lunes, 27 de octubre de 2014

4,9 ¿APRUEBAS O SUSPENDES?

Un 4,9 puede suponer, según el criterio del profesor, un aprobado o un suspenso. Todo ello lo determinan nuestros criterios de evaluación. Unos criterios que pueden ser más o menos estrictos, según quien los mire. Para unos, hay que marcar una línea objetiva y precisa para aprobar o suspender; mientras que para otros, esa línea es algo más difusa e incluso se puede alterar según otros criterios.

evaluacion aprobar suspender innovacion
Pero, antes de fijar esos criterios de evaluación, ¿tenemos en cuenta la función pedagógica de la evaluación? ¿o evaluamos para simplemente clasificar y seleccionar a los alumnos? Esta evaluación que cataloga alumnos, que separa a unos de otros, puede resultar una trampa para el alumno y para el profesor. Una trampa sin salida donde el alumno sólo desee aprobar al precio que sea, engañando y aprovechándose de un sistema rígido y repetitivo. Una trampa para el docente, que limita su forma de enseñar en función de una serie de pruebas escritas u orales.

Si no innovamos en la evaluación, nuestra práctica educativa está viciada de origen. No podemos seguir evaluando únicamente a través de pruebas donde el alumno es capaz de aprobar copiando las respuestas. La evaluación, además de innovadora, debe tener una función pedagógica que permita al alumno mejorar su aprendizaje. Si no adoptamos otras medidas evaluadoras, un 4,9 no es un dato suficiente para regular el aprendizaje del discente. 

Creo en una evaluación que se sirva de diversos instrumentos. Una evaluación flexible que tenga como objetivo descubrir las capacidades y los obstáculos a los que se enfrenta el alumno. Una evaluación exigente pero adaptada a cada alumno. Una evaluación que no se obsesione en las puntuaciones y que refleje el esfuerzo y su evolución, más que unos conocimientos dados en un instante determinado. 

Pese a lo ingrata que suele ser la tarea evaluadora, la experiencia docente también nos da el socorrido recurso de la intuición; ese "ojímetro" que nos permite saber como evoluciona el alumno en relación a su proceso de aprendizaje. Esa intuición, junto a la coevaluación entre alumnos o la propia autoevaluación, son instrumentos no demasiado utilizados. Por no hablar de la escasez de pruebas evaluadoras significativas o cercanas a la realidad del alumno. 

Entonces, ¿aprobamos con un 4,9? Pues depende. Depende del momento de la evaluación, de la evolución del alumno, de otras pruebas de valoración, de sus circunstancias personales, de su motivación, de su esfuerzo, etc. 

Lo que me parece evidente, es que una calificación numérica o una media aritmética, a través de un boletín de notas, no regula en modo alguno el proceso de aprendizaje del alumno si no hay detrás una valoración cualitativa y personalizada. La necesidad de un feedback alumno-profesor, pese al exceso de alumnos por aula, es imprescindible para realizar una evaluación que valore realmente al alumno en su globalidad. 

photo credit: Kaptain Kobold via photopin cc

9 comentarios:

  1. Menudo temazo el de la evaluación! Al final, todo deriva aquí y me temo que no siempre reflexionamos suficiente al respecto de cómo vamos a evaluar el trabajo de nuestro alumnado. Existen toda una serie de modelos alternativos que deberemos explorar y potenciar para generar dinámicas de evaluación más realistas y eficaces que favorezcan el aprendizaje del alumno. En fin, trabajazo por delante. Muy buen post, Oscar. Saludos!

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    1. Nos falta tiempo, pero hay que ir probando con alternativas a una evaluación tradicional que convierte al alumno en un tipo que busca el aprobado a toda costa.
      Gracias Ramón por pasarte de nuevo por aquí!

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  2. Temazo que comentaré aquí en cuanto pueda más extensamente. Adelanto: yo sí he marcado el 5 como línea que separa al alumnado que ha alcanzado los mínimos exigibles y a los que no. He tardado años en llegar a esta conclusión pero por ahora funciona bien, sobre todo si explicas el motivo de ésta. Saludos.

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    1. Estoy de acuerdo contigo, hay que diferenciar entre alumnos según su trabajo, esfuerzo y motivación. La línea del 5 no tiene porque ser la misma para todos.
      Gracias Rose por comentar!

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  3. Creo que hay que innovar en este aspecto. Me tengo que poner a retocar lo que yo hago, qu eme da que no es lo mejor:
    50% la teoría (exámenes)
    40% la práctica (trabajos, proyectos, exposición, simulaciones...)
    10% actitud (asistencia a clase).

    Un saludo.

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    1. Yo tengo porcentajes similares, pero cada vez doy más importancia a la actitud. De todos modos, hay que estar constantemente revisando nuestros métodos de evaluación. No vale lo mismo de siempre, pese a que es lo más fácil para el docente o el alumno.

      gracias por comentar!

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  4. Creo que hay que innovar en este aspecto. Me tengo que poner a retocar lo que yo hago, qu eme da que no es lo mejor:
    50% la teoría (exámenes)
    40% la práctica (trabajos, proyectos, exposición, simulaciones...)
    10% actitud (asistencia a clase).

    Un saludo.

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  5. Retomo el asunto antes de que se me pase el arrebato bloguero.

    Si preguntas a los alumnos te dirán que aprueban, qué más da una centésima arriba o abajo. Yo les digo que depende del contexto, que se lo pregunten a los que investigan en laboratorios si da igual. A mí, que soy de idiomas, me dicen qué más da que falte una letra a una palabra. Ya, es lo mismo "pero" que "perro", lo mismo. Sólo hemos cambiado el significado, la ortografía y la categoría gramatical de la palabra pero es sólo una letra. NO WAY!!!! LLevamos tolerando un error tonto o insignificante demasiados años y ahí, aquí, tenemos los resultados. Personas que han pasado toda su vida estudiando inglés como materia obligatoria desde Primaria y que te los encuentras en la universidad o en Grado superior y no saben ni presentarse ni saludar, ni bien ni mal, no saben. Tampoco conocen el abecedario, todo les suena vagamente porque daba igual.

    Desde que trabajo en la FP lo tengo más claro. Al evaluar competencias profesionales la pregunta es clara: ¿sabe usted deletrear su apellido? ¿Y escribir un correo electrónico dirigido a un posible cliente, proveedor, etc.....? ¿Olvida las reglas más elementales de la expresión y comunicación formal, propia de los entornos profesionales o centros de trabajo? ¿Lo sabe o no lo sabe? Lo sabe y aplica correctamente, mínimo un 5. No lo sabe o no lo aplica adecuadamente, suspendido. Vuelva a intentarlo hasta que lo consiga.

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  6. Hola Rose, estoy completamente de acuerdo contigo,yo también soy profesora de inglés y al final he conseguido que entiendan que una letra es muy importante y eso que no tienen acentos..

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