DEDIQUÉMONOS A ENSEÑAR

jueves, 3 de octubre de 2019
Pasan los años y los cursos más rápido de lo que deseamos. La estulticia humana nos hace incluso desear la jubilación; primando la ausencia de trabajo agotador sobre la pérdida de juventud. Y así vemos pasar el tiempo inmersos en planes de futuro, proyectos mejor o peor encaminados y grupos de alumnos que nos soportan en el aula.

En cualquier caso, tengo la sensación de que la vorágine de trabajo nos consume y nos enreda de tal modo que perdemos el oremus de lo que en realidad importa. No sé si es una sensación común a otros colegas docentes pero la docencia parece cada vez una actividad más residual ante la plaga de innovaciones, exigencias administrativas o burocráticas, formaciones estériles o nuevas tecnologías omnipresentes.

Puede que a algunos se nos antoje lejana o utópica una enseñanza que se pueda paladear lentamente, sin prisas, sin subterfugios ni ocupaciones adosadas a una docencia que ya viene de serie con muchas exigencias. Innovar, crear materiales, manejar dispositivos, tutorizar, orientar, bilingüear, buscar empresas, actualizarse... verbos que eclipsan al que debiera ser más conjugado: enseñar.

ENSEÑAR
El exceso de horas lectivas o el exceso de alumnos, además del escaso tiempo que disponemos para trabajar en equipo, son un lastre para esa enseñanza deseada y ese supuesto prestigio codiciado en un sistema que prima ser competitivo a base de apuntarse a un bombardeo. Las consecuencias son evidentes: una brújula mareada que sigue sin encontrar ese norte donde los alumnos aprendan más y los docentes mantengan intactas sus motivaciones intrínsecas.

Tal vez sea ya tiempo de dejarse de experimentos auspiciados atropelladamente, sin evidencias y a costa de la enseñanza recibida por unos alumnos que no reciben la atención y el cuidado merecido. Recuperemos el septentrión, exijamos mejores condiciones laborales, sin esos agravios comparativos ya enquistados, y acordemos una nueva educación liderada por personas juiciosas, sensatas, experimentadas y con capacidad de decisión. Y el resto, dediquémonos a enseñar. Qué ya es bastante.

photo credit: Neil. Moralee Who Owns What? (Tate Modern). via photopin (license)

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