sábado, 31 de mayo de 2014

UN MODELO DE FORMACIÓN PROFESIONAL

¿Qué Formación Profesional queremos? ¿estamos prestigiando la FP con las políticas educativas actuales? ¿tenemos claro los centros educativos y los profesores hacia donde vamos o debemos ir? Las respuestas a estas preguntas nos han quedado algo más claras gracias al Congreso Internacional de Formación Profesional celebrado esta semana en San Sebastián. 

La Viceconsejería de Formación Profesional del Gobierno Vasco, con Jorge Arévalo a la cabeza, tienen muy clara su apuesta por la FP y las líneas de actuación. Las experiencias de otros países, el ejemplo del País Vasco, las charlas con profesores de FP y, sobre todo, la visión que nos aportó Jorge Arévalo, han sido un impulso para seguir trabajando por otra Formación Profesional.

Me atrevo a sintetizar las líneas de actuación desde las que, responsables políticos, centros educativos y profesores, deberíamos ponernos a trabajar con el fin de mejorar el modelo de formación profesional actual, la empleabilidad y competitividad del país:
- Prioridad a las inversiones educativas y dotaciones en los centros de Formación Profesional como eje de la política económica nacional y autonómica.
-  Especialización de la Formación Profesional en aquellas áreas estratégicas de interés económico de cada región; actualización y flexibilidad en la programación de los ciclos formativos; creación de centros de innovación técnica y aplicada en la FP.
-  Cooperación entre distintos centros educativos y profesores para mejorar la competitividad: trabajo en red y proyectos conjuntos a nivel regional, nacional o internacional.
 - Motivación del profesorado: interiorización de la necesidad del cambio y adaptación a un entorno con cada vez más incertidumbre. 
- Apostar por las personas. Incentivar el cambio y la innovación, apoyando las propuestas pensadas por el profesorado, desde los equipos directivos y la Administración educativa.
- Espacios más flexibles en los centros: aulas polivalentes, mobiliario y distribución adecuada a otra forma de aprender y trabajar.
- Valores en los centros: ética, transparencia, trabajo en equipo y solidaridad en el esfuerzo realizado dentro de las organizaciones 
- Jerarquía horizontal y compartida en los centros: promover los líderes y gestores del cambio en un entorno donde los docentes colaboren y participen. 
- Departamentos didácticos con autonomía, flexibilidad e iniciativa; con rutinas para que se realicen propuestas y emprendan proyectos constantemente.
- Trabajar las competencias sociales del alumno: ciudadanía digital, cooperación e interacción, comunicación, adaptación al cambio...
-  Uso de metodologías activas y aprendizaje cooperativo: aprender haciendo, aprendizaje basado en problemas o proyectos, casos reales, simulación a través de nuevas tecnologías (TIC), etc.
- Módulos sin libros de texto: materiales flexibles elaborados por los docentes, equipos de profesores trabajando desde cada ciclo formativo, recursos en la nube, aplicaciones informáticas...
- Actualización permanente de la formación del profesorado con acento en metodologías didácticas y competencias sociales en el aula.
- Prioridad a la orientación profesional: profesores de FOL actualizados en el entorno 2.0 (y redes sociales).  
- Más relación entre empresas y escuelas profesionales para conocer las necesidades del mercado y facilitar la transferencia del conocimiento: convenios de colaboración, estancias formativas de profesores en las empresas, incentivo a las excedencias por motivos profesionales, etc.  
- Establecer lazos entre los centros de Formación Profesional y las universidades. 
- Centros de Formación Profesional integrados: analizar, programar y gestionar la oferta formativa dirigida a desempleados y trabajadores desde los los centros de FP específica.
- Apostar por la internacionalización de la FP a través de de programas internacionales, tipo Erasmus +, dirigidos a profesores y alumnos.
- Una FP básica ampliada en competencias básicas y técnicas que refuerce a los alumnos con más dificultades. 
- Un modelo de FP Dual sin eliminar horas lectivas en los centros educativos y añadiendo más especialización según contexto económico y social. Una formación en los centros de trabajo con becas, contratos y salarios en condiciones dignas. 
Concluyendo, al estilo de Jorge Arévalo: "Que no sea porque no lo hemos intentado". Ojalá llegue a quien corresponde...

Fuente imagen: @iElenaR

lunes, 26 de mayo de 2014

DÓNDE BUSCAR HERRAMIENTAS TIC

Habitualmente los docentes utilizamos las herramientas TIC de siempre. Algunos profesores no saben que hay vida más allá del pogüerpoint. Y, una minoría, está continuamente trasteando y utilizando con sus alumnos los últimos inventos tecnológicos, con más o menos acierto.

No necesariamente se aprende más utilizando una aplicación o software específico, pero, sí estamos añadiendo un plus de motivación al innovar con las herramientas escogidas. Por ello, os recomiendo las siguientes webs donde descubrir aplicaciones y, en algunos casos, conocer cómo utilizarlas en el aula.

En la nube TIC: blog colaborativo y muy prolífico. Merece la pena suscribirse por correo electrónico para recibir las varias entradas semanales que suelen publicar. Imprescindible utilizar el buscador interno si necesitas alguna herramienta específica. 

Edudemic: blog (en inglés) con tutoriales y artículos, además de herramientas TIC, dirigidos al ámbito educativo.

Educ@contic: blog colaborativo con multitud de recursos clasificados por etapa educativa o tipo de recurso. Los autores que participan son referentes en la educación española. 

Biblioteca Escolar Digital: web del Centro Internacional de Tecnología Avanzadas (@citafgsr) con herramientas TIC-TAC, además de buenas prácticas educativas, magníficamente clasificadas.

Google for Education: todas las soluciones gratuitas que ofrece Google orientadas a estudiantes y profesores (en español). Sitio perfecto y complementario para los usuarios de Google Apps for Education.  

Crea y aprende con Laura: blog de Jesús Hernández (@jhergony) con herramientas y otros recursos para clase. De especial interés el apartado de apps educativas. 

Tecnologías de la Información y la Comunicación Un blog de @luz_tic con infinidad de programas libres y gratuitos que podemos aplicar en educación.

Aún así, es también recomendable utilizar algún buscador, alternando las búsquedas de los términos en español e inglés para obtener más y mejores resultados, y, si somos afortunados, encontrar la herramienta precisa. Igualmente, es interesante involucrar a los alumnos, de modo que éstos sugieran nuevas herramientas TIC u otras alternativas para llevar a cabo el proceso o fin propuesto. ¡Suerte en la búsqueda!

photo credit: Toca Boca via photopin cc

martes, 20 de mayo de 2014

TWITTER, EDUCACIÓN Y EMPATÍA

El debate actual sobre el empleo inadecuado de Twitter u otras redes sociales es una buena ocasión para reflexionar como educadores. Trabajamos con jóvenes acostumbrados a manejarse por el llamado mundo virtual. Un mundo virtual demasiado parecido al real. Un mundo, como Twitter, que muestra el reflejo de nuestra forma de ser y de pensar.

Twitter es una herramienta desde la que se puede dibujar un perfil muy aproximado sobre cada uno de nosotros. Leyendo los tuits, retuits, seguidores o seguidos de un tuitero es fácil acercarse a la personalidad que hay detrás de éste. Aprender a manejar nuestra identidad digital es algo básico que no se trabaja lo suficiente en las escuelas (ver post al respecto). Un mal tuit lo tiene cualquiera; pero es necesario reflexionar sobre la conveniencia de nuestras palabras y acerca de la necesidad de guardar cierta cortesía virtual y real.

Como en la vida real, en Twitter hay que saber hay quien seguir; hacer follow a tipos que valgan la pena o dejar de seguir a gente que incordia o desprende malas pulgas. En mi círculo de tuiteros no recuerdo comentarios hirientes o salidas de tono. En el mogollón que se esconde tras los Trending Topics hay de todo... Supongo que eso de los TT son un mal necesario para el negocio de la compañía.

Pretender criminalizar o penar pensamientos, mezquindades o la mala sombra de algunos sujetos, es perder el tiempo. Reflexionar con jóvenes o adolescentes sobre el sentido de sus palabras  puede resultar más fructuoso. Todo no vale a la hora de expresar nuestras opiniones o sentimientos. Soltar animaladas es muy fácil. Es imprescindible trabajar la empatía en los más jóvenes para evitar agresiones verbales que hieran sensibilidades.

Empatizar con víctimas, empatizar con gente corriente que tiene padres e hijos, empatizar con chicos y chicas que tienen nuestras mismas preocupaciones en la vida. Empatizar a través de Twitter es un buen paso para hacer crecer nuestra empatía en el cara a cara diario con conocidos o extraños.

photo credit: TarikB via photopin cc

jueves, 15 de mayo de 2014

¿ESCUELAS O EMPRESAS CON ALMA?

En una serie de tuits, Jaume Llopis, un tipo sensato, además de profesor y consejero experimentado en muchas empresas, reflexionaba recientemente sobre las empresas con alma frente aquellas que no la tienen. Una reflexión que podríamos trasladar al mundo educativo. Escuelas con alma versus aquellas sin alma.
No es difícil percibir cuando estás en una escuela con alma. Escuelas donde la preocupación principal es el alumno frente al número de matrículas o intereses económicos y personales. Escuelas donde la calidad existe gracias a un claustro en constante actualización profesional. Escuelas donde hay sintonía y cercanía entre los profesores y no personalismos. Escuelas que tienen claro su modelo educativo y los valores que les preocupan.

Los términos de productividad, calidad, innovación o eficiencia son, por suerte, cada vez más habituales en las escuelas. Mientras que otros valores, tradicionalmente recalcados en el mundo escolar -confianza, fraternidad, colaboración, solidaridad, desarrollo humano- deberían ser más visibles en el entorno empresarial. Valores que, en muchos casos, se relegan cuando uno comienza a trabajar o se introduce en el mundo de la empresa.

Convertir las escuelas en meras academias no parece la solución más adecuada. Combinar profesionalidad con humanidad en las escuelas quizás nos haga mejores como personas y profesionales. Ni todo son variables medibles -tipo PISA- ni la escuela puede estar fuera de la realidad que nos rodea.

photo credit: girish_suryawanshi via photopin cc

sábado, 10 de mayo de 2014

10 FRASES DEL ALUMNO CON RESPUESTA

Existen muchos comentarios, respuestas o coletillas de los alumnos que los profesores estamos acostumbrados a oír año tras año. Frases que se sueltan, casi por inercia, en las diferentes situaciones que se producen en el aula. Frases repetitivas que nos ayudan a trabajar nuestra paciencia. Frases que nos pueden ayudar a trabajar algunas actitudes y competencias del alumno.

Os dejo con mi top ten de estas frases y sus posibles respuestas:

1. "No tengo Internet ni ordenador en casa".
Cada vez son menos habituales los hogares con ordenador y conexión a Internet: casi un 70% en el año 2013. Aún así, el alumno tiene la opción de trabajar en la biblioteca municipal o del centro, en casa de un compañero, vecino, etc. Podemos dar facilidades pero enseñando al alumno a buscarse la vida.

2. "Se me ha acabado la tinta de la impresora. No he podido imprimir el trabajo".
Al igual que en el caso anterior, esto suena a excusa. Quizás sea hora de pedir a los alumnos que nos remitan todo a través del correo electrónico, Drive o similares. Contribuimos a gastar menos papel y tinta, dejando la impresión para tareas puntuales o con cierta categoría. De todos modos, también hay que insistir en que aprendan a buscar alternativas. 

3. "No me había enterado. No estuve ese día en clase"
Lo lamento querido alumno. Pregunta a tus compañeros, visita el calendario o agenda online del profesor, comunícate conmigo vía email, Twitter o por cualquier canal. Estamos hiperconectados para lo que queremos. Aprender a utilizar móviles u otras aplicaciones para el trabajo es algo necesario en profesores y estudiantes.

4. "En mi grupo sólo trabajo yo. El resto de compañeros no hace nada".
Reiterativo problema que se da cada clase donde se organizan trabajos en equipo. Comodones frente al responsable de turno. Ante esto, podemos evaluar por un lado el trabajo individual y, por otro, el grupal. Firmar un contrato de grupo donde se establezcan las soluciones en caso de incumplimiento de las obligaciones. Dejar bien claros, de antemano y por escrito -mejor en papel-  los criterios de evaluación.

5. "Es una llamada superimportante del móvil. Tengo que cogerlo".
No suele ser tan importante. Aún así, no tengo reparos a los casos puntuales donde "deba" sonar un móvil. Siempre que sea algo puntual. No hay por qué explicar el motivo de la llamada, se debe respetar la privacidad del alumno. Una excelente situación para aprender a manejar con sensatez los dispositivos móviles.

6. "Internet en la escuela funciona muy lento. No podemos trabajar".
Más habitual de lo deseable. Las infraestructuras de redes escolares suelen ser muy mejorables. Dependemos totalmente de la conectividad para trabajar y muchas escuelas no están preparadas por diferentes razones. Pedir paciencia al alumno no parece la mejor solución, pero es lo que nos queda...

7. "Sólo te fijas en mi. ¡El resto tampoco están haciendo nada!".
La dichosa comparativa. Un vicio humano que se arrastra durante la vida adulta. Comparaciones odiosas que tratan de autojustificar nuestra conducta. Una frase que nos puede servir para insistir en la responsabilidad de nuestros actos independientemente de la conducta de los demás. 

8. "No tenemos tiempo suficiente para terminar el trabajo (o el examen)".
Tenemos dos opciones ante esto. Por un lado, dejar claro que el tiempo es limitado y hay que saber trabajar con unos plazos. O, por otro lado, negociar un tiempo extra si lo que nos interesa es que el alumno trabaje y siga aprendiendo durante la actividad a realizar. Siempre podemos combinar las dos alternativas.

9. "¿Podemos salir un poco antes?"
Buf... la frase del año. Aguantar a los alumnos hasta que suena la campana puede ser tan difícil como frenar una estampida de bisontes. Nos queda dejar actividades algo más "relajantes" para los últimos minutos de clase: vídeos, conversaciones informales, temas de tutoría, etc. Incluso premiar un buen trabajo con unos minutos de conectividad "libre" a Internet.

10. "No me he acordado de traerlos (apuntes, libro, ejercicios...)".
Su móvil jamás lo olvidan. Exigir traer el material de clase es una lucha continua. Una buena alternativa es trabajar más con contenidos ubicados en la nube. Almacenar nuestros materiales y compartirlos a través de Google Drive o una web docente es muy sencillo hoy en día. Permitir el uso del móvil para estos casos es un buen modo de aprender a usarlo de un modo más profesional o académico.

Seguro que has escuchado más de una de estas frases. ¿Alguna otra frase que estés cansado/a de oír?

photo credit: [kate.west] via photopin cc

jueves, 8 de mayo de 2014

HUMOR Y FORMACIÓN PROFESIONAL

Últimamente me he tropezado con diferentes artículos y comentarios en Twitter acerca de la importancia del humor en la enseñanza. Introducir la ironía fina o el sentido del humor es de gran ayuda para romper la dinámica -plana- habitual del aula. El humor no está reñido con hacer un buen trabajo o con tomarse en serio la profesión que desempeñamos. Ver artículo de Víctor Cuevas al respecto.

No todos podemos ser monologuistas populares. Aún así, es posible introducir momentos de asueto o desinhibición donde la risa sea la protagonista. Momentos, al principio, durante o al final de la clase, donde comentar la actualidad en clave de humor, contar alguna anécdota graciosa o, en el caso de poco arte y salero, proyectar alguna viñeta o vídeo simpático. Siempre desde el respeto mutuo.

El humor hace más llevadero la asistencia en el aula. Unas aulas donde los alumnos pasan muchas horas sentados y donde el mobiliario no suele acompañar a una forma de trabajo donde podamos aprender haciendo y colaborando. Parece que las aulas de las escuelas ejercen un efecto disuasorio. En cuanto salimos al exterior en una actividad programada o quedamos a comer con otros compañeros, surgen las bromas y las risas. 

Trabajar y aprender disfrutando es lo mejor que nos puede pasar. Las Señoritas Rotenmeyer o los Sargentos de Hierro están desfasados. Que la clase deba ser un espacio permanente de trabajo monacal no está todavía incluido en la LOMCE o en los currículos. Tenemos espacio y tiempo para la distensión. Como dice Joaquín Reyes: "Nadie se ríe de aburrimiento". Y, como me preguntaba hoy un alumno: ¿se puede ser feliz haciendo lo que no te gusta? Para pensar... Seguro que el buen humor puede ayudar a que nos guste algo más nuestro trabajo.

Os dejo con esta sesión de la Escuela de Educación Disruptiva celebrada recientemente: "Habitar el aula: afectos, espacios y humor". 



photo credit: pensatore Istintivo! via photopin cc

martes, 6 de mayo de 2014

EMPATÍA, JUVENTUD Y DOCENCIA

La exigencia o rigidez a la que nos acostumbra la escuela solemos calcarla cuando ejercemos luego como docentes. Esperamos un comportamiento "adecuado" de niños y jóvenes, ganas de estudiar y un sentimiento de responsabilidad casi infinito. Queremos unas notas excelentes que sean carta de presentación y motivo de orgullo de la parentela.

A algunos se nos pueden olvidar los años de tarambana. Cuando comienzas a tratar de enseñar parece que recibes un aire divino de suficiencia y responsabilidad. Parece que la ocupación docente principal sea marcar el camino del discente. Nuestra madurez es mayor, gracias a los años vividos, pero intuimos haber recibido unos poderes que nos hacen casi infalibles con el alumno.

Los años nos van ubicando como profesores. La empatía nos invade poco a poco. Cambiamos la mirada sobre nuestros alumnos. Unos alumnos con unas circunstancias personales que pueden ser muy diferentes a las que nosotros hemos vivido. Podemos exigir un esfuerzo, pero sabemos también que ser joven significa cierta irresponsabilidad, desacato o diferentes prioridades.

Craso error cometemos si, como docentes, priorizamos unas décimas del boletín de notas sobre las cualidades humanas de nuestros alumnos. Empatía, aprendizaje permanente y pedagogía son las mejores bases para el comienzo de todo docente. ¿Por qué no insistir en ellas en nuestros comienzos?

Fuente imagen: http://www.hikingartist.net/