CARTA ABIERTA PARA ALUMNOS DE FP CONFINADOS

lunes, 23 de marzo de 2020
Estimados alumnos, propios y extraños:

No es preciso recalcar que estamos en una situación extraordinaria que solo habíamos imaginado viendo películas ciencia ficción o series distópicas y apocalípticas. Recibimos múltiples mensajes a través de las redes sociales, en el correo electrónico o desde los medios de comunicación, que nos abruman y sumergen en la incertidumbre. Cada uno de nosotros afronta las noticias e imprevistos de un modo diferente; siempre en función de la situación personal y familiar en la que convivimos. No podemos pretender reaccionar todos del mismo modo ante un circunstancia que trastoca nuestras vidas.

Vuestras inquietudes e intereses son diversos. Muchos estaréis preocupados por vuestro futuro académico o laboral ante el decrecimiento económico que se avecina o los cambios en la planificación escolar que estamos ya sufriendo. No se trata ni mucho menos de edulcorar la situación, ni pretendo lanzaros simples eslóganes de ánimo; aún así, estoy convencido que vuestra situación académica o titulación profesional no se verá alterada significativamente gracias al esfuerzo que todos estamos haciendo y que ayudará a completar a distancia, en la medida de lo posible, vuestra formación profesional.


Las medidas que se van emprendiendo desde la administración educativa, pretenden, acertada o desacertadamente, que no perdáis el curso y la posible promoción a etapas superiores. El presencialismo y la burocracia es una rémora que arrastramos tanto en el sistema educativo como en muchos otros sectores profesionales, y nos toca cumplir con esas normas; buscando siempre sacar una lección valiosa de la coyuntura que estamos viviendo sin perder la necesaria rebeldía que los años apagan. Aprovechar los recursos que nos brinda el profesorado, exprimir con pausa este tiempo más dilatado, para aprender y desarrollar otros intereses, es una opción que tenemos para que este escenario indeseado nos proporcione algo positivo y transformador.



En cualquier caso, no podemos perder de vista las prioridades y nuestro bagaje cultural, como bien dice mi admirado Pepe Mújica:
"Pero en esta vida, no se trata solo de producir, también hay que disfrutar. Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no solo hay esfuerzo, sino también placer. Dicen que la gente que trota llega un punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y solo queda el placer. Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es puro disfrute. ¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente! Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que la sociedad puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos intelectuales".
Ese trote, o esta carrera de fondo, con las dificultades que encontraremos durante el recorrido, nos pueden fortalecer para ser mejores personas. La perseverancia que demuestres, la fortaleza ante el desánimo del día a día, apoyándote en la familia, amigos, compañeros de pupitre y en tus profesores que seguro que están al otro lado de la pantalla, nos ayudarán a sobrellevar esta situación. No tenemos un líder físicamente a nuestro lado, como el expedicionario Shackleton, un modelo de supervivencia en las peores condiciones posibles que demostró la máxima entereza posible junto a su tripulación atrapados en el hielo de la Antártida. Un tipo que, en estos días, nos da deja un buen ejemplo de resistencia, sacrificio y responsabilidad (te recomiendo que indagues en su historia en el buque Endurance).

Tomemos su ejemplo, pensemos no solo en nuestro futuro próximo, sino también en las personas que están haciendo ahora excepcionales esfuerzos y poniendo su vida en peligro en sus puestos de trabajo, o en aquellos que tienen aún mayores dificultades para sobrellevar esta situación por circunstancias económicas o personales. Volviendo a Pepe Mújica (no te pierdas la película sobre su vida):
Esto lo pensamos mucho, pasamos más de diez años de soledad en el calabozo y tuvimos tiempo ... Tuvimos siete años sin leer un libro y tuvimos mucho tiempo para pensar. Y descubrimos esto: o logras ser feliz con poco y liviano de equipaje porque la felicidad esta dentro tuyo; o no logras nada.
Cuidaos mucho, para así cuidar a nuestros mayores, libres de contagios; vivid con la mente puesta en ellos, que se merecen el descanso de una vida de trabajo acompañados hasta el final. Vivid estos días, pensando, escribiendo. Seguro que los recordáis en el futuro: mirando hacia atrás, cuando cursabais Formación Profesional durante un estado de alerta nacional. Dejad de postergar todo aquello que no hacemos habitualmente por el ritmo frenético y de consumo que nos aturde.

Espero que, cuando todo pase, nos acordemos de disfrutar y dar valor a ese pequeño balcón donde el sol se cuela; a esas páginas de una novela que no queremos que termine; a la voz de aquellos que viven cerca o lejos pero que están todos a la distancia de marcar una llamada. Incluso, cuando vuelvas al aula, que la disfrutes aprovechando las enseñanzas de tus profesores; porque lo que más anhelamos es que seas una persona plena, con conocimientos y valores, con las mejores herramientas para afrontar una vida que, como estamos comprobando, nunca sabemos lo que nos depara.

Un fuerte abrazo.

photo credit: Manolo Barragan Orozco Luces y Sombras via photopin (license)

1 comentario:

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