprendizaje.

Un artículo en el que reflexiono sobre la importancia del otro Marketing Educativo de nuestras escuelas: los profesores memorables.

"El mejor marketing educativo del mundo" en INED21

INED21, efepeando,

sábado, 8 de noviembre de 2014

FOMENTAR LA LECTURA EN FORMACIÓN PROFESIONAL

Pese al carácter más técnico de los ciclos formativos de Formación Profesional, no parece menos importante otro tipo de habilidades o aptitudes, como es el caso de la competencia lectora. Porque todo alumno preparado, profesionalmente hablando, necesita entrenar esta competencia.

FP, lectura, Formación profesional, leer
Por desgracia, el placer de la lectura no es algo arraigado entre la mayoría de jóvenes que acceden a la Formación Profesional. Tal vez, estos alumnos no han cogido ese gusto a la lectura necesario durante su formación académica previa. Tal vez, se plantea la lectura en muchos colegios como una tarea obligatoria con libros, resúmenes y comentarios de texto que repelen al estudiante. Para muestra, un botón: ¿cuántos niños o jóvenes podemos ver en las bibliotecas municipales después de clase o el fin de semana (sin contar los que están preparando exámenes)?

En el caso de la Formación Profesional, los únicos libros que solemos encontrar son los libros de texto; libros técnicos y tediosos con contenidos normalmente inabarcables en un curso académico. Pocos se plantean utilizar otros libros, ya sea por falta de tiempo, presupuesto o inercia. Pero, ¿por qué no fomentar la lectura y trabajar la comprensión lectora con ensayos, biografías, novelas o cuentos? ¿Por qué no sustituir los libros de texto por apuntes propios, cuando sea posible, y pedir la lectura de otro tipo de libros en cualquier formato (papel o electrónico)?

Si trabajamos la competencia lectora, ayudamos al alumno a: mejorar su vocabulario, cometer menos faltas de ortografía y comprender mejor las normas, manuales o instrucciones técnicas de una empresa. Con más lectura estaremos fortaleciendo el espíritu crítico del alumno y enriqueciendo su poso cultural; un poso necesario para trabajos que requieren el trato con personas de diversa índole. La lectura nos convierte en personas más educadas y tolerantes. El problema, en los más o menos jóvenes, es que sólo leemos por motu propio si experimentamos alguna satisfacción. Leer para aprobar exámenes puede ser útil, pero no nos convierte en lectores habituales o empedernidos.

Podemos introducir en la programación algún libro, ya sea recomendado por el profesor o a propuesta de los alumnos. Comentar este libro vía Twitter u otras redes sociales. Realizar debates sobre el mismo. Analizar sus ilustraciones. Criticarlo. Y, por qué no, recomendar o no su lectura a otros colegas o amigos. A ser posible, sin obligación y con ganas de disfrutarlo.

Quizás, la tarea más complicada, sea seleccionar un libro con relación directa a los contenidos de nuestro módulo profesional. Por suerte, hay miles de títulos en el mercado, sin olvidar que podemos trabajar otras competencias y valores que complementan las competencias técnicas que estamos aprendiendo. Incluso, ¿por qué no visitar en grupo la biblioteca de la escuela o del municipio, en búsqueda de ese título oportuno?

photo credit: gioiadeantoniis via photopin cc

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿POR QUÉ LO LLAMAMOS INNOVAR SI QUEREMOS DECIR...?

Se me ocurren muchos términos sinónimos o complementarios que podríamos utilizar los educadores en lugar del trillado vocablo: innovar. Nuestro léxico recoge abundantes palabras, imprescindibles, si queremos innovar con éxito en nuestra labor docente.

educación, innovar, innovación, educar



domingo, 2 de noviembre de 2014

EL PROFESOR BENNY HILL

Hoy he recordado a este cómico inglés tras un comentario de un compañero que se preguntaba si los profesores deben convertirse en un tipo como Benny Hill para llamar la atención del alumno. Personalmente, no es mi cómico favorito, pero sí hay otros muchos humoristas a los que no me importaría parecerme si consiguiera captar el interés del alumno en clase.

humor, innovación, educación, profesores, benny hill
Evidentemente, no es posible convertir cada clase en un show excepcional. Es obvio que no todos tenemos los mismos recursos personales para enganchar al alumnado o conectar con ellos. Que algunos podemos ser más o menos sosos, más o menos divertidos, o tener más o menos (in)genio. Aún así, lo que no podemos consentir es caer en la monotonía. Una monotonía que sufre el alumno y que desemboca en su desconexión y en las pocas ganas de vernos por clase.

Se puede (y se debe) ser disruptivo en clase. Descolocar al alumno con el uso de la ironía o el humor. Variar y romper el ritmo de clase para mantener el interés. No es un tema de "coleguear" o no con el alumno, sino más bien tratar de sorprenderle desde la cercanía. No podemos ser comediantes cada jornada escolar, pero sí se puede innovar -manido verbo- sin temer por el cumplimiento de la programación.

Desafortunadamente, hoy tenemos feroces competidores en el aula, ya sean los móviles, videojuegos u otras aplicaciones que tienen al alumno hiperconectado. Llamar su atención es tarea casi imposible en algunos alumnos; la curiosidad es un bien preciado en las aulas. Aún así, podemos enganchar, sin necesidad de prohibir o utilizar la amenaza de la calificación. Es tarea difícil y agotadora, pero no hay más satisfacción que finalizar una clase donde el alumno ha trabajado, ha aprendido y el tiempo se nos ha pasado volando. Y si es necesario, ¿por qué no contar algún chiste? Porque de monologuistas sabemos demasiado...

photo credit: AJC1 via photopin cc



miércoles, 29 de octubre de 2014

LA CASTA EDUCATIVA

La casta está de moda. En estos tiempos de crisis y de cambios socioeconómicos, la casta está en boca de todo el mundo. Entendida como un grupo de personas o grandes grupos empresariales que, de acuerdo a sus propios intereses y de espaldas al bien colectivo, manejan los hilos políticos y económicos del país, el concepto ha hecho fortuna desde un punto de vista político.

casta educacion oscarboluda monparaiso efepeando
@monparaiso & @oscarboluda
Aunque, bien mirado, casta hay en todos los ámbitos profesionales. En el fútbol, en los medios de comunicación o el mundo de la empresa, en general, no es infrecuente ver como unas pocas personas o instituciones ejercen un control casi absoluto sobre su campo profesional valiéndose de su posición de fuerza, de un contexto propicio o de las desigualdades existentes con otros agentes de su entorno. Partiendo de este punto de vista, ¿quién forma la casta en la educación? O, mejor dicho, ¿qué materias forman la "casta curricular" de nuestro sistema educativo?

Una cosa está clara: no es casta la educación musical, una de las principales víctimas de la nueva ley educativa. Tampoco parece que sea casta la educación visual y plástica ni, en general, las disciplinas artísticas, eternas olvidadas de los planes de estudios de la gran mayoría de nuestros centros. Las ciencias sociales, antaño clase media-alta, parece que están perdiendo su "poder adquisitivo" y viéndose relegadas a jugar un papel secundario en la formación de nuestro alumnado. 

Por contra, las áreas de ciencias y de lenguas, especialmente el inglés en los últimos tiempos, ocupan horas y horas lectivas en todas las etapas educativas. Lo del inglés con el auge de los proyectos de centro bilingües está siendo de escándalo. Uno tiene la sensación de que muchos centros educativos quieren "subirse a la ola" del bilingüismo y, quizá en algunas ocasiones de prisa y corriendo, han otorgado una presencia predominante a este ámbito curricular que se le está negando a las disciplinas artísticas en sus diversas manifestaciones: teatro, literatura o música, por poner algunos ejemplos. 

Por otro lado está la casta de los profesores que mandan "deberes". Una casta alimentada por algunos padres y docentes, supuestamente, para mejorar las competencias de nuestros hijos y alumnos. Si no mandas deberes no perteneces a esa casta de profesores exigentes que demanda nuestra sociedad hipercompetitiva. Fuera de la casta, algo desprestigiados, tildados como frikis o progres, están los profesores que prefieren exprimir el tiempo en el aula y que entienden que no son necesarias tareas repetitivas o simplemente memorísticas. Profesores que prefieren avanzar por otras áreas o materias fuera de la “casta curricular”.

También tenemos la casta de los que alumnos que buscan sólo aprobar. Una casta que el sistema ha perpetuado y acrecentado con el paso del tiempo. Un sistema educativo que sigue “haciendo casta” al priorizar el aprobado y los títulos sobre el placer de aprender. Aquello de “aprobar no es aprender” parece no haber calado lo suficiente entre unos docentes que no han sabido transformar el aprendizaje-enseñanza bulímico. Revolucionar la educación exige minimizar esta casta de los buscadores de aprobados.

Por último, se está conformando la casta de los docentes frikis y enredados que pululan por blogs y otras redes sociales, mayoritariamente en Twitter. Una casta en evolución permanente y que parece haber llegado para compartir y visibilizar su trabajo en el aula. Una casta que apuesta por una enseñanza a través de diferentes metodologías. Una casta a la que se accede por contagio del entusiasmo de sus miembros.  Y tú, ¿de qué casta formas parte?


P.S. Artículo escrito conjuntamente con Ramón Paraíso que también podrás encontrar en su blog "De vuelta". Date una vuelta por su blog, no lo dudes... 

Fuente imagen: Pilar B. 

lunes, 27 de octubre de 2014

4,9 ¿APRUEBAS O SUSPENDES?

Un 4,9 puede suponer, según el criterio del profesor, un aprobado o un suspenso. Todo ello lo determinan nuestros criterios de evaluación. Unos criterios que pueden ser más o menos estrictos, según quien los mire. Para unos, hay que marcar una línea objetiva y precisa para aprobar o suspender; mientras que para otros, esa línea es algo más difusa e incluso se puede alterar según otros criterios.

evaluacion aprobar suspender innovacion
Pero, antes de fijar esos criterios de evaluación, ¿tenemos en cuenta la función pedagógica de la evaluación? ¿o evaluamos para simplemente clasificar y seleccionar a los alumnos? Esta evaluación que cataloga alumnos, que separa a unos de otros, puede resultar una trampa para el alumno y para el profesor. Una trampa sin salida donde el alumno sólo desee aprobar al precio que sea, engañando y aprovechándose de un sistema rígido y repetitivo. Una trampa para el docente, que limita su forma de enseñar en función de una serie de pruebas escritas u orales.

Si no innovamos en la evaluación, nuestra práctica educativa está viciada de origen. No podemos seguir evaluando únicamente a través de pruebas donde el alumno es capaz de aprobar copiando las respuestas. La evaluación, además de innovadora, debe tener una función pedagógica que permita al alumno mejorar su aprendizaje. Si no adoptamos otras medidas evaluadoras, un 4,9 no es un dato suficiente para regular el aprendizaje del discente. 

Creo en una evaluación que se sirva de diversos instrumentos. Una evaluación flexible que tenga como objetivo descubrir las capacidades y los obstáculos a los que se enfrenta el alumno. Una evaluación exigente pero adaptada a cada alumno. Una evaluación que no se obsesione en las puntuaciones y que refleje el esfuerzo y su evolución, más que unos conocimientos dados en un instante determinado. 

Pese a lo ingrata que suele ser la tarea evaluadora, la experiencia docente también nos da el socorrido recurso de la intuición; ese "ojímetro" que nos permite saber como evoluciona el alumno en relación a su proceso de aprendizaje. Esa intuición, junto a la coevaluación entre alumnos o la propia autoevaluación, son instrumentos no demasiado utilizados. Por no hablar de la escasez de pruebas evaluadoras significativas o cercanas a la realidad del alumno. 

Entonces, ¿aprobamos con un 4,9? Pues depende. Depende del momento de la evaluación, de la evolución del alumno, de otras pruebas de valoración, de sus circunstancias personales, de su motivación, de su esfuerzo, etc. 

Lo que me parece evidente, es que una calificación numérica o una media aritmética, a través de un boletín de notas, no regula en modo alguno el proceso de aprendizaje del alumno si no hay detrás una valoración cualitativa y personalizada. La necesidad de un feedback alumno-profesor, pese al exceso de alumnos por aula, es imprescindible para realizar una evaluación que valore realmente al alumno en su globalidad. 

photo credit: Kaptain Kobold via photopin cc

jueves, 23 de octubre de 2014

¿PROFESORES AUTÉNTICOS Y CREATIVOS?

Dándole vueltas de nuevo al tema de la creatividad, me tropecé, en un documental recomendado por mis alumnos, con una frase que venía a decir que la creatividad se produce cuando somos auténticos; que la creatividad no es cualquier experimento que se sale de lo convencional.

profesores creativos autenticos
Enlazando este proceso creativo con nuestro desarrollo profesional, encontramos un paralelismo con los individuos que actúan de una forma en su entorno personal y de otra muy distinta en su entorno laboral. ¿No conlleva eso una pérdida de creatividad? En el mundo educativo es manifiesta esa diferente actuación; ¿o no hacemos un papel cuando ejercemos como docentes?

Parece que la docencia obliga por definición a situarse frente a los alumnos. Parece que somos un enemigo a batir o a soportar. Parece que tenemos la razón en casi todo. Parece que somos los únicos en el aula con responsabilidad o con tareas y preocupaciones pendientes. Parece que estamos obligados a guardar una compostura o una fachada a la que renunciamos cuando escapamos del aula o del centro educativo. Parece que somos guardianes de la disciplina a tiempo completo. O al menos, debemos parecerlo.

No entiendo por qué las relaciones con el alumno no son más naturales, ¿por qué no apelamos más a los sentimientos? ¿por qué no podemos mostrarnos tal y como somos con amigos y familiares? Si echamos marcha atrás, y tratamos de recordar aquel profesor memorable que tuvimos, seguro que éste destacaría por su buen trato dentro y fuera del aula; no por sus vastos conocimientos o su rectitud.

Siendo naturales podemos disfrutar en el aula. Tenemos la posibilidad de crear un ambiente propicio a la curiosidad y a las propuestas del alumno. Es más sencillo empatizar y conectar con la clase al no sentirnos obligados a marcar nuestra autoridad. Siendo auténticos somos más respetados y, sobre todo, sentir el aprecio del alumno por nuestra persona o nuestras clases. La autenticidad nos permite esquivar las programaciones, darle cabida a lo que no parece importante pero que es vital en la educación.

Dejar de lado ese papel impuesto de profesor y abandonar esa impostura heredada, es un paso imprescindible para cambiar nuestra educación. Entrar en el aula tal y como somos, nos facilita el trabajo diario. Entrar cada día con el disfraz de profesor sólo lleva a que tú y tus alumnos estéis deseando finalizar la jornada escolar. 

"No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo." El Principito.

photo credit: PhotKing ♛ via photopin cc

martes, 21 de octubre de 2014

APLICACIONES PARA EDITAR IMÁGENES Y VÍDEOS EN CLASE

Que la imagen es algo que atrae a los alumnos es evidente. Tan sólo hace falta ver el crecimiento de redes sociales como Instagram, donde podemos encontrar todo tipo de fotografías: personales, corporativas, profesionales...

Ahora bien, ¿qué partido podemos sacar al uso de las imágenes o vídeos tomados por los alumnos o buscados en Internet? Disponemos de muchas herramientas con las que editar y crear composiciones personales donde la creatividad es prácticamente el único límite. Os dejo con algunas de estas aplicaciones que hemos ido probando en clase con buenos resultados:

  • Con Fotor disponemos de un editor online de imágenes desde donde podemos modificar nuestras fotos, insertar textos, crear collages originales o tarjetas, e incluso crear un cover personalizado para nuestras redes sociales. No requiere registro y podemos guardar y compartir en nuestras redes sociales. Es necesario un navegador con Flash. 
Hecho con FOTOR
  • Si queremos utilizar el móvil o la tableta, tenemos la app Photogrid (en Android o iOS). Con ella podemos también crear collages (cuadrículas), montar una presentación  (diapositiva), o crear una tira de fotos (película). Muy sencilla de usar.
  • Para la edición de vídeo tenemos la app Magisto  que nos permite desde el móvil crear una película con nuestros vídeos o fotos. Sólo tenemos que elegir un tema para el diseño y una música de fondo. De un modo muy vistoso crea automáticamente una película.
  • Disponemos también un editor para PC o dispositivos móviles con Animoto. Esta aplicación nos da más libertad que la anterior y podemos seleccionar y montar nuestros vídeos e imágenes. La única pega es que su versión gratuita sólo nos permite componer películas de 30 segundos. 
  • Un editor online de vídeos más complejo, en inglés, lo tenemos con Memplai. De manejo sencillo y totalmente gratuito. Nos permite exportar y compartir nuestros vídeos sin apenas restricciones. 
  • Por último, si queremos imprimir nuestras fotos para decorar el aula o nuestra escuela, tenemos la opción de Posterazor. Con esta aplicación, con una impresora normal, podemos imprimir vistosos carteles. Ver tutorial al respecto En la nube TIC.

martes, 14 de octubre de 2014

LOS PEORES ALUMNOS: LOS PROFESORES

Que los profesores, por norma, no somos alumnos modelo podría ser una ley natural. Mi relativa experiencia como formador de formadores o como alumno en cursos dirigidos a docentes, me lleva a esta conclusión.

No es extraño escuchar críticas desmedidas hacia un colega que imparte un curso con más o menos acierto. Tampoco es complicado encontrarse profesores que como alumnos no guardan atención, charlan, utilizan móviles o salen del aula; conductas que nosotros solemos prohibir durante las clases. Sin hablar de la falta de puntualidad o preparación de los "deberes" por parte del profe-alumno. La congruencia en estos casos no es nuestro fuerte.

Al hilo de un post de Jordi Martí, "Una semana como alumno de la ESO", podemos reflexionar sobre si "aguantaríamos" una jornada escolar como alumnos dentro de un aula. Personalmente, me resultaría difícil aguantar el ritmo habitual de un aula, de nuestra enseñanza reglada, durante seis horas seguidas y cinco días a la semana. ¿Qué tal lo sobrellevarías tú?

Comenzar a empatizar con el alumno puede ser un buen punto de partida para mejorar como docentes. No es imprescindible abusar de nuestra situación de poder en el aula; se puede enseñar reconociendo que no lo sabemos todo y que incluso fallamos... Me parece, en el caso de los docentes, que sí es la intención lo que cuenta, aún más que todo el saber que podamos acumular. Tenemos mucha más responsabilidad y trascendencia de la que creemos.

Los docentes podemos ser malos alumnos, ya que nos formamos en contadas ocasiones, pero no nos podemos permitir ser malos profesores. Malos en el sentido de que el alumno esté deseando acabar la clase, que mire al reloj constantemente y que suspire cada vez que le toca sufrirnos en clase. La experiencia del aprendizaje no tiene por qué ser fastidiosa. Podemos aprender en un clima gratificante y exigente al mismo tiempo. Podemos ser una referencia de confianza y una figura que invite al alumno a seguir aprendiendo.

Eso sí, la próxima vez que te toque ser alumno, apiádate de tu profesor... ;)

photo credit: 3:19 via photopin cc

sábado, 11 de octubre de 2014

DOCENTES Y VOCACIÓN SUPUESTA

Al finalizar el servicio militar obligatorio, los mandos, calificaban en una cartilla el valor de los reclutas. Evaluaban con SS si éstos no habían entrado en combate. Es decir, el valor se le suponía. En el caso de los docentes, si tuviéramos que ser calificados en relación a nuestra vocación, al finalizar nuestra carrera profesional, podrían aparecer muchos casos con este SS.

vocación docente profesores
Algunos profesores acceden a la docencia por casualidad, y siguen enseñando porque es una profesión que, bien llevada, significa una elevada autorealización. Curiosamente, en mi caso, me inicié en la docencia durante el servicio militar obligatorio, la dichosa mili. Un inicio que, por desastroso, pudo haberme alejado por completo del mundo educativo. Además, no tuve la "suerte" de demostrar mi coraje...

El problema, para los alumnos, aparece si el profesor no tiene vocación o, al menos, un compromiso con ellos. No es imprescindible una vocación inicial o heredada para ser un buen profesor. Pero, si queremos dejar una mínima huella en nuestros alumnos, es necesaria mucha (pre)ocupación por el alumno; no desentenderse de sus problemas o dificultades; enseñar y aprender con ellos disfrutando los momentos dentro y fuera del aula. Para ello, algo de formación pedagógica y mucha supuesta vocación serían milagrosas en las aulas.

El prototipo de enseñanza cuartelaria no es algo difícil de encontrar. Alumnos que identifican al profesor como su enemigo. Profesores que solventan todo con disciplina y sanciones. Aulas donde debe reinar el silencio y no se permiten salidas de tono. Sigo sin entender un modelo educativo donde el alumno está deseando finalizar la jornada académica. En estos casos, la iniciativa y las ganas de aprender suelen brillar por su ausencia.

Al final, las horas de preparación de clases, el aumento de número de alumnos, la diversidad del aula o los cambios tecnológicos, se pueden superar con esta vocación supuesta o cierta.

photo credit: The Adventures of Kristin & Adam via photopin cc

viernes, 10 de octubre de 2014

CÓMO MEJORAR LA WIFI DE UN CENTRO EDUCATIVO

¡Qué gran pregunta! La conectividad a Internet en los centros educativos es hoy, o al menos debiera ser una cuestión prioritaria si queremos llevar a cabo metodologías activas. El problema surge cuando las compañías de telefonía no ofrecen la infraestructura ni el asesoramiento suficiente para hacer frente a cientos de alumnos y decenas de aulas conectadas a Internet. 
wifi educación colegios internet

Ante los cortes constantes o velocidades de descarga del siglo pasado, sólo nos queda armarnos de paciencia y buscar la comprensión del alumnado y de los profesores afectados. Paradójicamente, pese al acelerado avance tecnológico, las conexiones siguen igual de deficientes que hace unos años. Incluso estamos aún peor; hay una altísima demanda de conectividad a causa de los dispositivos móviles de alumnos y docentes. El BYOD en las aulas, sin una buena conexión, es una quimera.

En el sector de las telecomunicaciones, el oligopolio español no se preocupa mucho por una necesidad más que básica hoy en día en el mundo educativo. Parece que el negocio radica en el sector editorial o en la formación del profesorado, y no en unas pocas líneas "docentes". Estas grandes compañías no se dan cuenta de la lamentable imagen que proyectan a través de sus insuficientes infraestructuras para los centros educativos. Suministran conectividad, más o menos rápida, pero su asesoramiento es deficiente. 

Ante esto no nos queda otra cosa que el ingenio y la racionalización de las redes de la escuela. Os dejo con una serie de soluciones que pueden aliviar, en mayor o menor medida, la lentitud o cortes de la conexión a Internet:
  • Selecciona el canal wifi óptimo para evitar cortes. Debes acceder a tu router para este cambio, después de haber analizado las redes wifi mediante una aplicación: Leer artículo PCactual. Otro artículo algo más denso y técnico en hackplayers.com si tenemos varias líneas en el mismo centro.
  • Tipo de cifrado de seguridad: se recomienda WPA2-AES
  • Actualiza el firmware de tu router. Solicítalo al servicio técnico de tu compañía telefónica o accede al router para comprobar si puedes actualizarlo por tu cuenta. 
  • Limita al máximo en número de dispositivos que acceden a la wifi del centro. Cambia habitualmente las contraseñas y conecta a Internet los dispositivos por cable de red cuando sea posible. 
  • Controla las subidas, no sólo las bajadas, a través de P2P y desactiva las copias de seguridad automática de los dispositivos móviles (smartphones y tabletas). Pueden saturar la conexión. 
  • Protege tu wifi con unas medidas básicas de seguridad: Artículo de la Oficina de Seguridad del Internauta.
Si eres afortunado puede que mejore en algo la conectividad de tu escuela. Seguiremos cada día cruzando los dedos... 

photo credit: dullhunk via photopin cc