LA NECESIDAD DEL DEPARTAMENTO DE FOL

lunes, 13 de enero de 2020
En nuestra FP, todos los ciclos formativos (LOE) tienen atribuidos dos módulos transversales, Formación y Orientación Laboral (FOL) y Empresa e Iniciativa Emprendedora (EIE), que se vertebran en los centros educativos a través de su correspondiente Departamento de FOL. Así al menos, hasta ahora, se organizaban estos módulos en la FP de la Comunidad Valenciana en todos los centros de FP.

Sin embargo, ahora, según el borrador del nuevo proyecto de Decreto del Consell, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico y Funcional de los Centros Integrados Públicos de Formación Profesional  (CIFP) de la Comunitat Valenciana, Título III, se pretende eliminar este departamento de FOL; repartiendo a su profesorado entre los diferentes departamentos de cada familia profesional donde imparta docencia, o, insertarlo dentro del departamento de información y orientación educativa y profesional; esta nueva norma también dejaría la posibilidad de crear este departamento de FOL a criterio de cada CIPF. 

fol fp departamento formación y orientación laboral
Las consecuencias de este desmembramiento del departamento de FOL, en este tipo de centros o en cualquier otro centro de Formación Profesional, público o privado, pueden ser adversas tanto para los alumnos como para el profesorado. Cabe destacar que el profesorado de FOL es de los pocos colectivos que tiene cierta visibilidad dentro de la FP gracias a su trabajo conjunto, recursos compartidos y proyectos transformadores visibles en todo el país y en los que colaboran profesionales de todas las comunidades autónomas que llevan años implicados en la difusión de buenas prácticas y experiencias formativas. Unas sinergias y una colaboración entre los foleros que redunda en la mejora de la docencia del resto del profesorado de los ciclos formativos a través de nuevas metodologías, la innovación educativa imprescindible en esta etapa y una actualización constante de las competencias que demandan las empresas. 

Como bien explica Daniela Gimeno en este hilo de Twitter, el profesorado de FOL corre el peligro, con la eliminación de su departamento, de perder esa autonomía y flexibilidad necesaria para dar respuesta a un alumnado y profesorado que suele ejercer su docencia entre diferentes ciclos formativos. 
Más que eliminar este departamento de FOL, debiera impulsarse su crecimiento y dotación para afrontar mejor la complejidad creciente a la que se enfrenta nuestro alumnado. Un alumnado que, con dos o tres horas semanales, debe aprender legislación laboral básica, conocer las medidas de seguridad y salud en su sector, descubrir las salidas laborales y académicas de su ciclo, y estar al tanto de todos los recursos para encontrar empleo en un entorno digital que es imprescindible dominar. Sin mencionar ese emprendimiento, casi milagroso, que se persigue desde el módulo de EIE.

El módulo de FOL ha conseguido en muchos centros, gracias a su profesorado comprometido, dejar de ser ese módulo insertado con calzador que muchos alumnos temen como consecuencia de un temario farragoso y desconectado de su entorno real profesional a menudo impartido a través de densos libros de texto. Un módulo que precisa de un departamento y una jefatura que sensibilice y motive al profesorado a seguir actualizando unos contenidos oficiales desmesurados que suelen quedarse atrás mucho antes de la renovación de los títulos profesionales. Una renovación permanente que siempre es más fácil llevar a cabo de forma coordinada y a través de esa colaboración que debiera suponer trabajar en un mismo departamento.

Todo ello no es óbice para demandar a la Administración una organización de los centros donde todo el profesorado y resto de actores que participan en la Formación Profesional, colaboren de una forma más sistemática y con mayor frecuencia. Se necesitan centros que puedan a su vez organizar, como medio de mejora, la estructura de los ciclos formativos que ofertan; pudiendo variar el orden en que se imparten los módulos (en primer o segundo curso); dejar carga lectiva en cada ciclo a libre disposición para así aumentar u ofrecer contenidos más relevantes y adecuados en ciertas zonas geográficas o sectores profesionales. Centros educativos con jefaturas de departamento, en todos los centros sostenidos con fondos públicos, dotadas con más horas y formación suficiente para embarcarse con garantías en proyectos de internacionalización, emprendimiento, digitalización y actualización de los ciclos formativos de grado medio y superior.

Espero que, en lugar de eliminar este departamento de FOL, se apueste por distinguirlo como uno de los ejes transformadores de la FP; subrayándolo como uno los puntales de la renovación pedagógica de buena parte de ese profesorado inquieto que pretende mejorar su docencia y el aprendizaje de sus alumnos.


photo credit: Peter Schüler together via photopin (license)

2020, NUEVA DÉCADA: ¿NUEVA FP?

jueves, 9 de enero de 2020
Año 2020. Afrontamos una nueva década en la que si echamos la vista atrás y retrocedemos veinte años, este tiempo ha supuesto un incremento sustancial de la complejidad de la docencia, y de todo lo que ahora conlleva la misma, a todos los niveles. Nos hemos atiborrado a cursos de formación continua, sobre metodología y nuevas tecnologías, idiomas y alguna que otra ocurrencia que se estilaba en su momento. Algunos seguimos con la misma cantinela esperando esas mejoras deseadas que nunca llegan y de las que nos compadecemos en público o en privado.

Sin embargo, veinte años después: ¿ha cambiado significativamente la enseñanza y la Formación Profesional que ofrecemos? Sigo viendo, sin ánimo de crítica, mucho libro de texto; jóvenes distraídos que necesitan una motivación constante; aulas, equipos y mobiliario del siglo pasado; docentes buscándose la vida para dar clases; unos ciclos y módulos flexibles según sea la intención del profesorado que no de la Administración; y, unos recursos siempre limitados para emprender esos cambios tecnológicos y formativos que precisaría esa nueva economía que muchos solo ven en los titulares de prensa. Se añaden planes, se proyectan estrategias para mejorar la FP, se lanzan campañas de comunicación, se internacionalizan los estudios, se busca la inclusión; pero todo cambio es a costa del profesorado y sus equipos directivos, y a discreción de los mismos.


2020 NUEVA FORMACIÓN PROFESIONALEl mayor cambio o mejora lo observo en el largo y lento proceso de digitalización de un profesorado que ha entendido y aceptado, en su mayoría, la tecnología como una herramienta más que puede ayudar a nuestra labor docente a través de aplicaciones y recursos donde el protagonista es el alumno con un profesorado que crea contenidos y se comunica fácilmente a través de las redes. Cambios que, gracias a la mejora de la velocidad de la conexión a Internet, hemos logrado implementar desde aquellos primeros años donde el correo electrónico era casi una amenaza a la conciliación laboral y personal de algunos colegas. Ahora nos toca afrontar un reto aún mayor: la digitalización de todas aquellas familias profesionales que ahora o en un futuro próximo van a ver transformada su forma de trabajar.

Otro de los cambios, a mi parecer, y provocados por el inexorable paso del tiempo, ha sido la renovación de unas plantillas y de un modo diferente de entender la profesión por motivos generacionales. Unas experiencias vitales distintas que se reflejan en nuevas prioridades y otros modos de abordar la vida profesional. En mi caso, he aprendido a valorar más a esas generaciones pasadas sin dejar de lado el punto de vista de las nuevas hornadas de docentes que aterrizan con otras preocupaciones y estilos de trabajar. No creo que se trate de entender la profesión de un modo más o menos conservador o más o menos reaccionario; aunque estoy seguro de la importancia que tiene la experiencia acumulada de muchos de esos compañeros y compañeras que se han dejado la piel en el aula y que debiéramos seguir atesorando y transmitiendo a los que ahora nos acompañan.
Pertenecer a la generación X, Y o Z, debiera ser irrelevante, pese a las inevitables diferencias particulares, cuando se trabaja con unos mismos objetivos y priorizando el bien común sobre los intereses particulares; manteniendo la congruencia y profesionalidad como distintivos personales.

El cambio que no quisiera tener vivir es aquel que quite el centro de atención en el alumno. Debemos actualizarnos, ser más flexibles con las competencias y contenidos, evaluar nuevas y viejas capacidades, pero todo ello sin olvidar que nos dirigimos a unos jóvenes con intereses propios que necesitan una preparación personal y profesional para afrontar un exigente y complejo mercado laboral con las mejores garantías posibles. Despertar en el alumno la necesidad y carencia de aprendizaje que tienen y tendrán en el futuro, es una tarea vital con nuestro alumnado. Disponer de tiempo para trabajar con ellos, preparar recursos, atenderlos en condiciones, orientarlos y, sobre todo, enseñarles una profesión, debe seguir siendo nuestro cometido principal por muchos años que pasen.

En líneas generales no sabría decir si estamos mejor o peor que hace veinte años. Es cierto que el prestigio de la Formación Profesional parece ser una variable ascendente, y cada año son más los estudiantes que eligen cursar un ciclo formativo. Los que disfrutamos la enseñanza, no perdemos la ilusión de que se pueden mejorar muchas cosas sin necesidad de hacerlo con prisas, sin dejar de ser pragmáticos,  y teniendo en cuenta la mejora en la formación del alumno sin menoscabar las condiciones del profesorado. Sigamos aprovechando el conocimiento de nuestros profesionales de la docencia para diseñar esa FP moderna y transformadora que reclamamos y que nos diferencia de otras etapas educativas.

photo credit: Rusty Russ A Bird in a Time Tree via photopin (license)

UN DOCENTE CUALQUIERA, EN UN DÍA CUALQUIERA EN FP

jueves, 19 de diciembre de 2019
Subo, bajo las escaleras. Vuelvo a subir. Reinicio una televisión. Han saltado unos plomos, los reviso. Hay huellas en unas pantallas, saco el paño. Cambio un ratón, y dos teclados. Un ordenador no reconoce una impresora. Le hago el reconocimiento. Recojo justificantes de falta, los apunto, archivo y consulto en la plataforma de asistencias. Paso por la biblioteca, busco libros para fomentar su préstamo. Hago fotos, me pasan otras. Las subo a las redes. Ahora toca escribir un artículo sobre las fotos. Se ha caído la red wifi. Reiniciamos todo. Funciona. No. Ahora sí. A este alumno no le reconoce la red. Tiene un equipo personal de otra marca y habrá que trastear. Se han perdido las llaves del armario de portátiles. Buscamos la copia. No cargan los portátiles. Los revisamos todos.
Ah, no. Se han cargado el armario. Lo atornillo. Un móvil de un compañero no tiene wifi, recuperemos la contraseña. Por fin, ya la he encontrado en su buzón de mensajes. Una alumna se encuentra mal. Paramos la clase. Llamamos a una profesora para que le atienda. Por favor, no comas en clase, saluda cuando entres. Mientras tanto recogemos papeles del suelo y retiramos carteles desfasados de las paredes. Bajo las escaleras. No funciona la fotocopiadora. Ha venido el técnico informático, revisamos incidencias. Sujeto una escalera, cambiamos juntos un soporte del proyector; pásame la llave alen, agarro y el técnico aprieta la tuerca. Ah, no, que de fontanería no sé. Llamad mejor abajo y que corten el agua. Recibo un whatsapp. Sí, ya subo la foto. Facebook, Instagram y Twitter, todo en orden. Para el comercial no estoy. Sí, luego te llamo que tengo clase y revisamos las posibilidades de formación. Más tarde contesto los emails que se me están acumulando. No me olvido del calendar ni de ese drive que tengo pendiente de revisar para una próxima reunión con los compañeros. Más adelante llamamos que hay que organizar una visita a una empresa. Después. Ahora tengo que cubrir una baja. Sí, sí. Te abro la biblioteca y paso por el taller a echarle un vistazo. Café o tila, no sé. Tomaré descafeinado que ahora hay un conflicto con un chaval y más vale andar templado. Todo resuelto, hasta mañana al menos. Ya hablaré con él personalmente mañana. Menos mal que son buenos chicos. Toca ponerse en su lugar, sin dejar de exigir. Demasiados problemas tienen algunos. Abriré la ficha y relleno la hoja de cálculo. Seguro que nos cogen el proyecto.

¡Ay, sí! Luego paso por el aula que tengo una clase preparada y actividades propuestas para un par de ciclos formativos. Son solo seis horas lectivas seguidas. Doy clase. Mañana será otro día.


photo credit: Thomas Hawk Redford High School, Detroit, MI via photopin (license)

MÁS MOTIVOS PARA CURSAR FORMACIÓN PROFESIONAL

miércoles, 11 de diciembre de 2019
Hace ya algún tiempo presenté en este blog una infografía con "10 motivos para estudiar FP", y creo que ahora sigue siendo un buen momento para ampliar estas razones que llevan a muchos jóvenes a cursar un ciclo formativo de grado medio o superior. Una oferta de ciclos muy variada que requiere de una buena orientación académica previa con el fin de encajar, en la medida de lo posible, el perfil personal del alumno con sus posibilidades profesionales.

El prestigio de la FP se la han ganado sus docentes y los centros de Formación Profesional que, con muchas dificultades, han seguido actualizando unos ciclos y unos módulos con el fin de ofrecer la mejor formación posible. Una FP de calidad que, de modo muy artesano, en el buen sentido del término, ha colaborado en la capacitación de miles de jóvenes y que se enfrenta ahora al reto de una digitalización creciente e imparable que alterará la forma de trabajar y el modelo de negocio en muchos sectores profesionales.

De momento, seguimos teniendo el beneplácito de las empresas y centros de trabajo que emplean a multitud de titulados técnicos o técnicos superiores en Formación Profesional. Incluso ahora, las familias y los jóvenes son cada vez más conscientes y conocedores de lo que les ofrece la Formación Profesional: empleo y posibilidades de crecimiento. Nos queda que la Administración siga invirtiendo, aún en mayor medida, y facilitando la adaptación de los ciclos o la actualización del profesorado a través de nuevos recursos personales y materiales.

Os dejo con algunos motivos más para que nuestros jóvenes sigan apostando por la Formación Profesional:

motivos para cursar FORMACIÓN PROFESIONAL

A CONTRACORRIENTE

lunes, 9 de diciembre de 2019
Damos muchas cosas sentadas en educación. Demasiadas modas o costumbre asociadas a un consumo o gasto irresponsable en una sociedad en la que parece despertarse ahora una conciencia medioambiental que esperemos no sea cosa de cuatro días y afronte de verdad los efectos científicamente demostrados del calentamiento global.

a contracorriente
Aún así, seguimos imprimiendo miles de hojas sin ningún tipo de miramiento; encendemos calefacciones pero no nos molestamos en apagarlas o en cerrar puertas y ventanas para que no se pierda ese calor generado; iluminamos pasillos, adornos o fachadas para alegrar la vista, más que para ver mejor; estimulamos la compra de artículos inservibles o a bajo precio como una afición más; y así un largo etcétera de ejemplos que, por acción u omisión, reflejan nuestra incongruencia con esa sensibilidad ecológica.

Y la tecnología. Esa necesidad creada de tener el último dispositivo electrónico; smartphones que cuestan cientos de euros en manos de chavales que simplemente, en su mayoría, wasapean o toman fotos para sus redes sociales. Hemos pasado de aprovechar cualquier PC durante varios años a invertir en tabletas o chromebooks con una vida útil más limitada, como aquellos Netbooks de un pasado no muy lejano. Y no es por ser abuelo cebolleta, pero, más de uno, allá en los años ochenta, programaba, editaba y sacaba provecho de unos ordenadores personales que andaban con pedales y requerían una paciencia infinita.

Luego viene el tema económico. Gastos superfluos o cero empatía con aquellos que o no quieren o no pueden gastarse ciertos importes en salidas extraescolares, festivales, costosos regalos o cualquier otro evento donde parecemos arrastrados por una multitud más o menos anónima que te observa con recelo si no contribuyes a su causa. Aquí la escuela también educa. No es educativo organizar actividades si todo el alumnado no puede o le supone un elevado esfuerzo poder asumirlas. Y no hablo de prohibir salidas ni excursiones. Me refiero a ese sentido común por el cual no es necesario plantear ciertas actividades costosas para las familias y que no redundan en un aprendizaje o experiencia vital esencial en los alumnos. Y cuando hablamos de cierto costes también hablamos de inclusión. Y no me meto con las graduaciones escolares para no salir trasquilado.

Hace tiempo que se perdió el oremus con ciertos gastos. Resulta que nuestros mayores fueron más ecologistas y responsables, seguramente a la fuerza o por la carestía vivida, que cualquiera de los viejóvenes, millenials o adolescentes actuales. Que aquello de ir apagando luces, comprando ropa duradera, aprovechando la comida sin desperdiciar nada o haciendo un viaje de fin de curso solo al final de la secundaria o del bachillerato, y reutilizar los libros de texto, era algo adelantado a su tiempo. Y eso que el planeta aún estaba por calentar... Aquello de "el detalle es lo que importa" parece haber pasado a mejor vida, pese a la emergencia climática o el estancamiento económico.

photo credit: ImageMD Pier Textures via photopin (license)

BLACK FRIDAY ESPECIAL DOCENTES

martes, 3 de diciembre de 2019
Pese a que el dichoso y manido Black Friday o el Cyber Monday han pasado ya de largo, y pese a que el día con más paquetes repartidos del año fue este pasado lunes; el profesorado tenemos siempre una lista interminable de peticiones u obsequios que podrían hacer más fácil nuestro trabajo en cualquier momento del año.

Os dejo con algunos de estos artículos que, si os habéis portado bien, podéis pedir también a sus majestades de Oriente, a la suegra, o a ese infatigable y conversador cuñado del que disfrutas. Incluso, por qué no, puedes hacer de ellos una carta con peticiones para que los alumnos te agasajen con alguno al finalizar este curso escolar.

1. La mejor tiza del mundo. Hagoromo presume de ser una de las tizas más valoradas por los matemáticos por su tacto, escritura y el poco polvo que provocan. Ahora, inmersos en la era digital, qué mejor que una buena tiza para dejar con la boca abierta a propios y extraños. Y no te digo más si eres un profesional de ese visual thinking que tanto se lleva pero solo unos pocos pueden exhibir sin complejo de dibujante frustrado...

2. Galletas saludables. El mundo fit ha venido para quedarse y amargarnos la existencia. Los dietistas frustrados, los sin azúcar, los de la fibra, los runners o cualquier otra especie humana han llegado también a las aulas y te acechan si se te ocurre no tomar un yogur blanco o te zampas una chocolatina a deshora. Unas buenas galletas caseras, con la ayuda de estas recetas, pueden ser un buen regalo para no sufrir en silencio esa merienda o almuerzo azucarada. Y, además, no te desaparecerán de tu estante.

3. Visita a una bodega. El estrés laboral no deja de ser frecuente en nuestra profesión. Comer y beber vino en buena compañía es un magnífico modo de desconectar y conversar con los colegas de tu centro educativo. Organizar una jornada en una bodega cercana y pasar el día fuera de las aulas es un buen plan para retomar las clases con brío. Si estás cerca de Valencia, en Los Frailes tienes una inmejorable opción.

4. Camiseta contra el racismo. Con una de estas camisetas ya no te pueden acusar de adoctrinar (están utilizándose en el juego FIFA 20 y en una campaña contra el racismo de la Premier League) y a la vez puedes dejar tu huella en una época en la que los inmigrantes vuelven a ser señalados como culpables de la supuesta decadencia del estado de bienestar y de otros bulos que desinforman.

5. Libros de pedagogía. En papel o con tinta digital, como quieras. Siguiendo con mi batalla por la lectura os dejo aquí con los libros recomendados por Manuel Fernández Navas o estos otros que hemos comenzado a reseñar en el blog FPedagogías junto a Daniela Gimeno; espacio donde esperamos nuevas aportaciones en próximas fechas.

Y si no tienes ganas de gastarte un duro, ya sabes; regala tiempo y compañía con los tuyos u obsequia con alguna alabanza, cortesía o cumplido a esas personas que tienes a tu lado día tras día. Y se lo merecen todo, sin rebaja alguna.

photo credit: wuestenigel Cake with cocoa and roasted peanuts on a white wooden background via photopin (license)
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