viernes, 5 de febrero de 2016

LOS PROFESORES NO DAMOS ABASTO

Quizás sea un problema de organización personal o puede que hoy día pretendemos llevar a cabo demasiados proyectos profesionales y educativos, buscando a su vez la conciliación familiar, el ocio o el crecimiento personal. Pero al final muchos docentes acabamos la semana con la lengua fuera y con la sensación de no terminar lo bien que debieras cada una de tus responsabilidades.

Nos debemos a nuestros alumnos, misión principal, por no decir única, del (buen) docente. Pero también debemos bregar con demasiados factores que influyen en el desarrollo de nuestras competencias: escaso tiempo para la reflexión conjunta, incremento de exigencias por parte de la Administración, número elevado de horas lectivas, autoformación...

Si a ello le añadimos, entre otras cosas, tener que bregar con los "deberes" de tus descendientes y convertirte en su profesor suplente con las "instrucciones" de su maestro, es imposible dar abasto. Ser competente sin esa carga de estrés continua se ha convertido en una utopía en los tiempos actuales. Tener en mente la escuela de lunes a domingo no puede ser saludable. Ni para profesores ni para alumnos. ¿O pretendemos imitar el modelo coreano?

Los días pasan y el curso en breve finalizará, ¿dónde quedan esos buenos propósitos de inicio de curso? Algunos vamos tirando, con satisfacciones personales gracias sobre todo a la cercanía con el alumno, pero vemos cada vez más lejos la posibilidad de innovación o de un trabajo bien hecho -¿Por qué no innovamos los docentes?- con este nivel de tensión cotidiano.

Nos queda el derecho al pataleo, la protesta o el desahogo con los compañeros o en un blog... Pero entiendo que nos debemos replantear la organización escolar a todos los niveles: horarios, asignaturas, espacios de trabajo, tiempos en común, proyectos...

photo credit: highwire via photopin (license)

7 comentarios:

  1. Estoy absolutamente de acuerdo, no paro de darle vueltas a esa frustración y exigencia externa, mezclada con la vocación y la felicidad de la tarea.

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  2. Estoy absolutamente de acuerdo, no paro de darle vueltas a esa frustración y exigencia externa, mezclada con la vocación y la felicidad de la tarea.

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  3. A veces el principal enemigo de un proyecto es la rigidez de horarios, cada 50 minutos una asignatura y corriendo a otra clase..
    ¿Quién puede hacer un trabajo de calidad en estas condiciones?
    La organización del tiempo u el espacio son, al menos en secundaria, dos aspectos a los que se le concede poco valor, y para mí es clsve para trabajar por proyectos. Por qué la organización no cambia?

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  4. A veces el principal enemigo de un proyecto es la rigidez de horarios, cada 50 minutos una asignatura y corriendo a otra clase..
    ¿Quién puede hacer un trabajo de calidad en estas condiciones?
    La organización del tiempo u el espacio son, al menos en secundaria, dos aspectos a los que se le concede poco valor, y para mí es clsve para trabajar por proyectos. Por qué la organización no cambia?

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Que grandes verdades, muchas gracias por compartir tus reflexiones, en las que llegas a unas conclusiones que compartimos todos los que amamos nuestra profesión

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