martes, 9 de octubre de 2018

ESTRATEGIA Y COMUNICACIÓN PARA LA FP

Como si el día de la marmota se tratara, cada curso arrancamos con ciertas -no muchas, desde luego- expectativas de avance de nuestro sistema de Formación Profesional. En cada comunidad autónoma se perciben o "sufren" en cierto modo estas esperanzas permanentemente incumplidas; a excepción de nuestros queridos vascos que arrasan con su sistema como la tribu gala de Asterix rodeada de romanos. No hace falta más que leer las últimas noticias: "Bruselas se inspira en el modelo vasco para impulsar la FP en Europa".

Aquí, en la Comunidad Valenciana, seguimos con más de lo mismo, esperando todavía ese deseado plan de Formación Profesional que reordene el sistema, apueste por otro modelo de formación del profesorado, invierta en todos los ciclos, escuche a los diferentes actores de los centros sostenidos con fondos públicos, implemente una FP Dual real y se comunique con todos, independientemente de ideologías u otras cuestiones alejadas de la educación.


Las metodologías, la pedagogía o la digitalización de los ciclos -por nombrar algunas- siguen siendo olvidadas en unos planes de formación que no se comunican bien y que alcanzan a pocos docentes. Falta un esfuerzo en comunicación, más allá de las redes sociales -también desaprovechadas-, que promueva una formación planificada para esta etapa específica. Considerar la FP como una etapa diferente supone algo más que crear un departamento o invertir en unos recursos para sólo unos pocos. ¿Para cuando una entidad pública que se dedique a pensar en la FP contando con todos sus actores?

También echo de menos una comunicación efectiva de sus responsables; una comunicación bidireccional y bien diferente a los anuncios o tuits efectistas sin derecho a réplica. Porque promocionar la FP es mucho más que una campaña de comunicación de imagen, un vídeo resultón o unas cifras de matriculación. Es hora de hablar de actualizar ciclos no sólo a costa del profesorado, sino contando con el mismo y mejorando su jornada lectiva independientemente de su centro de origen o situación contractual.

Porque las palabras, los tuits o los vídeos se los lleva el viento. Al final lo que queda es el día a día en las aulas; el estrés de un profesorado que se actualiza, que quiere llevar a cabo proyectos, que tiene que cumplir unos requisitos lingüísticos y que debe bregar con unos recursos limitados porque la Administración no se los facilita. Las legislaturas pasan y aquí estamos, con más pena que gloria, formando cada año a miles de alumnos, unos ochocientos mil, que formarán parte de los profesionales de nuestro país y contribuyendo al crecimiento del mismo.

Porque la verdadera innovación, de la que tanto gustamos hablar en el ámbito educativo, vendrá dada cuando los gobernantes se atrevan a invertir y planificar en un sistema flexible de FP que persista en el tiempo y se amolde a las circunstancias cambiantes que nos han tocado vivir.

photo credit: Semtrio Chess - Credit to https://www.semtrio.com/ via photopin (license)

domingo, 30 de septiembre de 2018

MÁS PEDAGOGÍA Y EVIDENCIAS EN LA ESCUELA

Tras un intenso fin de semana, organizando y trajinando en las primeras jornadas Eduhorchata, acompañado de buenos amigos y de un excelente equipo con Salva, Raúl y Jordi, toca hacer un breve balance de lo mucho aprendido y escuchado en las ponencias, debates y talleres que hemos podido disfrutar en el Puerto de Sagunto.

Todos tenemos claro la dificultad de llegar a acuerdos globales en relación al sistema educativo y a las leyes que lo regulan; somos sabedores de la enorme necesidad de recursos que tienen muchos centros y ciertas etapas educativas; cada uno tenemos una visión de hacia donde deberíamos ir en las aula, con nuestros alumnos y los compañeros de escuela. Sin embargo, ya empezamos a ser conscientes, los profesionales de la enseñanza, de la necesidad de ser precavidos con las modas o metodologías que inundan las redes; estamos cada vez más alerta en no perder el oremus de lo que debe significar la educación para nuestros niños y jóvenes, independientemente de las opiniones personales, creencias o ideas políticas.

Con Víctor Vitoria, conocido en las redes como Profesor Jano, reflexionamos acerca del modelo digital de los centros educativos. Víctor nos abrió un debate, imprescindible hoy día, para digitalizar la escuela sin caer en ciertos errores; desaciertos como tratar de sustituir todo el papel por los medios digitales o pensar que estamos innovando por introducir herramientas TIC u ordenadores en las aulas. Afirma que es preciso elaborar un mismo entorno digital para docentes y alumnos, así como elaborar un currículo digital; porque es fundamental un modelo digital que implique a TODO el centro educativo.
Escuchando a Marta Ferrero te lo pensará dos veces antes de implementar una metodología en tu centro que pueda afectar al alumnado. Es imprescindible, como ella comentó, que nos paremos y reflexionemos previamente sobre los cambios que queremos introducir en las aulas; sobre qué evidencias respaldan su aplicación y como investigar mínimamente antes de introducir estos cambios. En su blog personal, "Si tu supieras...",  hay mucha más información al respecto: https://situsupierass.wordpress.com/
Iñaki Imurúa nos aproximó al mundo de las cibercomunidades de aprendizaje y los txokos vascos. Una estupenda analogía para unos espacios digitales donde los participantes, con unos intereses comunes, comparten y colaboran formal o informalmente para desarrollarse personalmente. Caímos en la cuenta de si somos lurkers o no en las redes, y nos demostró que un vasco puede hablar bien en valenciano...
Con Javier Panadero, magnífico divulgador de ciencia y cacharrismo, además de reírnos, comprobamos que la ciencia -cosa seria- puede ser divertida; que las opiniones no cuentan sino que es el criterio empírico al que debemos acudir para hacer afirmaciones. Nos demostró que el anumerismo actual nos hace creer en la homeopatía, el caldo de pollo concentrado o confiar en todo lo que vemos sin estudiarlo previamente. No te pierdas su suicidio homeopático en directo...

En los talleres, con Ramón Paraíso, Josep Miquel Arroyo, Bernat Llópis, Baltasar Ortega, Pedro J. Cifuentes, Ángel Vallejo, Samuel Soriano, Xavier Moratonas y Pablo Martínez, cada uno pudo enseñarnos las aportaciones que la educación de adultos, la robótica, el software libre, la ludificación, el dibujo o la filosofía, pueden hacer a nuestras aulas.

Finalizamos las ponencias con Noelia Alcaraz y Manuel F. Navas, una magnífica guinda para oir hablar sobre innovación, y, en especial, sobre la apremiante necesidad de que los docentes tengamos una mayor formación en pedagogía y seamos lectores de literatura pedagógica. Conectando con el discurso de Marta Ferrero,  apuestan por una innovación desde el aula pero con una base pedagógica. La innovación como una actitud donde el alumno transforme su manera de acercarse al conocimiento. Todo genialmente plasmado a través de estas ilustraciones de Pedro Cifuentes:

Por último, asistimos a un debate donde el pacto educativo, las competencias, las TIC, la inclusión, la FP o el magisterio, fueron los temas principales sobre los que reflexionaron en voz alta nuestros contertulios: una inspectora de educación, un director de un centro educativo, una estudiante de Magisterio y un docente de Formación Profesional. Mejor colofón, imposible.

Eso sí, no pudo falta la cata de horchata y fartons en unas jornadas #eduhorchata que esperamos se repitan el año próximo, pese a los impedimentos, inconvenientes y, gracias sobre todo, a la generosidad de los participantes a las mismas.


Foto: https://twitter.com/sole_dalfo_eli

domingo, 23 de septiembre de 2018

JORNADAS EDUCATIVAS, FARTONS Y FP

Este próximo fin de semana, desde el viernes 28 al domingo 30 de octubre, tendrán por fin lugar, en el Puerto de Sagunto, las primeras Jornadas educativas #Eduhorchata, oficialmente tituladas como Jornadas de Educación Activa; que, con el soporte del Cefire y el Ayuntamiento de esta localidad, pero más bien, por la voluntad de sus organizadores, esperamos que se traduzcan en unas horas donde compartir lo que a los participantes, ponentes y talleristas nos une en común: la mejora educativa para nuestros alumnos.

Los organizadores, Salva, Jordi, Raúl y el autor de este blog, provenimos de etapas educativas diferentes, centros de distintos tipos y con diferentes ideas sobre política educativa. Aún así, nos unen las ganas de conocer in situ las experiencias de otros profesionales de la educación que acostumbramos a leer a través de las redes; además de la excusa que nos dan los preparativos para conversar y compartir arroces, horchatas o lo que se tercie.

jornadas educativas fp eduhorchata
Hacía años que no sentía ese anhelo de desvirtualizar a alguien, como en mis primero años en Twitter, donde, gracias sobre todo a los congresos de FP en el País Vasco o en los encuentros de Novadors, podías encontrarte con esa persona a la que habitualmente seguías y que incluso te parecía inalcanzable.  Espero que ese espíritu tuitero inicial se retome aunque sea por unos días y se traslade a las redes. Aún así, esperamos igualmente poder ofrecer la grabación de las jornadas así como la retransmisión en directo de algunas intervenciones (siempre que la tecnología lo permita). 

Este viernes, podré por fin escuchar una ponencia de mi admirado Víctor Vitoria (@profesorjano) contándonos su experiencia sobre la introducción de las TIC en los centros educativos. Además de otras charlas, críticas fundadas hacia algunas tendencias educativas, talleres sobre filosofía, robótica, ludificación, aplicaciones, debates, etc. Unas buenas jornadas donde se pretende que todos los inscritos participen, opinen, alaben, critiquen o se dediquen meramente a degustar la horchata que serviremos. 

Si te quieres acercar, hasta el jueves 27 puedes inscribirte desde este formulario, así como desde la página web de las jornadas donde tienes todo el programa detallado: www.eduhorchata.com. Además de la cena organizada para ese sábado a la que también puedes apuntarte y reservar vía online. En cualquier caso, puedes seguir todo el "evento" a través de Twitter con la etiqueta #eduhorchata o dirigirte a alguno de los organizadores para pedir algún farton de más si es preciso. 

¡Ah! Si eres de FP, ni lo dudes. También tendremos a Javier Vila en el debate final para ofrecernos su visión sobre la Formación Profesional, además de los foleros de turno...

Nos vemos. 

photo credit: docteur_chris Vintage horchata via photopin (license)

viernes, 21 de septiembre de 2018

¿TITULITIS O EXPERIENCIA CON ACTITUD?

Que en este país somos los reyes de la titulitis no es algo nuevo para muchos; lo cual no justifica esa supuesta avaricia por obtener cualquier título y a toda costa. Tal vez el problema lo vengamos arrastrando por esa manía de inflar currículums, sin valorar, en muchos casos, la persona que anda detrás de los mismos o por apreciar en exceso los apellidos del candidato de turno.

Incluso, en cualquier concurso oposición, no es raro que los postulantes presenten un mamotreto con los tropecientos cursos, cursillos, certificados, documentación o informes sellados por todo tipo de organizaciones. Sumar horas de cursos realizados, con escaso filtro, puede ser casi una empleo previo imprescindible para cualquier opositor que pretenda el éxito en su ambición personal.

Mientras tanto, la experiencia profesional, la madurez personal, el saber estar o las referencias profesionales, parece que van perdiendo rédito; un buen currículum, con un diseño vanguardista aderezado de un sinfín de títulos variopintos, puede ser más provechoso que una perseverante carrera profesional. Puedes llegar a ver frustrado un empleo si no acreditas un certificado de idiomas o no has cursado el "innovador" cursillo de turno.

A nuestros alumnos de Formación Profesional les insistimos en que la actitud es lo que manda en un puesto de trabajo. Que esas competencias blandas -soft skills- son más importantes de lo que piensan; pese a que su título oficial como técnico o técnico superior les abrirá unas puertas que demandan una certificación oficial y contrastada: "¿Cuáles son las habilidades más valoradas por las empresas?".
Lo que no podemos es caer en la rueda de formarse por inercia o sin buscar un aprendizaje útil para su vida laboral presente.

Luego vendrá la experiencia, que, aderezada de esa actitud profesional, es la que realmente diferencia a un buen profesional de otro ordinario. No hay más que ver a una camarera experimentada que te sirve con celeridad o a un enfermero que te extrae sangre con el máximo cuidado y sin dejarte marca alguna. La diferencia la marcan las personas con esa veteranía a la que adicionan una disposición siempre positiva.

Por favor, sigamos centrándonos en lo que más importa, inculcando esa disposición hacia el trabajo, pero sobre todo exigiendo a las empresas y a la administración que se valore en su justa medida este valor en detrimento de los títulos secundarios de turno. De hecho, las grandes empresas tecnológicas ya apuestan por contratar sin exigir títulos: "Las 15 grandes empresas que ya no exigen un título para contratar (y los motivos)".  Aún así, habrá que estar vigilantes si estamos hablando de valorar más una serie de competencias sobre otras, o se está buscando abaratar salarios.

De momento, seguiré guardando mi carpeta con ese sinfín de certificados que me pueden salvar el pescuezo en alguna ocasión.

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lunes, 17 de septiembre de 2018

25 HORAS

Envidia me producen esos cientos o miles de profesores de la educación pública que protestan en voz alta y consiguen incluso, en ciertos casos y parece que en un futuro próximo, una sustancial mejora de sus condiciones laborales; viendo reducidas sus horas de docencia semanales a unas 18 o 20 horas según la comunidad autónoma.

Por el contrario, en mi comunidad autónoma (Valenciana), seguimos y parece que continuaremos con unas jornadas maratonianas de 25 horas semanales de docencia (sin contar horas complementarias y otros quehaceres) que dificultan la actualización del profesorado y la mejora de la enseñanza en los centros concertados. Todo ello, sin contar además con las horas semanales, que, muy convenientemente, disponen la mayoría de centros públicos para aquellos docentes que llevan a cabo proyectos europeos, formación profesional dual, TIC, tutorías, jefaturas de departamento, dirección escolar, innovación, calidad, etc.

No tiene sentido alguno que, otros docentes, en este caso profesores que trabajamos en centros privados concertados y equiparados salarialmente, tengamos una carga docente y de trabajo superior -entorno a un 20-30%- en comparación con un docente que ejerce en un centro público; eso sin hablar de aquellos que tienen otro tipo de responsabilidades (jefes de estudio, directores, jefes de departamento, tutores...) sin la consiguiente reducción de jornada. Hablo con conocimiento de causa, y no es de recibo ni justo para los alumnos que un profesor/a de un centro concertado tenga mayor carga de trabajo y no pueda por ello ofrecer una mejor docencia o atención al alumno por falta de tiempo; o se vea en su defecto, obligado a desatender obligaciones familiares o personales.

Tal vez la comparación no es del todo acertada, pero a nadie se le ocurriría sugerir que un profesor interino tuviera peores condiciones laborales por el mero hecho de no haber obtenido su plaza. Otros argumentarán que el acceso a la concertada tampoco es justo, pero todos, al fin y al cabo, estamos sometidos a las mismas exigencias profesionales de titulaciones oficiales, acreditaciones de los requisitos lingüísticos u otras vainas. Además que, mejorando nuestra situación no hay ningún perjuicio para terceros, a excepción de para las arcas públicas.

Nunca he sido partidario de hablar de los "de la pública" o los de "la concertada" como dos sectores enfrentados; aunque así a veces lo percibiera en algunos foros. Más bien siempre me ha gustado conversar y conocer mejor las condiciones y experiencias de docentes de otros centros independientemente de la titularidad de estos. De hecho, me encuentro igual de cómodo en unas jornadas educativas donde la mayoría son funcionarios, que en un curso de formación específica para compañeros de un centro concertado.

Esta reclamación, quejido, lamento o más bien quemazón, lo hago en voz alta porque creo sinceramente que es hora de moverse y reclamar algo que considero razonable, y no sólo por  el agravio comparativo existente en las condiciones laborales, sino porque no podemos ejercer la docencia en unas condiciones adecuadas si además necesitamos actualizarnos, formarnos, visitar empresas, aprender idiomas, ¡innovar!, gestionar centros, establecer alianzas con otras escuelas y docentes, o todo aquello que cada vez se nos exige en un entorno ultracompetitivo.

Por lo demás, me alegro por todos aquellos docentes que consiguen, en sus centros educativos y comunidades autónomas, mejorar los ratios de alumnos por clase, disminuir las horas lectivas, aumentar retribuciones, mejores equipamientos, etc. Espero no molestar a nadie con esta modesta petición de menos horas lectivas semanales y más horas disponibles para todo el profesorado de los centros concertados y, en especial, de la Formación Profesional.

A quien corresponda.

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sábado, 15 de septiembre de 2018

¿DEBATIMOS EN CLASE?

De un curso a otro y de un aula a otra pueden haber muchas diferencias respecto al alumnado. Los ciclos de grado medio, con alumnos con edades entorno a los 17 años, siempre han sido más difíciles de gestionar por la falta de madurez del alumnado y la constante disrupción de unos jóvenes que precisan atención constante.

En los ciclos formativos de grado superior, con cada vez mayor alumnado proveniente de los ciclos de grado medio (ya que, desafortunadamente, no deben pasar por una prueba de acceso), nos encontramos cada vez más con la misma problemática: interrupciones constantes, no respeto al turno de palabras, no saber trabajar en silencio, desaprovechamiento de las clases, distracciones por el uso de Internet o el móvil, faltas de respeto o compostura, etc. 

Este curso, para tratar de paliar estas actitudes y mejorar ciertas competencias personales, nos embarcaremos en el uso del debate como estrategia de aprendizaje y adquisición de competencias de comunicación oral, búsqueda de información, pensamiento crítico y respeto a los demás. 

debates en el aula FP

Para ello hemos tomado los magníficos materiales del proyecto de La Debatidora, creados por Nacho Gallardo, Diego Bernal e Isabel Alconada, junto a la página web de Debates con acento en el IES Florencio Pintado. Con estas webs puedes conocer el funcionamiento pormenorizado de un debate y cómo aplicarlo al ámbito académico, así como algunas dinámicas y vídeos para iniciarse en este tema.  

En nuestro caso, añadiremos, antes de cada debate, el visionado de una película o documental, como introducción al tema en cuestión a debatir. La idea es que los equipos de debate preparen previamente el tema para defender sus posturas pero previamente se introduzca el tema a través de este documental o película que tendrá relación con los contenidos y competencias del módulo profesional; temas de actualidad relativos a la economía internacional adecuados al ciclo formativo.

El objetivo, a más largo plazo, es crear nuevos equipos de debate en otros ciclos, tanto de grado medio como superior, de modo que podamos diseñar una liga o competición pública abierta al resto de alumnos de modo que puedan presenciar los debates y conozcan la importancia de respetar un turno de palabra, permanecer en silencio durante una exposición, hablar con fundamento, sostener una tesis siguiendo un argumentario, convencer a otros o refutar afirmaciones diferentes a la tuya.

Iré contando próximamente qué tal la experiencia; esperando al menos mejorar el clima de respeto y escucha en un aula donde todos nos sentamos libres de opinar sin perder los modales o la consideración a compañeros y profesores. Entiendo que no es nada innovadora la experiencia, pero estoy convencido que la solución o la mejora del aprendizaje está en ir probando y adaptando métodos contrastados por otros docentes y escuelas; siempre en función del contexto y la etapa educativa donde ejercemos.

photo credit: Seiteshyru Schrei via photopin (license)

lunes, 13 de agosto de 2018

LA SOCIEDAD DEL ME GUSTA

Te tomas una horchata y valoras al camarero o el exceso de azúcar que posee; compras un libro y valoras al dependiente en la caja; vas a una playa y valoras la arena en tu cuenta de Twitter o Instagram; coges un taxi -o un VTC que llaman ahora- y valoras al conductor tras el viaje. Incluso, si estás descontento con el proceso de matriculación en tu centro educativo, también le puedes cascar una miserable estrellita en Google si el alumno está descontento con el horario adjudicado. Sólo nos queda que nos valoren al final de cada clase...

No estamos lejos de la realidad que mostraba el inquietante capítulo "Nosedive" de Black Mirror donde cualquier ciudadano tiene una calificación pública que determina su éxito personal. Ya es raro encontrar algún joven o adolescente que no esté pendiente de los megustas o que exponga su vida sin tener en cuenta lo que significa la privacidad y la intimidad. Los más pequeños ya conviven con esa infantil calificación mediante emoticonos que hacemos los adultos en determinados comercios donde parecemos obligados a valorar cualquier bien o servicio. ¿Es realmente necesario?

La escuela debe ser un contrapunto a ese ansia de calificación; por mucho que el marketing siga insistiendo en que debemos embarcarnos en el social media, podemos ofrecer una mayor reflexión al respecto tanto a los alumnos como a sus familias. Se puede y se deben distinguir los canales de comunicación digital de este constante juicio superficial donde se venden realidades edulcoradas carentes de crítica o reflexión personal.

También nos queda la alternativa de abstenernos y no valorar nada -¿qué ganamos?- quejarnos o felicitar cuando sea preciso y no como norma, dejar de estar pendientes de esos likes que los jóvenes influencers ya saben que sólo causan una gratificación momentánea. Otra opción es reflexionar al respecto en clase; la lectura de este artículo de El País puede ser un buen punto de partida: "La vida ‘online’ de una generación pegada al móvil".

Como docentes de Formación Profesional no podemos obviar las necesidades de nuestras empresas o centros de trabajo en cuanto a la competencia digital de nuestros alumnos, aún así, no es óbice que estos se formen igualmente acerca de un uso sensato de las redes y de su relación con las mismas tanto a nivel personal como profesional. Ya no se trata sólo de cuidar la identidad digital y esa acuciante falta de intimidad; se debe debatir sobre la superficialidad, la cortesía, la educación, la humildad, la autenticidad, la prudencia o los conocimientos que nos aportan las redes y las consecuencias que provocan en nuestras vidas o en las de los demás.

Desafortunadamente no es un tema que deba ocupar sólo a adolescentes. La sociedad del me gusta campa a sus anchas entre púberes, millenials y viejunos... y la escuela tiene mucho que decir al respecto.

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martes, 10 de julio de 2018

¿CÓMO SE PRESTIGIA LA FORMACIÓN PROFESIONAL?

Que aún sigamos hablando de prestigiar la FP, tras varias reformas legislativas, actualización de los títulos, diferentes ciclos económicos, gobiernos autonómicos y estatales de todos los colores, etc. parece un tanto esperpéntico.

Que continúen apareciendo noticias con comentarios de empresarios o responsables políticos al respecto de esa supuesta falta de prestigio y de la necesidad de fomentar la formación profesional, chirría a los que nos dedicamos a ella. La última, aparecida en el diario Economía, abunda en ello: “Es necesario dignificar la figura de la Formación Profesional”.  A mi parecer, en la línea del tuit del viceconsejero de FP en el País Vasco, lo que hay que hacer es invertir más dinero y hablar menos.
Sobran comentarios. Máxime cuando estamos acostumbrados a palabrería en más de una década sin mejora alguna, más bien con un exceso de voluntarismo y condiciones exiguas a todos los niveles. No es casualidad que la FP vasca sea un referente en España y en Europa. Además de la apuesta política y del consenso mayoritario en la nueva ley vasca aprobada para la FP (por favor, que tomen nota otras autonomías y el ministerio), se llevan invirtiendo millones de euros en esta etapa educativa desde hace más de dos décadas con el primer plan vasco de FP de 1997.

prestigiar la formación profesionalPor tanto, ahorrémonos los discursos vacíos, la venta de eslóganes o la falta que hacen los titulados de FP en nuestro país. Inviertan señores gobernantes. No caigamos en debates estériles acerca del cobro de matrículas a los alumnos o de si aprovechan bien los estudios algunos estudiantes. Sin inversión no hay posibilidad de avance en una etapa que requiere de medios actualizados, metodologías acordes al mundo laboral, formación permanente del profesorado y un proceso de digitalización e internacionalización que no estamos llevando a cabo por falta de recursos humanos y materiales. Se necesitan expertos que no sólo hagan estudios sobre el sistema de formación profesional en España; equipos de trabajo en las administraciones educativas que implementen planes con un apoyo presupuestario amplio y que se traduzcan en avances significativos aunque sea lentamente pero con visión de futuro.

Luego ya discutiremos del aprovechamiento de las becas, el plurilingüismo, el emprendimiento o cualquier otro tema de actualidad educativa. Primero, más inversión y contando con la experiencia de una FP vasca que ya sabe lo que funciona y donde centrar la estrategia para el futuro de empresas y alumnos. Porque mejorar las competencias de nuestros alumnos, aumentar el número de plazas, actualizar los ciclos y conseguir más titulados, acaba saliendo barato al conjunto de la sociedad. Porque hace falta algo más que voluntad para prestigiar nuestra Formación Profesional.

jueves, 5 de julio de 2018

DE LA FORMACIÓN Y REFLEXIÓN DEL PROFESORADO

Cuando conoces la realidad de otros centros educativos se percibe rápidamente que las inquietudes son habitualmente comunes con independencia de la localización geográfica o la titularidad del centro. Parece que hubiera un espacio universal donde el profesorado y los equipos directivo estuvieran transitando permanentemente en búsqueda de esa actualización pedagógica que cubra las expectativas de los alumnos y, sobre todo, de una sociedad exigente ya por norma.


Creo que esa abundancia de formación ofertada, utilizando como analogía las líneas de Herbert Simon que aparecen en el siguiente tuit de Carlos Magro, nos desvía de algún modo de los objetivos de una actualización docente que a menudo confundimos con estar al día de las modas educativas; agobiados por esa pretendida innovación educativa, el edutainment, los gurús, los influencers, etc.

En este mundo de sobreinformación, ya es hora de comenzar a reflexionar sobre a qué prácticas educativas merece la pena dedicar nuestro cada vez más escaso tiempo. Si realmente conviene practicar o utilizar determinadas herramientas o metodologías -innovadoras sólo en el nombre- que en breve caerán en desuso o si merece más la pena compartir momentos de reflexión con docentes con cierto bagaje de nuestro centro o entorno más próximo.

En cada centro educativo tienen, por herencia cultural o por la línea de trabajo en el centro, una serie de puntos fuertes que no se valoran lo suficiente y merecen ser explotados y difundidos. Luego, en cada escuela, tenemos también unas carencias concretas que son aquellas que merecen ser trabajadas al margen de esas modas educativas y requieren de una sosegada reflexión para no perder tiempo ni recursos en actividades estériles. Porque hay escuelas que necesitan formación para adquirir una competencia digital mínima, mientras que a otras les interesa desarrollar más la cooperación de sus docentes o, tal vez, sólo requieren actualizar contenidos o materiales a disposición del profesorado.

Es por ello indispensable saber quien nos puede ofrecer esa formación, si ha pisado el aula o tal vez no sea necesario, o si tal o cual metodología está basada en evidencias auténticas (recomiendo la lectura del blog de Marta Ferrero: situsupierass.wordpress.com). No se trata de demonizar, ni mucho menos, prácticas con décadas de experiencias como el Aprendizaje Basado en Proyectos, o la utilización puntual del juego en el aula, usada a lo largo del tiempo, o la edición de vídeos con fines educativos.

Estoy hablando de que si bien muchas prácticas o experiencias pueden ser utilizadas en el aula, debemos previamente reflexionar sobre su uso y acometer su introducción con cautela y sin desechar métodos o herramientas que, por parecer antiguos, no son menos eficaces en esta compleja labor que es la enseñanza. Por concretar, me disgusta que en muchos centros se venda más (y se compre también más) el bilingüismo o el uso de ciertos dispositivos, que un buen plan lector a medida de cada etapa educativa y vertebrado con la escuela, las familias y el entorno.

Resumiendo. Estoy convencido que los equipos docentes, a nivel de centro, debemos encontrar esos tiempos de reflexión o atención a las prácticas que queremos llevar a cabo, tanto a nivel individual (con lecturas y cavilación), como a nivel grupal con nuestros compañeros. Precisamos de esa reflexión para no errar ni en el diagnóstico ni en las terapias que nos puedan vender como un remedio rápido a los perpetuos y variables inconvenientes de la educación. Y, aún así, seguiremos haciendo lo que podemos.

photo credit: vivek jena barber colman rockford via photopin (license)

viernes, 15 de junio de 2018

PROPUESTAS PARA EL AULA DE FP

Con el curso ya prácticamente finiquitado, ya toca ir pensando en el siguiente año académico. Los que tenemos la fortuna de saber los módulos que no corresponden y cierta estabilidad laboral, podemos ir ya avanzando en nuevas propuestas a propósito del balance de este último curso.

Como es habitual en junio, al menos en mi caso, siempre me queda la sensación de no haber llegado a todo lo que me propuse, no haber atendido suficientemente bien a todos los alumnos o dejar de trabajar temas que considero relevantes para su formación. Una sensación que intuyo se agrava con los años por la complejidad creciente de los conocimientos técnicos, las necesidades permanentes de digitalización y la exigencia del mercado formativo de ofrecer proyectos nuevos con los mismos recursos personales -desde hace ya varios lustros-  que nos concede la Administración educativa.

Tras ya muchos cursos de experiencia, escuchando a viejos compañeros, leyendo las opiniones y críticas de otros docentes por la red y prestando atención a los alumnos, uno comienza a tener algo claro hacia donde debemos ir o qué tipo de acciones tienen mejores resultados en el aula. Aún así, y pese a que algunos se autoetiquetan como "expertos", no cabe duda que ni muchos años de aula o de investigación educativa son garantes de éxito; y ni mucho menos de satisfacción profesional.

En cualquier caso, me atrevo a compartir varias líneas de trabajo que considero pueden ser interesantes para mis alumnos de Formación Profesional. Incido en lo de FP porque se difunden demasiadas prácticas educativas como si pudieran ser extensibles a cualquier etapa (primaria, ESO, bachillerato, universidad), y, ciertamente, cada una de ellas tiene unas necesidades bien diferenciadas que debemos atender de manera específica. Se me ocurren muchas experiencias que debieran ser atendidas (o ignoradas) de un modo más selectivo en función de cada etapa: idiomas, lectura, emprendimiento, robótica, flipped, gamificación...
PROPUESTAS PARA EL AULA DE FORMACIÓN PROFESIONAL

Yendo al grano, me permito comentaros algunas propuestas para el próximo curso:
  • Avanzar con la lectura. Desde hace ya tres cursos ofrezco una serie de lecturas recomendadas a mis alumnos. En el caso de los ciclos de grado superior, suelo sugerir dos o tres lecturas cada evaluación para que el alumno seleccione una; mientras que en los grados medios son los alumnos los que seleccionan sus propias lecturas o recomiendan otras a sus compañeros que reseñan en su blog personal -utilizado como portafolio del curso-. El próximo curso, vamos a aprovechar libros que se pensaban desechar de la biblioteca, junto algunos otros libros personales, y crear una biblioteca de aula donde los alumnos busquen primero reseñas sobre estos libros (adjuntándolas a los mismos)  y luego cada uno seleccione los títulos a su gusto. Leer también "Libros recomendados para jóvenes de FP".
  • Bloc de notas. El mundo digital no es la solución a todo. Cada vez es más infrecuente encontrarse con alumnos que van tomando notas de lo que dice el profesor o llevando una agenda en condiciones. En FP no creo que haya que volver a las libretitas de doble pauta por módulo, pero sí creo necesario disponer un cuaderno de notas donde apuntar ideas interesantes, comentarios del docente o datos a ser recordados. El año próximo comenzaremos con un concurso de ideas, aprovechando el módulo de marketing, para que los alumnos compren y personalicen su propio bloc de notas. De paso, seleccionaré y adquiriré la que más se adapte a mis necesidades, porque también me hace falta cierta organización no virtual... 
  • Digitalización. Aparentemente en contradicción con el punto anterior, creo necesario plantearse en cada uno de nuestros ciclos formativos los actuales y futuros cambios que está produciendo la digitalización en los perfiles profesionales de los titulados en FP. No tengo claro como abordar esta necesidad en mis módulos, pero sí creo debemos saber aprovechar las oportunidades que actualmente nos brinda la realidad virtual o aumentada. Puedes ver algunos ejemplos en diversas familias profesionales en este artículo de Celia Ruíz: "¿Cómo aplicar la Realidad Virtual en Formación Profesional?". Aunque para ello nos haría falta algo de formación y recursos abiertos específicos para no tener que dedicar un tiempo excesivo en el diseño de materiales. 
  • Kahoot. La herramienta ya preferida de muchos profesores que corre el riesgo de saturación por el creciente abuso. Por ello, en lugar de que el alumno se limite a concursar, se puede también utilizar para que el alumno, antes de comenzar un tema, sea el que diseñe el Kahoot y redacte las cuestiones relacionadas con esta temática para luego ser proyectadas y comentadas en común. Un buen modo de provocar esa lectura previa de cada unidad didáctica que no suele ser muy habitual antes de comenzar un tema nuevo.
  • Exámenes con formularios. Suelo utilizar los exámenes tipo test al finalizar cada evaluación. Es un modo de asegurarme que se han estudiado los contenidos y las lecturas obligatorias de cada trimestre; así como me facilita las correcciones al final de una evaluación que suele estar plagada de prácticas y trabajos pendientes de revisión. Para este curso próximo pretendo automatizar las correcciones y utilizar los formularios que se pueden realizar con Google Drive. En este artículo de Javier Fernández Panadero podéis ver como gestionarlo todo, no es nada complicado: "Hacer exámenes con los Formularios de Google".
  • Juego de mesa. Sin ser muy usuario de juegos de mesa, he podido encontrar, o mejor dicho, me he tropezado con un juego específico para el ciclo formativo en el que trabajo -Comercio Internacional-. Probaremos las supuestas bondades de la gamificación a través de una simulación de una importación o exportación a través de un juego que además utiliza contenidos de varios módulos del ciclo: ver la web de Funtraders. A ver si de paso aprendemos y echamos un buen rato los alumnos y profesores del grupo. 
  • El móvil. Ahora que ha estallado el debate sobre el uso o no del móvil en el aula, somos todos conscientes de los efectos sobre la atención que producen en alumnos y resto de mortales. Habitualmente el uso del smartphone está prohibido en las aulas de los centros educativos, aunque en FP hemos tratado de fomentar otros empleos de unos dispositivos que entorpecen más que favorecen la concentración del alumno. Como en cualquier puesto de trabajo, el uso del móvil no suele estar permitido, a sabiendas de cualquier tipo de sanción. Personalmente, no creo que debamos retirar los móviles sino más bien avisar de las consecuencias de un uso indebido (por ejemplo, a través de su calificación); además de que conozcan las múltiples posibilidades para su organización personal o descarga de aplicaciones con un fin profesional.
  • English. La niña bonita del sistema educativo, la lengua inglesa, es también una asignatura pendiente en la Formación Profesional. En mi caso, en el ciclo de Comercio Internacional, es imprescindible una competencia avanzada en este idioma. En esta ocasión, por exigencias curriculares del centro, introduciremos materiales en inglés en una programación que ahonda en las competencias orales y de comprensión escrita del alumnado. Por suerte, hay infinidad de recursos en inglés relacionados con la logística y el transporte internacional. 
  • Twitter y LinkedIn. Retomar el tuiteo para aprender y conocer otros profesionales de nuestro ámbito de actuación. Debiera ser obligatorio conocer su uso al menos para seguir perfiles que aportan, y mucho, al desarrollo profesional. Dejé de utilizar Twitter asiduamente con los alumnos hace un par de cursos, "Twitter: ¿para alumnos o para profesores?", pero sigo creyendo que es una herramienta muy útil. También, en coordinación con el módulo de FOL, sería necesario que conocieran los diferentes usos de LinkedIn a nivel profesional. Porque hay vida más allá de Instagram y de los likes indiscriminados...
  • Aprendizaje y Servicio. Tras varios cursos llevando a cabo proyectos con metodología ABP, habitualmente uno por curso y con una duración semanal, seguiremos incidiendo en esta otra metología -ApS- que se combina muy bien con los proyectos de ABP. Estos proyectos son siempre un buen modo de cambiar ciertas dinámicas del curso y aterrizar en un entorno real más motivador para el alumno y que permite afianzar conceptos y adquirir nuevas competencias que no se emplean en el día a día del aula. Con el ApS exploraremos nuevas áreas donde poder desarrollar esos contenidos y competencias profesionales junto a alguna entidad social de nuestro entorno o de ámbito internacional. Muchos recursos al respecto en esta página de Roser Batlle que clasifica experiencias por temas. 
  • Blogs. Mi niña bonita. Ya son muchos años utilizando los blogs como portafolio digital del alumno con mayor o menor éxito. Obligar a que el alumno se abra un blog, escriba, cuente sus experiencias formativas o enlaces sus propios materiales, no es demasiado motivador para muchos alumnos. Aún así, me parece una herramienta excelente para que adquieran unas competencias digitales básicas y comunicativas que van a necesitar en su futuro laboral. En cualquier caso, debo seguir pensando nuevos modos de utilizar el blog para no perder ese ápice de motivación pretendido; ¿alguna idea? Os dejo como ejemplo este blog personal de una alumna del ciclo de grado medio de Actividades Comerciales: "La historia de Dulce".
Pese a que los comentarios a los blogs ya sean algo retro, espero tus valiosas aportaciones para el curso próximo.

photo credit: yourbestdigs Four daily planners on a clean white desk via photopin (license)

lunes, 11 de junio de 2018

UNA MINISTRA DE FP

Algunos aún nos frotamos los ojos y releemos las páginas web donde aparece el nombramiento de la ministra de Educación y Formación Profesional. Por primera vez en la historia española aparece la FP dando nombre a un ministerio y, el profesorado -tan fácil de contentar- ya estamos ilusionados con el supuesto relanzamiento de nuestra FP. El tiempo dirá.

Nuestra nueva ministra, Isabel Celaá, tiene experiencia como consejera de educación en el País Vasco, así como es catedrática de educación secundaria en la especialidad de inglés; excelentes valores añadidos. A la ministra ya le empiezan a caer peticiones desde todos los sectores relacionados con la educación: sindicatos, patronales, comunidades autónomas, etc. Sus primeras declaraciones han dejado claro que impulsará la Formación Profesional -de momento seguiremos siendo optimistas, pero cautos- y que retomará el pacto educativo para avanzar en el mismo.

Isabel Celaá Ministra educación y FP
Fuente: EFE
El pacto educativo parece un viejo PC al que se le van introduciendo actualizaciones o cambiando algunas piezas para que la educación siga rodando. Como sabemos -y sufrimos- este PC va a trancas y barrancas,  demandando una verdadera renovación que nos permita funcionar tranquilamente durante unos cuantos años más. Ya es hora de que unos y otros se pongan de acuerdo para al menos mejorar lo que más interesa a alumnos, familias y docentes; tener claro un modelo educativo con recursos suficientes y basado en la investigación científica. Interesante el monográfico de la revista Cuadernos de Pedagogía sobre el pacto educativo: "Im-Pacto" coordinado por Carlos Magro y Alfonso González.

Como docente de FP también tengo mis peticiones para la ministra de Educación y Formación Profesional; más aún sabiendo su procedencia geográfica y su conocimiento de la FP vasca. Le demandaría básicamente que se emplearan los mismos recursos materiales y humanos en la FP de todo el país; que se establece un marco y una estrategia de futuro para todas las familias profesionales junto a las CCAA; que se cree un organismo nacional de investigación y recursos sobre la Formación Profesional y no sólo una web (todofp.es), útil para la promoción pero insuficiente para los centros y su profesorado.

Es evidente que cada región española tiene sus particularidades, y es necesaria una flexibilidad en cuanto a titulaciones y estructura modular de los ciclos. Lo que no parece sensato es la disparidad de criterios a la hora de desarrollar los ciclos, la formación profesional dual y la rigidez que algunos sufrimos en comparación a otras comunidades más abiertas en cuestiones organizativas.

Menos lógicas son aún las diferencias laborales del profesorado de FP según la CCAA en la que ejerza la docencia; es inaudito que un profesor tenga una jornada de 25 horas semanales mientras que en la comunidad de al lado sólo realicen 18 horas en función también de si trabajar en la red pública o en la concertada (sostenida con fondos públicos). Por no hablar de las horas, a discreción de cada gobierno autonómico, que pueden disponer aquellos docentes, jefes de departamento o equipos directivos, que varían ostensiblemente de una CCAA a otra. De hecho, en la Comunidad Valenciana, un director/a de un centro educativo de FP no dispone de horas de dirección y tiene 25 horas de docencia en el aula; un desatino si lo comparamos con el mismo docente y cargo en Navarra que tiene de 9 a 12 horas para el ejercicio de la dirección que se restarían a las 18 horas lectivas semanales (ver resultados de una encuesta abierta que publiqué en Twitter al respecto esta semana).

Asimismo, en la FP actual se nos demanda mayor actualización, internacionalización de los estudios, convenios para la Dual, digitalización de los títulos, plurilingüismo... todo ello a coste cero de la administración y con un profesorado cada vez más saturado, con las mismas horas lectivas y menos tiempo disponible para atender las necesidades educativas del alumnado. Creo que ya es hora de que las administraciones educativas inviertan, ahora que corren mejores tiempos, actúen y nos dejemos de simples desideratas o campañas acerca de las bondades que aporta la FP a nuestro país.

Estimada ministra: la Formación Profesional se prestigia contando con el profesorado de FP en las reformas, mejorando e igualando sus condiciones laborales (independientemente del tipo de centro o ubicación geográfica), invirtiendo en recursos técnicos y en la actualización profesional de los docentes; y avanzando en la orientación académica y profesional de los centros educativos. 

Ministra Celaá; mucha suerte en su desempeño. Por la cuenta que nos trae a todos.

lunes, 4 de junio de 2018

RETOS PARA LA FP: DIGITALIZACIÓN Y PERSONAS

En el último Congreso Internacional de Formación Profesional celebrado en San Sebastián, con la cuarta revolución industrial como eje central, hemos podido conocer el V Plan de FP que prepara el Gobierno Vasco de la mano de su viceconsejero Jorge Arévalo. Un ya quinto plan que marca las líneas fundamentales de trabajo en las cuales ahonda en los cambios introducidos en los últimos años con nuevas figuras, equipos de trabajo y áreas tecnológicas que seguir desarrollando.


De este plan podemos destacar la creación de los nuevos institutos vascos de aprendizajes futuros y del talento en la Formación Profesional, así como la continuación del centro de investigación e innovación aplicada en la FP (Tknika). Este último ya es una referencia mundial en la Formación Profesional que destaca por su colaboración con otros gobiernos y por la fuerte inversión económica en una FP avanzada que se adelanta al futuro.

fuente: Tknika
Jorge Arévalo no sólo destacó la necesidad de seguir investigando sobre metodologías, espacios de aprendizaje o formación dual; su mensaje prioriza también a la persona sobre la capacitación. Una persona, un alumno, con el que trabajar los valores, además del emprendimiento, la equidad y la igualdad de género, para lograr una sociedad mejor.

Todo esto pasa por una colaboración, en la que el País Vasco es un referencia, entre centros, administración, docentes, empresas. Una colaboración ineludible y fundamental donde compartir conocimiento y proyectos de aprendizaje. El ejemplo de las traineras que nos dejó en su presentación es perfecto para trasladar esta necesaria cooperación (a partir del minuto 19:40):


El resto de ponencias del congreso estuvieron basadas también en esa necesidad que la digitalización del mundo del trabajo nos impone a los que nos ocupamos en la Formación Profesional. Una revolución industrial 4.0 que hace referencia a las nuevas soluciones que están llevando a cabo las empresas industriales y que revolucionan los mercados (Tesla, Joby Aviation, Uber, Airbnb, Amazon, Netflix...). No hablamos sólo de una revolución tecnológica (internet de las cosas, robotización, drones, realidad virtual y aumentada, inteligencia artificial...) sino de una revolución que está cambiando radicalmente nuestros modos de consumo y sobre la que debemos reflexionar para que sea sostenible y humana. (En este canal de YouTube de Tknika están disponibles todas las ponencias).

El mensaje transmitido por los expertos de esta economía digital nos debe hacer plantearnos una Formación Profesional (FP) -Vocational Education and Training (VET)- que ayuden en este proceso de transformación digital repensando los futuros puestos de trabajo. Debiéramos analizar cada ciclo y los perfiles profesionales que se demandaran en el futuro y aún no existen en el mercado laboral, ¿cómo afectarán las tecnologías a las profesiones hoy existentes?. 

Los últimos análisis ya detectan ciertas familias profesionales en declive mientras que otras crecen en gran medida a causa de este proceso imparable de digitalización  ("The Future of Jobs" WEF):



Aún así, se siguen demandando perfiles con competencias clave como la lectoescritura y las matemáticas. Unas competencias básicas para el continuo aprendizaje de los alumnos y trabajadores, para su movilidad futura y su capacidad de adaptación, agilidad a los cambios que están por venir y resiliencia. Siempre habrán ciertas competencias que las máquinas no pueden lograr y son éstas las que debemos fomentar y trabajar en las aulas: creatividad, imaginación, intuición, emociones...

Desde la Unión Europea se nos anima a insistir en la colaboración entre centros, las movilidades del profesorado y alumnos de FP, la integración de las titulaciones y el desarrollo de unas competencias válidas en cualquier estado miembro. Se espera una inversión mucho mayor de la UE en las políticas y presupuestos de la Comisión Europea. Conviene conocer también las diferentes organizaciones internacionales que trabajan en el ámbito de la Vocational Education y que ofrecen posibles colaboraciones y un conocimiento compartido entre sus miembros: WFCP (Wordl Federation of Colleges and Polytechnics), TA3 (Transatlantic Technology and Training Alliance, EFVET (European Forum for Technical and Vocational Education and Training), CHAIN5 (Association to support the level five of VET in Europe), EURASHE (European Association of Higher Education) y UNEVOC (Technical and Vocational Education and Training Unesco Network).

Los asistentes al evento, docentes en su mayoría de Formación Profesional, coincidimos en que los mayores retos a los que se enfrente la FP pasan por la digitalización, el cambio e innovación, las competencias blandas (soft skills), la actualización del profesorado y la flexibilidad y capacidad de adaptación al futuro. 

Espero que nuestras respectivas administraciones, regionales y estatales, tomen buena nota de todas estas necesidades que precisan de fuertes inyecciones económicas, así como que las personas responsables de nuestra Educación tengan la visión de futuro necesaria para planear y ejecutar planes estratégicos en nuestra Formación Profesional. No podemos vivir a golpe de modas, voluntarismo de los docentes, ocurrencias políticas o campañas promocionales. Los centros educativos necesitan horas para llevar a cabo proyectos de innovación e internacionalización, menor carga lectiva para preparar y actualizar los módulos, medios materiales actualizados que contemplen la digitalización de todos los sectores y metodologías en constante actualización para afrontar todos los cambios que ya estamos afrontando como mejor podemos.

martes, 22 de mayo de 2018

PROPUESTAS PARA LA FP VALENCIANA

La semana pasada tuvo lugar en Valencia el congreso "La Formación Profesional en la Era 4.0", una iniciativa de nuestra Conselleria de Educación puesta en marcha por el CEFIRE y con el foco puesto en la industria y en la innovación tecnológica.

Este tipo de encuentros son siempre interesantes para escuchar a otros actores del mundo empresarial y a organizaciones con proyectos a la vanguardia en una economía 4.0 que demanda la transformación digital en todos los sectores productivos y de servicios. No hace falta recalcar que la digitalización es ya una realidad en la sociedad y que nuestros alumnos de Formación Profesional precisan adquirir una serie de competencias digitales -y no sólo básicas- para insertarse en el mercado laboral y para ayudar al crecimiento de las empresas valencianas.

Desde la Formación Profesional tenemos la obligación -y muchas posibilidades- de lograr un nivel alto de adquisición de competencias digitales, tal y como se viene haciendo desde muchos centros educativos de FP inmersos en una actualización permanente de sus contenidos gracias a la implicación del profesorado. Para ello, además de este tipo de congresos o jornadas, es preciso que la administración educativa plantee una serie de acciones estratégicas que nos permitan estar a la vanguardia acompañando a las empresas -principalmente pymes- en los procesos de modernización.

FORMACIÓN PROFESIONAL VALENCIANA PROPUESTAS

En mi opinión, todo pasa establecer y acordar con la mayoría de grupos políticos, una política estructural sobre la Formación Profesional que lleve a cabo cambios paulatinos pero significativos en esta etapa educativa tan necesitada de actualizaciones técnicas y formativas. Unos cambios que deben contar con el profesorado y no sólo con agentes políticos y económicos. En el caso de la Comunidad Valenciana podríamos comenzar con ciertas propuestas que contribuyan a la actualización, digitalización y mejora de nuestra oferta formativa profesional:
  • Creación de un banco abierto de recursos para cada familia profesional y sus respectivas titulaciones y módulos con material en permanente actualización; desde una labor inicial de curación de contenidos para pasar a incentivar de algún modo al profesorado que publique sus materiales o que se dedique a investigar sobre los mismos. Algo en la línea de un reciente artículo de este blog: "¿Dónde están los recursos de FP?".
  • Establecer un centro de investigación en FP, similiar a Tknika en el País Vasco, donde docentes de Formación Profesional se dediquen a investigar y marcar líneas de trabajo (metodologías, tecnología, innovación...) para la red de centros de FP públicos y concertados de nuestra comunidad. Siempre con personal de aula y que temporalmente puedan trabajar en estos proyectos sin abandonar la docencia.
  • Incentivos al profesorado implicado en proyectos de mejora de su centro educativo a través de una menor carga lectiva para que puedan llevar a cabo planes estratégicos consensuados con la dirección del centro (por ejemplo: programas Erasmus+, inclusión, eTwinning, Dual, etc.) con resultados medibles y que reviertan en una mejora de la formación del alumno. 
  • Planificar unas líneas de formación para todo el profesorado de FP donde se estructuren acciones formativas basadas en la experiencia y con una base científica para así evitar cursos a golpe de las modas educativas. Esta formación debería ser bien comunicada a todos los centros y en una web o plataforma única de fácil acceso a todo el cuerpo docente que ayude también a la formación de redes de trabajo y aprendizaje profesional. En la actualidad la página de nuestro centro de formación es muy mejorable: CEFIRE Específico de Formación Profesional en cuanto a los recursos que ofrece como a la comunicación que se realiza.
  • Actualización de la tecnología e instalaciones de los centros: equipos informáticos, maquinaria, instrumentos, herramientas, software, redes, aulas, mobiliario, talleres, etc. No podemos ofrecer una formación actualizada si nuestros recursos no lo están y si nuestros alumnos no trabajan en un entorno que ayude a trabajar las competencias que el mercado laboral exige: trabajo por proyectos, habilidades blandas, destrezas digitales...
  • Flexibilidad en las titulaciones de grado medio y superior tanto a nivel modular como en la oferta de los centros. La carga horaria y la temporalización de los módulos debiera ser variable en función de las necesidades de empleo en cada zona geográfica, incluyendo la posibilidad de sustituir y añadir algún nuevo módulo también según esas exigencias del mercado. Por otro lado, la oferta formativa de los centros podría ajustarse con mayor rapidez a las diferentes encuestas sobre necesidades de empleo y cualificaciones, de modo que no haya un exceso en algunas titulaciones o ciclos formativos repetidos en centros que debieran diversificar su oferta aún con títulos de la misma familia profesional. 
  • Conexión con los centros de trabajo. Se debieran articular medidas encaminadas a que el profesorado mantenga su actualización profesional formándose en las empresas u organizaciones de su especialidad. Es vital que el profesorado mantenga un contacto directo y periódico con los centros de trabajo a través de periodos de formación dentro de nuestra jornada laboral durante al menos dos semanas cada dos o tres años. 
  • Internacionalización. Creación de un departamento público que ayude a la gestión de becas y procesos formativos de alumnos y docentes dentro de las ayudas convocadas a través del programa Erasmus+. Unas ayudas y una formación que suponen un plus relevante para el alumno pero también un considerable tiempo empleado para su gestión. Las experiencias de los alumnos son positivas prácticamente en su totalidad tanto a nivel personal como profesional.  
  • Cooperación. Establecer marcos, encuentros intercentros o jornadas de profesores específicas para cada familia profesional donde podamos intercambiar experiencias de aprendizaje y recursos para el aula más allá de los libros de texto. 
  • Exigir formación, en relación a los contenidos modulares, al profesorado en activo en detrimento de las titulaciones exigidas en lengua extranjera que suponen horas y dinero destinados a unas certificaciones (B2 o ahora C1 en inglés, capacitaciones) que poca repercusión tendrán en el aprendizaje de los alumnos de ciclos formativos.
  • Planes de fomento de lectura. Articular planes específicos para los centros de FP que promuevan la lectura a través de títulos relevantes para cada ciclo y en función también de los intereses del alumno. La competencia lectora es indispensable en cualquier profesión a la vez que ayudamos a formar personas más críticas. 
  • Repensar la FP dual de modo que no se convierta en una mera FCT ampliada y donde se impliquen a las grandes empresas y pymes valencianas, tanto en la retribución del alumno como en su formación a través de formadores específicos; incluyendo la posibilidad de la no pérdida de horas lectivas en el centro educativo para no mermar su formación. Estaremos atentos a la investigación sobre la formación dual en una próxima publicación de Javier Vila y Mª José Chisvert: "Luces y sombras de la Formación Profesional Dual en el sistema educativo español" de la editorial Tirant.  
Reitero de nuevo la necesidad de contar con los docentes de Formación Profesional para alcanzar un consenso que permita a la FP valenciana avanzar en su transformación y en un prestigio auténtico cara a la sociedad. 

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viernes, 18 de mayo de 2018

VOCATIONAL EDUCATION?

Supongo que si a nuestra querida FP le cambiáramos el nombre por algún anglicismo tipo "Vocational Education", "Professional Qualifications" o alguna que otra modernez bien sonante, tendríamos algo más de ese prestigio anhelado y unas cuantas matrículas más en nuestros centros educativos. Un prestigio que desde hace varios lustros parece el arca perdida del sistema educativo. En Europa hablan de VET -Vocational Education and Training-, en lugar de FP, y hace años que tenemos claro que los cambios vendrán dados por la coordinación de todos los actores (docentes, administración, empresas, equipos directivos) y compartiendo prácticas entre países, regiones y centros de Formación Profesional.

vocational education training VET FPDesafortunadamente, aún son muchas las familias que no contemplan la Formación Profesional como un itinerario válido para sus hijos. No son pocos los que siguen viendo la FP como una salida para alumnos menos válidos académicamente, en lugar de ver los ciclos formativos como una opción motivadora para continuar estudios a la vez que te preparas profesionalmente. Cometemos el error de contraponer Universidad a Formación Profesional, dos etapas bien diferentes que se pueden complementar en ambas direcciones o que se valen por sí mismas para formar al alumno con diferentes propósitos.

Conozco de primera mano muchos casos de estudiantes que, por inmadurez o intereses diferentes, han logrado con la Formación Profesional encauzar su vida académica y profesional. En mi propia familia hemos podido comprobar que la FP es una etapa perfecta para aquellos alumnos desencantados con la educación obligatoria o con unas necesidades personales concretas. Pero no sólo para estos, sino también para aquellos interesados en desarrollar con garantías una carrera profesional a través de una titulación oficial y reconocida.

Todos sabemos de alumnos en ciclos formativos que han prolongado sus estudios hasta lograr un
grado universitario y emplearse adecuadamente. Aún así, lo más destacable de nuestra FP es la motivación que logramos imbuir a muchos alumnos a la vez que renovamos sus ganas por seguir aprendiendo. Nuestros estudios son, además de prácticos, una etapa ideal para trabajar competencias personales: actitud, respeto, exigencia, responsabilidad, autonomía, etc. A lo que luego añadimos el resto de competencias técnicas con las que en tan sólo dos cursos podemos lograr jóvenes profesionales preparados para el mundo laboral o para seguir formándose.

Sin embargo, sigue haciendo falta una mayor sensibilización por parte de las familias y de los orientadores de los centros hacia este tipo de estudios. La FP no puede ser una moda ni la solución única al fracaso escolar. La FP tiene que cuidarse mucho más por la Administración a través de recursos, mejores instalaciones y una actualización constante de los títulos y el profesorado. Está bien que haya campañas tipo #descubrelaFP, la Alianza para la FP Dual o asociaciones tipo FPempresa, pero el prestigio vendrá dado no sólo por un cambio de nombres o acciones publicitarias sino por descubrir en primera mano la FP a las familias, a la sociedad en su conjunto y contar con un plan estratégico para la Formación Profesional en todo el país. Luego ya veremos si hay que pasar el nombre a inglés, francés o chino.

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lunes, 7 de mayo de 2018

¿DÓNDE ESTÁN LOS RECURSOS DE FP?

Busco. Miro. Releo. Vuelvo a buscar. Googleo. Resultados, más enlaces, los mismo tuits y tuiteros de siempre. Busco por Instagram, Pinterest. Tal vez Linkedin que se está poniendo de moda. Uf. No hay manera.

¿Dónde encontrar recursos sobre mi módulo o mi ciclo de Formación Profesional? Una pregunta recurrente desde hace años y que, pese a la expansión de Internet, no tiene una respuesta muy positiva. Con la excepción del profesorado de FOL, organizado y visible en las redes, es muy difícil encontrar materiales o recursos específicos y actualizados de las decenas de ciclos formativos que se ofertan a lo largo del país.

recursos formación profesional
Tan sólo desde la web TodoFP, del Ministerio de Educación, se ha habilitado un enlace con recursos para profesores por comunidades autónomas. Una loable iniciativa que siguen sin facilitar un acceso sencillo y bien clasificado de los diferentes recursos que publica nuestro profesorado de FP. En mi opinión estamos ante dos problemas; por un lado la necesidad de configurar una base de datos oficial donde las diferentes administraciones junto con el ministerio se comprometan a clasificar y actualizar los recursos de FP útiles para el profesorado y sus alumnos, y, por otro lado, el necesario incentivo o motivación para el profesorado que dispone de material propio y no lo publica abiertamente en la red. ¿Qué sentido tiene guardarnos unos materiales o actividades que pueden ser útiles a otros?

Personalmente me supone una gran alegría recibir algún correo donde te solicitan permiso para utilizar recursos, te piden consejo sobre la unidad de algún módulo desde otra comunidad autónoma o ayuda para preparar un tema de un examen de oposición. Cualquier interesado en los ciclos de Actividades Comerciales o Comercio Internacional puede acceder libremente a todo ese material en mi web docente: https://sites.google.com/escuelaprofesionalxavier.com/oboluda/

Es muy sencillo crear y editar una web de este tipo con alguna herramienta similar a Google Sites donde tan sólo hay que enlazar los materiales creados a tu Google Drive y compartir públicamente aquellos recursos de interés para alumnos y docentes de ciclos formativos. En esta hoja de cálculo colaborativa puedes investigar sobre más de ochenta enlaces que han dejado otros profesores de FP donde además puedes insertar tu web, blog, canal de YouTube o cualquier recurso que seguro puede interesar a algún docente de tu familia profesional.

Siempre queda también publicar los enlaces a tus recursos a través de las redes sociales o mostrar las experiencias en el aula mediante tuits como bien hacen algunos de mis compañeros twitteros de Formación Profesional. Unos pocos colegas, en comparación a los miles de profesores de FP que somos, que siguen contándonos y compartiendo sus recursos en el aula. No dejes de visitar las cuentas de @jmalex@salvadospuncero, @inedu, @tknika, esta lista de @edulcoro con profesores de FOL o seguir la etiqueta en #EUVocationalSkills en Twitter. También recomiendo el uso de Linkedin donde empiezan a moverse recursos y materiales que pueden servirnos para el aula.

¿A qué esperas para dejar tus recursos propios de FP?

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miércoles, 2 de mayo de 2018

CONSEJOS PARA FAMILIAS DIGITALES

Como docentes a menudo damos por supuesto que los padres y madres de nuestros alumnos tienen principios y conocimientos similares a los nuestros en cuanto a la educación de niños y jóvenes. No es extraño discrepar con muchas familias por la falta de atención y control sobre sus hijos, sobre la sobreprotección que sufren, por la poca confianza que tienen hacia los tutores, monitores u otros adultos responsables de la formación de sus chavales, o por  la obsesión competitiva de algunos progenitores en detrimento de valores humanos.

Conforme vas viendo crecer a tus hijos, conoces más alumnos tras muchos años de docencia y hablas con otros padres, te das cuenta de lo necesaria que es la formación como una ayuda complementaria de los principios y métodos de cada familia. La competitividad insana en el deporte, el uso de las redes sociales, la barra libre de Internet con los menores, el respeto a los mayores, el sexismo, etc.
En demasiadas ocasiones nos topamos con padres que hacen de entrenadores de sus hijos, con falta de conciencia sobre el derecho a la intimidad de nuestros menores en las redes, descuidados ante los contenidos a los que acceden los menores (series, videojuegos, internet...) o con familias que disculpan cualquier comportamiento de sus hijos.

Por ello, además de las escuelas de padres -poco extendidas en la actualidad- valdrían también unas pautas mínimas que podríamos hacer llegar a todos los padres y madres al comienzo del curso académico, al principio de los entrenamientos de cada año o en las entrevistas con el tutor/a de turno. Tal vez así disminuiría el consumo de pornografía a edades tempranas, se controlarían las apuestas online, se evitarían casos de acoso escolar por las redes, se evitarían conflictos en las competiciones deportivas, se dejaría de normalizar la violencia en las pantallas y, quién sabe, tendríamos hijos y alumnos más creativos y cultos rebajando el uso desmedido de las pantallas. Puede que, con la colaboración de padres y madres, podamos disfrutar de alumnos menos disruptivos y capaces de fijar su atención durante más tiempo del que están acostumbrados.

Os dejo aquí con un par de infografías, con elementos propios y otros extraídos de la red, que sería interesante difundir entre las familias de nuestros alumnos. Espero que puedan ser de alguna utilidad.
familias consejos digitales infografía

lunes, 9 de abril de 2018

DOCENTES (PRESUNTOS) IMPLICADOS

Que la educación dependen en gran medida de nuestros docentes podría tildarse de perogrullada, pese a la falta de inversión educativa, el inexistente y soñado acuerdo educativo o los tumbos que damos a causa de las modas y los intereses económicos que merodean sobre la educación.

Pese a todo ello, si hablas con cualquier otro docente, con familias o alumnos, o con miembros de los equipos directivos escolares, la gran mayoría tienen claro que la diferencia en la educación la marcan los docentes de cada aula. Una diferencia que se materializa gracias a la implicación en el aula, con sus alumnos, con las actividades del centro y con su cultura del aprendizaje. Una implicación que pasa por destacar por el cumplimiento de nuestras obligaciones, lo cual no quita proponer o quejarse cuando creamos conveniente, así como por preocuparse por cada uno de tus alumnos.

Pasar de puntillas por el aula, terminar de dar clase y desconectar de tu actividad educadora puede ser una actitud que no merezca reproche, pero que queda lejos de la exigencia constante que supone atender a tus alumnos, preparar clases o editar nuevos materiales, organizar actividades, sumarte a proyectos del centro o un sinfín más de tareas que van surgiendo a lo largo de cada curso. 

Porque estar implicado pasa también por remar en dirección a los métodos y fines que persigue tu centro educativo, pese a que esté más o menos de acuerdo, o pese a que muestres diferentes criterios. Cada claustro se compone de personas con muy diferentes pareceres y con experiencias vitales diversas; aún así, nos hace falta ser más conscientes de que esa falta de implicación puede redundar en la tarea de los compañeros, en los valores que transmitimos a los alumnos o en la imagen que da nuestro centro educativo. Las comparaciones entre compañeros debieran llevarse a cabo sólo para ver qué acciones o prácticas tienen éxito y poder compartirlas libremente. 

Cuando hablo de implicación no hablo de absentismo laboral, sino de lo que aportamos al clima laboral de nuestras escuelas cuando renegamos, hablamos mal de algún alumno o compañero o simplemente hacemos las cosas por inercia o cumplir el expediente. Por fortuna, la mayor parte del profesorado sigue esforzándose y motivada pese a los muchos sinsabores de esta profesión, el prestigio en decadencia de las escuelas, la complejidad actual de los alumnos y familias o el exceso creciente de tareas no relacionadas directamente con la docencia. 

Sigo creyendo que la innovación educativa pasa por compartir experiencias de aula, respetar una línea pedagógica bien definida por el centro educativo, y ceder tiempos y espacios al profesorado para que se articulen propuestas educativas de calado donde el protagonista principal sea el alumno. Y para esto, no nos queda otra que la implicación. Implicarnos en una educación que más que vivir de ideales beba de acciones que fomenten el humanitarismo, la creación, la lectura y la reflexión.

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martes, 27 de marzo de 2018

DE LO IMPORTANTE

Perder el norte y dejarse enredar por la vorágine diaria debe ser algo consustancial a la naturaleza humana. Que en el mundo educativo perdamos el oremus puede tener consecuencias nefastas o, al menos, no ayudar a ese cambio deseable de nuestra sociedad actual o propiciar la mejora de cada individuo.

Vivir enfrascados en nimiedades, alimentando el ego, de cara a la galería, comparándonos constantemente o amparados en la queja, es la atmósfera habitual que respiramos en los centros de trabajo, en las escuelas o en nuestro entorno doméstico. Parece que nos hace falta siempre ese toque de atención para darnos cuenta de lo importante o de las cosas preciadas que disfrutamos, o que ocurra algún infortunio para despertarnos de esa monótona cotidianidad.

DE LO IMPORTANTEY, ¿qué hacemos para salir de esa atmósfera o modificar sus condiciones? ¿hacemos realmente lo posible o actuamos con congruencia para que nuestros alumnos sean conscientes de lo que creemos importante en la vida? Algunos hablaran de adoctrinamiento, otros de que nos debemos centrar en los contenidos, algunos sarcásticos seguirán inamovibles en sus ideas de una educación "tradicional", y así continuaremos, probablemente, hasta el final del los tiempos.

Aún así, personalmente creo que es posible avanzar en la educación y tratar, con más frecuencia y calado, cuestiones esenciales de nuestras vidas: valorar nuestros recursos y las personas que nos rodean, la responsabilidad de nuestras acciones y las consecuencias -positivas o negativas- de nuestra actuación, lo que decimos y cómo lo decimos, el amor, la amistad... Cuestiones que tienen importancia tanto en nuestra actividad laboral como en la personal. Ciertamente, cuestiones vitales pero difíciles de abordar en unas horas de clase semanales y con un programa acuciante.

En nuestro caso, en la Formación Profesional, tenemos la fortuna de preparar a los alumnos para un mundo laboral donde además de demostrar su competencia profesional o técnica, van a tener que convivir con la (in)sana competencia de unos compañeros, la exigencia de unos clientes o las peticiones de unos jefes. Asegurarnos de que sean capaces de aguantar de buen grado esas condiciones, valorando el trabajo y las personas que intervienen en el mismo, sin perder el sentido crítico ni las ganas de mejora personal, es tal vez una de las tareas más importantes que tenemos que no aparece en ningún currículo o libro de texto. Siempre además, ofreciendo interrogantes sobre nuestras vidas, sin fórmulas magistrales ni frases de Mr. Wonderful.

Nos falta, al menos a mí, más reposo y reflexión sobre nuestra labor educativa, las prioridades hacia y con los alumnos y menos prisas y superfluidad. Parar y tratar lo importante parece cada vez más preciso en este mundo cada vez más aguado.

photo credit: Giuseppe Milo (www.pixael.com) A child on the beach - Florida, United States - Black and white street photography via photopin (license)