martes, 26 de abril de 2016

USOS EDUCATIVOS DE LOS BLOGS EN FP

Todos conocemos uno o varios blogs de aula o de algún docente que se sirve de ellos como plataforma o herramienta multiusos. Pero lo cierto es que el uso de los blogs con fines educativos no está tan extendido como, por su sencillez de uso, podría estarlo.

Entiendo las posibles pegas que algunos profesores encuentran en los blogs: necesitan conocer una herramienta nueva, no tendrán tiempo para publicar artículo o colgar materiales, o incluso algunos pueden llegar a creer que su práctica docente o la el aprendizaje de sus alumnos no merece ser publicado. Tal vez otros pueden entender que esto de los blogs es una moda -¡ya llevan vigentes casi veiente años- y su utilidad o valora añadido es mínimo.

blogs educativos FP FORMACIÓN PROFESIONAL

Seguramente, si estás leyendo estas líneas eres ya un asiduo a la lectura de blogs educativos o de cualquier tipo. Por suerte, cuando buscamos algo en Internet siempre es posible encontrar algún friki apasionado en alguna materia o afición que comparte sus conocimientos a través de su blog personal. A nivel educativo siempre podemos echar mano del magnífico listado de edublogs que se presentan cada año al Premio Espiral y comprobar lo que se trabaja en todas las etapas educativas (FP incluída).

Volviendo al tema que nos ocupa, un blog educativo, según la orientación o finalidad que le demos puede resultar motivador y formativo. Personalmente, en mis asignaturas o módulos profesionales me gusta combinar diferentes tipos de blogs: blog del centro educativo, blog de aula, blog de un proyecto (PBL-ABP) blogs personales de los alumnos y mi propio blog profesional o quizás ya personal. Puedes ver una muestra de ellos en mi blog de aula: efeperos.blogspot.com.es.

Alguno/a podrá pensar en la barbaridad que supone gestionar tantos blogs, pero hoy día, con plataformas tipo Blogger tenemos muy fácil la creación y edición de blogs sin necesidad de preocuparse por el diseño u otro tipo de pijadas. Pero bueno, si ya te quieres complicar más la vida o te preocupa el diseño tienes muchas otras alternativas:  "8 BEST BLOGGING PLATFORMS REVIEWED".

Con los blogs, además de ayudar en la necesaria transparencia de nuestra labor en las aulas, trabajamos la competencia digital y comunicativa de los alumnos, su creatividad a la hora de diseñar materiales o la creación de contenidos propios y específicos en cada módulo profesional.

Como en cualquier proyecto que involucra a un grupo de alumnos y profesores, lo ideal es poder trabajar un blog de forma coordinada de modo que esta herramienta promueva también la colaboración y trabajo en equipo de los docentes. En cualquier caso siempre podemos aventurarnos y lanzar nuestro blog profesional por esa ingente blogosfera...
¡Larga vida a los blogs!

photo credit: Big Brother via photopin (license)

miércoles, 20 de abril de 2016

MANIFIESTO CONTRA LA OBSOLESCENCIA DOCENTE

Leo que Apple reconoce que los iPhones están pensados para funcionar correctamente un periodo de tres años. La compañía norteamericana admite también que la vida esperada para sus ordenadores es de cuatro años y de otros tres para sus relojes (ver artículo en el Diari Ara). Sé que la noticia no es ninguna sorpresa. Es de sobras conocido que muchas marcas, no solo Apple, elaboran sus productos dando la espalda a la durabilidad como criterio básico de producción. Así pues, compramos teléfonos, impresoras, lavadoras, bombillas y ordenadores con fecha de caducidad fijada de antemano. Objetos, herramientas y utensilios que sabemos que van a dejar de funcionar de manera correcta en un tiempo predeterminado. Y es aquí donde me pregunto, ¿puede pasar lo mismo con algunas profesiones?, ¿puede la profesión docente quedarse desfasada por los cambios educativos (y sociales) vividos en los últimos años?

Y es que el debate sobre el papel del profesorado en el contexto educativo actual está sobre la mesa. Parece evidente que el paradigma educativo ha cambiado de manera sustancial y que todos, especialmente los docentes (aunque también el resto de miembros de la comunidad educativa), debemos hacer un esfuerzo para no caer en la obsolescencia propia del sistema productivo imperante. ¿Cómo no volvernos prescindibles?, ¿cómo evitar no encallarnos en un modelo pedagógico que ha sido superado por las circunstancias? Aquí van algunas posibles ideas y propuestas. Alguno las leerá y dirá "qué fáciles de redactar y qué complicadas de ejecutar". Pues eso, que no le falta razón.

MANIFIESTO CONTRA LA OBSOLESCENCIA DOCENTE
  1. Superar la mera transmisión de conocimientos y promover la creación de contextos o situaciones de aprendizaje. 
  2. Abrir el aula a los recursos y posibilidades que nos ofrece el entorno con el objetivo de ligar aprendizaje y realidad.
  3. Romper los roles tradicionales y acercarnos a los intereses y preocupaciones del alumnado: la empatía como prioridad. 
  4. Educar (y formarnos) también en lo emocional superando el modelo de enseñanza vertical.
  5. Promover el trabajo colaborativo, en el aula y en el claustro a través de proyectos liderados desde los equipos directivos pero con la implicación de todo el profesorado. 
  6. Echar un vistazo "ahí fuera" para descubrir nuevos proyectos e ideas y compartir públicamente los nuestros: enredarse como una forma de crecer profesional y personalmente. 
  7. Buscar y encontrar tiempos y espacios donde compartir reflexiones y trabajo con los compañeros desde la autocrítica y el deseo de conocer nuevas fórmulas de enseñanza y aprendizaje. 
  8. Resaltar y compartir con el alumno aquello en lo que somos buenos: aficiones, conocimientos, valores…
  9. Implicarse al cien por cien con los alumnos. Ellos deben ser la prioridad sobre todas las demás cosas pese a horarios, cambio de asignaturas o normativas, premios o cualquier otra cuestión no relacionada con el aula. 
  10. Mantener un alto nivel de autoexigencia profesional siendo consecuente con lo que exigimos a alumnos y compañeros. 
La suerte que tenemos, a diferencia de las bombillas, es que los docentes podemos dejar de ser halógenos y convertirnos en bombillas solares con vida perpetua, depender de nosotros mismos y caducar tan sólo por dejadez propia. La obsolescencia docente no está prohibida por ley pero si debiera ser obligado tener junto a nosotros un “Pepito Grillo” que nos recuerde la necesidad de actualización constante. Eso sí, que los medios y la organización escolar también nos acompañen...

Artículo escrito junto al genial Ramón Paraíso. Si quieres saber algo más de educación (y no sólo para adultos) pásate por su blog: http://www.fadultos.blogspot.com.es/

lunes, 18 de abril de 2016

LA BIBLIOTECA ESCOLAR IDEAL

Mi biblioteca ideal en un centro educativo es aquella que respire vida, donde se sienta un trasiego constante de chavales, que sea uno de los lugares centrales de la escuela. La biblioteca no puede ser un mero espacio de preparación de exámenes, consulta de Internet o, peor aún, un lugar donde cumplir alguna medida disciplinaria.

No soy experto en planes de fomento de la lectura, pero me cuesta entender aquellos centros donde la biblioteca escolar sigue anclada al siglo XIX, no por sus enciclopedias bien ordenadas, sino por su organización del espacio, mobiliario poco confortable, decoración antidiluviana, dimensiones reducidas u horarios intempestivos.

No debiéramos considerar la biblioteca únicamente como un espacio de silencio y estudio, a menudo utilizado para el trabajo personal del bibliotecario/a de turno. La biblioteca debe concebirse como un espacio donde, desde bien pequeños, los alumnos puedan elegir libremente sus libros gracias a un carnet de diseño magnífico y por supuesto gratuito. Un carnet con el que tengan acceso a libros actuales y de cualquier género, así como a aquellos ejemplares clásico que les recomienden docentes, amigos o familia.

La biblioteca debe ser visitada y vivida con cierta frecuencia también durante las clases, para que aquellos más remolones o con menos ambiente lector en casa puedan conocer lo que se esconde detrás de un buen libro -¡cómics y tebeos inclusive!-. Porque la biblioteca no puede ser sólo recordada durante la semana del día del libro o pensada como una actividad puntual más del centro escolar. La competencia lectora es básica para conformar el aprendizaje futuro y afrontar con mejores garantías las sucesivas etapas educativas, y las bibliotecas escolares o públicas son buenas aliadas.

Seguro que todos coincidimos que una biblioteca necesita un buen mobiliario; butacas, sofás o alfombras para leer en el suelo, estantes donde destacar novedades o una iluminación adecuada y natural. La biblioteca no puede estar reñida con los dispositivos digitales, también podría ofrecer libros electrónicos, pero el papel y la ausencia de ruidos debieran ser una norma. En este tablero hay buenos ejemplos al respecto.

Que los alumnos comenten libros de forma libre, que utilicen sus redes sociales para recomendar lecturas, que intercambien sus propios ejemplares o que propongan al centro la compra de sus libros favoritos, también puede hacerse desde la biblioteca. Eso sí, una buena biblioteca también debiera ser un punto de encuentro donde sea participe todo el profesorado, no sólo el emplazamiento de las "ratas de biblioteca" o los profesores de Lenguas, sino donde cualquier docente colabore y proponga acciones en pro de la lectura como un placer más.  No dejes de visitar el blog de Salva Barrientos y sus artículos sobre animación lectora o lectoescritura.

Por suerte hay muchos "locos" docentes que se empeñan en que sus alumnos disfruten de la lectura sin obligar a leer y rellenar soporíferas fichas. Podemos encontrar profesores motivados que montan sus blogs o fomentan los booktubers, o están siempre ideando algo relacionado con los libros empeñados en el aprovechamiento de la biblioteca de su aula o de la escuela. Pero debiera ser el equipo directivo del centro el responsable primero en diseñar, junto a los docentes, un ambicioso plan lector donde la biblioteca sea el corazón de la escuela.

¡Ah! Por cierto, en FP también leemos... :-)

photo credit: Library right via photopin (license)

miércoles, 13 de abril de 2016

COPIA EN LA ESCUELA TODO LO QUE PUEDAS

Este post no va dirigido a esos alumnos que buscan copiarse en los exámenes -¿quién no lo ha hecho o intentado?- ni a aquellos profesores obsesionados en cazar a los copistas. Mi intención es pensar en voz alta sobre lo poco que copiamos, no los materiales de otros docentes, sino sobre el plagio de las bondades de los compañeros que nos acompañan a lo largo de nuestra trayectoria profesional.

Todos tenemos colegas en nuestro centro educativo con unas virtudes o capacidades que destacan sobre el resto. Ya sea por una extrema paciencia, organización, amabilidad, desprendimiento, motivación, iniciativa, implicación, agradecimiento, preocupación sincera por los demás, autocrítica, sentido del humor, honestidad, humanidad, trabajo en equipo, sensatez, creatividad, don de gentes, conocimientos técnicos, conversación, exigencia... De todas y cada una de estas personas podemos copiarnos sin perder la autenticidad propia, más aún cuando nos cuesta reconocer esa aptitud o actitud en la que nosotros destacamos.

Entiendo que la mediocridad del docente, sobre la que escribía recientemente, es sobre todo una cuestión de voluntad personal. Vivir el aula como una obligación más, sin vaciarse, sin dar aquello que puedes ofrecer, pensando sólo en los días festivos, es un tanto triste. Algunos pueden pasar el día mirando el reloj, tal y como lo harán sus sufridos alumnos, y además despotricar del sistema, de sus dirigentes y compañeros; no calcan las buenas prácticas ni las buenas intenciones de otros que a sus ojos debieran seguir haciendo lo de siempre. Van a lo suyo.

Al final supongo que todo radica en la filosofía personal, la actitud ante la vida, saber reconocer esas bondades de los que nos rodean, los compañeros en nuestro caso, y tratar de ser un poco como cada uno de ellos. Si a ello le unimos las posibilidades que nos ofrece la red, a través de encuentros virtuales con otros docentes, o la suerte de conocer a alumnos distintos año tras año, podemos caer en la cuenta de que el cambio o el progreso profesional está en nuestras manos. Tan sólo copiando un poco de lo mejor de cada uno de los que nos rodean podríamos transformar en buena medida nuestra forma de enseñar.

photo credit: « Aussi loin que porte ton regard » (explored) via photopin (license)

lunes, 11 de abril de 2016

LOS PROFESORES NO COMPARTEN MATERIALES

Según datos del Ministerio de Educación en España somos más de 110.000 profesores en enseñanzas no universitarias. Tengo la sensación, o al menos la experiencia en la red, de que tan sólo una ínfima parte publica o comparte sus materiales en Internet.

Es una lástima que no exista una mayor cultura de colaboración y, pese a los avances puntuales, que los docentes seamos un sector con demasiados reparos en publicar contenidos libres. Solemos pensar que nuestros materiales van a ser plagiados por profesores sin escrúpulos que se aprovecharán de nuestro esfuerzo. Aún así, teniendo en cuenta que nuestra labor educativa puede transcender del aula y centro en el que trabajamos, merece la pena correr el riesgo de que alguien se "aproveche" de estos materiales e incluso no cite el origen de estos. Si nos ponemos a pensar en ello, ¿quién no ha fotocopiado partes de manuales, libros u otras obras?

compartir materiales educativos libres recursosIncluso en un país donde la descarga ilegal de contenidos, películas, música, libros... parece algo bien visto, no entiendo la postura poco generosa de no colgar en Internet y con libre acceso los materiales del aula. Personalmente me parece injusto no pagar hoy día por ciertos contenidos  teniendo en cuenta los precios relativamente bajos que ofrecen diferentes plataformas multimedia tipo Filmin, Netflix, Kindle Unlimited, Google Play Music, etc. Pero esto es otro tema, ya relacionado con los derechos de propiedad intelectual y que solemos igualmente pasar por alto el profesorado (ver artículo propio al respecto: ¿Respetamos la propiedad intelectual en eduación?).

El problema se evidencia cuando buscas materiales de tu módulo, área o asignatura y acabas siempre en los mismos enlaces y en los cuatro autores habituales que generosamente publican sus contenidos. Lamentablemente el espíritu de los wikis está de capa caída y el modelo "moodle" sigue imperando para subir materiales en un entorno cerrado que requiere unas claves de acceso. Es triste pensar que detrás de uno códigos hay un material que podrían aprovechar los alumnos.

Estoy convencido que hay muchos buenos materiales almacenados en pendrives o en los servicios de almacenamiento en la nube. Materiales que a la postre caducarán algún día sin que hayan podido ser disfrutados por otros colegas interesados en nuestro trabajo. Más aún cuando todos somos buscadores  de casos, apuntes, prácticas, ejercicios, herramientas o vídeos que usamos a conveniencia. Sin olvidar que estos recursos ayudan a conformar una identidad digital positiva -personal y corporativa- de los docentes y centros educativos.

Entiendo que nuestra labor educadora conlleva una generosidad y un altruismo que no es fácil ver en otros sectores. Por ello, el popular argot economicista que se ha extendido en el sector educativo, a través de una insana competitividad entre centros y profesorado, búsqueda de clientes o una mal entendida excelencia, no debe ser obstáculo para promover el acceso libre y compartido de nuestros conocimientos. Promover el carácter colaborativo de la educación se puede realizar desde el aula y a través de webs personales, blogs o cualquier otra plataforma online. Es muy viejo aquello de "compartir es vivir", pero hoy, en la era de Internet, también podemos afirmar que "compartir es educar".

 photo credit: via photopin (license)

jueves, 7 de abril de 2016

PBL EN FORMACIÓN PROFESIONAL

Paradójicamente la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), también llamada PBL por sus siglas en inglés, no es algo muy habitual en las aulas de Formación Profesional, o al menos no es fácil encontrar casos de centros educativos que publiquen y difundan los proyectos que llevan a cabo.


Cualquier ciclo de FP es susceptible de utilizar este tipo de metodología, ya sea de un modo más purista y siguiendo las pautas que marcan el diseño de un PBL. Como bien dice Jorge Arévalo, viceconsejero de FP del País Vasco, una cosa es enseñar y transmitir conocimientos y otra que los alumnos aprendan a ponerlos en práctica a través de este tipo de metodologías activas.

La Formación Profesional es una etapa educativa perfecta para realizar este tipo de proyectos, ya sea a través de un módulo con un sólo docente, o, mejor aún, con el equipo de profesores que componen un ciclo formativo. Incluso, porqué no, se pueden realizar proyectos que abarquen todos los ciclos de un centro educativo a través de una temática transversal.

Existen muchos recursos para aprender a trabajar a través de PBL-ABP (ver magnífico repositorio de Rosa Díez), pero la clave está en pararse a reflexionar y conseguir sumar a los compañeros a este tipo de metodologías. Una metodología que necesita el apoyo del equipo directivo a través de espacios y horarios que faciliten el trabajo en equipo de alumnos y profesorado.

Por el contrario, como comentaba anteriormente, es difícil encontrar proyectos publicados en Internet, pese a que ya son muchos los centros que utilizan esta metodología. Por ello, y siguiendo el formato de la tabla colaborativa de recursos de FP lanzada hace ya algún tiempo, os animo a dejar el enlace de aquellos proyectos que se han realizado en centros de Formación Profesional en esta nueva tabla colaborativa de PBL EN FP.

Os dejo en la tabla dos proyectos que conozco de primera mano, uno a punto de comenzar en el ciclo superior de Comercio Internacional de la Escuela Profesional Xavier, "Exportación 0,0", y el proyecto "Ven. Móvete" del IES Leixa que sigue una metodología similar al PBL y que engloba tanto ciclos formativos como bachillerato y del que de momento sólo podemos conocer sus actividades a través de una cuenta en Twitter. Mi sincera felicitación a este último proyecto por la envergadura, calidad de las actividades realizadas e implicación de un claustro motivado.

El trabajo por proyectos es beneficioso tanto para alumnos como para docentes, es una medio perfecto para fomentar el trabajo en equipo, la coordinación docente, el aprendizaje significativo, motiva y anima a la cooperación. En el caso de la FP ayuda también a salir del marco teórico y de las simulaciones en las que nos movemos habitualmente y nos introduce en el mundo real del trabajo. Eso sí, requiere un esfuerzo adicional del profesorado, reuniones, compenetración, elaboración de materiales, reflexión, un cierto caos durante la ejecución y muchas rectificaciones.

Espero que salgan a la luz muchos de esos proyectos efeperos que con mucha dedicación y acierto se están realizando en nuestros centros de Formación Profesional, ¿lo compartes?


photo credit: 3 Ways You Can Build a Bigger Audience and More Readers via photopin (license)

viernes, 1 de abril de 2016

¿TABLETS, PORTÁTILES O LIBROS DE TEXTO?

Implementar un modelo de trabajo en un centro educativo basado en una sola herramienta puede tener más inconvenientes que ventajas. Basar todo el aprendizaje, así como los recursos didácticos, en una tableta o en un libro de texto no hace más que restringir nuestros métodos de enseñanza.

Al igual que no tiene sentido que el alumno dedique todo su tiempo a leer y trabajar únicamente las actividades del libro de texto, también es un sinsentido que estas mismas lecturas y ejercicios acaben pasadas a un formato digital - en ordenador o tableta - donde la máxima diferencia es el control omnipresente por parte del docente junto a unos vídeos y pasatiempos relacionados con cada materia.

ipads, chromebooks, tablets, libros de texto, educación
Entiendo que el uso de las tablets Android o iPads pueden ser útiles como una herramienta complementaria siempre que hagamos una curación eficaz de aplicaciones que aporten ese valor añadido deseado: motivación, creatividad, originalidad... Todo ello pese a los inconvenientes y molestias que suponen la configuración de dispositivos, estabilidad de la red, averías... Una buena recopilación y clasificación en: http://proyectoguappis.blogspot.com.es/

Disponer de unas tabletas para el uso compartido de una o varias aulas puede ser conveniente siempre que nos aporte ese valor antes mencionado. Para otros casos nos puede ser útil un simple ordenador personal. Sólo hace falta ver el crecimiento exponencial del modelo Chromebook que nos permite, a un coste comparativamente bajo, la utilización de aplicaciones web siempre que dispongamos, eso sí, de una buena conectividad en nuestro centro. Interesante  artículo al respecto: iPads vs. Chromebooks at Work in the Classroom: Which One Wins?

Otra cuestión sería su organización, a través de armarios móviles cargadores de portátiles o tablets, en rincones en el aula, con dispositivos personales del alumno o del centro, compartidos o no con otras aulas, etc. Un sistema que podría extrapolarse a los libros de texto, que también podrían ser compartidos, custodiados en el aula y reutilizables en los siguientes cursos, con el consiguiente ahorro y descanso físico de los alumno. Sólo hace falta ver como trabaja el profesor Jano con diferentes formatos y herramientas.

Obviar el papel y convertirse en un fanático de lo digital no es demasiado sensato en un mundo donde los alumnos tienen acceso fácil a todo tipo de dispositivos. Nuestros alumnos necesitan herramientas que les obliguen a pensar y replantearse soluciones a diferentes escenarios. Precisan saber leer de un modo comprensivo y ser resolutivos a la vez que originales en sus planteamientos. Todo ello se puede hacer combinando textos en papel con otros digitales, a través de aplicaciones informáticas, desde el pupitre o con actividades fuera del aula, individualmente y en grupo; pero entiendo que siempre a través de modelos que compaginen diferentes tipos de experiencias.

La flexibilidad y capacidad de adaptación del alumno a diversos medios y formatos no se conseguirá con modelos que planteen el uso intensivo y exclusivo de una sola herramienta que, a largo plazo y por motivos habitualmente comerciales, acabará siendo sustituida. Afortunadamente, cada vez tenemos más experiencias que nos pueden ayudar a tomar decisiones sobre la conveniencia o no de implantar determinado modelo tecnológico en las aulas. Sólo nos queda utilizar este conocimiento para invertir con más acierto y ahorrarnos mucho tiempo.

photo credit: Apple iPad Air 2 via photopin (license)