lunes, 24 de febrero de 2014

¿ERES UN PROFESOR GLOBAL O LOCAL?

Salir y entrar, leer, viajar, conocer gente diferente... todo ello siempre han sido experiencias que amplían tu visión del mundo. Experiencias fundamentales para abandonar el etnocentrismo que campa por el mundo. 

A nivel docente tenemos aún más oportunidades que nunca. Son innumerables los recursos, personas, programas o escuelas que podemos conocer en primera mano. Aún así, muchos profesores siguen en la actualidad con la misma práctica docente que heredaron, sin replantearse cuestiones metodológicas o sin discutir cuestiones pedagógicas con otros compañeros.

Confieso que no me llega el tiempo para leer mucho sobre pedagogía. Que los contenidos o cuestiones técnicas me ocupan demasiado tiempo. Aún así, siempre tenemos tiempo para abrir nuestros recursos al exterior. Compartir nuestros materiales, sin miedo a una improbable crítica, y visibilizar nuestra tarea docente diaria. Poco a poco te vas empapando de opiniones y visiones que puedes acoplar mejor o peor a tu docencia.

Tenemos la suerte de llegar a innumerables alumnos y profesores de cualquier lugar del mundo. Nuestra profesión se ha expandido de tal modo, que, ni nuestro claustro es solo el real ni nuestra aula se reduce a la que pisamos en la escuela. Y, aunque nuestra escuela es la primera ocupación y preocupación, podemos crecer mutuamente compartiendo nuestro saber. La aldea global ya está madura para aprovechar su sabiduría.

Podemos seguir como profesores locales o podemos ser además profesores globales aportando nuestro trabajo y recibiendo el de otros colegas. Personalmente, lo tengo claro, se gana mucho compartiendo. Y no sólo profesionalmente. 


photo credit: Βethan via photopin cc

2 comentarios:

  1. Probablemente tengamos que ser, como en otros ámbitos, personas "glocalizadas": debemos tener referentes y conexiones globales, trabajando en red sí, pero sin olvidar las particularidades concretas de lo cercano que nos permiten actuar sobre lo cotidiano.

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    1. Sí, lo cotidiano es lo que más nos afecta, pero lo bueno es que ahora nuestra labor puede tener más trascendencia que nunca. Y, sobre todo, seguir enREDados...

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