viernes, 31 de mayo de 2013

¿UN NUEVO MÓDULO EN FORMACIÓN PROFESIONAL?

En otras ocasiones he mencionado la necesidad de evaluar el llamado "saber estar" de nuestros alumnos de Formación Profesional. Ver post: "Educar en digital y en emociones"
Un saber estar muy relacionado con esos contenidos actitudinales que solían incluirse en las programaciones didácticas; casi como relleno. Un saber estar que debería incluirse transversalmente en todos los módulos de cada ciclo formativo o a través de los módulos de F.O.L. o R.E.T. ¿O por qué no, mediante un nuevo módulo denominado A.S.E.: Aprender a Saber Estar? Parecen de chiste las siglas, pero, sin estas competencias básicas, la empleabilidad de muchos alumnos es harto complicada. 

El perfil de nuestros estudiantes, aproximadamente entre 17 y 25 años de edad, en muchos casos inmaduros, o con una incompleta educación, hace imprescindible su formación en este saber estar. Algunos argumentan que la escuela no está para educar o infundir valores; que debemos dedicarnos a la formación pura y dura, a los conocimientos. Pero, hoy más que nunca, es necesario conjugar estos conocimientos con una actitud adecuada.

Necesitamos buenos profesionales. Alumnos que sepan ir a las empresas dirigiéndose con respeto a sus compañeros o superiores. Alumnos que valoren la puntualidad, que adapten su vocabulario a la situación, que tengan autocontrol. Alumnos que se comporten de modo profesional y no como meros escolares. Sabiendo, que lograr esta profesionalidad de nuestros alumnos, es la tarea más complicada que tenemos entre manos.

Los centros educativos, ahora que se pretende traspasar parte de la formación a las empresas o a la modalidad a distancia u online, son el lugar idóneo para formar en este aspecto a los alumnos de FP. Al fin y al cabo, las empresas, buscan principalmente personas de confianza, con ganas de trabajar, educados y respetuosos. Porque los conocimientos, con la práctica, todos podemos obtenerlos; actualmente coordino las TIC en mi escuela, pese a que no toqué un solo ordenador en la Facultad de Económicas.

photo credit: Smeerch via photopin cc

miércoles, 22 de mayo de 2013

CÓMO GESTIONAR MEJOR UN AULA DE INFORMÁTICA

Para un responsable o coordinador TIC, no esta tarea fácil mantener en orden las aulas informáticas de su centro educativo. 
Habitualmente surgen una serie de problemas que se ven agravados por la falta de tiempo, presupuesto o conocimientos técnicos.  Problemas que requieren de un tiempo que debiera ser destinado a otros menesteres (Ver post al respecto).  Unos problemas originados principalmente por:
  • Infección de los equipos: virus, malware, etc.
  • Mal uso por parte de alumnos y/o profesores
  • Sistemas operativos desactualizados
  • Hardware y software incompatibles u obsoletos
A lo largo de los años he conseguido reducir el número de incidencias técnicas, sin llegar a eliminarlas, gracias a una serie de soluciones, básicas y aptas para neófitos, que pueden ayudarnos a gestionar mejor las aulas:
  • Instalar un software que congele los equipos: tipo Clean Slate o Reboot Restore. Programas que impiden que se modifique la configuración de los equipos; cada vez que reiniciamos se vuelve al estado inicial.
  • Instalar nuevos programas a través de CD/DVD. Evitaremos los pendrives que son transmisores de infecciones a los PC.
  • Uso de bridas para el cableado de los dispositivos externos: ratones, teclado, impresoras, monitores, etc. Evitamos hurtos o desconexiones indeseadas.
  • Numeración de los equipos y uso de un parte de incidencias para aquellas averías más graves que requieran de la intervención de un técnico informático.
  • Instalación de antivirus (Avast) y un antimalware. Los gratuitos son bastante eficaces.
  • Y por último, y no menos importante: concienciar al profesorado del cumplimiento de las normas de uso de los equipos y del aula de informática. Unas normas que deben establecerse con claridad y que deben ser cumplidas con rigor por alumnos y docentes.
Otra medida deseable es formar al profesorado en la instalación del software o hardware a nivel básico. Una formación que faculte, a cualquier usuario, a instalar programas, dispositivos externos o configurar inicialmente un equipo.

Otra opción, para evitar incidencias técnicas,  es instalar servidores en las aulas. Planteable, por cuestiones económicas, si vamos a actualizar o adquirir nuevos equipos informáticos. 

Recomiendo asimismo la lectura del proyecto 5S, de Javier Juan Pérez; una metodología aplicada al mantenimiento del aula de informática. Un buen proyecto para gestionar unas aulas con siempre algo por reparar o mejorar.

photo credit: opal nova via photopin cc

lunes, 20 de mayo de 2013

¿LOS DOCENTES SE ACTUALIZAN? ¿Y SE RETROALIMENTAN?

La enseñanza debe ser una de las pocas profesiones donde uno comienza a ejercer sin que nadie intervenga o te acompañe a lo largo de la carrera profesional. Lo habitual es titularse en una universidad, realizar alguna especialización  -más bien pobre- en pedagogía y acabar dando clases tras una oposición o entrevista de trabajo. 

Aún recuerdo entrar en un aula como quien salta a un ruedo. Temeroso de los alumnos, no mucho menores que yo, e intentando preparar las clases consultando manuales y visitando bibliotecas. Nuestro sistema educativo, en relación a la carrera docente, te hace aprender a fuerza de caídas. Uno puede comenzar dando clases como en el siglo XIX y terminar jubilándose del mismo modo. El progreso, en nuestro ejercicio profesional, depende fundamentalmente del interés personal de cada profesor. 

Pueden existir planes de formación, cursos oficiales, homologados o bonificados, subvencionados o privados, pero, si no existe un interés o motivación real, todo permanece igual. El coto privado del aula seguirá cerrado y sin posibilidades de avance o mejora. Y, lo peor de todo, es que ni leyes educativas actuales o futuras, véase la famosa LOMCE, hacen hincapié en este aspecto. Porque se pueden cambiar itinerarios, materias o pruebas evaluatorias, pero la clave está en la mejora de la práctica docente. Mejores profesores equivale siempre a alumnos mejor formados y educados.

Tan sólo necesitaríamos buenos y experimentados profesores que acompañen a los más jóvenes en su iniciación a la docencia. Estos mismos excelentes profesores, con buenas prácticas contrastadas, podrían abrir vías de trabajo o de debate con sus compañeros de trabajo. Todo con el objetivo de crecer como docentes, de conocer las prácticas o soluciones que funcionan a otros profesores. Todo con el propósito de saber en qué estamos fallando con nuestros alumnos. 
No podemos seguir con lo que nos resulta más cómodo, año tras año, y no replantearnos nuestra actividad. No podemos seguir trasladando un modelo pedagógico heredado, también en los docentes noveles, y que es necesario adaptar a los cambios actuales. 

Necesitamos cambiar la actitud típica del profesorado. Un profesorado poco acostumbrado a la crítica en su profesión. Una crítica que puede venir de docentes más o menos mayores. Una crítica que debe ser recibida como una oportunidad de mejora en nuestra labor diaria de enseñanza. 

Por suerte, ahora tenemos las redes sociales como Twitter, o los blogs, donde se puede aprender de la experiencia de otros profesionales que comparten su trabajo. ¡Ojalá me hubiera encontrado este mundo virtual cuando comencé a trabajar! Aún así, seguro que a nuestro lado tenemos compañeros con mucho que ofrecer y mucho que enseñar a los que deseamos seguir aprendiendo.

photo credit: Renaud Camus via photopin cc

sábado, 18 de mayo de 2013

ADAPTÁNDOSE A LAS TABLETAS Y MÓVILES EN EDUCACIÓN

Las tablets o tabletas, cada cual como prefiera llamarlas, son dispositivos que tienen cabida en cualquier etapa educativa. Lo cual no quita que combinemos su uso con ordenadores personales o smartphones. 
Aún no sabemos hacia donde evolucionará la tecnología, sobre todo a nivel profesional o académico, pero si  tengo claro que debemos formar a los estudiantes en la capacidad de adaptación.

Siempre que sea posible, debemos educar a nuestros alumnos en el uso del móvil como herramienta de aprendizaje, a usar una tablet no sólo para navegar sino para informarse, adquirir conocimientos y crear contenidos. Todo ello, sin olvidar el uso del ordenador personal, portátil o fijo, que aún es preciso para el uso de determinado software.

A nivel de la Formación Profesional, es aún más clara la necesidad de aprender a utilizar diferentes dispositivos. Puede que las Apps en Android, iOS o para Windows, no estén tan perfeccionadas para dispositivos móviles, pero ya tenemos buenas versiones que nos permiten aprender a trabajar de forma diferente. Aprender y trabajar con unos dispositivos que llevamos casi adheridos al cuerpo permanentemente.

Porque tenemos alumnos que saben jugar o comunicarse con estos dispositivos móviles, pero no los controlan con la suficiencia necesaria para darles un buen uso académico o profesional, sin olvidar el uso responsable o la identidad digital que se están labrando.

En un post anterior, comentaba los problemas y las soluciones que podemos encontrar en el uso de las tablets. Problemas que en ocasiones se multiplican, pero que nos hacen pensar en nuevas soluciones y a manejarnos en un entorno, el de la movilidad, que ciertamente está aún por explotar. Problemas que se basan en la conectividad -dependiente de la wifi del centro- o en la falta de aplicaciones ofimáticas eficaces. 

La inmediatez, la portabilidad, la durabilidad de las baterías y la polivalencia, son características que nos ofrecen un valor añadido en comparación con otros equipos informáticos. No estamos muy lejos de trabajar con alumnos con sus propios dispositivos, principalmente en la educación postobligatoria; alumnos que han de ser competentes digitalmente.

photo credit: juhansonin via photopin cc

miércoles, 15 de mayo de 2013

PRAGMATISMO EDUCATIVO

Escuchando a Pere Marqués te das cuenta de los sencillo que puede resultar acometer cambios significativos y transformadores en la educación actual. Un profesor, en mayúsculas, con soluciones sensatas a problemas cotidianos del aula. Un profesor con una propuesta metodológica muy interesante, el currículum bimodal, que puede ser trasladada a todos los niveles educativos. 

Merece la pena pasarse por su blog, http://peremarques.blogspot.com.es/, para estudiar y reflexionar acerca de esta propuesta educativa. Una propuesta que casa muy bien con la Formación Profesional; se puede adaptar perfectamente a las necesidades y demandas de las profesiones actuales. Una propuesta que disminuye significativamente la evaluación memorística y realza un saber hacer con la imprescindible ayuda de las TIC. Una propuesta que no es ninguna ocurrencia,  sino que parte de un proceso de reflexión que necesitamos hacer en muchos claustros. Una reflexión que nos permita romper con viejos esquemas y con querencias traspasadas de profesores a alumnos.

Una propuesta que nos puede ayudar a conseguir alumnos más autónomos y capaces, dentro de una sociedad altamente tecnificada. Una sociedad, que requiere alumnos críticos y seguros, en un entorno, Internet, que ya es el presente de muchas viejas y nuevas profesiones.

Sin duda, el curso próximo comienzo a trabajar en ello. Siempre que las altas esferas educativas y la FP Dual nos dejen...


photo credit: BotheredByBees via photopin cc

martes, 14 de mayo de 2013

OCURRENCIAS PROFESIONALES Y PERSONALES

Es muy frecuente escuchar ocurrencias en cualquier parte. Ocurrencias que llegan incluso a trastocar propuestas bien reflexionadas. La falta de sensatez o el ritmo frenético a la hora de tomar decisiones nos hacen caer en la ocurrencia permanente.

La tarea de reflexión, estudio previo o consulta a otros profesionales parece caída en desuso. La actual vorágine de información parece habernos vuelto menos reflexivos. En lugar de aprovechar el conocimiento que hay disponible, tengo la sensación que cada vez hay más gente que parece saber de todo y de nada al mismo tiempo. Ocurrencias con la mejor o peor intención, pero, al fin y al cabo, ideas irreflexivas que sólo los genios terminan por acertar. Las modas o los personajes con un buen marketing campan hoy a sus anchas.

Cualquiera puede discutir de leyes económicas, derecho laboral, electrónica o la cría de marsupiales. Pero, informarse, reflexionar, redactar tu propuesta y debatirla con personas que han realizado los mismos pasos, parece algo cada vez más improbable. Sólo hace falta encender la televisión para encontrar debates estériles. Un modelo que se extiende por doquier y alcanza a empresas, órganos de gobierno o equipos de trabajo.

Escuchar a profesionales con años de experiencia, actualizarse permanentemente, saber encajar críticas y cortar ocurrencias propias y ajenas, es algo fundamental para la salud de las organizaciones. Es la vacuna para el desencuentro o la ineficacia. Guardemos las ocurrencias para los cafés y reflexionemos algo más.

photo credit: pfv. via photopin cc

lunes, 13 de mayo de 2013

TIPOS DE DOCENTES TIC

El profesorado actual, atendiendo a criterios de uso de las TIC, podría ser clasificado, de forma sencilla, en tres tipos:
  1. Los que reniegan. Profesores que no usan las TIC  o lo hacen apenas. Un tipo en vías de extinción por imperativo legal o vergüenza propia.
  2. Los acostumbrados. Profesores que utilizan habitualmente las TIC tanto en el aula como fuera de ella en su práctica docente. Ven las TIC como una necesidad aunque se encuentren con dificultades a la hora de implementarlas o protesten ocasionalmente.
  3. Los entusiastas. Profesores que usan diaria e intensivamente las TIC dentro y fuera del aula. Docentes en búsqueda constante de aplicaciones o herramientas que faciliten el aprendizaje.  
Por suerte, el debate actual ya no se encuentra en la fase de si las TIC son o no beneficiosas. Los tipos acostumbrados ya son mayoría, más o menos silenciosa, en los claustros. Los que reniegan y los entusiastas son minoría, aunque a veces se hagan notar más...

Lo que si podemos advertir, es cierto mercantilismo a la hora de introducir nuevas herramientas o dispositivos. En la coyuntura económica actual -y que sirva de precedente- debemos apostar por un uso cada vez más eficaz de los medios que tenemos; reciclar y reparar lo que pueda ser de utilidad, utilizar software libre o gratuito. Pero, sobre todo, con los medios disponibles, debemos acostumbrar al alumno a manejarse en distintos entornos, tanto a nivel de hardware como de software.

No hace falta ser un tipo entusiasta para ello o un genio de la informática, tan sólo es cuestión de práctica. Los entusiastas disfrutamos trasteando con las nuevas tecnologías en nuestro tiempo libre. Aunque, como entusiastas, debemos fomentar un espíritu crítico en el uso de las TIC, tratando de no imponer sino convencer de lo inevitable del uso de las TIC en el futuro profesional de nuestros alumnos. Sería conveniente hacerse las siguientes cuestiones: "Preguntas a un profesor del siglo XXI".

No es necesario innovar constantemente o estar a la última moda en tecnología. Pero, sí es imprescindible manejarse con cierta soltura a la hora de conseguir información en Internet o usar determinadas herramientas  o dispositivos. La inversión en tiempo es muy costosa, pero el retorno es igualmente elevado para cualquier profesor que estime su profesión.

photo credit: Robin Hutton via photopin cc

miércoles, 8 de mayo de 2013

DISCREPANCIAS ENTRE PROFESORES

Hace un par de días seguí atentamente en Twitter el intercambio de opiniones de dos profesores. Dos profesores que admiro por su trabajo y dedicación a la enseñanza. Dos profesionales que discrepaban en cuestiones relativas a la educación, pero que encajan bien la crítica. Aún más, teniendo en cuenta, lo complicado que es argumentar con los 140 caracteres de cada tuit. 

Muchos conocéis el trabajo de estos profesores gracias a sus blogs personales. Si no es así, recomiendo que os detengáis a conocerles. Pasaros por el blog de Ángeles Araguz o por el de Jordi Martí. Dos profesores que merece la pena visitar para seguir aprendiendo. Porque de eso discutían en esta ocasión, aunque algunos no les suene bien la palabra, de si el proceso de aprendizaje debe ser más o menos divertido.

Nuestra profesión no está lo suficientemente acostumbrada a trabajar codo con codo. Muchos docentes prefieren trabajar a su aire. No queremos que se entrometan en nuestro trabajo o nos resulta más cómodo hacer las cosas a nuestro modo. Las opiniones de terceros en ocasiones nos las tomamos mal y es muy complicado trasladar a un compañero las mejoras que podría hacer en su trabajo. Es necesaria demasiada mano izquierda; ya que no nos tomamos bien la crítica. 

El proceso de reflexión con otros compañeros de profesión resulta muy enriquecedor. Mueve algunas de nuestras bases, pero nos hace repensar nuestro trabajo diario. Un trabajo que hoy en día está en permanente evolución. Un trabajo que precisa de la reflexión  constante de todos los que nos dedicamos a la enseñanza. Una reflexión, que Ángeles y Jordi, provocan con sus artículos. Estés, más, o menos de acuerdo.

photo credit: DailyPic via photopin cc

lunes, 6 de mayo de 2013

¿CONFRATERNIZAR CON LOS ALUMNOS?


Durante las etapas de Infantil, Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, o incluso en Bachillerato, es fácil encontrarnos con actividades programadas de carácter lúdico. Todos recordamos excursiones con el colegio o viajes de fin de curso descubriendo el lado humano del profesor de turno. ¡Un profesor con vida propia -aparte de la enseñanza-! 

En Formación Profesional es cada vez más difícil encontrar este tipo de actividades. En los últimos años hemos pecado de utilitarismo -entono el mea culpa- o de comodidad. A lo que añadimos la poca duración de los ciclos formativos; ciclos que verán reducido su tiempo en las aulas con la famosa FP Dual. 

Tratamos, mayoritariamente, de programar el curso con criterios únicamente profesionales; buscando una relación directa entre actividad y contenidos del módulo. Por no hablar de las pocas ganas que ponemos para programar actividades que impliquen una salida del centro educativo; es más cómodo no salir del aula. Ahora que se habla tanto de formarse en un entorno real, ¡qué mejor oportunidad que convivir con los alumnos fuera de las escuelas! 

Salir del aula implica conocer mejor a tus alumnos. Implica establecer un trato de compañerismo con tus alumnos. Un trato y un buen ambiente que luego se traslada al aula. Con sus más y su menos. El equilibrio entre ser un profesor demasiado "enrollado" o ser un tipo antipático, es difícil de encontrar. Al menos, que no quede de nuestra parte. 

Es interesante establecer espacios fuera del aula, al igual que podemos hacer con las redes sociales, donde aprender de las motivaciones del alumnado, conocer sus intereses y empatizar mutuamente. No podemos caer en la formación puramente académica. Podemos trasladar mucho al alumnado desde un trato más cercano, aún separando sus obligaciones como estudiante y las nuestras como profesor. Podemos dejar alguna pequeña huella, que en su futuro profesional, recordará mucho más que la unidad didáctica de turno.


photo credit: Willow (Chengyin) via photopin cc

domingo, 5 de mayo de 2013

DISRUPCIÓN Y NUEVAS TECNOLOGÍAS

La disrupción en el aula se padece en todos los niveles educativos. Es un mal que viene implícito en la tarea docente. Una molestia que incluso se sufre en la formación continua de adultos. Un factor que ha estado siempre presente pero que se acrecienta con el uso de las TIC en el aula.

El uso de móviles, tablets u ordenadores,  junto a la permanente conectividad a Internet, provoca distracciones además de interrumpir ocasionalmente el ritmo de la clase. Interrupciones en el quehacer diario de los alumnos a consecuencia de móviles que suenan, volumen inadecuado de los dispositivos, redes sociales constantemente activas y un sinfín de aplicaciones  listas para romper el ritmo de estudio y trabajo.

La prohibición total del uso de las TIC es, además de imposible, poco pedagógica. Aprender a usar las TIC con responsabilidad es una de las tareas básicas del profesor. Porque podemos enseñar en el uso de catorce mil aplicaciones, pero es igualmente necesario que aprendan a usarlas con sentido común. Los alumnos deben aprender a manejar la tecnología, a desconectar cuando es necesario, a centrarse en la tarea, a usar con respeto los dispositivos así como a respetar el ambiente de trabajo. Para ello, es necesaria una normativa clara sobre el uso de las TIC en los centros educativos. Una normativa que sea a su vez flexible y permita un uso discrecional de la tecnología por parte del docente.

Porque tenemos alumnos que en el futuro estarán trabajando y deberán diferenciar el uso personal del profesional de las TIC. Y el aula es un espacio perfecto para aprender en el uso adecuado de la tecnología. Una tecnología que se encontrarán en muchos puestos de trabajo y que puede ser causa de conflictos, bajo rendimiento, atención inadecuada,  problemas de privacidad, mala imagen, etc.

Tenemos demasiadas distracciones al alcance de los dedos, pero también tenemos muchas oportunidades para aprender de forma ubicua e ilimitada; oportunidades para profesores y alumnos.

photo credit: HikingArtist.com via photopin cc

jueves, 2 de mayo de 2013

CAMBIANDO METODOLOGÍAS EN LA FORMACIÓN PROFESIONAL

Empiezan a prodigarse las noticias sobre "nuevos" planes de Formación Profesional en las Comunidades Autónomas. La famosa FP Dual, importación austro-alemana, aparece en muchos periódicos como la gran solución al elevado paro juvenil. Una FP Dual que puede, y debe, convivir con el actual sistema español de Formación Profesional. Una FP Dual que corre el riesgo de ser un calco del actual sistema; diferenciándose sólo en el aumento de las horas de formación en los centros de trabajo (FCT).

Lo que parece que no vende tanto son las experiencias alternativas de algunos institutos o centros de Formación Profesional. Centros con muchos años de experiencia que, en muchos casos, tratan de innovar y adaptarse a las demandas reales de la sociedad y del mundo empresarial. Porque podemos mejorar los actuales Ciclos Formativos; podemos ampliar las prácticas en las empresas (FCT), pero, sobre todo, debemos cambiar las metodologías en los centros educativos (leer entrada: "10 propuestas para mejorar la FP").

Los actuales gobiernos autonómicos podrían articular un sistema donde los centros de FP, públicos y concertados, compartan experiencias educativas. Un sistema de formación para los equipos directivos donde se apueste por metodogías activas en consonancia con la realidad empresarial y con las nuevas formas de trabajar. Una formación que llegue a los claustros y que, poco a poco, cambie la actitud de los docentes de los títulos de FP que se ofrecen. Un sistema que no requiere grandes inversiones, pero sí visión de futuro para mejorar la actual FP.

Para muestra, la experiencia del I.E.S. Cartuja de Granada. Una propuesta de cambio metodológico en la Formación Profesional dentro de los actuales currículos. Una experiencia que modifica y actualiza la metodología predominante en muchos centros educativos; basada en clases expositivas, exámenes memorísticos y libros de texto. Una forma de trabajar diferente para alumnos y docentes que se basa en:
  • Alumnos activos que trabajan de forma autónoma: estudio de casos, aprendizaje basado en proyectos o en problemas.
  • Sistema de evaluación multimodal: se evalúa todo, desde el primer día y con instrumentos múltiples. 
  • Las TIC como medio motivador, para trabajar colaborativamente, de forma ubicua y facilitadora de la comunicación entre profesores y alumnos.


Un proyecto muy interesante que por suerte sale a la luz. Proyectos, como este, que pueden servir de guía a muchos centros educativos que tienen como objetivo la empleabilidad de sus alumnos en un entorno difícil y cambiante. 

photo credit: Krissy.Venosdale via photopin cc