Mostrando entradas con la etiqueta Libro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libro. Mostrar todas las entradas

LANZAMOS LIBRO: "APRENDER EN LA NUEVA FP"

domingo, 10 de noviembre de 2024

Finalmente, tengo la alegría tras meses de dedicación, percances de última hora y alguna que otra circunstancia medio resuelta que ha pospuesto su lanzamiento, de tener en mis manos un nuevo libro sobre la Formación Profesional. En esta ocasión figuro (y ejerzo) como autor de la mano de la Editorial Graó en esta obra titulada "Aprender en la nueva FP", en la cual, de un modo personal, trato todos aquellos aspectos que me preocupan y ocupan, y que considero valiosos para la docencia en esta querida etapa educativa:

 

1. ¿Cómo nos afectan los cambios de la nueva FP? 

2. Transforma tu docencia con metodologías pedagógicas. 

3. Aplica la investigación educativa para enseñar mejor. 

4. Introduce la evaluación formativa en los módulos. 

5. Actualiza tus módulos a través de la digitalización. 

6. Aprovecha la inteligencia artificial en FP. 

7. En FP también hay pensamiento crítico: los saberes inútiles y los valores. 

8. ¿Qué nos preocupa del nuevo sistema de FP?

 

Con total seguridad, la mejor parte del libro es el prólogo escrito por mi estimado Jorge Arévalo que ha tenido la gentileza de dedicar unas líneas sobre el presente y futuro de una FP que nos inquieta a la vez que nos motiva a movernos constantemente para su mejora. 


A lo largo del resto de apartados busco principalmente ofrecer recursos prácticos -a través de una bibliografía y webgrafía extensa- para cualquier docente de FP que desee mejorar su enseñanza y los aprendizajes de su alumnado. Cada capítulo viene con una parte práctica y ejemplos aplicados en distintos ciclos formativos para su mejor comprensión. No es un ensayo sesudo, ni mucho menos, sino más bien pretende ser una lectura que inspire en torno a los asuntos que hoy en día más nos pueden interesar como profesores de FP: el nuevo sistema de Formación Profesional, las metodologías, la programación didáctica, la evaluación, los valores, las evidencias educativas, la dichosa IA, etc. 

 

Espero sinceramente que su lectura merezca la pena. Ojalá dispongas del tiempo necesario para reflexionar y comentar al respecto de los temas que se desarrollan en las páginas del libro; soy consciente de que la intensidad del día a día en el aula no nos facilita pararnos, hacer autocrítica o investigar el modo de mejorar como docentes. Este es el objetivo de estas páginas: compartir mis pensamientos y experiencia docente para facilitar esa reflexión personal y profesional. Estaré encantado de escuchar o leer tus observaciones.


Está disponible en papel y en formato digital desde la web de GRAÓ con un 5% de descuento y gastos de envío gratuitos. Aunque recomiendo, si no te urge, pedirlo en tu librería más cercana

 

 
APRENDER EN LA NUEVA FP - ÓSCAR BOLUDA IVARS




DOS LIBROS EDUCATIVOS RECOMENDADOS PARA APRENDER

miércoles, 19 de junio de 2024

 


 

Si la implantación del nuevo sistema de FP lo permite, en nada arrancamos el periodo estival donde solemos disponer de mayor tiempo para esas lecturas pendientes más allá de normativas o las dichosas programaciones de aula. En este artículo paso a recomendaros dos libros que he leído este año relacionados con la educación, pero de temática bien diferente. Me gusta recomendar lecturas de ensayos porque son una de las principales herramientas que tenemos, como docentes, para basar y justificar parte de nuestros comportamientos de nuestra enseñanza. Apelar a la experiencia es un argumento de peso, pero no lo entiendo como suficiente para tomar ciertas decisiones sobre las que a menudo caemos en la ocurrencia y el gato al agua se lo lleva el opinante más persuasivo (y no el que lleva la razón). 

 

Indudablemente, la lectura de mayor o menor cantidad de literatura sobre la educación no es sinónimo de acierto en las medidas tomadas; pero, el conocimiento de otros profesionales y la evidencia educativa, son siempre buenos aliados a la hora de introducir cambios o enfrentarse a la complejidad del alumnado. Podemos hacer probaturas o alternar con las modas educativas del momento, sin desdeñar la ciencia y la sabiduría acumulada. Aún más ahora cuando tenemos la tentación de interpelar a esa IA presuntamente magnificiente ante cualquier desvarío o duda profesional. No es todo oro el algoritmo. Y, por supuesto, teniendo clara cuál es la misión de la educación (aquí que cada cual complete su espacio en blanco) y las prioridades de la etapa educativa correspondiente. 

 

Voy al grano. El primer libro que recomiendo es de la autora Fátima García Doval (la podéis seguir en "X" como @mininacheshire): "La educación es otra historia". Su ensayo me ha recordado al afamado ensayo de Irene Vallejo sobre la historia del libro; pero en este caso acerca de la historia de la educación. Su libro, "La educación es otra historia", es un magnífico relato donde se rastrea el origen de la escuela desde el Antiguo Egipto hasta la actualidad. Quizás su valor, en mi opinión, no está en el formidable documento histórico que muestra, sino en la teoría que subyace en el ensayo a partir de la segunda parte del libro: la escuela actual es fruto de una evolución constante, gracias principalmente a su profesorado, y así debemos seguir contemplándola; mirando de reojo al pasado sin caer en la complacencia ni en los mantras que predican que cualquier tiempo pasado fue mejor. Perdonad la brevedad de la síntesis.

 

Lo mismo ocurre con todo aquello que afecta a los métodos y recursos educativos. No son independientes de las circunstancias vitales en las que actúan enseñantes y aprendices. Aquello que funcionó en el pasado tal vez no sea útil hoy en día en el mismo entorno, aunque puede que sí en otro diferente o en un momento posterior. Todo esto es verdad también para los miedos y temores que retornan periódicamente a las aulas, en ocasiones con trajes nuevos, pero con el mismo cuerpo interior. Es lo que ocurre en la actualidad con el miedo a lo que puede suponer la Inteligencia Artificial en la educación. En el fondo, no es más que un trasunto del recelo que ha mostrado la educación a la práctica totalidad de las tecnologías que han ido surgiendo a lo largo de los siglos.

 

En definitiva, un buen libro para echar la vista atrás y plantearse la educación sin ese prisma actual que tiende a denostar prácticas actuales, únicamente por parecer modernas, sin saber de su larga tradición pedagógica o de su valor aplicadas a la escuela contemporánea.  


El otro libro que sugiero, escrito por Juan G. Fernández, se titula: "En blanco: Cómo focalizar la atención, la memoria y la motivación para aprender." Un nuevo ensayo de este autor (con un blog muy recomendable) que, de un modo sencillo nos introduce en los distintos estudios que evidencian la necesidad de focalizar la atención, aprovechar la capacidad de la memoria para un estudio más eficiente, la importancia para el estudiante de los distintos tipos de motivación, o aprender a autorregularse con el fin de tener un mayor éxito académico. Fernández, al igual que en otros libros anteriores suyos, maneja una extensa bibliografía que acerca recomendaciones provechosas en asuntos donde a menudo solo tenemos en cuenta la intuición. 

 

En definitiva, el procesamiento profundo implica entender un nuevo concepto en términos de conceptos ya conocidos y de conexiones entre ellos. Por eso, una buena forma de empezar a trabajar sobre cualquier idea es sacar una hoja en blanco y preguntarnos: ¿qué cosas conozco ya sobre esta idea? ¿Cómo se relaciona esta nueva idea con lo que ya conocía? De esta manera las ideas relacionadas se procesarán en la memoria de trabajo y estarán listas para conectar con lo nuevo que se vaya a aprender.

 

Habría mucho más que reseñar sobre estos dos libros. Os animo en cualquier caso a su lectura completa si la nueva normativa y la gestión académica lo consienten... Siempre nos quedará un rato, junto a la orilla o en el monte, para libros tan sugerentes y con tanto conocimiento detrás.


Foto de Rhema Kallianpur en Unsplash

ES LA LECTURA, ESTÚPIDO

martes, 16 de mayo de 2023

 

ES LA LECTURA, ESTÚPIDO

El asesor de Bill Clinton, James Carville, logró triunfar en su camino hacia la Casa Blanca con el famoso eslogan: "¡La economía, estúpido!". Puede que nos falte uno de esos asesores para que, el Ministerio de Educación y FP o cada una de las respectivas consejerías, establezcan como una prioridad la lectura en las aulas. Puede que necesitemos de un Pepito Grillo hispánico que aconseje al respecto a los responsables educativos de modo que estos estimulen el hábito de leer en todas y cada una de las etapas de nuestro sistema.

 

Porque, definitivamente, pese a no estar de moda la lectura ni ser un gancho de marketing para los estudiantes y sus familias: es la lectura, estúpidos. No toda la educación debe pasar por las tendencias que marca el mercado de las empresas tecnológicas. Lo de GAFAM se está pasando de castaño oscuro con la aquiescencia de (casi)todos y con escasas alternativas para frenar este oligopolio. Si a esto le unimos ciertas aplicaciones de redes sociales que controlan gobiernos extranjeros con escaso o nulo nivel democrático, los deepfakes que acelerarán los engaños masivos, o el empantallamiento digital al que nos sometemos adultos, jóvenes y niños, tenemos el cacao servido.


El último Estudio Internacional para el Progreso de la Comprensión Lectora (PIRLS, Progress in International Reading Literacy Study en inglés), recién publicado, puede ser interpretado desde una óptica optimista (como suelen hacer nuestros gobernantes) o puede ser leído desde la frustración que supone seguir como país en el furgón de cola (pese a nuestros puntos fuertes en algunos aspectos) en la comprensión lectora. Pero podemos consolarnos con que alemanes, holandeses o neozelandeses están a un nivel semejante. Y eso que estamos hablando de un estudio realizado sobre alumnado de 4º de Educación Primaria; niños y niñas que tienen una edad donde todavía se mantiene alto el gusto por la lectura y en un momento vital donde los móviles u otros dispositivos digitales no forman parte de sus vidas, a pesar de los esfuerzos de introducirlos en las aulas sin medir su impacto en el aprendizaje. 

 

No somos solo víctimas de la política educativa; somos también cómplices de un sistema que premia la grandilocuencia de proyectos (siempre en formato vídeo, por supuesto) y la utilización de cualquier novedad tecnológica poco contrastada. Aulas del futuro, nuevas metodologías, la digitalización, el multilingüismo... todo tiene su cabida y sus adeptos más o menos informados o con mayor o menor fundamento. Pero, salvando excepciones gracias a claustros convencidos o docentes entusiastas, los libros y el fomento a la lectura no son una prioridad en los centros educativos. La inversión en bibliotecas escolares, el gasto en novedades dirigidas a niños y jóvenes, o el personal dedicado a estos menesteres librescos, son incomparablemente menore que los dedicados a otras partidas escolares. Con una pequeña parte de la inversión pública en el famoso Plan Digital de Centro, podríamos hacer maravillas... Lo realmente renovador es montar un plan de fomento a la lectura que trascienda y se mantenga a lo largo de los años. 


En la ESO, en el Bachillerato, en la Formación Profesional, o incluso en la Universidad, se hace cada vez más cuesta arriba el estímulo por la lectura. Los enemigos de la misma crecen. Son pocos (o más bien pocas) los estudiantes que mantienen un hábito lector; pese a la buena salud de la literatura infantil y juvenil. Son minoría los padres o madres que tienen la lectura como una afición compartida que valoran igual que las actividades deportivas o los idiomas. Por eso mismo, la escuela debe ser un espacio donde se respiren libros impresos en papel; donde se recomienden lecturas; donde se fomenten las préstamos gratuitos de libros electrónicos; donde la biblioteca escolar trascienda al resto de espacios y sea omnipresente desde la escolarización infantil. 

 

En tiempos de estulticia artificial toca alimentar la inteligencia natural de esos futuros ciudadanos que decimos querer que sean críticos y juiciosos.


Foto de Johnny McClung en Unsplash

LOS PROFESORES NO LEEMOS

lunes, 6 de marzo de 2023

Esto no es clickbait. Porque realmente los docentes no leemos o leemos muy poco. Que no se enfade nadie. Y no hablo de novelas de ficción, cómics o revistas. Raros son los profesores que tienen como hábito lecturas sobre educación. Ya ni siquiera pueden llamarse lecturas pedagógicas; no sea que acabes enfrentado con algún compañero alérgico a esa disciplina. El tiempo, las leyes y ese futuro líquido que nos derraman en el rostro no ayudan a la ocupación lectora y de reflexión profesional que debiera acompañarnos a lo largo de nuestra carrera. 

 

¿Cuántos libros recomendamos o nos recomiendan otros colegas? ¿Cuántas lecturas de reflexión educativa aparecen en nuestros buzones de correo? La normativa, los cara a la galería, las quejas sobre los alumnos, las prisas recurrentes... son las noticias de nuestro particular día de la marmota. Eso sí, que si los alumnos ya no leen, ni piensan, ni razonan. Como si los adultos no tuviéramos nada que ver al respecto. Como si todo fuera culpa de unos padres y madres enfrascados en pagar facturas o lidiar con unos hijos que no saben lo que quieren ni a lo que pueden llegar. ¡Viva la competición! Como si nosotros, los docentes, fuéramos perfectos y tuviéramos una venda en los ojos que nos impide ver a uno de nuestros hijos o hermanos en ese chaval problemático o ensimismado en el aula. Cuidado que me molestan. ¿Y yo no estoy para eso? 

 

Y vendrá el aula del futuro, el pupitre del siglo XXII y la última tecnología para distraernos de lo que realmente importa. Y todo sin reflexión ni lecturas. Mucho TikTok, likes y cientos de tareas en ese Teams o Classroom que aletarga a propios y extraños. A docentes y a estudiantes. Trabajo cumplido y en septiembre más, pero no mejor. Y los másteres y la formación del profesorado parecen seguir el mismo atajo. Todo es innovación manida. ¿Dónde quedan las lecturas de referentes educativos? ¿Dónde andan los debates y la crítica a intelectuales, filósofos, sociólogos, maestros o pedagogos de distintas cuerdas? Con suerte, la humanidad y sensibilidad de algunos acaba completando ese vacío de pensamiento o falta de profesionalidad. O, como mucho, en algunas redes sociales te tropiezas con alguna rara avis que comparte escritos sustanciosos (y no comerciales) sobre nuestro rico mundo educativo. 


Podemos echar la culpa de todo a la ley educativa del momento; a la falta de presupuesto; al compañero; a la dirección o al articulista del momento. E incluso a nosotros mismos (poco habitual). Pero leer ayuda a cambiar la mirada. Leer ayuda a no solo mirar de reojo el calendario en búsqueda de festivos o vivir cada día esperando salir de clase. Y en eso nos parecemos a los alumnos. Coincidimos en el drama de una obra que se representa en un aulario donde, en lugar de sentirnos protagonistas, parecemos figurantes que cobran por horas. Y así se nos pasa la vida; contando días cotizados y lecciones superadas; esperando una mejora que nunca llega a pesar de esos jóvenes que cada curso tenemos la oportunidad de acompañar. 

 

Cuidad a esos chalados que quieren leer en los claustros. Defended los espacios de lectura y reflexión que ayudan a renovar las miradas. Perdamos más el tiempo leyendo, pensando y compartiendo textos. Recomendemos ensayos, experiencias educativas e incluso novelas, cine o podcasts que nos ayuden a frenar esa abulia a la que tendemos. Filtremos y critiquemos las modas educativas con el poso del conocimiento clásico y actual. Busquemos tiempos para escribir de lo que leemos. Seamos raros aunque no vendamos. Pero leamos y, sobre todo, compartamos lecturas. La vida docente no es el BOE. 

 

INSTAGRAM PARA DOCENTES LECTORES

miércoles, 22 de junio de 2022

Puede que las altas temperaturas ahuyenten a los lectores. Más aún si hablamos de lecturas educativas o relacionadas con el aprendizaje no sé si el verano es un momento propicio para recomendar libros. Si sobreviven las editoriales que lanzan libros destinados a los docentes debe ser porque algo leemos en este complejo sector donde convivimos personajes de toda naturaleza y pensamiento. Creo que somos más noveleros, en los dos sentidos del término, que cualquier otra cosa. Sin embargo, algunos raritos gustamos de lecturas singulares relacionadas con la pedagogía y la didáctica, la investigación educativa y ese arte abstracto que supone saber enseñar. Porque aprender a enseñar puede ser más complejo y atrayente que resolver crímenes, comenzar relaciones sentimentales o buscar esa autoayuda confortante.

 

Por ello me aventuro a sugerir libros, leídos recientemente o en el pasado, en esa plataforma derrochadora de nuestro tiempo y omnipresente entre jóvenes y ciertos talluditos: Instagram. Soy poco amante de la exhibición personal (¿falta de jeta o heredado pudor?), pese a compartir con demasiada frecuencia mis opiniones y recursos por las redes, pero tal vez esto del insta sea un buen medio para animar a leer ciertos títulos que me parecen preciosos para un crecimiento profesional que no conoce edades. 

 

bookstagramespaña bookstagramdocente bookstagram

Pese al encapotado panorama lector que vislumbramos en nuestro entorno (y no hablo solo de jóvenes estudiantes) existe una vida exótica ahí fuera donde se sugieren multitud de libros adornados a través de la publicación de imágenes, stories, reels... que cuentan con miles de interacciones. Solo hace falta pasarse por la etiqueta #bookstagramespaña para encontrar originales propuestas lectoras de todo calibre. Abundan los millenials y zetas más cómodos en la técnica de la exhibición multimedia. Otros aún no nos aventuramos a exhibir páginas entre sábanas, albercas, espejos o músculos ya en distensión permanente; solo nos queda figurar con bonitas portadas y sencillas reseñas que animen a leer un rato largo o engañar a algún mozo o moza con un buen libro. 


Tal vez algún día acertemos con una etiqueta multimillonaria en las redes tipo #bookstagramdocente donde podamos compartir esos libros y textos más inspiradores, útiles o preciosos que alegran los largos inviernos en el aula y las amplias y merecidas vacaciones estivales. De momento os dejo con mi reconvertida cuenta personal de Instagram donde ojalá pueda descubrir vuestras recomendaciones lectoras en los comentarios: @oscarboluda

 

Espero no tener que veros por TikTok para estos quehaceres...  😉

 

Foto de Jon Tyson en Unsplash

¿QUÉ LEEN LOS DOCENTES?

miércoles, 25 de mayo de 2022

Para responder a la pregunta que titula esta entrada no sería mala idea enviar a nuestros claustros uno de esos formularios online que tanto abundan hoy en día sobre qué leen y con qué frecuencia. Tal vez nos llevaríamos más de una sorpresa; o puede que nos confirmara lo que algunos ya intuímos. Porque, además de novelas, me cuestiono de nuevo: ¿leemos los docentes literatura sobre educación?, ¿o es algo solamente de educadores frikis y ociosos?


Entiendo que la existencia de editoriales especializadas en libros sobre educación indica cierto interés sobre el tema entre el profesorado e incluso entre los padres y madres de los alumnos. Tomando como referencia, a modo testimonial, el listado de los libros más vendidos de educación en Amazón, observamos que abundan los títulos de autoayuda, los orientados a la crianza de niños o educación de adolescentes y los cuadernillos de actividades escolares. Si analizamos este listado, observamos que entre los libros destinados específicamente para docentes hay pocos entre los primeros puestos; además de los últimos y recomendables libros escritos por Juan Fernández (uno junto a Mariana Morales) hay poco más que algún título sobre la atención a la diversidad o la educación especial junto a un par de ensayos sobre educación en los últimos puestos de ventas. 

 

Siempre me ha sorprendido ese escaso interés sobre la lectura de libros relacionados con la pedagogía, la reflexión e investigación educativa o la didáctica de nuestras materias. En los actuales másters del profesorado, además de abundar con mayor o menor acierto en las distintas metodologías y otras actividades en boga, no es fácil encontrar recomendaciones de libros que supongan una reflexión sobre la eduación actual y futura que van a abordar. Solo nos faltaba esa corriente de antipedagogismo que reduce cualquier innovación al rango de ocurrencia como si todo estuviera ya inventado y la mayoría del profesorado se aviniera a los cambios y novedades metodológicas. Quizás como contraposición a cierta insustancialidad escolar wonderfuliana


Me parece indispensable fomentar en los claustros, así como desde las distintas iniciativas de formación del profesorado, la lectura de literatura sobre educación. Es necesario además encontrar tiempos para el debate y comentarios de estos libros; así como invertir en la adquisición de novedades y de clásicos o referencias obligadas para maestros y profesores. Lecturas obligadas para no caer en el seguidismo de las redes y sus modas. Lecturas para alimentar nuestra capacidad crítica frente a los cambios que nos imponen o las ideas interesadas. Lecturas para pensar y disfrutar como una parte más de nuestro crecimiento personal y profesional. 

 

Para predicar con el ejemplo, además de en este blog donde puntualmente recomiendo libros (ver etiqueta al respecto), me aventuro a sugerir lecturas actuales y pasadas desde mi cuenta de Instagram (@oscarboluda). Una cuenta que reutilizo, no para mostrar mi decadencia física ni mi opípara dieta, sino para reciclarme y reducir el ruido de naderías que extendemos por las redes. De momento a tiktoker no me aventuro... Todo sea por la sostenibilidad intelectual. 


Nos seguimos leyendo.

 

Reflexionar para educar en la complejidad

sábado, 23 de abril de 2022

Pese a la relativa brevedad del libro que a continuación reseño, "Educar en la complejidad", la tesis o los argumentos que el autor sostiene me parecen muy valiosos en el momento educativo actual. Huir de la simplicidad, las fórmulas mágicas o arrimarse a las modas educativas sin una reflexión previa pueden parecer perogrulladas; pero no es raro contemplar o caer en la cuenta de las meteduras de pata que hemos cometido por seguir inercias, arrastrar prejuicios o ser deslumbrados por vendedores aventajados. 

 

Juan G. Fernández, autor también del magnífico blog "Investigación docente", relata en siete capítulos las cuestiones que considera trascendentales para cualquier docente, aportando referencias que validan o alertan sobre la aproximación que hacemos a los fines de la educación, las motivaciones, las expectativas, las emociones o las distintas metodologías educativas. Cuestiones que merecen ser puestan en constante revisión y reflexión por parte del profesorado a través del conocimiento y de fuentes de información fiables que aporten datos relevantes.

 

En relación a la motivación, Fernández recalca la importancia de proporcionar experiencias de éxito a los alumnos; experiencias que generan expectivas y que motivan al estudiante cuando descubre sus capacidades y el resultado de su esfuerzo. Insiste, acertadamente a mi parecer, en la responsabilidad de todo docente en la lectura y formación sobre los métodos de aprendizaje más eficaces para el alumno. Eficacia que también se consigue con la ayuda de una evaluación formativa que garantice esa retroalimentación o feedback que todo alumno debiera tener a lo largo de su aprendizaje. 

 

Sobre el tema de las emociones y el aprendizaje activo, el autor señala la importancia de generar conexiones emocionales con lo que se aprende; buscar una implicación del alumno que les obligue a pensar en lo que están trabajando. El poder del relato, las emociones positivas o desagradables, la búsqueda del bien común, la renuncia... todo suma en esa complejidad educativa en la que nos movemos. Todo ello también podemos ligarlo con la mejora de las expectativas a través de la mejor del hábito, en insitir en hacer más que en ser. Si no admitimos que cualquier alumno puede aprender y mejorar, gracias también a nuestro acompañamiento, la educación pierde su sentido. 

 

Respecto a las metodologías, Juan Fernández concede la misma importancia al cómo enseñamos que a lo qué se enseña. Prestar atención a la estructura conceptual de nuestras materias, el vocabulario específico o la comprensión lectora, son también habilidades que podemos trabajar como docentes; más allá de los métodos y una formación didáctica especializada según la materia o la etapa educativa. 

 

Coincido también con el autor en la defensa de una formación tecnológica que tenga en cuenta la aportación al aprendizaje que hacen las distintas herramientas digitales. Analizar los pros y los contras de toda herramienta o metodología; o reflexionar con otros compañeros sobre las prácticas educativas, así como a través de la lectura de libros o artículos son modos de mejorar profesionalmente más allá de la típica formación que se nos ofrece. En la útima parte del libro, Juan insiste en esa necesidad de reflexión profesional e intelectual, que no es inherente a la experiencia, a través de unos educadores y una escuela que deben atender a cada uno de sus alumnos sin perder de vista la búsqueda de un mundo más justo y equitativo que garantice una eduación de calidad para todos. 

 

En definitiva, un libro magnífico para compartir y comentar con los compañeros y compañeras de claustro. 

LECCIONES PARA CRECER

miércoles, 23 de marzo de 2022

Los libros y artículos de Xavier Marcet son siempre una oportunidad para reflexionar sobre la gestión de las personas y la innovación a nivel profesional. Su experiencia en el mundo empresarial se puede trasladar perfectamente al complejo ecosistema educativo donde nos movemos perfiles de todo tipo, y donde sus gestores deben bregar con particularidades que a menudo hacen difícil lo más fácil o donde se entiende a veces mal la autonomía docente.

 

En esta ocasión me atrevo a subrayar algunos pasajes de su último libro: "Crecer haciendo crecer". Un título en el que su autor destaca, en una selección de artículos, aquellos aspectos clave en las organizaciones y esa difícil tarea de gestionar a las personas sin perder de vista su propio crecimiento. Una mirada que, sin quitar importancia a la dichosa -en todos los sentidos- digitalización que nos acecha, recalca la importancia de los trabajadores que forma parte de toda empresa. 

 

Marcet nos habla de la necesidad de formar empresas consistentes. Una consistencia que conlleva aplicar cambios y no solo predicarlos, no dormirse en los laureles, no caer en la burocracia interna, alimentar la meritocracia y alejarse de líderes pusilánimes. Nada que no pueda ser aplicado en un centro educativo, desde luego; a excepción de esa meritocracia que se lleva mal con la ausencia de carrera profesional de los docentes. 

 

En relación a la innovación, el autor no pone el acento en la tecnología, resalta la necesaria empatía de los profesionales con los clientes. Tal vez, buscando la analogía con el mundo educativo, la innovación no cabe si no redunda en el aprendizaje del alumno; al igual que si no tenemos en cuenta, en cierto modo, los intereses y particularidades de su etapa vital. 

 

Las empresas auténticas, al igual que los centros educativos, no podemos caer en discursos superficiales. La autenticidad es una parte fundamental de las organizaciones; el relato que trasladamos y los principios éticos, a todos los niveles, son la mejor forma de seguir conectando con los estudiantes y sus familias. En tiempos de frivolidad en las redes, debemos de trasladar mensajes y acciones congruentes con esos valores que nos representan. 

 

Buscando el símil educativo, Xavier Marcet discute el valor de las metodologías, dando mayor importancia al trabajo en equipo de las organizaciones y sus sincronías, así como a los estilos de liderazgo. Destaca de nuevo la trascendencia de las personas que formamos parte de toda empresa. En un entorno complejo el principal recurso son las personas que, con su talento, van a ser capaces de poner en marcha esa visión estratégica necesaria para afrontar el futuro. Porque, como así afirma: "en las organizaciones no sobra talento; en muchas de ellas lo que sobra es no talento". Un talento que debe combinar actitud y aptitud, mientras que el no talento está servido con aquellos que no quieren adaptarse. 

 

También hace referencia a la necesidad de entrenar el pensamiento crítico; disponer de un criterio propio, pensar y escribir para saber qué pensamos. Algo tremendamente útil en un sector educativo asediado por modas e intereses comerciales, donde debemos aprender a separar la paja del grano sin caer en la trampa de la tecnologización imprudente. Insiste en la necesidad de desaprender y reaprender como un ejercicio personal e individual continuo. Copiar lo que hacen otros puede estar bien, pero, buscar la singularidad también nos facilita la innovación y evolución profesional. 

 

Es interesante la visión que tiene sobre la motivación de los profesionales. Nos habla de la necesidad de dar sentido al trabajo que realizamos y a las agendas que tenemos, dejando autonomía para su concreción. Si queremos innovar, ¿a qué dedicamos el tiempo? Una pregunta fundamental en las organizaciones donde nos enfrascamos a menudo en las reuniones de siempre y los procedimientos habituales, pese a que dispongamos de márgenes y confianza más que suficiente. La motivación viene de esa confianza dada pero, sin duda, si nuestras condiciones laborales son razonables, debemos venir motivados de casa; tal y como reza ese acuerdo laboral que nos compromete a cambio de un sueldo. Flexibilidad y agilidad ante el cambio son retos y oportunidades de los líderes educativos para al menos no desmotivar al personal. Magnífica la frase: "Las empresas van bien cuando la gente no tiene tiempo y sabe mantener los hábitos que les han hecho crecer". 

 

En relación a los líderes de las organizaciones, Marcet subraya la necesidad de jefes equilibrados que exijan y reprendan ayudando a crecer a los comprometidos frente a los indolentes. Delegar, empoderar y buscar gente que incomode en los equipos para ampliar la perspectiva habitual que nos inmoviliza, pero sin caer en las ocurrencias. Congujar la ambición corporativa con la humildad personal. Dedica un artículo, imprescindible, a la gestión del talento y no talento. Porque las empresas ideales están llenas de gente con talento y compromiso, autoexigente, que nos hace competitivos frente a los tóxicos a los que no hay que ceder ese tiempo que reclaman y que se muestran insolidarios instalados en sus quejas perpetuas. De ahí la importancia de dar a conocer a todos las razones de ese cambio necesario que implica compromiso y esfuerzo si queremos lidiar con la incertidumbre.

 

Insiste el autor en la necesidad de organizaciones flexibles, adaptables a los cambios que surgen, y que, en el mundo de la Formación Profesional, es imprescindible tener en cuenta para trabajar esas competencias requeridas en los centros de trabajo. Porque hay cosas que seguro no cambiarán, y hay que pensar también en ellas, como afirma Marcet. En educación no todo es variable; con la pandemia se han reafirmado aspectos que son vitales para los alumnos más jóvenes: la presencialidad, los hábitos y rutinas de trabajo, la conversación, socializar... Seguimos teniendo mucho por hacer. 

 

 



VENDIENDO LIBROS EN FP

martes, 20 de abril de 2021

Se acerca el Día Internacional del Libro y pese a que esos "días de..." acaban a menudo en el olvido, no podemos dejar pasar la ocasión para insistir en la importancia que tiene la lectura en la educación. Una afición a la lectura que confundimos con esa asignatura de Lengua y Literatura en la que injustamente parece siempre recaer toda la responsabilidad del fomento lector. 


Es incongruente la insistencia en fortalecer el pensamiento crítico de los alumnos cuando no ponemos todo el esfuerzo necesario en un plan lector dotado con recursos materiales y humanos. No tiene sentido organizar cuentacuentos y un sinfín de actividades en educación infantil o en primaria cuando luego todo es una carrera para alcanzar unos contenidos, a toda prisa habitualmente, sin tiempo ni la dedicación necesaria para forjar ese plan lector tan valioso para los alumnos.


En la FP, el bachillerato o en la ESO, con la excepción de la heroicidad e ilusión de algunos centros educativos, no es fácil encontrar experiencias transversales donde la lectura sea uno de sus bienes más preciados. Ciertas modas educativas o el afán por digitalizar sin medida han calado más en los políticos de turno y en las repetitivas formaciones del profesorado que otras iniciativas que tienen al libro como protagonista.


Volviendo al título que da pie a este artículo; en los dos días que llevamos de semana, he conseguido "vender" seis libros a otros tantos alumnos y un par a dos profesores. Sin tener cualidades de comercial, no tiene más secreto que llevarse al aula unos cuantos libros de temáticas variadas, comentarlos y recomendar su lectura. Y acaban picando... Parece que es más fácil acercar la biblioteca al aula que al alumno a la biblioteca. 


Aprovecho la ocasión para recomendar, a jóvenes y mayores, los siguientes títulos prestados en estas últimas 48 horas:


"Fahrenheit 451" de Ray Bradbury

"El guardián entre el centeno" de J. D. Salinger

"Y tú, ¿qué marca eres? 20 claves para gestionar tu reputación personal" de Neus Arqués

"El diario de Anne Frank" (novela gráfica) de Anne Frank

"Salvaje" de Cheryl Strayed

"Éramos el enemigo" (novela gráfica) de George Takei

"La casa del propósito especial" de John Boyne

"Gordo de Porcelana" de David Pascual. 

(Estos dos últimos recomendados por dos profesoras.)


Espero que las acciones puntuales, las mías incluidas, esas que persiguen la animación a la lectura; se queden en algo más que pasajeras actividades bienintencionadas que al poco tiempo acaban siendo olvidadas hasta el siguiente "día de lo que sea". 

PD. Hoy, miércoles, he conseguido "vender" otro libro, muy duro pero que narra una historia para no olvidar:  "El chico que siguió a su padre hasta Auschwitz" de Jeremy Dronfield.


YO ME LIBRO [EN FP]

viernes, 11 de septiembre de 2020
 Este curso, pese a las obligadas e incomodas medidas que tenemos que seguir para dar clase, nos embarcamos en la escuela en un proyecto de esos que llaman de innovación que sin embargo se nutre de esa intemporal creencia de que la lectura nos convierte en nómadas más sabios que cabalgan sobre la vida de otros que no quieren ser olvidados a través de la imperecedera escritura. 


En la Formación Profesional actual se desatendieron, con cierta lógica aunque indiscriminadamente, ciertas materias que en la  antigua FPI y FPII buscaban continuar la formación básica del alumnado más allá de las competencias técnicas específicas de cada título. La lengua española o las ciencias aplicadas eran parte de esa formación integral que se buscaba en los antiguos títulos de FP antes de la llegada de la la LOGSE en 1990 y la dilatada implantación de los actuales Ciclos Formativos de Grado Medio y Superior. 


Ahora suena a menudo ese continuo runrún, creo que ya por vicio, de lo poco que leen los jóvenes y el aumento de faltas de ortografía en sus escritos. Los centros educativos, así como los distintos artífices de la política educativa, hemos tenido (y perdido habitualmente) la oportunidad de fomentar la lectura como ese tronco principal de la escuela que deshidrata y provoca la sed de conocimientos o el gusto por narrativas que imaginan otras vidas. Tanto en la FP como en el resto de etapas educativas, la lectura no vende a las familias deseosas de idiomas extranjeros o recursos en la nube, ni a los políticos que gustan de idear ocurrencias que suenen a siglo veintiuno. 


A través de este incipiente proyecto, buscamos involucrar a todo el alumnado del centro en cada uno de los ciclos formativos que hay en nuestra escuela; todo ello, a través de distintas actividades que a lo largo del curso se llevarán a cabo con la colaboración voluntaria de un grupo de profesores que abarcan todas las titulaciones y que pretenden animar y acompañar también en estas tareas de animación lectora al resto del profesorado. 


Ahora, con la aprobación provisional de este proyecto de innovación educativa (PIIE 2020-2021), por parte de la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte de la Generalitat Valenciana, nuestro centro de Formación Profesional, la Escuela Profesional Xavier, dispondrá de fondos para llevar a cabo este proyecto gracias al compromiso y la implicación de buena parte del profesorado sensible a esta causa pero necesitado de recursos y motivación para llevarlo a buen puerto. 


Nuestro proyecto, titulado "Yo me libro [en FP]", es ambicioso pero busca ser realista con las dificultades que seguro se presentan. En las siguientes líneas os dejamos con algunos extractos seleccionados del proyecto presentado que resumen el contexto en el que lo vamos a implementar, al igual que la planificación que lo acompaña. Os iremos contando...

El título de este proyecto hace referencia a la necesidad de “librarse” (permítasenos el neologismo) en el sentido de buscar ese libro con el que te puedes evadir, conocer otros paisajes y personajes, empatizar con ellos y crecer personal y profesionalmente con su lectura”. Librar, como disfrutar de un descanso merecido a través de la lectura; librar como una evasión ante las contrariedades y preocupaciones diarias. Librarse de (casi) todo gracias a los libros que otros escriben, otros más nos recomiendan y que nos atrapan al mismo tiempo.

Los jóvenes con estudios secundarios, según investigaciones recientes, leen libros con mucha menor frecuencia que los jóvenes con estudios superiores: un 59,5% de los jóvenes con estudios secundarios leen en su tiempo libre, comparado con un 83,3% de los universitarios. Mientras que por razón de trabajo o estudios, solo un 27,1% de la población con estudios secundarios lee libros, frente a un 42,4% de aquellos con estudios universitarios. Asimismo, a partir de los 18 años, la edad mayoritaria de nuestros alumnos en los ciclos formativos de grado medio y superior, un 38,7% se consideran no lectores. Por ello, contemplamos este proyecto transversal que pretende abarcar los diferentes ciclos formativos de grado medio (Actividades Comerciales, Cuidados Auxiliares de Enfermería, Gestión Administrativa, Farmacia y Parafarmacia) y grado superior (Administración y Finanzas, Animación Sociocultural y Turística, Comercio Internacional, Dietética).

En nuestro contexto, la Formación Profesional, los currículos oficiales no contemplan de un modo transversal el fomento a la lectura ni un trabajo específicos de la competencia lectora como esa habilidad del ser humano que puede ser valiosa en la sociedad que le rodea. Sabiendo además que esta competencia es fundamental para mejorar las perspectivas de empleo y el desarrollo personal de nuestros alumnos y alumnas. La competencia lectora requiere: “saber acceder a la información y seleccionarla de acuerdo con determinados objetivos de lectura, saber interpretar los textos interactuando con ellos a partir de los propios conocimientos e intenciones o ser capaces de reflexionar sobre lo que se lee para actuar en diversos ámbitos sociales”

Los sectores que podrían ganar peso a raíz de la pandemia demandan, en términos relativos, más habilidades TIC, de lectura, de escritura y numéricas. Es decir, que la competencia lectora, es una habilidad importante para la empleabilidad de las ramas profesionales con mayor crecimiento de empleo en el futuro tras la el Covid-19.

Tal y como se refleja en el preámbulo de la LOMCE: “Las habilidades cognitivas, siendo imprescindibles, no son suficientes; es necesario adquirir desde edades tempranas competencias transversales, como el pensamiento crítico (...)”. Es necesario por tanto, para facilitar este pensamiento crítico, un fomento de la lectura desde todas las etapas educativas; incluyendo sin duda alguna a la Formación Profesional, que tiene entre sus finalidades la preparación para la actividad en un campo profesional y su desarrollo personal.

Por todo ello, consideramos vital que siga favoreciéndose el hábito lector entre nuestros jóvenes estudiantes, de modo que la escuela ofrezca la lectura como una alternativa a otras formas de ocio y sea considerada como un entretenimiento que nos ayuda a comprender el mundo, nos hace más tolerantes y nos proporciona cultura. En la actualidad, debemos considerar la amenaza, en nuestra sociedad democrática, del bombardeo constante de información que exige poca reflexión y un pensamiento menos profundo; la cultura digital ofrece innegables ventajas, pero sin buenos lectores, que procesen la información de un modo crítico y sabio, no educaremos ciudadanos reflexivos, compasivos y diversos.

Partimos de la necesidad de trabajar dos aspectos fundamentales en este proyecto de innovación. Por un lado, es necesaria una acción coordinada del profesorado para incluir la lectura de un modo formal en los proyectos de investigación que se llevan a cabo en el centro educativo desde los distintos ciclos formativos. Y, por otro lado, es necesaria una intervención en la biblioteca tanto en su espacio físico como en su concepción de un lugar que no es solo para el estudio y el trabajo de los módulos. Una biblioteca que debe contemplarse también de un modo virtual como un espacio en las redes desde donde generar contenido audiovisual o reseñas adecuadas a las necesidades de nuestros alumnos de Formación Profesional y contando con la participación de todo el profesorado en cada uno de los módulos que imparten.

Buscamos además, atendiendo al “efecto Mateo” según el cual el mejor lector cada vez sabe más y el peor cada vez menos, que el alumnado tenga más “probabilidades de poder avanzar y ponerse al día con los contenidos curriculares de un título eminentemente técnico y que requiere actualización constante.”

La intervención del proyecto pretende abarcar a todo el alumnado de nuestro centro educativo, receptor principal de nuestro objetivo de promoción de la lectura, así como implicar al profesorado para crear lectores y generar un cambio en la cultura lectora de los centros de Formación Profesional. Como afirman Lluch y Sánchez-García: “Estamos en un momento propicio para plantear proyectos innovadores de promoción de la lectura que superen las prácticas habituales y tradicionales.”

El proyecto “Yo me libro [en FP]” presenta un programa innovador para un centro de Formación Profesional que no pretende ser un Plan Lector del Centro (PLC) sino una estrategia coordinada desde cada una de las familias profesionales de la escuela, contando con el departamento de FOL, para fomentar la lectura como actividad con la que disfrutar a la vez que es un medio para aprender y complementar los contenidos curriculares de los módulos.

Para llevar a cabo este proyecto hemos contemplado la realización de las siguientes tareas a lo largo de todo el curso y que aquí enumero someramente:

tarea 1: Formación equipo "Yo me libro"
tarea 2: Selección títulos para cada ciclo formativo
tarea 3: Creación del blog colaborativo: me libro [en fp]
tarea 4: Evaluación inicial hábitos lectores del alumnado y percepciones del profesorado
tarea 5: lanzamiento oficial del proyecto
tarea 6: Uso de redes sociales para el proyecto
tarea 7: Repositorio online de los proyectos que incluyen libros
tarea 8: Ambientación literaria de la escuela
tarea 9: Rediseño de la biblioteca
tarea 10: Reconfiguración préstamo tabletas
tarea 11: Formación del profesorado
tarea 12: Lectura y emprendimiento
tarea 13: Visitas lectoras
tarea 14: Punto promoción lectora
tarea 15: Encuentros literarios
tarea 16: Recital y concurso booktubers
tarea 17: Actualización fondo literario
tarea 18: Motivación del profesorado: lecturas al aire libre
tarea 19: Talleres de animación lectora
tarea 20: Bibliotecarios asistentes

 

YO ME LIBRO EN FP

photo credit: canonsnapper Book-Bound via photopin (license)

TENGO ALGO QUE CONTAROS

jueves, 10 de septiembre de 2020
Hacía tiempo que no reseñaba un libro en este blog. También, desde antes del verano, no me había puesto cara a la pantalla a escribir; tal vez no encontraba nada a destacar (educativamente hablando) y el agotamiento al terminar julio tampoco ayudó mucho a ponerme manos a la obra.
Me preocupa reseñar este libro de Bea Galán, profesora de secundaria en Barcelona (entre otras muchas cosas), y no hacer justicia a todo lo que expresa como docente y tutora de esos alumnos que, como otros muchos, pasaron semanas confinados en sus casas, solos y ante una pantalla, con panoramas bien diferentes en cada familia en una edad compleja por muchos motivos.

En "Tengo algo que contaros" Bea Galán relata y remarca con mucho acierto y sensibilidad aquellos puntos claves que considera vitales para la educación de sus jóvenes alumnos. En un formato epistolar les exhorta hacia el inconformismo, la humildad, la lectura y la bondad. Combina perfectamente sus observaciones personales con su sentir hacia la docencia. Distingue la tarea educadora como una invitación permanentemente dirigida a que el alumno piense y tenga curiosidad; siempre desde la escucha y observación atenta a cada uno de ellos.

Se adivina entre sus líneas que Bea Galán es una profesora especial, sensible y sensata. Una profesora que seguro disfrutan sus alumnos; con la que aprenden desde la exigencia y los valores que transmite. Sus palabras destellan, sin pretenderlo, su buen hacer. Con este libro te hace meditar sobre la razón de ser de nuestra profesión; lo importante que es la preparación de una primera clase, la empatía sin caer en lo banal, el trabajo docente en equipo, el sinsentido de la queja permanente y el mal carácter, o el disfrute de la enseñanza como un medio de vida exigente pero agradecido.

Me quedo también con su percepción (o más bien constatación) de que la juventud actual no es en absoluto peor que la de nuestra generación o la de hace un siglo. Como padres y docentes somos testigos de ese excesivo protagonismo sin exigencia que muchos chavales disfrutan desde bien pequeños; y ahí, en este inexcusable escenario, está esa labor educadora que puede transformar personas o pasar a ser una simple anécdota en sus vidas.

El único fallo que veo a este libro es su extensión: me he quedado con ganas de más. Finalizo con este párrafo dirigido a esos adolescentes de 3º de la ESO que seguro se asemejan a cualquier otro de FP básica o Grado Medio que tenemos en nuestras aulas.
Escuchadme, por favor: no vayáis nunca a mínimos. No os conforméis. Estoy absolutamente convencida de que existe una línea que une la bondad, la belleza y la inteligencia. Es una línea fina pero irrompible. No la subestiméis. Sed ambiciosos y exigentes, pero no con arrogancia, sino con humildad. Hay que ser muy humilde para darlo todo, y hay que ser muy valiente para darse a los demás.
Leedlo sin falta. 

EL VALOR DE LA LECTURA Y LAS COMPETENCIAS DIGITALES EN FP

lunes, 1 de junio de 2020
Al principio de este casi, por fin, finiquitado curso, arrancamos la lectura con los alumnos de un ciclos de grado medio en Actividades Comerciales de uno de los libros del escritor Nando López: "En las redes del miedo".

Para situarnos, mejor os cuento los antecedentes y la justificación en relación al tipo de actividad propuesta como el título seleccionado. Mi insistencia, o pesadez, sobre la importancia de la lectura en los más jóvenes, me ha llevado desde hace unos años a tratar de incluir y fomentar títulos más o menos relacionados con los módulos en los que imparto mi docencia. Es difícil acertar con los gustos de los alumnos, así como es complicado que sustituyan la lectura por otras formas de ocio mucho más atractivas a sus ojos. Otros compañeros y compañeras, todavía una minoría, también se atreven a recomendar lecturas o incluyen libros (no de texto) dentro de sus programaciones.

Otros años, en ciclos formativos de grado superior, he optado por seleccionar cuatro o cinco títulos entre los que el alumno pueda escoger. La voluntariedad y esa posibilidad de elección suele ser valorada muy positivamente por los alumnos. El inconveniente principal es acertar con libros que aporten tanto el placer de la lectura como algún conocimiento o valores para su vida profesional futura. Al final, me he acabado decantando tanto por novelas como por otros títulos más "técnicos": "Libros recomendados para jóvenes de FP".

En esta ocasión, con alumnos más jóvenes, decidí seleccionar el libro de Nado López en un módulo poco literario, Aplicaciones Informáticas para el Comercio, por ser tanto literatura juvenil como por las diferentes problemática o inquietudes en las que, desde una postura nada paternalista, el autor se sumerge a través de las miradas de sus protagonistas. Asimismo, este libro, ofrece una estructura nada clásica, con constantes referencias a la música y a las redes sociales que, al principio de cada capítulo, se plasman con capturas de un diálogo o memorias personales publicadas en Instagram.

nando lópez escritor
Imagen propia
Comenzamos leyendo en clase, una vez por semana, para facilitar la lectura de todos y teniendo en cuenta la dificultad o falta de motivación de muchos alumnos para abrir un libro durante su tiempo libre en casa. También, buscábamos un tiempo de silencio a través de una lectura compartida pero individual, donde cada uno toma el ritmo que necesita o comparte su libro con otro compañero/a. No todo ha sido un camino de rosas; costó lo suyo el alcanzar ese clima de silencio y tranquilidad requerido para leer plácidamente; las interrupciones se han sucedido y en ocasiones no había libros suficientes o el temario nos obligaba a posponer la lectura. De hecho, nunca sabré si para "perder tiempo", algunos alumnos demandaban esa hora de lectura en detrimento de la clase de informática con la que debíamos avanzar; pero voy a ser bien pensado. 😄

Los días de lectura, y desde un perfil en Instagram que cree para esta ocasión, lanzaba algunas cuestiones para reflexionar sobre los capítulos de libro. Ha sido también complicado que todos participaran, entiendo también que por no querer ver "afectada" su cuenta personal con una cuenta escolar. Pero al menos, proyectando este en perfil en clase, nos servía para conversar sobre alguna de los asuntos que preocupan a los personajes del libro: suicidio, anorexia, pareja, autoestima, redes sociales, amistades, etc.

Justo antes del confinamiento, andábamos algo rezagados con la lectura del libro, y quise aprovechar estas últimas semanas para que lo terminaran todos aquellos que aún no lo habían hecho. Espero que me "confiesen", en una futura encuesta, cuantos terminaron finalmente el libro, en unos días en los que las series y el horario nocturno ha dejado huella en unos jóvenes ansiosos, lógicamente, por retomar su vida social.

La última tarea (ver aquí) que debían realizar con el libro, aprovechando las competencias digitales trabajadas durante este curso, pretendía que los alumnos utilizaran la hoja de cálculo, el diseño digital, el marketing y la edición de vídeos. Aquí, y gracias a la generosidad de Nando López, ofrecíamos a los mejores cuatro trabajos, un ejemplar dedicado del autor. Finalmente, por los problemas actuales con la logística, no los pudo firmar pero, a cambio, nos regaló dos ejemplares para cada uno de los cuatro afortunados: "La versión de Eric" y "Hasta nunca Peter Pan". Espero, a la vuelta en septiembre, poder hacer entrega en mano de estos ejemplares que ahora solo adornan mi librería a la espera de nuevos lectores.

Recalco de nuevo aquí la amabilidad de Nando que, en todo momento, se mostró atento y partícipe en esta sencilla iniciativa. Es muy motivador que un escritor se implique de esta manera con sus lectores y responda a las interpelaciones de unos jóvenes que suelen acercarse a la literatura con cierto recelo. Aquí os dejo con la reseña personal, sobre "Las redes del miedo", de una de esas alumnas que, puede pasar desapercibida en el aula, pero que demuestra su sensibilidad y saber hacer en otras muchas destrezas a menudo no demasiado valoradas desde la Formación Profesional.

BIBLIOTEQUES, LECTURES I JOVES (TAMBÉ D'FP)

jueves, 24 de octubre de 2019
Tinc la percepció que el foment de la lectura va per barris. Hi ha alumnes afortunats que gaudeixen de centres educatius on la lectura és l'eix o una part molt important de la seua educació des que comença la seua escolarització. Altres centres, sembla, que han relegat a la lectura, els llibres o la biblioteca escolar, a una part més del (in)mobilitzat de la seua escola; es recorden d'ella en certs moments esporàdics o puntualment gràcies a algun professor/al fet que persisteix en la seua tirada als llibres.

M'agrada comparar l'esforç que es fa des dels centres invertint en noves tecnologies, metodologies innovadores, d'emprenedoria, idiomes estrangers, etc.  enfront de la menor rellevància  (disculpeu la generalització) que solen donar els centres a un pla lector que també requereix una planificació estratègica, recursos, formació i personal responsable de dur-ho a terme.

Pocs dubtaran de l'obligada importància que té la lectura en els més xicotets. És innegable que durant l'educació primària la lectura i l'amor als llibres haguera de respirar-se per tots els racons del col·legi; que la morfosintaxis és secundària i que les lectures obligatòries tindran altres moments en la vida dels infants. En Secundària entenc que la realitat i el currículum varia, però molts continuen ficant amb calçador uns llibres que acaben sent esbudellats gràcies als resums que estan penjats en Internet o el plagi d'algun company més espavilat.

Afortunadament, abunden les iniciatives per a continuar animant a la lectura tenint en compte la realitat i l'entorn tecnològic del nostre alumnat. Existeixen moltes institucions que ofereixen recursos per a docents i centres educatius interessats a animar a la lectura, com el Pla de Foment a la lectura del Ministeri de Cultura o els diferents programes que ofereixen les conselleries d'educació de cada comunitat autònoma. Excel·lent i preciosa la guia de foment lector "Leer, toda una aventura"editada per la Generalitat Valenciana amb anàlisi i propostes per a totes les edats.

No obstant això, malgrat les ajudes i iniciatives institucionals, moltes vegades sembla que tot depén de la il·lusió i motivació d'un professorat sensibilitzat en la importància de la lectura amb els més joves. Estupendes idees les que duu a terme el professor Cristian Olivé o el foment de la lectura juvenil que l'escriptor Nando López emprén incansablement en les xarxes socials i instituts. Propostes a vegades aombrades per eines o iniciatives que poden semblar més actuals a a unes famílies, alumnes o professorat incitat a una innovació que no mesura els guanys o pèrdues de l'aprenentatge.

En el cas de la Formació Professional són també comptades les iniciatives que pretenen que l'alumnat s'interesse pels llibres i adquirisca hàbits de lectura com una part vital de la seua formació tècnica i humana. Unes iniciatives, encara més importants hui dia, per a més del 50% dels joves de 14 a 24 anys que no lligen llibres en el seu temps lliure (aquests representen només 1/3 del total d'aquests joves) adduint falta d'interés o que no els agrada la lectura (veure informe "Hábitos de lectura y compra de libros en España, 2018"). No obstant això, en aquest informe, a diferència del que es pensa normalment, s'observa una tendència creixent del percentatge total de lectors, malgrat que una mica més d'un terç dels adolescents de 15 a 18 anys no participen en activitats entorn de la lectura. També val la pena destacar la importància de la lectura a través d'altres mitjans digitals, com el mòbil, l'ordinador o els llibres electrònics; mitjans a considerar en el nostre objectiu d'animació lectora.

En FP, a més dels llibres de text, podem utilitzar novel·les o lectures professionals que, a més d'ensenyar, aconsegueixen connectar amb l'alumnat transformant una experiència, sovint negativa en el passat, en un moment de reflexió, plaer i debat posterior en el seu cas. Ací us deixe alguns dels títols llegits el passat curs: "Libros recomendados para jóvenes de FP". Enguany, amb "En las redes del miedo" i "Esto es marketing", hem arrancat el curs, esperant afegir algun títol més, a més de les lectures que altres companys de cicle ja realitzen.

Espere que aquest article, publicat el  Dia de les Biblioteques, siga una contribució més en aqueixa tasca de foment de la lectura entre els joves i no tan joves.

fomento lectura fp bibliotecas
photo credit: Tim Dennell Reading while they wait via photopin (license)


BIBLIOTECAS, LECTURAS Y JÓVENES (TAMBIÉN DE FP)

Tengo la percepción que el fomento de la lectura va por barrios. Hay alumnos afortunados que disfrutan de centros educativos donde la lectura es el eje o una parte muy importante de su educación desde que comienza su escolarización. Otros centros, parece, que han relegado a la lectura, los libros o la biblioteca escolar, a una parte más del (in)movilizado de su escuela; se acuerdan de ella en ciertos momentos esporádicos o puntualmente gracias a algún profesor/a que persiste en su querencia a los libros.

Me gusta comparar el esfuerzo que se hace desde los centros invirtiendo en nuevas tecnologías, metodologías innovadoras, de emprendimiento, idiomas extranjeros, etc.  frente a la menor relevancia  (disculpad la generalización) que suelen dar los centros a un plan lector que también requiere una planificación estratégica, recursos, formación y personal responsable de llevarlo a cabo.

Pocos dudarán de la obligada importancia que tiene la lectura en los más pequeños. Es innegable que durante la educación primaria la lectura y el amor a los libros debiera respirarse por todos los rincones del colegio; que la morfosintaxis es secundaria y que las lecturas obligatorias tendrán otros momentos en la vida de los infantes. En Secundaria entiendo que la realidad y el currículo varía, pero muchos siguen metiendo con calzador unos libros que acaban siendo destripados gracias a los resúmenes que están colgados en Internet o el plagio de algún compañero más avispado.


Afortunadamente, abundan las iniciativas para seguir animando a la lectura teniendo en cuenta la realidad y el entorno tecnológico de nuestro alumnado. Existen muchas instituciones que ofrecen recursos para docentes y centros educativos interesados en animar a la lectura, como el Plan de Fomento a la lectura del Ministerio de Cultura o los diferentes programas que ofrecen las consejerías de educación de cada comunidad autónoma. Excelente y preciosa la guía de fomento lector "Leer, toda una aventura" editada por la Generalitat Valenciana con análisis y propuestas para todas las edades.

Sin embargo, pese a las ayudas e iniciativas institucionales, muchas veces parece que todo depende de la ilusión y motivación de un profesorado sensibilizado en la importancia de la lectura con los más jóvenes. Estupendas ideas las que lleva a cabo el profesor Cristian Olivé o el fomento de la lectura juvenil que el escritor Nando López emprende incansablemente en las redes sociales e institutos. Propuestas a veces ensombrecidas por herramientas o iniciativas que pueden parecer más actuales a a unas familias, alumnos o profesorado incitado a una innovación que no mide las ganancias o pérdidas del aprendizaje.

En el caso de la Formación Profesional son también contadas las iniciativas que pretenden que el alumnado se interese por los libros y adquiera hábitos de lectura como una parte vital de su formación técnica y humana. Unas iniciativas, aún más importantes hoy en día, para ese más del 50% de los jóvenes de 14 a 24 años que no leen libros en su tiempo libre (estos representan solo 1/3 del total de estos jóvenes) aduciendo falta de interés o que no les gusta la lectura (ver informe "Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España| 2018"). Sin embargo, en este informe, a diferencia de lo que se piensa normalmente, se observa una tendencia creciente del porcentaje total de lectores, pese a que algo más de un tercio de los adolescentes de 15 a 18 años no participan en actividades en torno a la lectura. También merece la pena destacar la importancia de la lectura a través de otros medios digitales, como el móvil, el ordenador o los libros electrónicos; medios a considerar en nuestro objetivo de animación lectora.

En FP, además de los libros de texto, podemos utilizar novelas o lecturas profesionales que, además de enseñar, logran conectar con el alumnado transformando una experiencia, a menudo negativa en el pasado, en un momento de reflexión, placer y debate posterior en su caso. Aquí os dejo algunos de los títulos leídos el pasado curso: "Libros recomendados para jóvenes de FP". Este año, con "En las redes del miedo" y "Esto es marketing", hemos arrancado el curso, esperando añadir algún que otro título más, además de las lecturas que otros compañeros de ciclo ya realizan.

Espero que este artículo, publicado el  Día de las Bibliotecas, sea una contribución más en esa tarea de fomento de la lectura entre los jóvenes y no tan jóvenes.

ESQUIVANDO LA MEDIOCRIDAD EDUCATIVA

jueves, 7 de marzo de 2019
En esta ocasión vengo a reseñar un libro, "Esquivar la mediocridad" de Xavier Marcet, que, a pesar de ser un título de management enfocado a la dirección de empresas y a los procesos de innovación que estas deben acometer, ofrece muchos conocimientos trasladables al ámbito educativo.

Los términos estrategia, innovación y complejidad que menciona a lo largo del libro y en la propia portada, forman parte ya de la terminología educativa con la que hoy día nos movemos. Se critica, a menudo con razón, que el mundo empresarial se ha entrometido en el mundo escolar principalmente por motivos económicos y por la oportunidad que supone este sector: "Si se cumplen las previsiones, el mercado de la enseñanza privada sumará 200.000 millones de dólares en 2020".

En cualquier caso, a nivel de la Formación Profesional, es imprescindible esa conexión directa y permanente del mundo empresarial y profesional con la Administración y los centros educativos. Si estamos preparando alumnos para que desempeñen un puesto de trabajo, especializado en determinados sectores, es obligatoria esta relación estrecha con las empresas y sus formas de trabajo y gestión, a la vez que también podemos, desde la escuela, trasmitir unos conocimientos actualizados e ideas renovadas a estos mismos centros de trabajo.

ESQUIVAR LA MEDIOCRIDAD
Pese a que los centros educativos funcionan de forma muy diferente a cualquier otra empresa, pese a que los docentes tenemos poco margen de desarrollo profesional o pese a que la gestión y dirección de los centros  -principalmente en los centros sostenidos con fondos públicos- se halla muy limitada por cuestiones financieras o administrativas; tenemos posibilidades de mejora que pasan inevitablemente por la gestión del talento y la motivación de los claustros.

Marcet insiste en la importancia de la gestión del talento como un factor clave para esquivar la mediocridad de las organizaciones: "(...) una comunidad de personas de la que valga la pena formar parte. Por talento y por talante. Un espacio libre de desmotivación y de tonterías." A nivel educativo, también podríamos hablar de una escuela mediocre: "cuando la media de sus profesionales son mediocres, son poco generosos, son críticos solo con los demás, les importan poco los proyectos". En definitiva, si los docentes no se implican ni les importan sus alumnos, es indudable que la escuela está abocada a la mediocridad.

Incide también en la necesidad de líderes auténticos. Líderes con una visión clara de su organización, que creen sinergias, y que den sentido al trabajo que se está realizando. Como bien afirma, la desmotivación viene cuando los profesionales (los docentes en nuestro caso) no encuentran este sentido ni la inspiración en sus líderes. Unos líderes que reconozcan los avances, que aprenden de la gente con la que trabajan, que transmiten la convicción del trabajo en equipo, que piensen y escriban de un modo creativo. En educación este pensamiento creativo ha perdido fuerza desde el momento en el que los centros educativos nos dedicamos a copiar las propuestas metodológicas de moda sin pensar previamente en la idoneidad de las mismas para nuestros alumnos, nuestra escuela, nuestro entorno y los objetivos que buscamos.

En relación a la innovación, Xavier Marcet sostiene que debemos trabajar conociendo el escenario de futuro que anhelamos, saber hacia dónde nos gustaría dirigirnos. Luego tendríamos la planificación,  para gestionar ese día a día, mientras que desde la innovación debemos explorar nuevas soluciones dentro del entorno volátil en el que ahora nos movemos. Todo ello sin perder de vista nuestra misión en un ambiente de incertidumbre: "Cuánto más cambia el entorno, más necesario es saber el propósito de nuestra existencia".

El autor también remarca la necesidad de una agilidad estratégica en las organizaciones. Tal vez, este sea uno de los puntos críticos de los centros educativos; en nuestro sector es difícil acometer cambios por formas de trabajar heredadas, falta de flexibilidad interna o culturas inmovilistas. Además, al trabajar con alumnos, debemos pensar y reflexionar mucho antes de dar ningún paso, y esto también retrasa nuestra respuesta ante el cambio. Aún así, el learning by doing sigue siendo esencial en nuestros centros y aulas para continuar acumulando conocimiento: "Lo importante no es solamente el camino recorrido, sino la habilidad para continuar recorriendo caminos conocidos o caminos que somos capaces de crear".

Ante esa necesidad de cambio, Marcet apuesta también por la desburocratización -un mal endémico en el sector educativo- , implicar a las personas a cambio de empoderarlas y aupar a las personas por meritocracia. Me quedo con esta afirmación: recuperar el espíritu y el hambre de lo que un día fueron las organizaciones. Menos métricas y protocolos y más aterrizar en la realidad en la que nos movemos.

En capítulos posteriores el autor nos ofrece fórmulas para llevar a cabo una agenda innovadora, así como los errores, estrategias (lean start-up) y el papel de los líderes en la creación de una cultura de innovación. Una cultura que debe estar basada en la flexibilidad, instalada en el cambio permanente, abierta al entorno, donde se valore meritocráticamente el talento.

Para terminar, Xavier Marcet insiste en la gestión del talento en unas organizaciones donde se promueva el crecimiento y el potencial de las personas: "Las empresas crecen cuando saben ser plataformas para hacer crecer a las personas. No puede haber una progresión infinita de sueldo y responsabilidad, pero crecer, como personas y como profesionales, va más allá del sueldo y del título de nuestra tarjeta de visita".

En definitiva, en este libro podemos encontrar recetas, trasladables y adaptables en algunos aspectos, para hacer posible ese cambio educativo que muchos buscamos desde nuestras aulas y centros educativos. Un cambio que debe venir intrínsecamente acompañado de una mayor inversión en recursos materiales y humanos por parte de la Administración educativa y sus responsables políticos, pero que necesita además una gestión valiente, flexible y eficaz de las personas que forman nuestros centros educativos.

Finalizo con una frase del libro que resume muy bien la importancia de la autenticidad como freno a esa mediocridad que nos amenaza:

"Las organizaciones auténticas serán aquellas en las que las cosas tienden a ser verdad. En cambio, aquellas organizaciones donde las propuestas de valor y las convicciones sean a medias no podrán esquivar la mediocridad".

LIBROS RECOMENDADOS PARA JÓVENES DE FP

domingo, 25 de febrero de 2018
Desde hace varios cursos recomiendo algunos libros para ciclos formativos con el objetivo principal de fomentar la lectura y que los alumnos lean títulos que les puedan inspirar o llevar a la reflexión personal. Hoy, más que nunca, es vital trabajar la competencia lectora en una sociedad que invita poco al sosiego; donde la multitarea es una traba para una juventud seducida por las imágenes y la falta de privacidad. Una competencia lectora que es esencial en cualquier profesión y que facilita la adquisición del resto de competencias profesionales.

En los ciclos de grado superior, con alumnos con edades habitualmente comprendidas entre los 18 y 21 años, es en ocasiones complicado que se reenganchen a la lectura o que "encuentren" tiempo entre los estudios y las miles de diversiones que hoy tienen al alcance de su mano por la gracia de su móvil. Por otro lado, en los ciclos de grado medio y con alumnos más jóvenes, tampoco es sencillo buscar títulos que puedan interesarles y que además traten temas profesionales o de cierta profundidad. Para estos ciclos pienso que es más importante que los estudiantes lean y encuentren momentos donde disfrutar de esa lectura mientras se aíslan por un rato de la hiperconectividad habitual. No menos importante es buscar libros con ediciones de bolsillo (más económicas), que sigan en catálogo (digital o en papel) o que puedan ser pedidos en préstamo en las bibliotecas públicas.

libros alumnos jóvenes de formación profesional

Obligar a leer algún libro en concreto suele ser contraproducente en aquellos jóvenes que no tienen la lectura como una de sus aficiones. Me gusta más el verbo recomendar, y para tratar de sortear esa obligatoriedad acostumbro a seleccionar dos o tres libros entre lo cuales el alumno puede escoger uno. Suelen ser libros de diferentes géneros y temáticas para acercarme a los diferentes gustos e introducir ese factor de elección o voluntariedad que camufla esa imposición que tanto les espanta.

Otra opción es que los alumnos recomienden lecturas a sus compañeros y realizar una selección de títulos donde cada uno pueda elegir el más interesante. En estos casos, como mencionaba anteriormente, lo primordial es que el alumno se enganche a la lectura y haga recomendaciones a sus colegas de pupitre. En ocasiones, afortunadamente, te sorprendes y encuentras algún alumno/a con gran afición a la lectura ¡y con un blog personal al respecto!  Aquí puedes verlo en "La estantería de Dulce".

¿Y cómo evaluar estas lecturas? No soy partidario de que cumplimenten una ficha sobre el libro o que acaben transcribiendo unas líneas encontradas en "el rincón del vago" de turno. Podemos realizar unas cuestiones abiertas y por escrito sobre el libro junto con otras más personales donde el lector exprese su opinión. Otra opción que he utilizado este curso ha sido el comentario del libro a través de un breve vídeo en plan "booktuber"; una alternativa interesante y creativa que además obliga a trabajar otras competencias técnicas y comunicativas.

Os dejo con los títulos con el enlace a su editorial y algunas vídeo reseñas de los alumnos de los libros que más han gustado:

"Martes con mi viejo profesor"
"Cosas que me contó un pajarito"
"Hacia rutas salvajes"
"Atrapados en el hielo"
"La vaca púrpura" 
"El mercado y la globalización"
"Tengo 18 años y ni estudio ni trabajo"

Recomendaciones de alumnos:
"Metro 2033"
"Viajes a Kerguelen"
"Historias de un náufrago hipocondríaco"

¿Algún otro libro recomendado para jóvenes alumnos de Formación Profesional?












photo credit: Nata Luna "...in a deep and dark december..." via photopin (license)

INSPIRACIÓN

martes, 5 de diciembre de 2017
De nuevo, tengo la fortuna de reseñar el último libro de Jesús Alcoba: "Inspiración. La llama que enciende el alma". Un título que anticipa la tesis de su autor acerca de un concepto, la inspiración, que trasciende de lo racional y aparece inconscientemente de forma inexplicable.

Jesús analiza con detalle el origen de la inspiración en nuestras vidas; cómo nos inspiramos, cuándo surge esta inspiración, qué nos puedes ayudar a estar inspirados... Como afirma el autor, la inspiración es un concepto sobre el cual no existe apenas literatura. A través de las páginas de su libro y mediante entrevistas a diferentes profesionales y artistas, podemos adentrarnos en un concepto que solemos confundir con la creatividad.

inspiración jesus alcoba

Los que nos dedicamos a la formación también experimentamos momentos de inspiración gracias a esos ingredientes que Alcoba nos describe al final del libro. La inspiración se tropieza con nosotros cuando más nos replanteamos nuestro trabajo o vida cotidiana, cuando conjugamos diferentes disciplinas o intereses personales y/o profesionales, cuando somos más auténticos y profundizamos en nuestro interior y cuando nos mostramos más activos y predispuestos al cambio.

Entendiendo bien este proceso de inspiración, podemos obtener respuestas a muchas de nuestras decisiones vitales o las razones de nuestro devenir profesional. La inspiración va mucho más allá de las ocurrencias puntuales y, aunque indescifrable, tiene mucho que ver con esa alma que titula este libro y que todos poseemos.

Jesús no trata de ofrecernos ninguna fórmula mágica para encontrar esa inspiración deseada, pero si nos aclara un concepto que puede llegar a ser trascendente en nuestras vidas. Como él define, "la inspiración es un estado emocional subjetivo, repentino y efímero, en el que de manera concentrada experimentamos sentido, y tras el que, generalmente, nos vemos motivados a actuar".

El mismo Jesús afirma que tal vez este es el libro menos científico de toda su obra; seguramente por el enigma que rodea a esa inspiración que esperamos atrapar o que nos visite más a menudo.
Con la tecnología de Blogger.

.

Back to Top