miércoles, 18 de enero de 2017

INNOVACIÓN Y FOMENTO DE LA LECTURA EN FP

Los planes lectores en los centros de formación profesional o la innovación en relación a la competencia lectora de los alumnos de FP es algo inaudito en el panorama educativo actual. Todos tenemos clara la importancia de la comprensión verbal y escrita de los estudiantes y futuros trabajadores, así como de la necesidad de seguir ahondando en la competencia lectora de unos alumnos que se enfrentan a un contexto laboral cada vez más complejo.

INNOVACIÓN Y FOMENTO LECTURA EN FORMACIÓN PROFESIONALPese a que supongamos cierta competencia lectora en los alumnos que acceden a un ciclo de grado medio -con un nivel mínimo del graduado en ESO- o de los que acceden a un ciclo de grado superior, no estaría de más incluir en cada titulación acciones dirigidas a la mejora de la competencia lingüística y la promoción de la lectura y escritura. 

El hábito lector de los alumnos de FP suele ser muy variopinto, y muy en sintonía con los datos del CIS (Centro de Investigación Sociológica) según los cuales el 39,4% de los españoles no abrió ni un solo libro en 2015. Muchos jóvenes, más interesados en otras formas de ocio, con cierta adicción a la tecnología y que gustan del consumo rápido de contenidos, han perdido el interés por los libros pese a haber sido lectores frecuentes durante la infancia o preadolescencia.

Afortunadamente, se puede hacer mucho desde todas las etapas educativas, pese al desinterés y falta de planes de lectura ambiciosos en la última reforma educativa: (...) la LOMCE, que supuestamente pretende dar respuesta a las exigencias de la OCDE [Fernández-González 2015], no marca ninguna diferencia trascendental respecto al marco creado en la LOE; es necesario acudir a su desarrollo en decretos y órdenes para encontrar alguna referencia destacable, aunque no siempre podamos valorarla positivamente. (...) la lectura comparte espacio con cuestiones tan dispares como el emprendimiento, la educación cívica o, más adelante, la dieta equilibrada (...) (F. Trujillo. "La lectura en España. Informe 2017"

A nivel de la Formación Profesional, donde la finalidad principal de los estudios está en mejorar la empleabilidad del alumno gracias a su cualificación profesional, no podemos olvidar que la lectura es una destreza que ayuda en la inserción y progreso laboral de cualquier titulado técnico o técnico superior. Es necesario por tanto reflexionar sobre las posibilidades que están a nuestro alcance y comenzar a plantearse actuaciones dentro del currículo de un modo transversal, a nivel de módulos y/o a través de planes estratégicos en los centros de FP.

Dada la inexistente o escasa experiencia de fomento de la lectura en las escuelas de formación profesional, sería interesante analizar los diferentes proyectos que, en otros niveles educativos se están desarrollando con este fin. Unas experiencias que pasan por la transformación y revitalización de las bibliotecas escolares o a través de proyectos de aula o colaborativos que podemos encontrar por la red gracias a las iniciativas de muchos docentes.

En mi opinión, el fomento de la lectura en la Formación Profesional pasa primero por la  sensibilización del alumno, no sólo a través de campañas puntuales, si no a través de una tarea conjunta del profesorado que promueva iniciativas y actividades relacionadas con la lectura. Introducir momentos espacios para la lectura en silencio, trabajar la escritura a través de blogs o sitios web, compartir lecturas en clase o mediante las redes sociales, recomendar libros y ofrecer lecturas voluntarias donde el alumno pueda seleccionar sus temáticas favoritas; siempre desde la no obligatoriedad y tratando la lectura como un placer que redunda además en su aprendizaje y crecimiento personal. Respirar libros en la toda la escuela, y no sólo a nivel personal entre algunos docentes, podría ser un estimulo para el alumnado.

Una de las dificultades que nos encontramos los profesores de Formación Profesional está en encontrar libros interesantes para el alumno y recomendables por su contenido relacionado con el ciclo o familia profesional. Aún así, la oferta actual de novelas, ensayos, biografías, cuentos...  ya sea en formato de bolsillo (más económico) o en su versión digital, es lo suficientemente amplia; o en su defecto, también podemos recomendar libros con contenidos transversales que pueden servir de acicate a la lectura y reflexión personal. En este sentido sería también valioso emprender iniciativas donde el profesorado de FP pueda compartir los títulos que más han gustado a sus alumnos o algún espacio donde se puedan escuchar o leer los comentarios personales a los mismos.

Interesantísima la iniciativa de Diego Bernal de "Libros por un tubo" donde entrelaza libros, reseñas y redes sociales.  Una propuesta que, acertadamente a mi parecer, combina muy bien el placer de la lectura con los medios donde el alumno se siente más cómodo. En mi experiencia personal, donde suelo recomendar la lectura de al menos un par de libros, los alumnos se muestran mayoritariamente satisfechos de haber podido seleccionar el título entre dos o más posibles, así como por haber retomado un hábito que, con la vorágine actual de vida, suelen relegar.

Y si queda alguien por convencer acerca de la importancia de la lectura, en la FP o en cualquier etapa, tenemos también argumentos científicos para ellos: "La lectura, además de mejorar la empatía y la comprensión de los demás, es uno de los mejores ejercicios posibles para mantener en forma el cerebro y las capacidades mentales." Sólo faltaría que leer libros se pusiera de moda, que los Cristianos o Messis de turno salieran de los entrenamientos con un libro en la mano, que el Clash of Clans fuera una aplicación donde competir por la lectura de novelas, que las tablets o el bilingüismo sólo se concibieran como un mero complemento a la literatura escolar o que hacerse un selfie en el espejo junto al libro favorito se convirtiera en tendencia en Instagram.

P.D. Si eres profesor/a de FP te animo a utilizar la etiqueta #lecturaFP en tus redes sociales para recomendar títulos de lecturas destinados a alumnos de Formación Profesional en tu familia profesional o para cualquier ciclo formativo:
photo credit: émilie.b « Aussi loin que porte ton regard » (explored) via photopin (license)

jueves, 5 de enero de 2017

NUEVO GOOGLE SITES PARA EDUCACIÓN

Desde hace algún tiempo Google Sites nos permite crear webs -sites-  de un modo más vistoso y con algunas nuevas funcionalidades si lo comparamos con el antiguo Google Sites y al que podemos seguir accediendo con una cuenta de Google de modo gratuito.

Pero, ¿qué utilidades puede tener crearse un sitio con Google Sites?
    GOOGLE SITES EDUCATION
    Fuente: https://commons.wikimedia.org
  • Crear una web docente con todo los recursos digitales del aula, enlaces, vídeos, imágenes, documentos... necesarios para tu curso o materia.  Os dejo un ejemplo de mi antigua web docente -aún en uso- y otra con el nuevo diseño que estoy ahora actualizando. 
  • Usarlo como portafolio digital del alumno donde el alumno publique el trabajo realizado durante el curso. En un artículo anterior ya comenté las posibilidades al respecto. El uso de los blogs, con Blogger o con cualquier otra plataforma, es igualmente adecuado para el portafolio del alumno. Aún así, con Google Sites el modo de archivar y publicar a través de una web personal es una opción sencilla a la vez que vistosa. 
  • Crear un sitio para que los alumnos de forma individual o colaborativa presenten un trabajo o cualquier actividad de un modo digital, en lugar del típico documento de texto o con el formato habitual de las presentaciones. 
Con el nuevo Google Sites tenemos diversas funcionalidades que mejoran la compatiblidad e inserción de archivos o de carpetas enteras con Google Drive: pueden ser incrustadas directamente en cualquier página que creemos. Desde el menú INSERTAR podremos ver cualquier documento o funcionalidad de Google directamente en nuestra página. Si tenemos muchos archivos recomiendo subir carpetas, mientras que si sólo queremos que se vea un documento de texto, formulario u hoja de cálculo, podemos insertarlos individualmente y se verán como una vista previa. Si queremos meter código o texto también está esa posibilidad desde Cuadro de texto

G SUITE GOOGLE SITES EDUCACIÓN







Lo lógico sería, antes de ponernos a crear el sitio o la web, es pensar en si necesitamos más de una 
página inicial y cuántas subpáginas serán necesarias para ir creándolas desde la opción PÁGINAS. De este modo, en la página inicial iremos añadiendo enlaces a esas diferentes subpáginas que hayamos planificado desde la opción editar texto o cuadro de texto y luego insertar enlace





A nivel diseño, con la opción TEMAS se mejora mucho el aspecto de nuestra web, con pocos pero atractivos diseños para una página inicial sencilla pero mucho más vistosa y compatible con otras pantallas. Unos temas en los que podemos también modificar colores y estilos de fuente. 



También es interesante la opción Añadir editores que, al igual que con Google Drive, nos permite añadir colaboradores a nuestra web. Una herramienta interesante en trabajos en equipo o si estamos pensando en crear sitios web para docentes que trabajan coordinadamente. 

La única pega, si ya estamos trabajando con la versión clásica de Google Sites, es que deberemos diseñar de nuevo una nueva web si queremos trabajar con esta interfaz más atractiva y con más compatibilidades con las herramientas de G Suite (el antiguo Google Apps).

Para más información sobre el uso de Google Sites puedes visitar la página de Ayuda y soporte de Google

jueves, 22 de diciembre de 2016

¿EDUCAMOS O HACEMOS MARKETING?

Los que enseñamos y trabajamos sobre marketing en el aula no nos cansamos de oír hablar acerca de la importancia de los contenidos en el mundo digital (eso que los expertos llaman content marketing), apostando por imágenes, gifs, vídeos cortos a los que el consumidor o cliente potencial dicen le gusta dedicar tan sólo unos segundos de su tiempo.

Los profesionales del marketing, aficionados a poner etiquetas y clasificar personas, tienen claro que las generaciones de jóvenes actuales (milennials y centennials) demandan inmediatez, son más pragmáticos y realistas. Consecuentemente, las compañías buscan hacerse un hueco en los móviles de unos jóvenes que viven 24 horas junto a una pantalla digital. Una postura, o una estrategia que, desafortunadamente a mi parecer, estamos llevando a cabo en la mayoría de los centros educativos que descuidan otras formas de comunicación.

marketing educación
Desde la escuela no podemos obviar las herramientas que utilizan los alumnos o su familias, para llegar a ellos o para comunicarnos de un modo más efectivo. Podemos debatir sobre el buen o mal uso del WhatsApp u otras redes sociales, pero está claro que son soportes que nos ayudan a transmitir información o incluso a reforzar los lazos entre la comunidad educativa. Lo que no está tan claro es que pongamos todo el esfuerzo en subir fotos más o menos bonitas, vídeos con fondo musical o subamos sólo contenido haciendo el indio con la moda del momento.

Si queremos educar en algo más allá de lo inmediato, distinto al consumo fácil, no debiéramos limitarnos a hacer el juego a los estrategas del marketing. Desde la escuela podemos -y debemos- trabajar más otras formas de comunicación más reflexivas ya sea a través de medios digitales o analógicos. Podemos informar a las familias, a nuestros alumnos o antiguos alumnos, a través de contenidos más elaborados; mediante un blog o una web donde docentes y alumnos participen en la redacción de sus contenidos o desde cualquier otro formato digital que nos permita discurrir.

En caso contrario, estamos dejando de valorar el esfuerzo que supone pensar, redactar, profundizar o reflexionar en cualquier tarea que llevamos a cabo en el aula o fuera de ella. Corremos incluso el peligro de sobrevalorar actividades por el simple hecho de ser más "vistosas" o por la fotogenia de sus participantes. La cultura del "Me gusta" o el pueril wasapeo no debe sustituir, al menos en las aulas, todo un trabajo y reflexión posterior que sí deben ser compartidas en beneficio de otros colegas o como parte del proceso de retroalimentación con familias y alumnos.

Por desgracia, muchas escuelas tienen que hacer uso del llamado marketing educativo, aún así, nuestra misión como educadores no puede quedar pervertida por tratar de comunicar o conectar mejor con esos alumnos o potenciales estudiantes. Enseñar a hacer un buen uso de las redes sociales, fomentar la lectura o trabajar la escritura a través de un blog, o considerar la importancia de la identidad digital, son objetivos totalmente complementarios e ineludibles.

La intimidad, la prudencia o el respeto también pueden ser cultivadas a través de las redes, de hecho, cada vez son y serán más valoradas en el mundo laboral. Como les dijo Carlos Fernández Guerra, lo más importante es cuidar la reputación online. (...)“Eres hipster o de otra tribu o tendencia urbana y lo cuentas online. Pero no muestres toda tu intimidad. La privacidad prima sobre lo trendy”.

Marketing, todo el que se necesite en los centros educativos, pero no como una prioridad que siga fomentando la inmediatez y superficialidad a la hora de consumir contenidos; con límites y tratando de educar en contraposición a intereses personales o meramente comerciales.

Que no nos acabe pasando como en este capítulo de Black Mirror...


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jueves, 15 de diciembre de 2016

LA MARIHUANA PROVOCA FRACASO ESCOLAR

Un tema que cada curso me preocupa más es el de la excesiva tolerancia o errónea percepción sobre el consumo de marihuana en jóvenes y no tan jóvenes. Al igual que pasa con el alcohol en este país (ver datos del Ministerio de Sanidad), donde batimos récords de consumo juvenil, ahora, fumar porros no parece tener consecuencia alguna sobre la salud, más bien se le atribuyen falsamente fines terapéuticos.

marihuana porros causan fracaso escolarAfirmaciones como "ayudan a relajarme", "a mi no me afectan", "no son tan malos", "peor es el tabaco o el alcohol", "ayudan en algunas enfermedades"... es fácil oírlas en boca de alumnos jóvenes o adolescentes. La excusa de que sólo se fuma en fin de semana, acaba convirtiéndose en un acto cotidiano de muchos chavales que terminan consumiendo hachís o marihuana diariamente, de un modo cada vez más público y sin complejo alguno.

Todo ello lleva a algunos estudiantes a fumar cannabis antes o durante las clases -en los descansos-, sin percibir ninguna consecuencia para su rendimiento académico o sin querer ver los efectos negativos que, a nivel cognitivo, le están causando estas sustancias. Por no hablar del efecto llamada o el trapicheo que se origina y acaba creando nuevos adictos y consumidores de esta droga. Al fin y al cabo, aunque parezca sonar mal en el caso de la marihuana -aquí no valen eufemismos- estamos hablando de drogadictos o personas drogadas mientras asisten a clase.

Vale la pena leer el siguiente artículo de Jot Down, donde se desmonta el mito del cannabis como una droga medicinal, y donde científicamente se demuestran sus efectos negativos en la motivación del alumno; la ansiedad, irritabilidad, aburrimiento e insomnio que genera su dependencia; la pérdida de memoria y las alteraciones neuronales en los más jóvenes. Unos datos que apuntan a esta droga como una de las causantes del absentismo y el fracaso escolar, así como una fuente de conflicto con aquellos alumnos más irascibles por el consumo.

Pero, ¿qué podemos hacer en las escuelas? Está claro que se necesita mucha prevención temprana -ya durante la ESO-, así como mucha más concienciación sobre los efectos negativos de la marihuana demostrados científicamente. También se debe mostrar tolerancia cero ante esta droga, que ha adquirido injustamente una buena fama, y ofertar ayuda a los consumidores habituales. No podemos permitir que tantos jóvenes, un 35,7% de los jóvenes de 18 decían haberla consumido en los últimos 30 días ya en el año 2004, tiren por la borda su futuro académico o malogren su inserción profesional. Que las familias y los alumnos tengan información para prevenir el consumo, es también nuestra función como educadores.

Muy interesantes para ello los documentos y las campañas publicadas en la web del Plan Nacional sobre Drogas.

photo credit: torbakhopper get well -- ask your doctor if marijuana is right for you! "it's not for everybody, just mostbody!" scott richard via photopin (license)

lunes, 12 de diciembre de 2016

¿CÓMO DESPERTAR LAS GANAS DE APRENDER?

En la era de la comunicación y de las redes sociales, parece cada vez más difícil encontrar propuestas con valor que nos ayuden a los docentes a conectar con el alumno y tratar de mejorar ese interminable proceso de enseñanza-aprendizaje en el que estamos profesionalmente embarcados. Las redes sociales y la adoración de la imagen, en lugar de por la lectura comprensiva y por la concentración en el trabajo, nos puede estar llevando a una práctica docente cada vez más superficial o líquida, parafraseando a Zygmunt Bauman. Está claro que no sirve lo de siempre, pero ¿dónde están esas propuestas metodológicas que funcionan en el aula o esas prácticas docentes bien experimentadas y con sustancia?

¡Sólo sé que no sé nada!Nos encontramos en tiempos de transición donde discutimos por el tema de los deberes, el fracaso escolar o mezclamos todo ello con la necesidad de ser competentes en la economía actual. Los docentes clásicos o innovadores parece que toman uno u otro bando. Los aficionados a las TIC ya no somos tan extraños y hemos acabado tomando posiciones más pragmáticas de las que algunos pensaban. Nos tropezamos con demasiados planteamientos que a menudo nos distraen del quehacer diario o nos impiden mejorar nuestra docencia de un modo auténtico. A todo ello sólo falta añadirle los cambios normativos y la aceleración que demandan los jóvenes en cualquier ámbito.

No se trata ahora de lamentarse con aquello de que cada vez los alumnos vienen peor preparados, pero sí tal vez, de proclamar y exigir un mayor esfuerzo en el fomento de la lectura y en tiempos y espacios de silencio y concentración en las aulas. No se trata de gamificar o no, mindfulnear o no, si no más bien motivar desde bien pequeños en el aula a través de contenidos con los que conecte el alumno insistiendo en la lectura y en la resolución de problemas de cualquier índole. Tenemos chavales muy capaces pero con un compromiso o decisión demasiado superficiales con los que se necesita mucho trabajo personalizado o diversificado en el aula. 

La escuela es el lugar perfecto para trabajar todas estas competencias, ya que en casa no todas las familias tienen las mismas posibilidades, intereses o prioridades en la formación de sus hijos. No podemos pretender tener alumnos interesados en la ciencia, la técnica, el arte o la escritura, después de pasar una escolarización obligatoria con la que no conectan o con un entorno personal que no ayuda a ello. Aquí sí debiera actuar la neurociencia tratando de conectar e inspirar a los alumnos en cualquier área académica independientemente de su dificultad. ¡Qué difícil eso de inspirar o exhalar cada día atención, empatía, asombro, alegría, curiosidad...!

El problema, al menos en la Formación Profesional, está en la falta de recursos profesionales para atender al alumnado menos motivado o con diferentes necesidades educativas. En las etapas de estudios voluntarios, es cada vez más frecuente, sobre todo en los ciclos formativos de grado medio, tratar con alumnos desmotivados con un elevado absentismo o proclives al conflicto dentro del aula. En la FP debiéramos poder centrarnos en la formación técnica del alumno, además de preocuparnos de cada alumno como persona, pero el sistema de acceso o los cambios generacionales nos están abocando cada vez más a una formación donde lo prioridad es persuadir al alumno o "convencerle" a través de las calificaciones en el último término. 

Para no seguir desesperando con los problemas habituales, habrá que seguir tomándose las cosas con más calma, pero a su vez exigiendo mucha más concentración en las tareas que realizamos en el aula y valorando en mayor medida a los alumnos que se molestan en leer, escuchar y trabajar junto con los compañeros. Buscar la complacencia del alumno es fácil, más aún en unos tiempos donde darle a un Me gusta es demasiado barato y donde lo complicado está en proponer y compartir experiencias positivas y negativas como docentes. Sólo hay que ver la futilidad del uso de las redes o el uso del WhatsApp como un patio de corralas donde todo es intrascendente o pasajero para adolescentes y adultos.

Supongo que mis alumnos algo aprenden en mis clases, sin embargo, lo que más me interesa es que el alumno sea consciente de la necesidad de aprender constantemente, sin importar la experiencia ni los títulos acreditados. Aquello de "Sólo sé que no sé nada" sigue igual de vigente. Y eso también nos lo podemos aplicar los docentes en la escuela: ¡cuánto nos queda por conocer! 

Seguiremos, pese a los sinsabores, buscando el modo de despertar esas ganas de conocimiento.

photo credit: jaci XIII Sócrates via photopin (license)

lunes, 21 de noviembre de 2016

¿SIRVE EL BOLETÍN DE NOTAS PARA ALGO?

Como cada curso, nos toca evaluar y calificar a nuestros alumnos a través de unos boletines que suelen mostrar únicamente unas calificaciones numéricas de cada una de las materias de la programación. Unas cifras con las que tenemos que valorar, nos guste o no, a cada alumno/a por el trabajo realizado a lo largo de un trimestre aproximadamente. Pero, una vez impresas esas notas, entregadas, y firmadas en su caso, ¿qué utilidad han tenido?

Según en la etapa educativa que se encuentre el alumno, estas notas suelen servir principalmente para acceder a otros estudios superiores o para obtener unas becas gracias a una media final exigida según cada circunstancia. Pero, ¿sirven realmente esas notas para el acceso al mundo laboral? ¿tiene alguna importancia la calificación final o con el título exigido es más que suficiente? ¿o son sólo un arma para mantener a raya a los alumnos díscolos?

boletines de notas evaluaciónAl fin y al cabo, dedicamos horas con hojas de cálculo para obtener unas calificaciones finales que, sobre todo en Formación Profesional o en la universidad, tienen poca influencia o impacto en la contratación laboral de los alumnos. Acabamos utilizando las calificaciones como una herramienta de premio-castigo para aquellos alumnos más esforzados o menos trabajadores con la esperanza de modificar actitudes o recompensar a los que no causan problemas.

Otro tema, a discutir sosegadamente, sería la conveniencia de cambiar el sistema de evaluación clásico que suele apostar por la mera valoración de unos contenidos a través de unos exámenes escritos y algún que otro trabajo a presentar con los que cocinamos unas medias más o menos ponderadas. En la FP, afortunadamente, ya se apuesta por otros sistemas de valoración que tienen en cuenta otras variables igual de importantes a la hora de medir la profesionalidad del alumno (ver artículos personales al respecto).

De cualquier modo, ya que tenemos que calificar al alumno, ya que es preciso otorgarle un número del uno al diez, y ya que debemos emitir un boletín que formara parte de su expediente académico, ¿por qué no darle una mayor validez a estas notas? ¿por qué no las empresas o empleadores dedican más tiempo a analizar el expediente académico de nuestros alumnos y valorarlo adecuadamente? ¿para qué tanto trabajo y estudio si luego sólo cuenta el apto o no apto que permite la titulación del alumno?

Todos tenemos en mente a muchos alumnos a los que valoramos positivamente, a través de las notas, por su trabajo diario y discreto, por su estudio esforzado pese a los inconvenientes que le rodean, o por su talante amable y respetuoso. Unos alumnos que, por no tener otras cualidades más demandadas en la sociedad competitiva actual -no hace falta siquiera mencionarlas-, no tienen tanto éxito en su inserción laboral o promoción en el mundo de la empresa. Quizás, a parte de valorar otras muchas cosas en esa nota final, sería conveniente que cada responsable de recursos humanos dedicara un tiempo a analizar las notas y el trabajo de muchos meses de cada uno de sus candidatos, y no sólo su facilidad a la hora de desenvolverse en una entrevista o el diseño más o menos exitoso de su CV.

De momento, por nuestra parte, sólo nos queda valorar y ponderar cada una de las competencias necesarias en la titulación profesional para la que estamos preparando. Todos tenemos claro que además de dominar unos contenidos técnicos necesitamos personas con competencias relacionadas con la cooperación, la implicación, el respeto, la actitud...  Si no repensamos las notas continuarán siendo un mero trámite para los que estudian para aprobar o para conseguir un pase a otros estudios. Así, puede que los boletines de notas sirvan para algo más.

photo credit: ScottNorrisPhoto A Show of Hands: Day 197 via photopin (license)