domingo, 15 de noviembre de 2015

¿CÓMO TRATAR A LOS ALUMNOS?

¿Profesores versus alumnos? Pese a los muchos avances, educativamente hablando, que estamos experimentando. Pese a la añoranza de algunos de la figura endiosada del profesor merecedora de un trato supremo -más por temor que por otra cosa-. O pese a la moda de ser siempre "políticamente correcto"; sigo escuchando o leyendo ejemplos donde la figura del profesor, a través de actitudes, acciones o comentarios, parece estar por encima del alumno, de sus sentimientos o de sus particularidades y necesidades.

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El último ejemplo, leído en el artículo "Sin palabras" de XarxaTIC, un docente sirve de muestra de ese ejercicio de superioridad, sobrevenido, tal vez, en el acceso a la práctica docente. Una prepotencia que se huele en algunos docentes que perciben al alumnado como una raza inferior o casta menor. Docentes que parecen estar por encima del bien y del mal, que incluso comentan públicamente cuestiones estrictamente personales. Profesores que se atreven a darle a un "me gusta" en un comentario despectivo vertido por un colega. ¡Imáginad el revuelo que causaría un comentario peyorativo de un médico sobre un paciente!

No acabo de entender esa necesidad constante de separar al alumnado del profesorado a través de espacios físico delimitados o mediante una aureola intangible de omnipotencia infinita. Como alumno me gustaría ser tratado de tú a tú, siempre con respeto, sin sentirme juzgado ni con temor a que ese profesor/a haga uso de sus poderes extraordinarios -vía notas o sanciones-.

Se puede ser cercano al alumno y exigente al mismo tiempo. Podemos -y debemos- ser objetivos y tener en cuenta las circunstancias personales y sociales de cada alumno;  somos profesionales y nos debemos a todos los alumnos, no sólo a aquellos aplicados o discretos. No es necesario crear barreras para que los alumnos sean considerados y muestren cortesía con nosotros o con sus compañeros de aula. Incluso se puede, aunque algunos lo duden, aprender disfrutando en el aula.

La admiración del alumno por su profesor se produce cuando hay una afinidad y acercamiento sincero. Podremos embutir sus mentes de contenidos, con mayor o menor éxito, pero sólo seremos memorables si actuamos como un compañero durante su aprendizaje.

Contestando a la pregunta que da título a este post, ¿cómo tratar al alumno?, me quedo con tratarlo. al menos igual de bien, como nos gustaría que hicieran con un hijo nuestro.

photo credit: au loin via photopin (license)

2 comentarios:

  1. ¡Muy de acuerdo Oscar!
    La empatía debería estar en el orden del día, ante cualquier comentario hacia un alumno.
    La frase final encierra una gran verdad, trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti o tus semejantes.

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  2. Ahí está la clave, ver a los alumnos como nuestros semejantes y desde la misma altura...
    un saludo Joan! Gracias por pasarte por el blog.

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