lunes, 18 de enero de 2016

¿POR QUÉ NO INNOVAMOS LOS DOCENTES?

Podríamos contestar a esta cuestión con el clásico concepto de la "zona de confort"; que si estamos cómodos con lo que llevamos haciendo toda la vida, que si lo tradicional sigue funcionando muy bien, que si somos magníficos profesionales... Sin embargo, entiendo que la falta de innovación de muchos docentes radica en la falta de tiempo y estabilidad profesional.

innovación docente educaciónLa escasez de tiempo es una constante de cualquier profesor que necesita muchas horas para llevar a cabo proyectos nuevos, programar las clases, reflexionar, coordinarse con los compañeros, evaluar, leer sobre temas educativos... Sin más tiempo disponible muchas propuestas quedan pospuestas indefinidamente a la espera de tiempos mejores. Conozco demasiados profesores que no se pueden permitir ningún confort porque el trabajo les sale por las orejas y deben priorizar la atención a sus alumnos sobre otros menesteres.

La manía de la administración educativa de proceder a cambios constantes, más de fondo que de forma, exigiendo nuevos títulos a los docentes o formación obligatoria e instando a presentar actividades "extraordinarias" para parecer que avanzamos, no hace más que restar tiempo a nuestra práctica profesional. Necesitamos más estabilidad y flexibilidad en la normativa, menos horas lectivas y más horas exclusivas en el centro para trabajar y formarnos junto a los compañeros. En caso contrario, seguiremos -a la larga- dando la razón a todos aquellos profesores que conviven únicamente con su libro de texto y el examen final de toda la vida.

Innovar supone arriesgar pero, sobre todo, mucha dedicación extra a pensar, diseñar y evaluar diferentes acciones formativas. Si vamos axfisiados cada día lectivo con nuevas tareas burocráticas, más alumnos y menor consideración social, la simple vocación no va a ser suficiente para comenzar o continuar con el cambio educativo y la consiguiente innovación.

La dirección de los centros educativos tiene una difícil tarea si pretende que el profesorado sea innovador a costa de más horas de dedicación. La originalidad o las iniciativas sólo pueden reproducirse aumentando los tiempos de trabajo en común y sosegado de los equipos docentes, ya sea por niveles o etapas educativas. El "sálvese quien pueda" es lo más fácil, pero no es útil si queremos crecer profesionalmente.

Seguir trabajando como islas o penínsulas en las escuelas no puede ser la única alternativa; se debe incentivar y promover el trabajo creativo desde la administración junto con la dirección de cada una de las escuelas. Luego ya veremos en qué fracasamos o que resulta provechoso, pero necesitamos tiempo para pensar y seguir haciendo continuamente junto a nuestros alumnos y colegas.

photo credit: Time is Money-web via photopin (license)

1 comentario:

  1. Muy buen post al que no le falta nada de razón. La cuestión es que parezca que avanzamos a base de burocracia absurda para evitar que dispongamos del tiempo necesario para la creación, la innovación y la formación en los temas que más interesen a cada uno de los docentes. Un placer leerte. Saludos @profedehoy

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