jueves, 27 de julio de 2017

LA CERVEZA EN LA EDUCACIÓN: METODOLOGÍAS

Aviso al lector: prohibido su consumo a menores de edad, recomendado sólo a docentes noveles o viejunos. 

Parece que con el verano, además del aumento estacional del consumo de cerveza, se viene produciendo un incremento de conflictos entre las diferentes facciones de metodólogos y docentes a tiempo completo.

Los puristas, que se decantan por cervezas negras o tipo Ale, de abadía o trapenses, siguen en sus trece con que los contenidos son lo más importante y que la sabiduría se encuentra sólo en ellos a través de los libros de texto; no importa el grupo de clase, la edad, el tipo de estudios ni el entorno socioeconómico. La clase magistral es su marca de referencia, aunque la tecnología (fundamentalmente un proyector y un powerpoint) pueda servir a sus intereses. Catadores que gustan separar el grano de la paja y seleccionar los mejores cereales.

Luego tenemos los de la cerveza rubia, tipo Lager, que se atreven incluso con cervezas innovadoras: elaboradas con agua de mar, de agricultura ecológica, con zanahoria o aloe vera... Tipos que buscan la frescura y el buen rollo por encima de todo, a la caza de la motivación permanente y experimentando con  las TIC u otros métodos que parecen muy vanguardistas. A veces se pierden meditando en exceso, con florituras a carboncillo o acaban distraídos con algo lúdico; no estoy hablando de los clientes habituales de caña o doble de toda la vida; me refiero a esos con ojo clínico para buscar y seleccionar una u otra cerveza en función del diseño de la botella, su etiquetado original o un sabor particular e individualizado.

En cuarto lugar, están los que no saben ya adonde ir y que han terminado pereciendo en el interior de botellines de cerveza mezclados con limonada -tipo Shandy o Radler- tratando de adaptar sus clases a los alumnos según el curso, combinando metodologías tradicionales con otras más activas, barajando exámenes con evaluación por competencias, o complicándose la vida con materiales de la red junto a libros de texto. No confundir con los los bebedores de cerveza 0,0 que, a excepción de prescripción médica, destilan indolencia y apatía en el aula, o se conforman con cualquier mejunje de marca blanca.

Lo apasionante de este tema está en la facilidad de poder deambular de un grupo a otro, adaptándose a lo medios que se conocen o se detentan, sin olvidar nunca el cereal con el que trabajamos.

¿Y a ti, cuál te gusta?


P.D. Aprovecho y os dejo con este proyecto cerveceros (ABP o lager) realizado con los alumnos de Formación Profesional del ciclo superior de Comercio Internacional:  https://exportacioncerocomacero.blogspot.com.es/


photo credit: arkland_swe A glass of cold beer! via photopin (license)

domingo, 9 de julio de 2017

ESCUELA DE PADDINGTONS

Las clases ya hace tiempo terminaron y algunos, pese a esas envidiadas vacaciones, siguen buscando el mejor lugar desde el que tratar de enseñar a sus alumnos. El entrañable Paddington también logró encajar con unos humanos desbordantes de manías, prejuicios y una educación a veces dudosa.

Cerrar los ojos, reflexionar sobre nuestra tarea docente, indagar en nuestro pasado u observar a nuestros colegas puede ayudarnos si queremos encajar en esas aulas donde los paddingtons nos esperan con no demasiadas esperanzas y cierto escepticismo. Por fortuna, a pesar nuestro, dichos paddingtons nos sorprenden cada curso; pretendemos estimularlos, motivarlos con diferentes artefactos o innovaciones extravagantes; al fin y al cabo, siempre se quedan con el aprecio, la consideración que reciben y tus intenciones como docente.

El curso próximo partirán nuevos paddingtons con sus maletas repletas de circunstancias y herencias con las que trajinar; equipajes donde cabrá la exigencia e incluso esos experimentos que gustan a los menos convencionales. Porque también habrá tiempo para deambular por otras paradas; ya sea en lengua extranjera, con humor, del revés o en alguna partida interminable. Eso sí, sin perder de vista otros destinos menos visitados pero igual de apropiados en un largo viaje: lecturas, música, arte, cultura... Habrá valido la pena el viaje si conseguimos su disposición por lo que conocemos.

Guardemos ahora los bártulos y soñemos un poco con los insólitos pasajeros que llegarán. No obstante, recarguemos todas las energías posibles porque nosotros ya nos hemos metarmofoseado en simples seres humanos.

#blimagen2017
Artículo para el reto #blimagen2017