lunes, 25 de mayo de 2015

FP Y NUEVOS GOBIERNOS AUTONÓMICOS

Tras una nueva convocatoria electoral, se avecinan cambios en varios gobiernos autonómicos. La entrada de nuevos partidos o el ascenso de otros, apuntan a nuevos gobiernos y a una política de pactos o acuerdos a nivel autonómico y municipal. A nivel educativo, un área con necesidad de muchas mejoras, tenemos la oportunidad de consensuar una nueva política educativa. 

FP, CONSENSO, GOBIERNOS, EUSKADIEs hora de plantear una Formación Profesional con recursos materiales y humanos suficientes para ser la vanguardia del sistema educativo y de los diferentes sectores profesionales. Necesitamos un consenso político que cuente con profesionales, docentes, equipos directivos y empresas. Los centros de formación públicos y concertados tienen mucho que aportar en una Formación Profesional con los pies en el suelo y sin experimentos u ocurrencias de cara a la galería.

Se puede, y se debe, dejar de lado la competitividad entre centros educativos y pasar a una etapa de colaboración donde el conocimiento fluya entre las escuelas. Basta de marketing educativo, rankings o centros perdiendo tiempo en la búsqueda de matrículas. Las escuelas deben dedicarse principalmente a dar una formación profesional y humana a cada uno de sus alumnos. Educar y formar profesionales es una tarea demasiado exigente para desgastarse en tareas menores o sufrir la incertidumbre de nuevos módulos o vacantes cada curso académico.

Se puede dejar de mirar de reojo a la iniciativa social privada o la escuela pública como una amenaza mutua. Es hora de contar con los profesionales de la FP para diseñar un modelo a largo plazo que no esté sujeto a vaivenes políticos. Se debe contar con las empresas; su experiencia y compromiso son básicas para actualizar nuestro sistema formativo. La administración debe ser capaz de sensibilizar a las empresas de la importancia de la formación profesional y de su implicación en el modelo formativo. 

No podemos seguir con tantos modelos de Formación Profesional como comunidades autónomas. Tenemos suficientes experiencias en España para saber lo que funciona, lo que es viable y lo que necesitan nuestros sectores económicos. Es tiempo de pasar del modelo alemán y seguir las pautas de un modelo vasco de Formación Profesional que invierte en centros educativos, públicos y concertados, y en unos docentes en permanente actualización. 

Es hora de dejar de hablar de prestigiar la Formación Profesional y pasar a la acción. Una acción con nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje, flexibilidad en los contenidos de módulos y ciclos formativos, actualización de los docentes en contacto directo con las empresas, innovación tecnológica, mejora de la orientación laboral y formación lingüística del alumno a través de programas europeos u otros intercambios nacionales o internacionales. 

Apoyo e ilusión es lo que necesitamos para seguir trabajando por una Formación Profesional más imprescindible que nunca para nuestros jóvenes. 

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martes, 12 de mayo de 2015

PROPÓSITOS E INCUMPLIMIENTOS DE UN DOCENTE

Es ya un buen momento para hacer balance de los propósitos realizados a principio de curso: los cumplidos y los incumplidos. Es hora de evaluar la práctica docente, tanto a nivel personal como profesional. La autoevaluación y autocrítica son imprescindibles en ese proceso interminable de mejora educativa en el que todos debiéramos estar inmersos. Es sano pegar un vistazo a esas fotos antiguas para ver cómo estamos envejeciendo profesionalmente hablando.

Es fácil, si tu autoestima lo permite, vanagloriarse del esfuerzo propio pese al número excesivo de alumnos, pese a las demasiadas horas lectivas, pese a los fallos en los recursos técnicos... Pero es menos habitual hacer balance de todos nuestros errores que van en detrimento de ese aprendizaje memorable que debiera ser una meta común de los docentes. El qué bien lo hacemos todo sólo lleva al inmovilismo.

Hace ya más de un año me planteé una serie de propuestas para mejorar el curso. De todas ellas, podría decir que he logrado: sensibilizar sobre la identidad digital del alumno, dar un uso más académico y profesional a los dispositivo móviles, ampliar el PLE del alumno, motivar la lectura de libros -no de texto-, y dedicar más tiempo al alumno y menos a las herramientas TIC. Incluso estoy ampliando mi formación a través de la práctica real en una empresa ligada al sector de mi familia de Formación Profesional. 

Por otro lado, he fallado al no abordar la autoevaluación ni la coevaluación del alumnado. Veo necesario profundizar en nuevas fórmulas para evaluar al alumnado dedicando más tiempo a esta labor y seguir insistiendo en el valor residual de los exámenes finales. No podemos hablar de innovación y continuar con unas calificaciones basadas en una media ponderada de unos exámenes parciales escritos. 
Otro aspecto, a mejorar personalmente, continúa siendo la búsqueda de motivación del alumnado. Preciso alternativas para mejorar el ambiente de trabajo en el aula, resolver conflictos y mejorar el respeto requerido. Todo ello sin perder una exigencia de esfuerzo por parte del estudiante. 
También queda pendiente la apertura del aula a otros compañeros de escuela. La apertura virtual, a través de Internet, está más que conseguida a través de nuestro blog de aula o de la web personal docente. Ahora es necesario conocer de primera mano la realidad de otros colegas y promover su entrada durante las clases.

A todos estos incumplimientos cabría añadir nuevos propósitos para el curso próximo: gestionar mejor la disrupción y la falta de atención en el aula, trabajar más lo valores, investigar nuevas herramientas TIC y TAC, mejorar la comunicación con el alumno y promover el cambio educativo no sólo a través de las redes sociales. 

Como cada año, el curso próximo se antoja lleno de retos, éxitos y más de un fracaso. Eso sí, siempre nos quedarán los alumnos para seguir disfrutando de este trabajo. 

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martes, 5 de mayo de 2015

¿HAS INSTALADO TUS ACTUALIZACIONES PEDAGÓGICAS?

Perdón por la comparativa, pero se me vienen a la cabeza muchos docentes cuando leo en un PC el mensaje de Windows: "Instalando actualizaciones". ¿Existe alguna iniciativa seria que contemple la actualización pedagógica del profesorado de un modo periódico? ¿o pensamos seguir atrapados en la versión Windows 3.1 o XP por comodidad y nostalgia?

pedagogía actualización docenteLa mayoría de los docentes en activo, sin contar con el cuerpo de maestros, pasamos de puntillas por el trámite del "Certificado de Aptitud Pedagógica", también llamado CAP, que ha certificado de todo menos el conocimiento pedagógico durante casi cuatro décadas. Ahora, en el Máster del Profesorado, con pocos años de vigencia, parece que tampoco se está avanzando mucho en renovación pedagógica con las nuevas promociones de jóvenes docentes. La aptitud se nos supone con estos títulos habitualmente desfasados.

De todos modos, el problema, o la solución, se encuentra en la escasa o nula actualización pedagógica que recibimos o buscamos los profesores. Me atrevo a decir que la gran mayoría de docentes, licenciados o graduados universitarios, no se han preocupado nunca por conocer en profundidad las diferentes corrientes pedagógicas o los pedagogos más ilustres. Pocos docentes, titulados como economistas, juristas, matemáticos, ingenieros, arquitectos, farmacéuticos... podrían citar a más de dos pedagogos influyentes.

Parece que la pedagogía no ha sido nunca una prioridad de la política educativa. Hay muchos planes para recursos TIC, certificaciones de inglés, evaluaciones estandarizadas o el coaching educativo que parecen estar de moda. Pero, ¿para cuando una formación o actualización formal o reglada para todos los docentes en activo? Nos hinchamos a hablar del siglo XXI, de redes sociales, de coaches, de una sociedad líquida, del fracaso escolar... y seguimos con los mismos recursos pedagógicos heredados que seguimos reiterando. A lo sumo, leemos algo, nos informamos por las redes sociales o tenemos algún compañero/a preocupado por estos "temas" didácticos.

Hoy más que nunca es necesaria una actualización pedagógica. Necesitamos una base en nuevas y viejas pedagogías que nos permitan afrontar la docencia con más recursos y con una nueva mirada. Los alumnos se merecen profesores actualizados que sepan trabajar en el aula con todas las herramientas disponibles, no sólo tecnológicas, sino sobre todo metodológicas. Urgen medidas, no contempladas en las leyes educativas, que exijan esta actualización pedagógica a través de un programa serio elaborado por docentes de los que pisan el aula, investigadores, orientadores y pedagogos. Un programa con carga horaria, en actualización permanente, que cada pocos años nos capacite en nuevas pedagogías. Un programa impartido por profesores experimentados. El "que bien lo hacemos todo" no cabe en la actualidad. 

Es preciso marcar la opción recomendada: "Instalar actualizaciones automáticamente". Es importante tener el deseo de actualización, y nos sobran motivos para descargarlas, sobre todo si queremos ser honestos profesionalmente hablando. La competencia digital, el emprendedurismo o las lenguas extranjeras tiene su importancia, pero los procesos de enseñanza-aprendizaje no pueden progresar si no nos ocupamos de nuestra competencia pedagógica. Mientras tanto, seguiremos autoproveyéndonos de pedagogía a través de compañeros y lecturas. 

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