sábado, 22 de junio de 2013

OBJECIONES A LOS GRUPOS DE WHATSAPP

Me reconforta pensar que no estoy solo en mis objeciones al uso de grupos de Whatsapp. Más de un padre o madre, docentes, e incluso directivos de colegios, me han mostrado su rechazo o las consecuencias negativas de estos grupos.

Nunca he sido fan ni fiel usuario del Facebook, por la perdida de privacidad, o incluso por el halo cotilla que emana. En el caso de los grupos de Whatsapp ocurre algo parecido. Para más inri, la libertad de pertenencia a estos grupos está mediatizada; eres agregado a ellos sin permiso o te sabe mal salirte motu proprio. 

A nivel personal, con tus amistades, o incluso con un móvil de empresa, puedo entender la extensión de su uso por cuestiones económicas. Nos facilita el contacto y el envío de archivos. Pero, en otro tipo de relaciones, existe un peligro: la exclusión de otras personas o que los grupos sean origen de rumores o críticas infundas. Por no hablar de la pérdida de tiempo y la falta de consideración cuando estamos en público o trabajando. Consecuencias negativas provocadas por el envío y la lectura constante de chorradas de todo tipo. 

Todo esto ya lo podemos comprobar en los grupos de padres (más bien madres) que se crean en los colegios. Un nuevo medio para extender bulos, propagar quejas o mantener conversaciones intrascendentes con semidesconocidos. 
También entre los alumnos, que crean pequeños grupos y donde algunos pueden sentirse excluidos e incluso acosados. La objeción a estos grupos puede convertirte en un perro verde.
A nivel docente ni me lo planteo; me parece una injerencia en mi vida privada. Existen otros medios con los que poder comunicarnos con nuestros alumnos de un modo eficaz y no intrusivo; recomiendo la lectura del post de Ángeles Araguz: "Twitter, Tuenti y Whatsapp. Nos comunicamos sí o sí".

No tengo ningún problema con la tecnología, todo lo contrario, pero hay ciertos usos que claman al cielo. Estamos obligados a educar en su uso; actuando en consecuencia. Para los atrapados sin salida en algún grupo Whatsapp, siempre queda desinstalar la aplicación, silenciarla o "salir del grupo sin ser descubierto"... Suerte.

photo credit: clasesdeperiodismo via photopin cc

1 comentario:

  1. Me ha gustado el planteamiento que haces en el post, el nivel de exposición en las redes es cosa de cada cual, pero el riesgo de ser "diana" de un grupo al que no se pertenece es algo que hay que tener muy en cuenta y que a priori se que muy pocas personas caen en la cuenta.
    Me preocupa mucho también el uso de las madres (constato) para preguntar los deberes de sus retoños en Primaria; preocupante, el gran hermano en casa... mejor dicho en el móvil. Así no se aprende a ser responsable, si ante cada olvido, son los propios padres quienes sacan el dispositivo para preguntar por los deberes, flaco favor hacemos a los hijos.

    Mientras seguimos educando a los alumnos en el uso de los nuevos canales de comunicación, voy a ver si silencio algún grupo.

    Buena semana.

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