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CÓMO ENVIAR UN CORREO ELECTRÓNICO AL PROFESORADO Y AL ALUMNADO

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Las cosas cambien menos de lo que parecen. Siempre andamos quejándonos de cómo responden nuestros alumnos a algunos mensajes, de la forma de dirigirse a nosotros, de las faltas de ortografía, del vocabulario, etc.


Pensamos también que los alumnos nacen enseñados y el docente anterior ya debiera haberles iluminado con esas normas básicas de comunicación que se supone todos utilizamos en nuestros escritos. Tal vez seguimos todos ciertas inercias y damos por supuesto muchas competencias que a veces se quedan por el camino o que no se trabajan lo suficiente a lo largo del tiempo. 


En cualquier etapa educativa es necesaria esa netiqueta (término caído en el olvido) que seguro es apreciada por los receptores de los cientos o miles de mensajes que probablemente enviarán a lo largo de su vida desde sus direcciones de correo electrónico. 


El lenguaje whatsapero e informal abunda en las comunicaciones digitales; olvidamos signos de admiración e interrogación al comienzo de las oraciones, tuteamos y abrazamos por doquier haciendo uso de emoticonos de todo tipo. Por no hablar de las variopintas imágenes que subimos en nuestros perfiles de correo o en las redes sociales. Sin embargo, luego nos quejamos de la cultura de la imagen, la inmediatez y todos esos apelativos con los que nos gusta denostar cualquier tiempo venidero o contemporáneo. 

Espero sea de utilidad esta infografía o plantilla para que el alumnado conozca las claves de un correo formal o profesional y que surgió tras ver la plantilla en inglés publicada en Twitter por el @SrMadel. El tuteo utilizado en esta plantilla (aviso para lectores de fuera de España) es algo habitual a nivel escolar durante la educación primaria y secundaria; de ahí la omisión del tratamiento de usted. 


CÓMO MANDAR UN CORREO ELECTRÓNICO AL PROFESORADO


Adjunto también una plantilla para responder a los correos electrónicos de los alumnos. Muchos entendemos que debieran sobrar estos consejos, pero, vistos los comentarios de algunos alumnos ante la parquedad de ciertos profesores, me atrevo a publicar esta otra infografía para evitar esos "Ok. Enviado desde mi iPhone."


CÓMO MANDAR UN CORREO ELECTRÓNICO AL ALUMNADO

¿Y SI NO HUBIERA INTERNET?

miércoles, 25 de marzo de 2020
Tras varios días donde la actividad académica familiar de mi casa pasa, irremediablemente, por varias pantallas conectadas a internet durante la mayor parte del día, me pregunto: ¿qué estaríamos haciendo ahora si no tuviéramos esa permanente conectividad a la red? ¿cómo nos habríamos planeado todas estas jornadas de reclusión?

Algunos idealistas, entre los que me incluyo, soñarían con un encierro casero aliviado con partidas interminables de juegos de mesa, leyendo hasta las tantas novelas o cómics, conversando con familiares y amigos por teléfono, haciendo turnos para cocinar y ordenar rincones deshabitados, o escuchando la radio y esos CDs en peligro de extinción. Otros bailarían, cantarían sin temor al vecindario, harían maquetas, idearían disfraces, retomarían el dibujo, ensayarían con sus instrumentos...

La realidad es otra. No somos capaces de parar por el qué dirán nuestros votantes o ciudadanos; o por ciertas inercias que consideran irrenunciable el no agotamiento de un currículo; o por que no se puede dejar de consumir contenidos para que ruede sin cesar el sistema; o por que los expertos nos aconsejan seguir con rutinas al igual que antes nos aconsejaban que saliéramos de nuestra zona de confort. ¡Hay que mantener horarios como si no pasara nada! Pero, algo pasa.

Pasa que llevamos ya muchas horas con niños que necesitan actividad física. Pasa que hay padres y madres que trabajan en casa o fuera de ella y no pueden hacer de monitores. Pasa que no todas las familias disponen de un dispositivo por cabeza o conectividad suficiente. Pasa que hay demasiada gente muy grave y que fallece diariamente a nuestro alrededor. Pasa, simplemente, que estamos en estado de alerta sanitaria y las prioridades debieran ser otras. Pasa que no se puede replicar el horario escolar en casa aduciendo que internet está abierto veinticuatro horas. Pasa que los colegios no son una réplica de aquellos 7-Eleven, abiertos todo el día, que nos maravillaban en los años noventa del siglo pasado.

Por soñar que no quede. La insumisión parece no caber y seguiremos arrastrados por la misma dinámica, protestando en las redes sociales, despotricando en los grupos de WhatsApp o quemados con la dinámica diaria de tareas; eso si somos afortunados y no tenemos preocupaciones más serias. Aún así podemos darnos con un canto en los dientes: vivimos en un país con recursos y un sistema sanitario público de calidad, al igual que disfrutamos de un sistema educativo con docentes muy profesionales que, en su inmensa mayoría, se ocupan de sus alumnos más allá de lo que exige su responsabilidad laboral.

Si no tuviéramos internet nos lamentaríamos más en silencio, puertas hacia adentro. Nuestros pensamientos no enmudecerían entre las videollamadas programadas que nos mantienen ocupados. Quizá nos pararíamos a pensar en aquello que podemos hacer en casa, con pausa, más allá de las obligaciones escolares que aceleran los días. Tal vez, si no hubiera internet, solo haría falta alguna que otra llamada de ánimo de la gente más cercana, o una fugaz sonrisa desde la ventana y aprovechar la lenta espera de ese día en que todo volverá a la normalidad. Sin embargo, sin internet, no estaría compartiendo ahora estas líneas, ni sabría de la ansiedad de familias, alumnos o compañeros de otras regiones. Nunca sabes si vivir en la ignorancia, desconectado o alejado del conocimiento, es más conveniente para nuestra felicidad.
“En realidad, encontramos que cuanto más se preocupa una razón cultivada del propósito de gozar de la vida y alcanzar la felicidad, tanto más se aleja el hombre de la verdadera satisfacción, por lo cual muchos, y precisamente los más experimentados en el uso de la razón, acaban por sentir, con tal de que sean suficientemente sinceros para confesarlo, cierto grado de misología u odio a la razón, porque tras hacer un balance de todas las ventajas que sacan, no digo ya de la invención de todas las artes del lujo vulgar, sino incluso de las ciencias (que al fin y al cabo les parece un lujo del entendimiento), hallan, sin embargo, que se han echado encima más penas que felicidad hayan podido ganar, y, más que despreciar, envidian al hombre común, que es más propicio a la dirección del mero instinto natural y no consiente a su razón que ejerza gran influencia en su hacer y omitir.”  Inmanuel Kant. "Fundamentación de la metafísica de las costumbres" (1785)
photo credit: renedepaula umchorarmaissemfim via photopin (license)

CONSEJOS PARA FAMILIAS DIGITALES

miércoles, 2 de mayo de 2018
Como docentes a menudo damos por supuesto que los padres y madres de nuestros alumnos tienen principios y conocimientos similares a los nuestros en cuanto a la educación de niños y jóvenes. No es extraño discrepar con muchas familias por la falta de atención y control sobre sus hijos, sobre la sobreprotección que sufren, por la poca confianza que tienen hacia los tutores, monitores u otros adultos responsables de la formación de sus chavales, o por  la obsesión competitiva de algunos progenitores en detrimento de valores humanos.

Conforme vas viendo crecer a tus hijos, conoces más alumnos tras muchos años de docencia y hablas con otros padres, te das cuenta de lo necesaria que es la formación como una ayuda complementaria de los principios y métodos de cada familia. La competitividad insana en el deporte, el uso de las redes sociales, la barra libre de Internet con los menores, el respeto a los mayores, el sexismo, etc.
En demasiadas ocasiones nos topamos con padres que hacen de entrenadores de sus hijos, con falta de conciencia sobre el derecho a la intimidad de nuestros menores en las redes, descuidados ante los contenidos a los que acceden los menores (series, videojuegos, internet...) o con familias que disculpan cualquier comportamiento de sus hijos.

Por ello, además de las escuelas de padres -poco extendidas en la actualidad- valdrían también unas pautas mínimas que podríamos hacer llegar a todos los padres y madres al comienzo del curso académico, al principio de los entrenamientos de cada año o en las entrevistas con el tutor/a de turno. Tal vez así disminuiría el consumo de pornografía a edades tempranas, se controlarían las apuestas online, se evitarían casos de acoso escolar por las redes, se evitarían conflictos en las competiciones deportivas, se dejaría de normalizar la violencia en las pantallas y, quién sabe, tendríamos hijos y alumnos más creativos y cultos rebajando el uso desmedido de las pantallas. Puede que, con la colaboración de padres y madres, podamos disfrutar de alumnos menos disruptivos y capaces de fijar su atención durante más tiempo del que están acostumbrados.

Os dejo aquí con un par de infografías, con elementos propios y otros extraídos de la red, que sería interesante difundir entre las familias de nuestros alumnos. Espero que puedan ser de alguna utilidad.
familias consejos digitales infografía

SEGURIDAD Y PRIVACIDAD EN LAS REDES Y EN LAS AULAS

jueves, 19 de octubre de 2017
El uso de las TIC en el aula, tanto con equipos del centro educativo como con dispositivos personales -ya sean portátiles o móviles- conlleva una amenaza permanente a los datos personales del alumno y del profesorado. Es necesario por tanto aplicar políticas de seguridad, no sólo a través de la restricción de usuarios con software y hardware específico, sino a través de mayor formación y sensibilización sobre nuestro uso de Internet.

El concepto de identidad digital está cada vez más trabajado en las aulas, pero no lo suficiente, ya que cada año la exposición desmedida del alumnado (y no poco profesorado) a las redes sociales se incrementa exponencialmente. Es evidente que el álbum familiar guardado en un armario de casa ha pasado a mejor vida y la privacidad merece poco cuidado en las generaciones presentes y venideras. Confundir transparencia con exhibicionismo es una batalla a no perder de vista. Esos millenials de hoy y los que les sobrevienen parece que seguirán sorprendiéndonos a los viejunos de turno.

seguridad y privacidad en las redes y aulas

Me atrevo a dejaros algunos consejos o recomendaciones para que vuestros alumnos y compañeros docentes puedan navegar algo más tranquilamente por las redes sociales y a través de equipos propios o del centro. Muchas de estas medidas puedes encontrarlas en la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) donde dispones además de juegos, tests y herramientas gratuitas para la protección de tus dispositivos y la formación del alumno.

  • Navegación segura. Acostumbra a los alumnos que navegan a través de equipos públicos a utilizar la opción "Ventana de incógnito", "Privada" o "InPrivate" que aparece en Google Chrome, Mozilla Firefox o Microsoft Edge. De este modo no se dejarán nunca sus contraseñas o sesiones privadas abiertas. 
  • Cuentas de correo. Si los alumnos necesitan cuentas de Gmail, Microsoft o cualquier otra para trabajar en el aula, es recomendable que se creen una cuenta exclusiva para estos menesteres y no utilicen la misma con la que tienen su teléfono móvil configurado. Así también evitamos que exporten por error sus datos personales a cualquier otro equipo informático. Si el centro educativo facilita cuentas de correo es conveniente que avise para que se usen únicamente para cuestiones académicas o profesionales.
  • Cerrar sesión. Hay que insistir diariamente sobre la importancia de cerrar sesiones en aquellos programas en los que trabajemos online. En caso de que el alumno no pueda cerrar su usuario por cualquier motivo (corte de luz, fallo de la wifi...) siempre puede ir a la configuración avanzada del navegador y eliminar todo el historial (usuarios y contraseñas incluidas). 
  • Contraseñas. Esta es la típica recomendación a la que pocos hacen caso. Es preciso tener contraseñas diferentes para el correo, redes sociales, bancos u otros servicios. Al menos, ir cambiando la contraseña en aquellas plataformas más delicadas a nivel personal; así evitaremos ver comprometidos nuestros datos en caso de robo de la misma. 
  • Verificaciones. Activar la verificación en aquellos servicios (redes sociales, cuentas de correo...) para que te soliciten una clave en tu teléfono móvil (vía SMS) si se detecta un acceso desde un dispositivo nuevo o público. Evitaremos así intromisiones indeseadas si nuestra contraseña se ve comprometida. Desde la configuración de cada servicio web puedes activar esta opción.
  • Usuarios. Siempre que se pueda conviene crear usuarios personales con clave propia para el acceso a equipos públicos tanto para el uso del sistema operativo como incluso de las redes wifi. Es un buen modo de proteger los datos y pedir responsabilidad a alumnos y profesores en el empleo de los equipos.
  • Wifi segura. No se te ocurra navegar en redes wifi gratuitas de origen desconocido y fiable. Los alumnos son víctimas fáciles de este tipo de redes ya que siempre van justos de datos. Corremos el peligro de que roben nuestros datos y acceden a nuestro equipo personal. Incluso, si puedes, conecta en casa siempre a Internet tu ordenador a través de cable y desactiva la conectividad inalámbrica. (leer artículo al respecto). 
  • La ley. Informar sobre las consecuencias legales que tiene la suplantación de identidad, el acoso a través de las redes, amenazas, el robo de imágenes...Leer: ¿Qué es delito y no en internet?
  • Webs de confianza. Además de no dejar nunca datos en webs que no tengan una url tipo https:// (la "s" final es la clave) hay que concienciar a los internautas menores y a los ya creciditos sobre los peligros de las páginas de descargas o visionado online de contenidos piratas, así como de la cesión que hacemos cuando descargamos apps gratuitas en nuestro móvil permitiendo el acceso a nuestros contactos, cámara, micrófono, ubicación, etc. 
  • Educar, educar y educar. Los más jóvenes, por cuestión de hormonas o falta de madurez, no son conscientes de los peligros o inconveniencias que puede suponer la sobreexposición a las redes sociales, los comentarios que van dejando públicamente o las imágenes y vídeos que suben sin ningún tipo de filtro. Muy buenos materiales al respecto en el blog de Antonio Omatos. 
La privacidad es un bien demasiado preciado para que no eduquemos al respecto. Reservar algunas parcelas de nuestra intimidad siempre es una buena idea en unos tiempos en los ya no sabemos donde están los límites, qué pasa con nuestros datos y cuál será el precio que acabaremos pagando por hacer uso de servicios que parecen gratuitos. El big data, las redes sociales y el monopolio de Google son amenazas demasiado reales para no cuidar nuestra valiosa intimidad.

¿Tienes algún consejo más?

DESCONECTAR O NO DESCONECTAR

sábado, 3 de octubre de 2015
Sí, esa puede ser la cuestión. ¿Desconecto para centrarme o sigo conectado para continuar aprendiendo? En ocasiones, no demasiadas, tengo la tentación de dejar el móvil en casa o darme de baja de la tarifa de datos. ¿No será el coste de oportunidad personal demasiado alto?

rizoma desconexión educación
Quizás por llevar ya un tiempo hiperconectado tenga esa necesidad intermitente de desconexión. Tal vez la dosis diaria de artículos educativos causa una desconocida adicción. Incluso que blogs y redes sociales provoquen empacho. O puede que sea sólo un sentimiento de envidia sana de aquellos que viven felices la enseñanza sin conectar con otras realidades educativas.

Plantearse la vuelta a lo concreto, fuera de sesudos proyectos educativos o alternativas a la enseñanza tradicional, puede ser bueno para la salud mental del docente. Aún así, tampoco me parece honesto dejar en segundo término mi actualización profesional. Creo que la conexión es fundamental para acelerar el cambio educativo. ¡Ay con el rizoma!

Todo me lleva a seguir reflexionando, llegar a alguna solución intermedia o tomar una decisión drástica que mejore mi vida personal en detrimento de la profesional. O lo mejor sea quedarme como estoy: conexión y disfrute de las redes. No sé...

Tal vez deba consultarlo con mi compañía de telefonía móvil.


photo credit: Photo Booth sur membrane via photopin (license)

CÓMO CUIDAR LA REPUTACIÓN DIGITAL

lunes, 28 de septiembre de 2015
Es fácil encontrar fotos o mensajes de alumnos, adolescentes o adultos, que abiertamente publican su vivencias en Internet. La falta de pudor digital es una constante en crecimiento gracias a aplicaciones tipo Instagram o Vine donde cada usuario cuelga imágenes vídeos y/o comentarios. Cuanto más jóven es el internauta, menos consciente suele ser de los inconvenientes o ventajas que puede suponer una mala o buena reputación digital.

educación identidad digitalLo mismo sucede con otras redes, tipo Facebook o Twitter, donde suelen ignorarse las opciones básicas de privacidad o alternativas para cuidar la identidad digital sin caer en un exhibicionismo gratuito y contraproducente. Se hace por ello necesaria una educación, no alarmista, que incida en las pautas o alternativas a seguir para una cuidada reputación.

Suelo recomendar las siguientes acciones que con el fin de evitar una imagen negativa del alumno, tratando siempre de incentivar la creación de un perfil positivo y público del alumno. Un alumno que, en un futuro, verá seguramente escrutada su personalidad digital a través de un buscador en Internet.
  • Evita poner tu nombre completo, nombre y apellidos, en aquellas redes sociales que utilices a con un fin lúdico, personal o de mero entretenimiento. Utilizar siglas o algún alias evitará que el primer resultado de búsqueda en Google sean tus comentarios o fotos personales en pareja o en pandilla. Rehuye también el etiquetado de fotos con nombres completos.
  • Privatiza tus redes sociales o cuentas de las aplicaciones que sueles utilizar ajustando la configuración; evitas que tus publicaciones sean divulgadas automáticamente en la red. Limita los accesos a tus amigos o a aquellos que soliciten permiso previo. Ver consejos de @LauraLopezLillo. 
  • Utiliza redes sociales para un uso profesional a través de cuentas de uso exclusivamente académico o técnico. En este caso utiliza tu nombre completo para abrirte una cuenta en Twitter o Linkedin que denote tus intereses. Ya sabes aquello de "Dime a quién sigues y te diré quien eres".
  • No des acceso a tus fotos, mensajes, cámara, archivos... a cualquier aplicación gratuita o desconocida a cambio de un juego gratis o cualquier premio insignificante. Estás comprometiendo tus datos y puede que comercialicen con ellos. En un futuro podría pasarte factura.
  • Crea un blog personal con tus intereses, aficiones o en relación a los contenidos de las materias que estés estudiando. Es importante que aparezcan tus datos personales (nombre y apellidos) en alguna parte del blog para que aparezca como resultado de la búsqueda en Google de tu persona. 
  • Cuida la foto en la que apareces en tu perfil o avatar de las redes sociales o en otras herramientas públicas. Fotos en pareja, con amigos o de mala calidad denotan poco cuidado de tu imagen profesional. 
  • Córtate un poco a la hora de subir determinadas fotos personales. ¿Dejarías tu álbum familiar en una exposición pública? ¿Es necesario que todos nos enteremos de tu última juerga o festín?
  • Toma medidas de seguridad con tu móvil para casos de pérdidas o hurtos (ver artículo al respecto) donde correrían peligro tus archivos personales. Utiliza también con precaución los ordenadores públicos y navega siempre con el modo incógnito para no dejar tus datos expuestos. 
  • Y, por último, cuida bien el lenguaje textual. Suele haber muchos malentendidos a causa de los mensajes escritos. El Whatsapp u otras aplicaciones que permiten realizar comentarios deben manejarse con sensatez para evitar ofensas innecesarias pero sin mala intención. La netiqueta también es otro modo de demostrar nuestra buena o mala educación. 

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CÓMO MEJORAR LA WIFI DE UN CENTRO EDUCATIVO

viernes, 10 de octubre de 2014
¡Qué gran pregunta! La conectividad a Internet en los centros educativos es hoy, o al menos debiera ser una cuestión prioritaria si queremos llevar a cabo metodologías activas. El problema surge cuando las compañías de telefonía no ofrecen la infraestructura ni el asesoramiento suficiente para hacer frente a cientos de alumnos y decenas de aulas conectadas a Internet. 
wifi educación colegios internet

Ante los cortes constantes o velocidades de descarga del siglo pasado, sólo nos queda armarnos de paciencia y buscar la comprensión del alumnado y de los profesores afectados. Paradójicamente, pese al acelerado avance tecnológico, las conexiones siguen igual de deficientes que hace unos años. Incluso estamos aún peor; hay una altísima demanda de conectividad a causa de los dispositivos móviles de alumnos y docentes. El BYOD en las aulas, sin una buena conexión, es una quimera.

En el sector de las telecomunicaciones, el oligopolio español no se preocupa mucho por una necesidad más que básica hoy en día en el mundo educativo. Parece que el negocio radica en el sector editorial o en la formación del profesorado, y no en unas pocas líneas "docentes". Estas grandes compañías no se dan cuenta de la lamentable imagen que proyectan a través de sus insuficientes infraestructuras para los centros educativos. Suministran conectividad, más o menos rápida, pero su asesoramiento es deficiente. 

Ante esto no nos queda otra cosa que el ingenio y la racionalización de las redes de la escuela. Os dejo con una serie de soluciones que pueden aliviar, en mayor o menor medida, la lentitud o cortes de la conexión a Internet:
  • Selecciona el canal wifi óptimo para evitar cortes. Debes acceder a tu router para este cambio, después de haber analizado las redes wifi mediante una aplicación: Leer artículo PCactual. Otro artículo algo más denso y técnico en hackplayers.com si tenemos varias líneas en el mismo centro.
  • Tipo de cifrado de seguridad: se recomienda WPA2-AES
  • Actualiza el firmware de tu router. Solicítalo al servicio técnico de tu compañía telefónica o accede al router para comprobar si puedes actualizarlo por tu cuenta. 
  • Limita al máximo en número de dispositivos que acceden a la wifi del centro. Cambia habitualmente las contraseñas y conecta a Internet los dispositivos por cable de red cuando sea posible. 
  • Controla las subidas, no sólo las bajadas, a través de P2P y desactiva las copias de seguridad automática de los dispositivos móviles (smartphones y tabletas). Pueden saturar la conexión. 
  • Protege tu wifi con unas medidas básicas de seguridad: Artículo de la Oficina de Seguridad del Internauta.
Si eres afortunado puede que mejore en algo la conectividad de tu escuela. Seguiremos cada día cruzando los dedos... 

photo credit: dullhunk via photopin cc

NO FUNCIONA LA WIFI

viernes, 7 de marzo de 2014
Los profes más viejunos recordarán aquellos tiempos en que los problemas técnicos se limitaban a desatascar las diapositivas de turno, conectar el vídeo-VHS y limpiar sus cabezales o cambiar la bombilla del proyector de transparencias. Los más intrépidos peleaban con unos pocos PC y sus casetes o disquetes flexibles. De la conexión a Internet ni se hablaba hasta finales del noventa: había sólo unos 300.000 ordenadores conectados en 1998.

Ahora, unos quince años después, hablamos de 25 millones de españoles los que usamos Internet el año pasado (700.000 más que en 2012). Actualmente, hay más de 28 millones de móviles con acceso a Internet. Hace un par de años había "sólo" unos 16 millones de líneas con banda ancha. 

Aún así, la infraestructura de las redes de los centros educativos no ha sido capaz de asumir este vertiginoso crecimiento. Además de la inversión que supone, cada año surgen nuevos retos que las escuelas deben asumir con más o menos ingenio. Por suerte, dicho sea de paso, cada vez son más los docentes que utilizan habitualmente Internet en el aula con sus alumnos. 

A todo esto hay que añadir la consabida exigencia del ser humano. Incluyendo como humanos a profesores y alumnos. Exigencia notoria cuando se cae la red en ciertos momentos, cuando el ratón no funciona, cuando al teclado le falta una letra, cuando no se reconoce la contraseña de la wifi y muchos otros cuandos.

Somos exigentes con la tecnología. Aún más aún cuando ésta no es la doméstica. Quizás no estemos aún preparados para cientos de alumnos conectados a Internet realizando descargas desde tabletas, smartphones, portátiles u otros ordenadores con sistemas operativos distintos. Cientos de alumnos en un mismo centro y al mismo tiempo. Quizás habrá que tener paciencia e ir avanzando poco a poco. 

photo credit: dullhunk via photopin cc

¿ERES UN PROFESOR GLOBAL O LOCAL?

lunes, 24 de febrero de 2014
Salir y entrar, leer, viajar, conocer gente diferente... todo ello siempre han sido experiencias que amplían tu visión del mundo. Experiencias fundamentales para abandonar el etnocentrismo que campa por el mundo. 

A nivel docente tenemos aún más oportunidades que nunca. Son innumerables los recursos, personas, programas o escuelas que podemos conocer en primera mano. Aún así, muchos profesores siguen en la actualidad con la misma práctica docente que heredaron, sin replantearse cuestiones metodológicas o sin discutir cuestiones pedagógicas con otros compañeros.

Confieso que no me llega el tiempo para leer mucho sobre pedagogía. Que los contenidos o cuestiones técnicas me ocupan demasiado tiempo. Aún así, siempre tenemos tiempo para abrir nuestros recursos al exterior. Compartir nuestros materiales, sin miedo a una improbable crítica, y visibilizar nuestra tarea docente diaria. Poco a poco te vas empapando de opiniones y visiones que puedes acoplar mejor o peor a tu docencia.

Tenemos la suerte de llegar a innumerables alumnos y profesores de cualquier lugar del mundo. Nuestra profesión se ha expandido de tal modo, que, ni nuestro claustro es solo el real ni nuestra aula se reduce a la que pisamos en la escuela. Y, aunque nuestra escuela es la primera ocupación y preocupación, podemos crecer mutuamente compartiendo nuestro saber. La aldea global ya está madura para aprovechar su sabiduría.

Podemos seguir como profesores locales o podemos ser además profesores globales aportando nuestro trabajo y recibiendo el de otros colegas. Personalmente, lo tengo claro, se gana mucho compartiendo. Y no sólo profesionalmente. 


photo credit: Βethan via photopin cc

ALUMNOS: SEGURIDAD EN INTERNET, MÓVILES Y REDES SOCIALES.

sábado, 23 de noviembre de 2013
Tengo la percepción, por no decir la certeza, que muchos jóvenes y adolescentes desconocen las normas mínimas de seguridad en el uso de Internet, redes sociales o de sus móviles personales.

No es infrecuente encontrar alumnos que no restringen la privacidad de sus cuentas en las redes sociales por simple ignorancia. O que descargan datos personales de sus cuentas de Google en un ordenador o tableta pública. Sus fotos privadas, su historial de navegación o sus correos personales quedan al alcance de cualquiera. 

Con los ya omnipresentes móviles o smartphones aún corremos más peligros. Nuestros móviles, en el caso de Android, están ligados a una cuenta de Google donde se almacenan por defecto las actividades que realizamos. Descargamos aplicaciones sin detenernos a pensar qué tipo de permisos estamos concediendo. Navegamos a través de redes wifi abiertas sin pensar en la posibilidad de que haya un hacker detrás tratando de robar mis contraseñas.

¿Qué podemos hacer? Ante todo educar en el sentido común y en la prudencia. En el caso de los más jóvenes puede ser como pedirle peras al olmo, pero hay que informar, sin asustar, dejando claras las consecuencias del mal uso de un móvil conectado a Internet o unas redes sociales mal gestionadas. 

Podríamos empezar con unos consejos básicos de seguridad que salvaguarden, en la medida de lo posible, la privacidad y la seguridad de nuestros datos:

  • Facebook: dedica unos minutos a investigar la configuración de tu cuenta personal. Tan sólo debes acceder, en la esquina superior izquierda, a la configuración de tu cuenta y de su privacidad. Revisa quien puede ver tu información y restríngenla lo máximo posible. Que tan sólo tus amigos o algunos círculos puedan acceder a tu biografía o ver tus fotos personales. Aquí tienes un vídeo interesante al respecto: "Cómo configurar la privacidad de Facebook 2013". Tampoco viene mal hacer una limpieza de supuestos amigos que aceptamos en su día. Si usas Tuenti, más de lo mismo, revisa bien la configuración de tu privacidad. 
  • Twitter e Instagram: estas dos aplicaciones suelen usarse en abierto. Existe la posiblidad de restringir quien puede leer mis tuits o ver mis fotos, pero lo usual es compartir con cualquiera aquello que publico en mi perfil. Si hago un uso personal de estas cuentas, no estaría de más utilizar un nick o apodo que impida localizarme por mi nombre y apellidos. Así en el futuro será más difícil que alguien busque sobre mis datos personales. Asimismo, tendremos cuidado a la hora de subir fotos privadas donde aparezcan terceras personas. No publiques nada en la red que no harías en persona, en un trabajo o en clase. Piénsalo antes. Lo mismo con el Whatsapp, cuidado con las fotos o mensajes que envías ya que pueden ser interceptados.
  • Aplicaciones para móviles. Mucho cuidado con las apps que descargas. Lee antes los permisos que estás concediendo; muchas apps gratuitas te piden acceso a tus contactos, a tus fotos personales o a otra información privada que tienes en el móvil. Revisa si la app tiene comentarios - positivos- de otros usuarios que se la hayan descargado. Desinstala aquellas que ya no utilices y descarga alguna aplicación tipo Clean Master para limpiar archivos inservibles o realizar copias de seguridad. No olvides tampoco instalar alguna aplicación antivirus que te avise de descargas potencialmente peligrosas o que te proteja en caso de pérdida o robo de tu móvil. Utiliza siempre contraseña y un patrón de desbloqueo.
  • Navegadores. Si utilizas Google Chrome desde un ordenador público asegúrate de que tu usuario de Google está eliminado. Puedes hacerlo desde el botón con tres rayitas horizontales situado en la esquina superior derecha del navegador, debajo del botón de cerrar pantalla. Pero, aún más importante, cuando añadas tu cuenta de Gmail a un navegador o a una tableta Android, NO sincronices tus datos. Es muy importante, ya que se pueden llegar a descargar tus fotos u otros datos privados. Tampoco viene mal borrar, desde Historial, las cookies o las contraseñas que puedas haber almacenado.  En el caso de que utilices otros navegadores, recuerda también cerrar la sesión de las cuentas que abras, ya sean de Google o de cualquier otro servicio. 
Sigamos insistiendo en la seguridad y en el sentido común cuando nos comunicamos en la red. Hay imprudencias que son inherentes a la edad, pero, que sepan al menos, las opciones para protegerse.

photo credit: ocularinvasion via photopin cc

CÓMO BUSCAR EN INTERNET Y DESINFOXICARSE

sábado, 27 de abril de 2013
Que la información crece a un ritmo exponencial es algo bastante evidente. Buscar información sólo a través de una enciclopedia o un libro de texto ha pasado a la historia. Lo que resulta sorprendente, es la escasa formación oficial u oficiosa que enseñe a seleccionar y analizar la información en Internet.

Aprender a buscar la información precisa entre el maremagnum de la red, y sobre todo, aprender a cribar esa información, debe ser una competencia digital básica para docentes y alumnos. Las fuentes de información a nuestra disposición son muy numerosas, todo ello, junto a la infoxicación -ver definición- que sufrimos, nos lleva a la desorientación.

Para evitar esta desorientación necesitamos adquirir habilidades a la hora de buscar en Internet y pautas para evitar la infoxicación. Habilidades que se adquieren con muchas horas de práctica pero que pueden también mejorarse con ciertas sugerencias:

  • Realizar las busquedas, con Google o otros buscadores, utilizando términos simples, palabras exactas e incluso con términos en inglés para ampliar resultados. Ver ayuda básica de Google.
  • Aprovechar las diferentes tipos de búsqueda que nos ofrece Google (imágenes, noticias, video, etc.) utilizando además las "Herramientas de búsqueda" que nos permite acotar los resultados deseados.  Leer más en Ayuda de Google.
  • No quedarse con la primera página de resultados (llegar al menos hasta la tercera), así como fijarse en la parte en verde de los resultados que nos indica la web de origen de cada resultado.
  • Probar, en la barra de búsqueda, cambiando términos o con las palabras que nos va sugiriendo Google. 
  • Para evitar la infoxicación son muchas las herramientas disponibles para seleccionar la información que realmente nos puede interesar. Los lectores de nuestros blogs favoritos, como Old Reader o Feedly, o lectores de noticias y otras fuentes seleccionadas personalmente; como Flipboard para dispositivos móviles.
  • La desinfoxicación en Twitter es más complicada; sobre todo si seguimos a muchas personas u organizaciones. O dejamos de seguir perfiles que no nos aportan nada, o utilizamos la función de búsqueda u otras herramientas, que Twitter y algunas aplicaciones nos ofrecen (ver entrada al respecto).
Nos enfrentamos a muchísima información que se genera día a día. Nuestra función principal es encontrar la que nos interesa en el momento oportuno. Información que nos va a permitir ampliar recursos sobre nuestra rama profesional, encontrar trabajo, comunicarnos adecuadamente o a realizar tareas, sin conocimientos previos, de forma autónoma. Por ello, es básico formar y evaluar a nuestros alumnos en esta competencia digital. Y es básico que todos los docentes tengan las competencias pertinentes para enseñar a ello. ¿No queremos alumnos preparados para el mundo laboral? ¿Alumnos con las competencias que demanda el mercado de trabajo?

No sé si todo el que maneja la información tiene el poder, pero si sabes manejar la información que hay en Internet,  puedes encontrar muchas oportunidades para el crecimiento personal y profesional. No desaprovechemos la ocasión.

photo credit: skylervm via photopin cc
Con la tecnología de Blogger.

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