miércoles, 4 de septiembre de 2013

MIS ALUMNOS SON CICLISTAS

Al menos eso quiero yo; que mis alumnos sean como ciclistas aficionados. Ciclistas callejeros que disfrutan de su trayecto diario al igual que lo hacen en sus clases. Que sienten el aire en su cara. Que tienen buenas sensaciones cuando aceleran o trabajan en el aula. Que circulan por la vida sin miedo, pero con respeto, de lo que tienen a su alrededor. Que se preocupan por su vehículo al igual que por sus herramientas. Que pedalean con fuerza cuando se encuentran con un repecho. Ciclistas que buscan paisajes nuevos y no monótonos.

Ciclistas que saben circular en solitario, pero saben que en grupo se avanza más rápido y se disfruta más del viaje. Que han aprendido a pedalear con su bicicleta o con la que se tercie. Que saben que no todo vale y que hay que respetar al resto de transeúntes. Unos ciclistas que también precisan formación vial. Que tienen conflictos con otros vehículos pero aprenden a manejarlos. Que necesitan ayuda para engrasar la cadena o ajustar los frenos, y así circular de forma autónoma el resto de sus vidas.

Ciclistas que necesitan palabras de ánimo; pero también de exigencia. Que no necesitan un último modelo para cumplir su cometido.  Que saben arreglárselas con los medios que tienen, aunque cada bici se domine de una forma. Conocen que no hay edad para seguir pedaleando. 
Y yo soy fan de mis ciclistas, aunque alguno se quiera descolgar, sabedor que les espera una carrera muy larga.

photo credit: Juan & Diëgo via photopin cc

4 comentarios:

  1. Muy bueno, genial .Ojalá tengamos muchos ciclistas en las aulas.

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  2. Avanzar con la ayuda de nuestro esfuerzo, pedalear hasta que queremos parar y retomar de nuevo el paseo.

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